Fisterra

    Enfermedad por coronavirus 2019 (SARS-CoV-2)

    ¿De qué hablamos?


    Los betacoronavirus, pertenecientes a la familia Coronaviridae, como el MERS-CoV o el SARS-CoV-1, son patógenos comunes en muchas especies de animales que pueden infectar a humanos mediante transmisión zoonótica.

    En diciembre de 2019 aparecieron infecciones respiratorias atípicas causadas por el SARS-CoV-2 en la ciudad de Wuhan, provincia de Hubei, en China. El agente causal fue denominado coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo 2 (SARS-CoV-2), y la enfermedad asociada, COVID-19. La rápida expansión mundial de la infección llevó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a declarar el estado de pandemia el 11 de marzo de 2020. En mayo de 2023 la OMS declaró el fin de la emergencia de salud pública de importancia internacional por COVID-19, aunque la enfermedad continúa circulando a nivel global y sigue siendo objeto de vigilancia epidemiológica (WHO, 2025; Gregory CO, 2025).

    ¿Cómo se transmite?


    Existen tres vías principales de propagación (CDC, 2021; Gregory CO, 2025):
    • La vía inhalatoria es la principal vía de transmisión. Se produce por la inhalación de aerosoles y, en menor medida, gotitas respiratorias que se desprenden al hablar, toser, estornudar o incluso respirar. El riesgo de transmisión es mayor en contactos próximos, exposiciones prolongadas y espacios cerrados o mal ventilados, especialmente cuando la persona infectada se encuentra en los primeros días de enfermedad.
    • La deposición de esas mismas partículas exhaladas en las membranas mucosas expuestas también puede contribuir a la transmisión.
    • La transmisión por contacto indirecto mediante fómites es posible, ya que el SARS-CoV-2 puede persistir durante un tiempo variable en superficies contaminadas, pero rara vez contribuye de forma significativa a nuevos casos. En condiciones reales, la carga viral en superficies disminuye rápidamente, con una reducción aproximada del 90% en los primeros días (Lin N, 2024).
    La vía de transmisión nosocomial es importante y requiere medidas de prevención y control determinadas para evitar el contagio intrahospitalario.

    Otras vías, como la fecal-oral, sanguínea, ocular o sexual, no parecen ser un factor significativo en la propagación habitual.

    Aunque se ha documentado infección por SARS-CoV-2 en distintas especies animales, la transmisión zoonótica a humanos sigue siendo poco frecuente y no constituye una vía relevante en la diseminación de la infección (Gregory CO, 2025; Lin N, 2024).

    El riesgo de transmisión es máximo entre los 1-2 días previos y los 3-5 días posteriores al inicio de los síntomas, coincidiendo con el pico de infectividad, momento en el que los niveles de ARN viral en la vía respiratoria superior son más altos. La duración mediana de eliminación de virus viable es de 5 días (Rango Intercuartílico [RIC] 3-7); aproximadamente el 65% de los pacientes siguen eliminándolo a los 5 días y el 24% a los 7 días. La transmisión más allá de este periodo es poco frecuente, salvo en pacientes inmunodeprimidos (Gregory CO, 2025; Hakki S, 2022).

    ¿Qué variantes existen?


    La mayoría de los virus evolucionan y se adaptan a los nuevos huéspedes. La alternancia del genoma del SARS-CoV-2 a través de mutaciones y recombinaciones en su estructura ARN produce cambios en el ciclo viral.

    Debido a la rápida propagación, a las implicaciones clínicas y al impacto sobre la salud pública, en junio del año 2020 la OMS estableció un grupo de trabajo centrado en la evolución viral y determinaron 4 agrupaciones principales (WHO, 2025; CDC, 2025):
    • Variantes de preocupación (variants of concern, VOC).
    • Variantes de gran consecuencia (VOHC).
    • Variantes bajo monitoreo (VBM).
    • Variantes de interés (VOI).
    En junio de 2022 la OMS añadió una quinta categoría, VOC Lineages Under Monitoring (VOC-LUM), para monitorizar sublinajes específicos de variantes de preocupación que requieren vigilancia prioritaria. Actualmente todas las variantes circulantes son descendientes de Ómicron clasificadas como VUM (Rubin R, 2025; Chakraborty C, 2025).

    Las variantes Alfa (B.1.1.7), Beta (B.1351), Gamma (P.1) y Delta (B.1.617.2) fueron completamente desplazadas por Ómicron desde finales del 2021 y no representan un riesgo actual.

    Las subvariantes más recientes de Ómicron muestran mayor evasión inmunitaria que las variantes iniciales, con reducción de anticuerpos neutralizantes. Sin embargo, no causan enfermedad más grave que la variante Delta (Wang Y, 2025).

    ¿Cómo se manifiesta clínicamente?


    El periodo de incubación habitual de la enfermedad es de entre 4 y 6 días. Se ha observado un acortamiento progresivo del periodo de incubación desde las primeras variantes del SARS-CoV-2 hasta las derivadas de Ómicron, situándose actualmente en torno a 3-4 días, sin diferencias significativas (Xu X, 2023).

    En los cuadros leves predominan los síntomas de vías respiratorias altas, siendo frecuentes la tos, el dolor de garganta, la rinorrea, la cefalea y la fatiga o letargia. La fiebre puede aparecer de forma variable, está presente en un 50-75% de los adultos sintomáticos. Con las variantes derivadas de Ómicron son también más habituales la odinofagia y la ronquera (Wang Y, 2025).

    La anosmia y la disgeusia, que fueron síntomas característicos en las primeras variantes del SARS-CoV-2, son actualmente mucho menos frecuentes con los sublinajes de Ómicron, lo que dificulta la diferenciación clínica respecto a otras infecciones respiratorias virales. No existe ningún síntoma específico que permita confirmar o descartar la enfermedad (Simkin F, 2025).

    Se estima que entre un 22 y un 25% de las infecciones por SARS-CoV-2 son asintomáticas. Los sublinajes de Ómicron se asocian a una mayor proporción de casos asintomáticos y de enfermedad no grave respecto a variantes previas como Delta (Yu W, 2022; Simkin F, 2025; Wang Y, 2025).

    La tasa de coinfección aumentó significativamente durante el periodo Ómicron (7,9%, frente al 2,6% con cepa ancestral y 3,2% con Delta). Esto se atribuye a que los pacientes hospitalizados durante Ómicron presentan mayor edad y comorbilidad. Las coinfecciones se asocian a mayor mortalidad intrahospitalaria (19% vs 11%) (Hedberg P, 2025).

    El mayor riesgo de infección por otros patógenos ocurre en los 12 meses siguientes, incluyendo infecciones virales y bacterianas, así como posibles reactivaciones virales (Epstein-Barr, herpes simple) (Cai M, 2025).

    La mortalidad y las tasas de hospitalización por COVID-19 han disminuido progresivamente desde las primeras olas pandémicas, especialmente tras la aparición de las variantes derivadas de Ómicron y el aumento de la inmunidad poblacional. La mortalidad hospitalaria se ha reducido hasta cifras cercanas al 5-6%, mientras que la tasa de letalidad por infección se sitúa actualmente por debajo del 0,1% en países europeos. A pesar de ello, los adultos mayores de 65 años continúan concentrando la mayor parte de las hospitalizaciones y los casos graves (Mitchell R, 2023; Taylor CA, 2024).

    Se han identificado factores de riesgo que predisponen a presentar una enfermedad grave (Taylor CA, 2024; Hamid S, 2026):
    • Edad: continúa siendo el factor más importante, concentrando la mayor gravedad en los ≥65-75 años, que presentan tasas de hospitalización y mortalidad muy superiores al resto de grupos.
    • Comorbilidad: se han identificado nuevos factores asociados a peor pronóstico en la era Ómicron, destacando la enfermedad renal crónica, EPOC, demencia, insuficiencia cardiaca, anemia y uso reciente de inmunosupresores (glucocorticoides o quimioterapia).
    • Sexo: la diferencia de mortalidad entre sexos se ha reducido.
    En la actualidad, la vacunación y la inmunidad previa se consideran factores protectores fundamentales, observándose que la mayoría de los pacientes hospitalizados no habían recibido vacunas actualizadas.

    ¿Cómo se previene?


    La prevención se basa en una combinación de intervenciones (uso de mascarillas, ventilación, higiene de manos, aislamiento, vacunación) que, aplicadas de forma conjunta, reducen de manera más eficaz el riesgo de transmisión. La vacunación es la medida más importante para prevenir la enfermedad grave (CDC, 2025):
    • Uso de mascarilla: cuando la lleva una persona infectada, actúa como control de fuente; cuando la lleva una persona sana, especialmente si se trata de una mascarilla N95/KN95, ofrece protección al portador frente a la inhalación de partículas infecciosas. Las mascarillas N95/KN95 son significativamente más efectivas que las mascarillas quirúrgicas, y estas, a su vez, más que las de tela; aunque ofrecen cierto grado de protección. Su uso resulta especialmente beneficioso en espacios interiores concurridos, con mala ventilación y durante periodos de alta transmisión comunitaria.
    • Ventilación: asegurar una buena ventilación del aire en los espacios cerrados e interiores reduce significativamente el número de partículas infecciosas y, por tanto, conlleva un menor riesgo de transmisión. Además, tiene beneficios adicionales, como la reducción de infecciones por otros virus respiratorios, alergias y síndrome del edificio enfermo (Tang JW, 2021).
    • Higiene de manos: el lavado frecuente de manos o el uso de soluciones hidroalcohólicas con al menos un 60% de alcohol ayuda a reducir la transmisión por contacto con superficies contaminadas. Se observó una disminución del 14% en las infecciones respiratorias agudas asociada a las medidas de higiene de manos (Jefferson T, 2023).
    • Aislamiento cuando se está enfermo: las personas que dan positivo para COVID-19 deben seguir las recomendaciones vigentes de los CDC, permanecer alejadas de otras persona hasta que hayan transcurrido al menos 24 horas desde la mejoría general de los síntomas y la resolución de la fiebre sin uso antipirético. Durante los 5 días siguientes se recomienda tomar precauciones adiciones como el uso de mascarilla, la higiene de manos, el distanciamiento físico y la mejora de la ventilación.
    Vacunas

    La vacunación contra el SARS-CoV-2 sigue siendo la herramienta más importante para prevenir la enfermedad grave, la hospitalización y la muerte. Existen tres tipos de vacunas autorizadas: dos vacunas de ARN mensajero (ARNm) (Pfizer-BioNTech y Moderna) y una vacuna de subunidad proteica (Novavax) (Panagiotakopoulos L, 2024; CDC, 2025; Ma KC, 2026).

    Las vacunas de ARNm contienen instrucciones para que las células produzcan temporalmente la proteína de espícula (spike) del SARS-CoV-2. El sistema inmunitario reconoce esta proteína como extraña, genera anticuerpos y activa linfocitos T, proporcionando protección frente a futuras infecciones. La partícula de ARNm es posteriormente degradada y eliminada por enzimas celulares, sin involucrar virus vivos ni alterar el material genético del núcleo celular.

    La vacuna de Novavax utiliza un mecanismo diferente, es una vacuna de proteína recombinante que presenta directamente la proteína de espícula junto con un adyuvante para estimular la respuesta inmunitaria.

    Los datos de efectividad de la temporada 2024-2025 muestran que la vacunación proporciona protección adicional significativa frente a desenlaces graves:
    • Efectividad del 40% contra hospitalización asociada a COVID-19 y del 79% contra ventilación mecánica invasiva o muerte en adultos inmunocompetentes (Ma KC, 2026).
    • Efectividad estimada a 6 meses del 29% contra visitas a urgencias, 39% contra hospitalización y 64% contra muerte asociada a COVID-19 (Cai M, 2025).
    La protección muestra un gradiente clínico: es mayor frente a los desenlaces más graves (muerte > hospitalización > consultas de urgencias), aunque tiende a disminuir de forma modesta a lo largo de los 6 meses posteriores a la vacunación.

    Dado que el SARS-CoV-2 continúa evolucionando y la efectividad vacunal disminuye con el tiempo, se ha adoptado un modelo de vacunación anual actualizada, similar al de la gripe.

    La única contraindicación absoluta para las vacunas contra la COVID-19 es el antecedente de reacción alérgica grave (anafilaxia) a una dosis previa o a un componente de la vacuna. Las precauciones incluyen: miocarditis, pericarditis reciente, síndrome inflamatorio sistémico, alergia no grave y enfermedad aguda moderada-grave. Son situaciones en las que la vacunación debe evaluarse individualmente sopesando beneficio y riesgo (CDC, 2025).

    ¿Cómo se diagnostica?


    El diagnóstico de la COVID-19 se basa en la detección directa del virus (ARN viral o antígenos) en muestras respiratorias. En la fase actual de la pandemia, con la circulación sincrónica de múltiples virus respiratorios (gripe, VRS, SARS-CoV-2), los paneles moleculares multiplex que detectan simultáneamente varios patógenos en una sola muestra han adquirido un papel cada vez más relevante en el diagnóstico diferencial de las infecciones respiratorias agudas (Hayden MK, 2024; Gregory CO, 2025).

    La prueba de amplificación de ácidos nucleicos (NAAT), siendo la RT-PCR la más utilizada, sigue siendo el patrón de oro para el diagnóstico de la infección aguda por SARS-CoV-2, con alta sensibilidad y especificidad (Hayden MK, 2024; Saif-Ur-Rahman KM, 2025). Un resultado positivo confirma la infección, aunque la PCR puede seguir dando positiva después de que la persona deje de ser contagiosa (normalmente tras 8-10 días). Pueden utilizarse muestras nasofaríngeas, nasales, orofaríngeas, de saliva o enjuague bucal, siendo recogidas tanto por profesionales como por el propio paciente, con resultados similares. No se recomienda usar la NAAT para guiar la interrupción del aislamiento ni antes de procedimientos quirúrgicos (Hayden MK, 2024; Gregory CO, 2025).

    Otra prueba diagnóstica para identificar infección aguda son las pruebas de detección de antígenos virales (Ag-RDT), más accesibles, más económicas, más rápidas (resultado en 15-30 minutos) y ampliamente utilizadas para el autodiagnóstico domiciliario, aunque presentan menor sensibilidad que las NAAT. Su rendimiento es mayor en pacientes sintomáticos durante los primeros 5 días desde el inicio de los síntomas, cuando la carga viral es más elevada, alcanzando sensibilidades cercanas al 90%, mientras que disminuye en fases más tardías y en personas asintomáticas. Dada su alta especificidad, un resultado positivo suele considerarse diagnóstico de infección activa y no requiere confirmación rutinaria. Sin embargo, un resultado negativo no descarta la infección, por lo que la realización de pruebas seriadas separadas por 48 horas mejora significativamente el rendimiento diagnóstico (Hayden MK, 2024; Gregory CO, 2025; Dinnes J, 2025).

    En las personas vacunadas, las pruebas de detección viral (NAAT y antígeno) deben interpretarse de la misma manera que en personas no vacunadas, los resultados positivos no deben atribuirse a la vacuna.

    El papel de las pruebas serológicas (anticuerpos IgM e IgG) es actualmente limitado. No se recomiendan para el diagnóstico de infección aguda ni para confirmar casos con NAAT negativas. Pueden ser útiles en situaciones concretas, como el diagnóstico del síndrome inflamatorio multisistémico infantil (MIS-C) o para identificar infección previa mediante anticuerpos frente a la nucleocápside. Tampoco se aconseja su uso rutinario para evaluar la inmunidad tras la vacunación o guiar la revacunación, ya que no existe un umbral de anticuerpos que se correlacione claramente con protección. La elevada seroprevalencia actual en la población reduce además su utilidad clínica y epidemiológica (Hayden MK, 2024).

    ¿Cómo se trata?


    Tratamiento ambulatorio

    La evaluación inicial debe centrarse en identificar el riesgo de progresión a enfermedad grave para determinar la necesidad de tratamiento con el objetivo de evitar la hospitalización, ya que la mortalidad ha disminuido considerablemente respecto a la era de la pandemia (Shumaker AH, 2026):
    • Alto riesgo: los pacientes inmunodeprimidos, trasplantados o con múltiples factores de riesgo presentan mayor riesgo de hospitalización y son candidatos a tratamiento antiviral. La tasa estimada de hospitalización en este grupo es ≥6%.
    • Riesgo intermedio: en pacientes con factores de riesgo, como edad avanzada (≥65 años), obesidad, diabetes, enfermedad renal crónica, EPOC o enfermedad cardiovascular, puede considerarse el tratamiento antiviral de forma individualizada. La tasa estimada de hospitalización se sitúa entre 0,5% y 6%.
    • Sin factores de riesgo: no se recomienda el uso rutinario de antivirales, dado su escaso beneficio clínico. La tasa estimada de hospitalización es ≤0,5%.
    Nirmatrelvir-ritonavir (Paxlovid) es el tratamiento ambulatorio de primera línea. Nirmatrelvir es un inhibidor de la proteasa principal del SARS-CoV-2 y ritonavir actúa como potenciador farmacocinético mediante la inhibición del CYP3A4 (Shumaker AH, 2026).

    Debe iniciarse dentro de los 5 primeros días desde el inicio de los síntomas, con una duración de 5 días. Requiere ajuste de dosis para insuficiencia renal, incluyendo dosificación para FGe <30 ml/min y hemodiálisis. Está contraindicado en insuficiencia hepática grave (Child-Pugh clase C). La principal limitación son las interacciones farmacológicas mediadas por ritonavir (inhibidor potente del CYP3A4). Fármacos como el clopidogrel, ciertos inmunosupresores (ciclosporina, tacrolimus) y algunas estatinas requieren evaluación cuidadosa (Lemaitre F, 2022; Shumaker AH, 2026).

    El remdesivir (Veklury), como segunda línea de tratamiento, es un antiviral de administración intravenosa (3 días consecutivos) aprobado para pacientes hospitalizados y ambulatorios con alto riesgo de progresión. Se recomienda como alternativa cuando no puede usarse nirmatrelvir-ritonavir por interacciones o contraindicaciones, especialmente en pacientes de alto riesgo (Shumaker AH, 2026).

    El molnupiravir (Lagevrio), es un profármaco oral de uso en adultos de alto riesgo, reservado como última opción cuando no pueden usarse nirmatrelvir-ritonavir ni remdesivir. Tiene eficacia limitada (sin reducción clara de hospitalización o mortalidad en estudios como PANORAMIC), aunque puede acortar la recuperación y posiblemente reducir la COVID persistente. Se han planteado preocupaciones teóricas sobre mutagenicidad y fertilidad (Butler CC, 2022; Shumaker AH, 2026; Sommer I, 2026).

    Tratamiento hospitalario

    En el ámbito hospitalario se recomienda la tromboprofilaxis con heparinas de bajo peso molecular en todos los pacientes hospitalizados con COVID-19, ajustando la dosis según gravedad. En pacientes no críticos puede considerarse anticoagulación terapéutica de forma individualizada, mientras que en críticos se prefieren dosis profilácticas al no demostrarse beneficio de intensificarlas (Siegal DM, 2025).

    La dexametasona (6 mg/día) durante 10 días reduce la mortalidad a 28 días en pacientes hospitalizados que requieren oxígeno y/o ventilación mecánica, por lo que es el pilar del tratamiento. Sin embargo, los corticoides sistémicos no deben utilizarse en pacientes ambulatorios ni en hospitalizados sin hipoxia. Dosis superiores (dexametasona 20 mg/5 días seguida de 10 mg/5 días) no han demostrado beneficio adicional e incluso se asociaron a mayor mortalidad en pacientes con necesidades bajas de oxígeno (RECOVERY Collaborative Group, 2023; Pirracchio R, 2024).

    El tocilizumab, antirreceptor de la interleucina-6, tiene indicación en combinación con dexametasona en pacientes hospitalizados con hipoxia y evidencia de inflamación sistémica (PCR ≥75 mg/l), especialmente aquellos con descompensación respiratoria rápida o necesidad de oxígeno a alto flujo. Reduce la mortalidad en aproximadamente un tercio en pacientes con oxígeno simple y casi a la mitad en pacientes con ventilación mecánica invasiva (RECOVERY Collaborative Group, 2021; REMAP-CAP Investigators, 2021).

    Inhibidores de JAK como el baricitinib puede utilizarse en pacientes hospitalizados con COVID-19 grave que requieren oxígeno suplementario, como alternativa o complemento al tocilizumab. Reduce la mortalidad, favorece el alta hospitalaria y disminuye la progresión a ventilación mecánica invasiva (Kramer A, 2022; RECOVERY Collaborative Group, 2022).

    El remdesivir, análogo de nucleótidos, mejora la supervivencia, especialmente en pacientes hospitalizados sin ventilación mecánica o con oxígeno de bajo flujo, y reduce la progresión a ventilación mecánica. Su beneficio es menos claro en pacientes con soporte respiratorio avanzado (Amstutz A, 2023).

    Otros tratamientos

    Todos los anticuerpos monoclonales anti-SARS-CoV-2 previamente autorizados (bebtelovimab, sotrovimab, casirivimab-imdevimab, bamlanivimab-etesevimab, tixagevimab-cilgavimab) han perdido su actividad neutralizante frente a las subvariantes de Ómicron circulantes y ya no están disponibles ni recomendados para uso clínico (Vukovikj M, 2025; Pochtovyi AA, 2023).

    Se desaconseja el uso de múltiples fármacos sin eficacia demostrada (plasma de pacientes convalecientes, ivermectina, hidroxicloroquina, colchicina, azitromicina sin indicación bacteriana, fluvoxamina, vitamina D y corticoides sistémicos en pacientes ambulatorios), mientras que tratamientos habituales como AINE, IECA/ARA II, estatinas y aspirina son seguros y deben mantenerse.

    Las guías no recomiendan el suplemento de vitamina D ni de manera preventiva ni terapéutica para el tratamiento de la infección por COVID-19.

    Situaciones especiales


    Población pediátrica

    La COVID-19 en niños es actualmente menos grave, aunque los niños con múltiples comorbilidades, especialmente neurodiscapacidad, continúan presentando el mayor riesgo de enfermedad grave (Ward JL, 2023).

    Embarazo y lactancia

    Es un factor de riesgo independiente para COVID-19 grave, mientras que la vacunación reduce el riesgo de infección en un 60%, la hospitalización en un 53% y el ingreso UCI de manera significativa (Parish MA, 2026).

    Las vacunas de ARNm tienen un perfil de seguridad bien establecido, sin aumento de eventos adversos obstétricos o fetales tales como aborto espontáneo, parto prematuro, mortinato, bajo peso al nacer ni anomalías congénitas. Existe una recomendación firme sobre la vacunación universal para todas las embarazadas y lactantes en cualquier trimestre, aunque con diferencias recientes en el grado de recomendación (Shook LL, 2023; Prabhu M,2023; Anderer S, 2025). Los anticuerpos maternos atraviesan la placenta y se transfieren a través de la leche materna, ofreciendo protección al recién nacido durante los primeros meses de vida, periodo no elegible para vacunación (hasta los 6 meses) (Parish MA, 2026).

    La lactancia materna no está contraindicada en madres infectadas ni vacunadas. Es segura y aporta anticuerpos protectores.

    La transmisión vertical (intrauterina, intraparto) es poco frecuente, siendo la vía respiratoria posnatal la principal forma de contagio neonatal.

    COVID persistente

    La COVID persistente es una condición crónica asociada a la infección por SARS-CoV-2 que persiste al menos 3 meses como un estado de enfermedad continuo, con remisiones y recaídas, que puede afectar a uno o varios órganos. Su diagnóstico no requiere síntomas específicos ni una prueba positiva previa de COVID-19, y debe considerarse tras descartar otras causas que expliquen los síntomas. La codificación ICD-10 U09.9 ("Post COVID-19 condition, unspecified") debe documentarse como código secundario, acompañado de códigos primarios que reflejen los síntomas específicos del paciente (Cheng AL, 2025; Chu L, 2025).

    La prevalencia global actual se estima en aproximadamente un 6% de las personas infectadas (Cheng AL, 2025).

    Los síntomas más frecuentes de COVID persistente incluyen malestar tras un esfuerzo (87%), fatiga (85,8%), disfunción cognitiva (63,8%), disautonomía (65,8%), palpitaciones (58%) y diversos síntomas gastrointestinales (59,3%). Los criterios diagnósticos actuales también contemplan su solapamiento con otros síndromes como la encefalomielitis miálgica/síndrome de fatiga crónica (Thaweethai T, 2023; Geng LN, 2025).

    El manejo de la COVID persistente en atención primaria se basa en el control sintomático, la validación de los síntomas y experiencia del paciente, la evaluación básica dirigida y las estrategias de conservación de energía (pacing), individualizando las recomendaciones de ejercicio para evitar el malestar postesfuerzo (Cheng AL, 2025; Chu L, 2025).

    La vacunación, cualquier dosis, reduce el riesgo de COVID persistente en un 23%. Con dosis de refuerzo, el riesgo disminuye en un 57% y la inmunidad híbrida (vacunación + infección previa) confiere una protección aproximadamente del 81-92% (Green R, 2025).

    Reinfección
    (Nordström P, 2022; COVID-19 Forecasting Team, 2023; Haider F, 2025).

    La infección previa confiere una protección >85% contra reinfección, enfermedad sintomática y enfermedad grave para las variantes ancestral, Alfa, Delta y Beta. Sin embargo, la protección frente a reinfección por variantes Ómicron es menor (55%) y disminuye con el tiempo. La protección contra enfermedad grave se mantiene independientemente de la variante y parece ser duradera, al menos 12 meses tras la infección primaria. La inmunidad híbrida (vacunación más infección previa) es la que ofrece la mayor defensa.

    Actualmente las reinfecciones son frecuentes, pero cursan con enfermedad más leve. Una nueva infección sintomática con prueba positiva tras la recuperación previa se considera generalmente una reinfección, y no se realizan pruebas filogenéticas.

    Existe la recomendación de no utilizar pruebas serológicas para predecir el grado o duración de la inmunidad natural contra la reinfección, dado que no se ha establecido un umbral de anticuerpos protector.

    Bibliografía

    • Amstutz A, Speich B, Mentré F, Rueegg CS, Belhadi D, Assoumou L, et al. Effects of remdesivir in patients hospitalised with COVID-19: a systematic review and individual patient data meta-analysis of randomised controlled trials. Lancet Respir Med. 2023 May;11(5):453-464. PubMed PMID: 36828006. Texto completo
    • Anderer S. Breaking From CDC, Continues Recommending COVID-19 Vaccine During Pregnancy. JAMA. 2025 Oct 7;334(13):1131-1132. PubMed PMID: 40911303.
    • Butler CC, Hobbs FDR, Gbinigie OA, Rahman NM, Hayward G, Richards DB, et al. Molnupiravir plus usual care versus usual care alone as early treatment for adults with COVID-19 at increased risk of adverse outcomes (PANORAMIC): an open-label, platform-adaptive randomised controlled trial. Lancet. 2023 Jan 28;401(10373):281-293. PubMed PMID: 36566761. Texto completo
    • Cai M, Xie Y, Al-Aly Z. Association of 2024-2025 Covid-19 Vaccine with Covid-19 Outcomes in U.S. Veterans. N Engl J Med. 2025 Oct 23;393(16):1612-1623. PubMed PMID: 41061231
    • Cai M, Xu E, Xie Y, Al-Aly Z. Rates of infection with other pathogens after a positive COVID-19 test versus a negative test in US veterans (November, 2021, to December, 2023): a retrospective cohort study. Lancet Infect Dis. 2025 Aug;25(8):847-860. PubMed PMID: 40185115
    • Centers for Disease Control and Prevention (CDC). COVID-19 Monitoring variant proportions. 2025. Disponible en: https://www.cdc.gov/covid/php/variants/variants-and-genomic-surveillance.html
    • Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Science Brief: SARS-CoV-2 and Surface (Fomite) Transmission for Indoor Community Environments. 2021. Disponible en: https://archive.cdc.gov/www_cdc_gov/coronavirus/2019-ncov/more/science-and-research/surface-transmission.html
    • Centers for Disease Control and Prevention (CDC). COVID-19 Vaccines. 2025. Disponible en: https://www.cdc.gov/covid/vaccines
    • Chakraborty C, Bhattacharya M, Abdelhameed AS. Recent SARS-CoV-2 evolution trajectories indicate the emergence of Omicron's several subvariants and the current rise of KP.3.1.1 and XEC. Virology. 2025 Jun;607:110508. PubMed PMID: 40187091
    • Cheng AL, Herman E, Abramoff B, Anderson JR, Azola A, Baratta JM, et al. Multidisciplinary collaborative guidance on the assessment and treatment of patients with Long COVID: A compendium statement. PM R. 2025 Jun;17(6):684-708. PubMed PMID: 40261198. Texto completo
    • Chu L, Bishof K, Dumes AA, Wesley Ely E, Joseph PV, Troxel AB; National Academies of Sciences, Engineering, Medicine (NASEM) Committee on Examining the Working Definition for Long COVID. The 2024 National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine Long COVID Definition: What Clinicians Need to Know. J Gen Intern Med. 2025 Jul;40(9):2024-2027. PubMed PMID: 40063321. Texto completo
    • COVID-19 Forecasting Team. Past SARS-CoV-2 infection protection against re-infection: a systematic review and meta-analysis. Lancet. 2023 Mar 11;401(10379):833-842. PubMed PMID: 36930674. Texto completo
    • Dinnes J, Berhane S, Walsh J, Reidy P, Doherty A, Hillier B, et al.; Cochrane COVID-19 Diagnostic Test Accuracy Group. Rapid, point-of-care antigen tests for diagnosis of SARS-CoV-2 infection. Cochrane Database Syst Rev. 2025 Nov 28;11(11):CD013705. PubMed PMID: 41312797. Texto completo
    • Geng LN, Erlandson KM, Hornig M, Letts R, Selvaggi C, Ashktorab H, et al.; RECOVER Consortium. 2024 Update of the RECOVER-Adult Long COVID Research Index. JAMA. 2025 Feb 25;333(8):694-700. PubMed PMID: 39693079. Texto completo
    • Green R, Marjenberg Z, Lip GYH, Banerjee A, Wisnivesky J, Delaney BC, et al. A systematic review and meta-analysis of the impact of vaccination on prevention of long COVID. Nat Commun. 2025 Nov 24;16(1):10326. PubMed PMID: 41285857. Texto completo
    • Gregory CO, Hall AJ. COVID-19. En: Halsey ES, Angelo KM, Barnett ED, Chen LH, Coyle C, Ericsson CD, et al, editors. CDC Yellow Book, 2026 edition: Health Information for International Travel [Internet]. Atlanta (GA): Centers for Disease Control and Prevention (US); 2025 Apr 23. PubMed PMID: 41818493. Texto completo
    • Haider F, Cerqueira-Silva T, Hainey KJ, Millington T, Shah SA, de Araujo Oliveira V, et al. Sustained natural immunity following SARS-CoV-2 infection against severe COVID-19 outcomes and symptomatic reinfection: analyses of national data for Brazil and Scotland. BMJ Open. 2025 Jul 16;15(7):e104057. PubMed PMID: 40669912. Texto completo
    • Hakki S, Zhou J, Jonnerby J, Singanayagam A, Barnett JL, Madon KJ, et al.; ATACCC study investigators. Onset and window of SARS-CoV-2 infectiousness and temporal correlation with symptom onset: a prospective, longitudinal, community cohort study. Lancet Respir Med. 2022 Nov;10(11):1061-1073. PubMed PMID: 35988572. Texto completo
    • Hamid S, Derado G, Pham H, Woodruff RC, Melgar M, Roland JL, et al. Chronic Conditions as Risk Factors for COVID-19-Associated Hospitalization Among Adults, 2020-2023. Am J Prev Med. 2026 May;70(5):108227. PubMed PMID: 41423029. Texto completo
    • Hayden MK, Hanson KE, Englund JA, Lee F, Lee MJ, Loeb M, et al. The Infectious Diseases Society of America Guidelines on the Diagnosis of COVID-19: Antigen Testing (January 2023). Clin Infect Dis. 2024 Jun 27;78(7):e350-e384. PubMed PMID: 36702617. Texto completo
    • Hedberg P, Serwin K, Francesca Greco M, P V Pereira J, Juozapaite D, De Benedittis S, et al. Bacterial and Viral Coinfections in Adult Patients Hospitalized With COVID-19 Throughout the Pandemic: A Multinational Cohort Study in the EuCARE Project. J Infect Dis. 2025 Jul 11;231(6):e1091-e1101. PubMed PMID: 40176475. Texto completo
    • Jefferson T, Dooley L, Ferroni E, Al-Ansary LA, van Driel ML, Bawazeer GA, et al. Physical interventions to interrupt or reduce the spread of respiratory viruses. Cochrane Database Syst Rev. 2023 Jan 30;1(1):CD006207. PubMed PMID: 36715243. Texto completo
    • Kramer A, Prinz C, Fichtner F, Fischer AL, Thieme V, Grundeis Fet al. Janus kinase inhibitors for the treatment of COVID-19. Cochrane Database Syst Rev. 2022 Jun 13;6(6):CD015209. PubMed PMID: 35695334. Texto completo
    • Lemaitre F, Grégoire M, Monchaud C, Bouchet S, Saint-Salvi B, Polard E; SFPT Therapeutic Drug Monitoring and Treatment Personalization group (STP-PT) of the French Society of Pharmacology and Therapeutics (SFPT); French Pharmacovigilance Network (CRPV); ANRS-MIE AC-43 Clinical Pharmacology Committee, joint working group; SFPT Therapeutic Drug Monitoring and Treatment Personalization group (STP-PT) of the French Society of Pharmacology and Therapeutics (SFPT); French Pharmacovigilance Network (CRPV); ANRS-MIE AC-43 Clinical Pharmacology Committee, joint working group. Management of drug-drug interactions with nirmatrelvir/ritonavir in patients treated for Covid-19: Guidelines from the French Society of Pharmacology and Therapeutics (SFPT). Therapie. 2022 Sep-Oct;77(5):509-521. PubMed PMID: 35618549. Texto completo
    • Lin N, Zhang B, Shi R, Gao Y, Wang Z, Ling Z, Tian Y. Decay pattern of SARS-CoV-2 RNA surface contamination in real residences. Sci Rep. 2024 Mar 14;14(1):6190. PubMed PMID: 38486016. Texto completo
    • Ma KC, Webber A, Lauring AS, Bendall E, Papalambros LK, Safdar B, et al; Investigating Respiratory Viruses in the Acutely Ill (IVY) Network. Estimated Effectiveness of 2024-2025 COVID-19 Vaccination Against Severe COVID-19. JAMA Netw Open. 2026 Feb 2;9(2):e2557415. PubMed PMID: 41632473. Texto completo
    • Mitchell R, Cayen J, Thampi N, Frenette C, Bartoszko J, Choi KB, et al. Trends in Severe Outcomes Among Adult and Pediatric Patients Hospitalized With COVID-19 in the Canadian Nosocomial Infection Surveillance Program, March 2020 to May 2022. JAMA Netw Open. 2023 Apr 3;6(4):e239050. PubMed PMID: 37079304. Texto completo
    • Nordström P, Ballin M, Nordström A. Risk of SARS-CoV-2 reinfection and COVID-19 hospitalisation in individuals with natural and hybrid immunity: a retrospective, total population cohort study in Sweden. Lancet Infect Dis. 2022 Jun;22(6):781-790. PubMed PMID: 35366962. Texto completo
    • Panagiotakopoulos L, Moulia DL, Godfrey M, Link-Gelles R, Roper L, Havers FP, et al. Use of COVID-19 Vaccines for Persons Aged ≥6 Months: Recommendations of the Advisory Committee on Immunization Practices - United States, 2024-2025. MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2024 Sep 19;73(37):819-824. PubMed PMID: 39298394. Texto completo
    • Parish MA, Klein SL. Maternal-Fetal Impact of Respiratory Viral Infections: Immune Mechanisms and Clinical Outcomes. Immunol Rev. 2026 Jan;337(1):e70099. PubMed PMID: 41546153
    • Pirracchio R, Venkatesh B, Legrand M. Low-Dose Corticosteroids for Critically Ill Adults With Severe Pulmonary Infections: A Review. JAMA. 2024 Jul 23;332(4):318-328. PubMed PMID: 38865154
    • Pochtovyi AA, Kustova DD, Siniavin AE, Dolzhikova IV, Shidlovskaya EV, Shpakova OG, et al. In Vitro Efficacy of Antivirals and Monoclonal Antibodies against SARS-CoV-2 Omicron Lineages XBB.1.9.1, XBB.1.9.3, XBB.1.5, XBB.1.16, XBB.2.4, BQ.1.1.45, CH.1.1, and CL.1. Vaccines (Basel). 2023 Sep 28;11(10):1533. PubMed PMID: 37896937. Texto completo
    • Prabhu M, Riley LE. Coronavirus Disease 2019 (COVID-19) Vaccination in Pregnancy. Obstet Gynecol. 2023 Mar 1;141(3):473-482. PubMed PMID: 36649624. Texto completo
    • RECOVERY Collaborative Group. Baricitinib in patients admitted to hospital with COVID-19 (RECOVERY): a randomised, controlled, open-label, platform trial and updated meta-analysis. Lancet. 2022 Jul 30;400(10349):359-368. PubMed PMID: 35908569. Texto completo
    • RECOVERY Collaborative Group. Higher dose corticosteroids in patients admitted to hospital with COVID-19 who are hypoxic but not requiring ventilatory support (RECOVERY): a randomised, controlled, open-label, platform trial. Lancet. 2023 May 6;401(10387):1499-1507. PubMed PMID: 37060915. Texto completo
    • RECOVERY Collaborative Group. Tocilizumab in patients admitted to hospital with COVID-19 (RECOVERY): a randomised, controlled, open-label, platform trial. Lancet. 2021 May 1;397(10285):1637-1645. PubMed PMID: 33933206. Texto completo
    • REMAP-CAP Investigators; Gordon AC, Mouncey PR, Al-Beidh F, Rowan KM, Nichol AD, Arabi YM, et al. Interleukin-6 Receptor Antagonists in Critically Ill Patients with Covid-19. N Engl J Med. 2021 Apr 22;384(16):1491-1502. PubMed PMID: 33631065. Texto completo
    • Rubin R. SARS-CoV-2 Variants Challenge Surveillance Efforts and COVID-19 Vaccines. JAMA. 2025 Sep 2;334(9):755-756. PubMed PMID: 40748633
    • Saif-Ur-Rahman KM, Nurdin N, Movsisyan A, Kothari K, Gleeson C, Conway T, et al. Effectiveness of SARS-CoV-2 testing strategies in reducing COVID-19 cases, hospitalisations, and deaths. Cochrane Database Syst Rev. 2025 Oct 2;10(10):CD016192. PubMed PMID: 41036688. Texto completo
    • Shook LL, Edlow AG. Safety and Efficacy of Coronavirus Disease 2019 (COVID-19) mRNA Vaccines During Lactation. Obstet Gynecol. 2023 Mar 1;141(3):483-491. PubMed PMID: 36649326. Texto completo
    • Shumaker AH, Bhimraj A, Bedimo R, Cheng VC, Chew KW, Daar ES, et al. 2025 Clinical Practice Guideline Update by the Infectious Diseases Society of America on the Treatment and Management of COVID-19: Antiviral Treatment for Mild to Moderate COVID-19 in Adults. Clin Infect Dis. 2026 Apr 1:ciaf680. PubMed PMID: 41920902
    • Siegal DM, Tseng EK, Schünemann HJ, Angchaisuksiri P, Cuker A, Dane K, et al. American Society of Hematology living guidelines on use of anticoagulation for thromboprophylaxis for patients with COVID-19: executive summary. Blood Adv. 2025 Mar 25;9(6):1247-1260. PubMed PMID: 39437797. Texto completo
    • Simkin F, Postans M, Pacchiarini N, Song J, Cottrell S, Moore C, et al. Variance in the Variants: A Comparison of the Symptomatology of SARS-CoV-2 Variants in Wales, February 2020-July 2022. J Med Virol. 2025 Dec;97(12):e70717. PubMed PMID: 41358411
    • Sommer I, Dobrescu A, Gadinger A, Sharifan A, Pinte L, Fangmeyer M, et al. Outpatient Treatment of Confirmed COVID-19: A Living, Rapid Review for the American College of Physicians (Version 3). Ann Intern Med. 2026 Apr;179(4):524-534. PubMed PMID: 41662710
    • Tang JW, Marr LC, Li Y, Dancer SJ. Covid-19has redefined airborne transmission. BMJ.2021;373:n913. PubMed PMID: 33853842. Texto completo
    • Taylor CA, Patel K, Pham H, Kirley PD, Kawasaki B, Meek J, et al. COVID-19-Associated Hospitalizations Among U.S. Adults Aged ≥18 Years - COVID-NET, 12 States, October 2023-April 2024. MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2024 Oct 3;73(39):869-875. PubMed PMID: 39361542. Texto completo
    • Thaweethai T, Jolley SE, Karlson EW, Levitan EB, Levy B, McComsey GA, et al; RECOVER Consortium. Development of a Definition of Postacute Sequelae of SARS-CoV-2 Infection. JAMA. 2023 Jun 13;329(22):1934-1946. PubMed PMID: 37278994. Texto completo
    • Vukovikj M, Melidou A, Nannapaneni P, Normark T, Kraus A, Broberg EK. Impact of SARS-CoV-2 variant mutations on susceptibility to monoclonal antibodies and antiviral drugs: a non-systematic review, April 2022 to October 2024. Euro Surveill. 2025 Mar;30(10):2400252. PubMed PMID: 40084420. Texto completo
    • Wang Y, So HC, Tsang NNY, Kwok SK, Cowling BJ, Leung GM, Ip DKM. Clinical profile analysis of SARS-CoV-2 community infections during periods with omicron BA.2, BA.4/5, and XBB dominance in Hong Kong: a prospective cohort study. Lancet Infect Dis. 2025 Mar;25(3):276-289. PubMed PMID: 39419049
    • Ward JL, Harwood R, Kenny S, Cruz J, Clark M, Davis PJ, et al. Pediatric Hospitalizations and ICU Admissions Due to COVID-19 and Pediatric Inflammatory Multisystem Syndrome Temporally Associated With SARS-CoV-2 in England. JAMA Pediatr. 2023 Jul 31;177(9):947–55. PubMed PMID: 37523172. Texto completo
    • World Health Organization (WHO). Therapeutics and COVID-19: living guideline. Geneva: WHO; 2025. Disponible en: https://www.who.int/publications/i/item/B09540
    • Xu X, Wu Y, Kummer AG, Zhao Y, Hu Z, Wang Y, Liu H, Ajelli M, Yu H. Assessing changes in incubation period, serial interval, and generation time of SARS-CoV-2 variants of concern: a systematic review and meta-analysis. BMC Med. 2023 Sep 29;21(1):374. PubMed PMID: 37775772. Texto completo
    • Yu W, Guo Y, Zhang S, Kong Y, Shen Z, Zhang J. Proportion of asymptomatic infection and nonsevere disease caused by SARS-CoV-2 Omicron variant: A systematic review and analysis. J Med Virol. 2022 Dec;94(12):5790-5801. PubMed PMID: 35961786. Texto completo

    Más en la red

    Autoras

    • Rocío Fernández-Montells Rodríguez
    Médico Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria (1)
    • María Teresa Platas Plita
    Médico Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria (2)
    (1) Servicio de Salud Ventorrillo. Servicio Galego de Saúde. A Coruña. España.
    (2) Servicio de Urgencias. Servicio Galego de Saúde. A Coruña. España.

    Conflicto de intereses
    Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

    Enfermedad por coronavirus 2019 (SARS-CoV-2)

    Fecha de revisión: 08/06/2026
    • Guía
    • Relaciones
    Índice de contenidos

    ¿De qué hablamos?


    Los betacoronavirus, pertenecientes a la familia Coronaviridae, como el MERS-CoV o el SARS-CoV-1, son patógenos comunes en muchas especies de animales que pueden infectar a humanos mediante transmisión zoonótica.

    En diciembre de 2019 aparecieron infecciones respiratorias atípicas causadas por el SARS-CoV-2 en la ciudad de Wuhan, provincia de Hubei, en China. El agente causal fue denominado coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo 2 (SARS-CoV-2), y la enfermedad asociada, COVID-19. La rápida expansión mundial de la infección llevó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a declarar el estado de pandemia el 11 de marzo de 2020. En mayo de 2023 la OMS declaró el fin de la emergencia de salud pública de importancia internacional por COVID-19, aunque la enfermedad continúa circulando a nivel global y sigue siendo objeto de vigilancia epidemiológica (WHO, 2025; Gregory CO, 2025).

    ¿Cómo se transmite?


    Existen tres vías principales de propagación (CDC, 2021; Gregory CO, 2025):
    • La vía inhalatoria es la principal vía de transmisión. Se produce por la inhalación de aerosoles y, en menor medida, gotitas respiratorias que se desprenden al hablar, toser, estornudar o incluso respirar. El riesgo de transmisión es mayor en contactos próximos, exposiciones prolongadas y espacios cerrados o mal ventilados, especialmente cuando la persona infectada se encuentra en los primeros días de enfermedad.
    • La deposición de esas mismas partículas exhaladas en las membranas mucosas expuestas también puede contribuir a la transmisión.
    • La transmisión por contacto indirecto mediante fómites es posible, ya que el SARS-CoV-2 puede persistir durante un tiempo variable en superficies contaminadas, pero rara vez contribuye de forma significativa a nuevos casos. En condiciones reales, la carga viral en superficies disminuye rápidamente, con una reducción aproximada del 90% en los primeros días (Lin N, 2024).
    La vía de transmisión nosocomial es importante y requiere medidas de prevención y control determinadas para evitar el contagio intrahospitalario.

    Otras vías, como la fecal-oral, sanguínea, ocular o sexual, no parecen ser un factor significativo en la propagación habitual.

    Aunque se ha documentado infección por SARS-CoV-2 en distintas especies animales, la transmisión zoonótica a humanos sigue siendo poco frecuente y no constituye una vía relevante en la diseminación de la infección (Gregory CO, 2025; Lin N, 2024).

    El riesgo de transmisión es máximo entre los 1-2 días previos y los 3-5 días posteriores al inicio de los síntomas, coincidiendo con el pico de infectividad, momento en el que los niveles de ARN viral en la vía respiratoria superior son más altos. La duración mediana de eliminación de virus viable es de 5 días (Rango Intercuartílico [RIC] 3-7); aproximadamente el 65% de los pacientes siguen eliminándolo a los 5 días y el 24% a los 7 días. La transmisión más allá de este periodo es poco frecuente, salvo en pacientes inmunodeprimidos (Gregory CO, 2025; Hakki S, 2022).

    ¿Qué variantes existen?


    La mayoría de los virus evolucionan y se adaptan a los nuevos huéspedes. La alternancia del genoma del SARS-CoV-2 a través de mutaciones y recombinaciones en su estructura ARN produce cambios en el ciclo viral.

    Debido a la rápida propagación, a las implicaciones clínicas y al impacto sobre la salud pública, en junio del año 2020 la OMS estableció un grupo de trabajo centrado en la evolución viral y determinaron 4 agrupaciones principales (WHO, 2025; CDC, 2025):
    • Variantes de preocupación (variants of concern, VOC).
    • Variantes de gran consecuencia (VOHC).
    • Variantes bajo monitoreo (VBM).
    • Variantes de interés (VOI).
    En junio de 2022 la OMS añadió una quinta categoría, VOC Lineages Under Monitoring (VOC-LUM), para monitorizar sublinajes específicos de variantes de preocupación que requieren vigilancia prioritaria. Actualmente todas las variantes circulantes son descendientes de Ómicron clasificadas como VUM (Rubin R, 2025; Chakraborty C, 2025).

    Las variantes Alfa (B.1.1.7), Beta (B.1351), Gamma (P.1) y Delta (B.1.617.2) fueron completamente desplazadas por Ómicron desde finales del 2021 y no representan un riesgo actual.

    Las subvariantes más recientes de Ómicron muestran mayor evasión inmunitaria que las variantes iniciales, con reducción de anticuerpos neutralizantes. Sin embargo, no causan enfermedad más grave que la variante Delta (Wang Y, 2025).

    ¿Cómo se manifiesta clínicamente?


    El periodo de incubación habitual de la enfermedad es de entre 4 y 6 días. Se ha observado un acortamiento progresivo del periodo de incubación desde las primeras variantes del SARS-CoV-2 hasta las derivadas de Ómicron, situándose actualmente en torno a 3-4 días, sin diferencias significativas (Xu X, 2023).

    En los cuadros leves predominan los síntomas de vías respiratorias altas, siendo frecuentes la tos, el dolor de garganta, la rinorrea, la cefalea y la fatiga o letargia. La fiebre puede aparecer de forma variable, está presente en un 50-75% de los adultos sintomáticos. Con las variantes derivadas de Ómicron son también más habituales la odinofagia y la ronquera (Wang Y, 2025).

    La anosmia y la disgeusia, que fueron síntomas característicos en las primeras variantes del SARS-CoV-2, son actualmente mucho menos frecuentes con los sublinajes de Ómicron, lo que dificulta la diferenciación clínica respecto a otras infecciones respiratorias virales. No existe ningún síntoma específico que permita confirmar o descartar la enfermedad (Simkin F, 2025).

    Se estima que entre un 22 y un 25% de las infecciones por SARS-CoV-2 son asintomáticas. Los sublinajes de Ómicron se asocian a una mayor proporción de casos asintomáticos y de enfermedad no grave respecto a variantes previas como Delta (Yu W, 2022; Simkin F, 2025; Wang Y, 2025).

    La tasa de coinfección aumentó significativamente durante el periodo Ómicron (7,9%, frente al 2,6% con cepa ancestral y 3,2% con Delta). Esto se atribuye a que los pacientes hospitalizados durante Ómicron presentan mayor edad y comorbilidad. Las coinfecciones se asocian a mayor mortalidad intrahospitalaria (19% vs 11%) (Hedberg P, 2025).

    El mayor riesgo de infección por otros patógenos ocurre en los 12 meses siguientes, incluyendo infecciones virales y bacterianas, así como posibles reactivaciones virales (Epstein-Barr, herpes simple) (Cai M, 2025).

    La mortalidad y las tasas de hospitalización por COVID-19 han disminuido progresivamente desde las primeras olas pandémicas, especialmente tras la aparición de las variantes derivadas de Ómicron y el aumento de la inmunidad poblacional. La mortalidad hospitalaria se ha reducido hasta cifras cercanas al 5-6%, mientras que la tasa de letalidad por infección se sitúa actualmente por debajo del 0,1% en países europeos. A pesar de ello, los adultos mayores de 65 años continúan concentrando la mayor parte de las hospitalizaciones y los casos graves (Mitchell R, 2023; Taylor CA, 2024).

    Se han identificado factores de riesgo que predisponen a presentar una enfermedad grave (Taylor CA, 2024; Hamid S, 2026):
    • Edad: continúa siendo el factor más importante, concentrando la mayor gravedad en los ≥65-75 años, que presentan tasas de hospitalización y mortalidad muy superiores al resto de grupos.
    • Comorbilidad: se han identificado nuevos factores asociados a peor pronóstico en la era Ómicron, destacando la enfermedad renal crónica, EPOC, demencia, insuficiencia cardiaca, anemia y uso reciente de inmunosupresores (glucocorticoides o quimioterapia).
    • Sexo: la diferencia de mortalidad entre sexos se ha reducido.
    En la actualidad, la vacunación y la inmunidad previa se consideran factores protectores fundamentales, observándose que la mayoría de los pacientes hospitalizados no habían recibido vacunas actualizadas.

    ¿Cómo se previene?


    La prevención se basa en una combinación de intervenciones (uso de mascarillas, ventilación, higiene de manos, aislamiento, vacunación) que, aplicadas de forma conjunta, reducen de manera más eficaz el riesgo de transmisión. La vacunación es la medida más importante para prevenir la enfermedad grave (CDC, 2025):
    • Uso de mascarilla: cuando la lleva una persona infectada, actúa como control de fuente; cuando la lleva una persona sana, especialmente si se trata de una mascarilla N95/KN95, ofrece protección al portador frente a la inhalación de partículas infecciosas. Las mascarillas N95/KN95 son significativamente más efectivas que las mascarillas quirúrgicas, y estas, a su vez, más que las de tela; aunque ofrecen cierto grado de protección. Su uso resulta especialmente beneficioso en espacios interiores concurridos, con mala ventilación y durante periodos de alta transmisión comunitaria.
    • Ventilación: asegurar una buena ventilación del aire en los espacios cerrados e interiores reduce significativamente el número de partículas infecciosas y, por tanto, conlleva un menor riesgo de transmisión. Además, tiene beneficios adicionales, como la reducción de infecciones por otros virus respiratorios, alergias y síndrome del edificio enfermo (Tang JW, 2021).
    • Higiene de manos: el lavado frecuente de manos o el uso de soluciones hidroalcohólicas con al menos un 60% de alcohol ayuda a reducir la transmisión por contacto con superficies contaminadas. Se observó una disminución del 14% en las infecciones respiratorias agudas asociada a las medidas de higiene de manos (Jefferson T, 2023).
    • Aislamiento cuando se está enfermo: las personas que dan positivo para COVID-19 deben seguir las recomendaciones vigentes de los CDC, permanecer alejadas de otras persona hasta que hayan transcurrido al menos 24 horas desde la mejoría general de los síntomas y la resolución de la fiebre sin uso antipirético. Durante los 5 días siguientes se recomienda tomar precauciones adiciones como el uso de mascarilla, la higiene de manos, el distanciamiento físico y la mejora de la ventilación.
    Vacunas

    La vacunación contra el SARS-CoV-2 sigue siendo la herramienta más importante para prevenir la enfermedad grave, la hospitalización y la muerte. Existen tres tipos de vacunas autorizadas: dos vacunas de ARN mensajero (ARNm) (Pfizer-BioNTech y Moderna) y una vacuna de subunidad proteica (Novavax) (Panagiotakopoulos L, 2024; CDC, 2025; Ma KC, 2026).

    Las vacunas de ARNm contienen instrucciones para que las células produzcan temporalmente la proteína de espícula (spike) del SARS-CoV-2. El sistema inmunitario reconoce esta proteína como extraña, genera anticuerpos y activa linfocitos T, proporcionando protección frente a futuras infecciones. La partícula de ARNm es posteriormente degradada y eliminada por enzimas celulares, sin involucrar virus vivos ni alterar el material genético del núcleo celular.

    La vacuna de Novavax utiliza un mecanismo diferente, es una vacuna de proteína recombinante que presenta directamente la proteína de espícula junto con un adyuvante para estimular la respuesta inmunitaria.

    Los datos de efectividad de la temporada 2024-2025 muestran que la vacunación proporciona protección adicional significativa frente a desenlaces graves:
    • Efectividad del 40% contra hospitalización asociada a COVID-19 y del 79% contra ventilación mecánica invasiva o muerte en adultos inmunocompetentes (Ma KC, 2026).
    • Efectividad estimada a 6 meses del 29% contra visitas a urgencias, 39% contra hospitalización y 64% contra muerte asociada a COVID-19 (Cai M, 2025).
    La protección muestra un gradiente clínico: es mayor frente a los desenlaces más graves (muerte > hospitalización > consultas de urgencias), aunque tiende a disminuir de forma modesta a lo largo de los 6 meses posteriores a la vacunación.

    Dado que el SARS-CoV-2 continúa evolucionando y la efectividad vacunal disminuye con el tiempo, se ha adoptado un modelo de vacunación anual actualizada, similar al de la gripe.

    La única contraindicación absoluta para las vacunas contra la COVID-19 es el antecedente de reacción alérgica grave (anafilaxia) a una dosis previa o a un componente de la vacuna. Las precauciones incluyen: miocarditis, pericarditis reciente, síndrome inflamatorio sistémico, alergia no grave y enfermedad aguda moderada-grave. Son situaciones en las que la vacunación debe evaluarse individualmente sopesando beneficio y riesgo (CDC, 2025).

    ¿Cómo se diagnostica?


    El diagnóstico de la COVID-19 se basa en la detección directa del virus (ARN viral o antígenos) en muestras respiratorias. En la fase actual de la pandemia, con la circulación sincrónica de múltiples virus respiratorios (gripe, VRS, SARS-CoV-2), los paneles moleculares multiplex que detectan simultáneamente varios patógenos en una sola muestra han adquirido un papel cada vez más relevante en el diagnóstico diferencial de las infecciones respiratorias agudas (Hayden MK, 2024; Gregory CO, 2025).

    La prueba de amplificación de ácidos nucleicos (NAAT), siendo la RT-PCR la más utilizada, sigue siendo el patrón de oro para el diagnóstico de la infección aguda por SARS-CoV-2, con alta sensibilidad y especificidad (Hayden MK, 2024; Saif-Ur-Rahman KM, 2025). Un resultado positivo confirma la infección, aunque la PCR puede seguir dando positiva después de que la persona deje de ser contagiosa (normalmente tras 8-10 días). Pueden utilizarse muestras nasofaríngeas, nasales, orofaríngeas, de saliva o enjuague bucal, siendo recogidas tanto por profesionales como por el propio paciente, con resultados similares. No se recomienda usar la NAAT para guiar la interrupción del aislamiento ni antes de procedimientos quirúrgicos (Hayden MK, 2024; Gregory CO, 2025).

    Otra prueba diagnóstica para identificar infección aguda son las pruebas de detección de antígenos virales (Ag-RDT), más accesibles, más económicas, más rápidas (resultado en 15-30 minutos) y ampliamente utilizadas para el autodiagnóstico domiciliario, aunque presentan menor sensibilidad que las NAAT. Su rendimiento es mayor en pacientes sintomáticos durante los primeros 5 días desde el inicio de los síntomas, cuando la carga viral es más elevada, alcanzando sensibilidades cercanas al 90%, mientras que disminuye en fases más tardías y en personas asintomáticas. Dada su alta especificidad, un resultado positivo suele considerarse diagnóstico de infección activa y no requiere confirmación rutinaria. Sin embargo, un resultado negativo no descarta la infección, por lo que la realización de pruebas seriadas separadas por 48 horas mejora significativamente el rendimiento diagnóstico (Hayden MK, 2024; Gregory CO, 2025; Dinnes J, 2025).

    En las personas vacunadas, las pruebas de detección viral (NAAT y antígeno) deben interpretarse de la misma manera que en personas no vacunadas, los resultados positivos no deben atribuirse a la vacuna.

    El papel de las pruebas serológicas (anticuerpos IgM e IgG) es actualmente limitado. No se recomiendan para el diagnóstico de infección aguda ni para confirmar casos con NAAT negativas. Pueden ser útiles en situaciones concretas, como el diagnóstico del síndrome inflamatorio multisistémico infantil (MIS-C) o para identificar infección previa mediante anticuerpos frente a la nucleocápside. Tampoco se aconseja su uso rutinario para evaluar la inmunidad tras la vacunación o guiar la revacunación, ya que no existe un umbral de anticuerpos que se correlacione claramente con protección. La elevada seroprevalencia actual en la población reduce además su utilidad clínica y epidemiológica (Hayden MK, 2024).

    ¿Cómo se trata?


    Tratamiento ambulatorio

    La evaluación inicial debe centrarse en identificar el riesgo de progresión a enfermedad grave para determinar la necesidad de tratamiento con el objetivo de evitar la hospitalización, ya que la mortalidad ha disminuido considerablemente respecto a la era de la pandemia (Shumaker AH, 2026):
    • Alto riesgo: los pacientes inmunodeprimidos, trasplantados o con múltiples factores de riesgo presentan mayor riesgo de hospitalización y son candidatos a tratamiento antiviral. La tasa estimada de hospitalización en este grupo es ≥6%.
    • Riesgo intermedio: en pacientes con factores de riesgo, como edad avanzada (≥65 años), obesidad, diabetes, enfermedad renal crónica, EPOC o enfermedad cardiovascular, puede considerarse el tratamiento antiviral de forma individualizada. La tasa estimada de hospitalización se sitúa entre 0,5% y 6%.
    • Sin factores de riesgo: no se recomienda el uso rutinario de antivirales, dado su escaso beneficio clínico. La tasa estimada de hospitalización es ≤0,5%.
    Nirmatrelvir-ritonavir (Paxlovid) es el tratamiento ambulatorio de primera línea. Nirmatrelvir es un inhibidor de la proteasa principal del SARS-CoV-2 y ritonavir actúa como potenciador farmacocinético mediante la inhibición del CYP3A4 (Shumaker AH, 2026).

    Debe iniciarse dentro de los 5 primeros días desde el inicio de los síntomas, con una duración de 5 días. Requiere ajuste de dosis para insuficiencia renal, incluyendo dosificación para FGe <30 ml/min y hemodiálisis. Está contraindicado en insuficiencia hepática grave (Child-Pugh clase C). La principal limitación son las interacciones farmacológicas mediadas por ritonavir (inhibidor potente del CYP3A4). Fármacos como el clopidogrel, ciertos inmunosupresores (ciclosporina, tacrolimus) y algunas estatinas requieren evaluación cuidadosa (Lemaitre F, 2022; Shumaker AH, 2026).

    El remdesivir (Veklury), como segunda línea de tratamiento, es un antiviral de administración intravenosa (3 días consecutivos) aprobado para pacientes hospitalizados y ambulatorios con alto riesgo de progresión. Se recomienda como alternativa cuando no puede usarse nirmatrelvir-ritonavir por interacciones o contraindicaciones, especialmente en pacientes de alto riesgo (Shumaker AH, 2026).

    El molnupiravir (Lagevrio), es un profármaco oral de uso en adultos de alto riesgo, reservado como última opción cuando no pueden usarse nirmatrelvir-ritonavir ni remdesivir. Tiene eficacia limitada (sin reducción clara de hospitalización o mortalidad en estudios como PANORAMIC), aunque puede acortar la recuperación y posiblemente reducir la COVID persistente. Se han planteado preocupaciones teóricas sobre mutagenicidad y fertilidad (Butler CC, 2022; Shumaker AH, 2026; Sommer I, 2026).

    Tratamiento hospitalario

    En el ámbito hospitalario se recomienda la tromboprofilaxis con heparinas de bajo peso molecular en todos los pacientes hospitalizados con COVID-19, ajustando la dosis según gravedad. En pacientes no críticos puede considerarse anticoagulación terapéutica de forma individualizada, mientras que en críticos se prefieren dosis profilácticas al no demostrarse beneficio de intensificarlas (Siegal DM, 2025).

    La dexametasona (6 mg/día) durante 10 días reduce la mortalidad a 28 días en pacientes hospitalizados que requieren oxígeno y/o ventilación mecánica, por lo que es el pilar del tratamiento. Sin embargo, los corticoides sistémicos no deben utilizarse en pacientes ambulatorios ni en hospitalizados sin hipoxia. Dosis superiores (dexametasona 20 mg/5 días seguida de 10 mg/5 días) no han demostrado beneficio adicional e incluso se asociaron a mayor mortalidad en pacientes con necesidades bajas de oxígeno (RECOVERY Collaborative Group, 2023; Pirracchio R, 2024).

    El tocilizumab, antirreceptor de la interleucina-6, tiene indicación en combinación con dexametasona en pacientes hospitalizados con hipoxia y evidencia de inflamación sistémica (PCR ≥75 mg/l), especialmente aquellos con descompensación respiratoria rápida o necesidad de oxígeno a alto flujo. Reduce la mortalidad en aproximadamente un tercio en pacientes con oxígeno simple y casi a la mitad en pacientes con ventilación mecánica invasiva (RECOVERY Collaborative Group, 2021; REMAP-CAP Investigators, 2021).

    Inhibidores de JAK como el baricitinib puede utilizarse en pacientes hospitalizados con COVID-19 grave que requieren oxígeno suplementario, como alternativa o complemento al tocilizumab. Reduce la mortalidad, favorece el alta hospitalaria y disminuye la progresión a ventilación mecánica invasiva (Kramer A, 2022; RECOVERY Collaborative Group, 2022).

    El remdesivir, análogo de nucleótidos, mejora la supervivencia, especialmente en pacientes hospitalizados sin ventilación mecánica o con oxígeno de bajo flujo, y reduce la progresión a ventilación mecánica. Su beneficio es menos claro en pacientes con soporte respiratorio avanzado (Amstutz A, 2023).

    Otros tratamientos

    Todos los anticuerpos monoclonales anti-SARS-CoV-2 previamente autorizados (bebtelovimab, sotrovimab, casirivimab-imdevimab, bamlanivimab-etesevimab, tixagevimab-cilgavimab) han perdido su actividad neutralizante frente a las subvariantes de Ómicron circulantes y ya no están disponibles ni recomendados para uso clínico (Vukovikj M, 2025; Pochtovyi AA, 2023).

    Se desaconseja el uso de múltiples fármacos sin eficacia demostrada (plasma de pacientes convalecientes, ivermectina, hidroxicloroquina, colchicina, azitromicina sin indicación bacteriana, fluvoxamina, vitamina D y corticoides sistémicos en pacientes ambulatorios), mientras que tratamientos habituales como AINE, IECA/ARA II, estatinas y aspirina son seguros y deben mantenerse.

    Las guías no recomiendan el suplemento de vitamina D ni de manera preventiva ni terapéutica para el tratamiento de la infección por COVID-19.

    Situaciones especiales


    Población pediátrica

    La COVID-19 en niños es actualmente menos grave, aunque los niños con múltiples comorbilidades, especialmente neurodiscapacidad, continúan presentando el mayor riesgo de enfermedad grave (Ward JL, 2023).

    Embarazo y lactancia

    Es un factor de riesgo independiente para COVID-19 grave, mientras que la vacunación reduce el riesgo de infección en un 60%, la hospitalización en un 53% y el ingreso UCI de manera significativa (Parish MA, 2026).

    Las vacunas de ARNm tienen un perfil de seguridad bien establecido, sin aumento de eventos adversos obstétricos o fetales tales como aborto espontáneo, parto prematuro, mortinato, bajo peso al nacer ni anomalías congénitas. Existe una recomendación firme sobre la vacunación universal para todas las embarazadas y lactantes en cualquier trimestre, aunque con diferencias recientes en el grado de recomendación (Shook LL, 2023; Prabhu M,2023; Anderer S, 2025). Los anticuerpos maternos atraviesan la placenta y se transfieren a través de la leche materna, ofreciendo protección al recién nacido durante los primeros meses de vida, periodo no elegible para vacunación (hasta los 6 meses) (Parish MA, 2026).

    La lactancia materna no está contraindicada en madres infectadas ni vacunadas. Es segura y aporta anticuerpos protectores.

    La transmisión vertical (intrauterina, intraparto) es poco frecuente, siendo la vía respiratoria posnatal la principal forma de contagio neonatal.

    COVID persistente

    La COVID persistente es una condición crónica asociada a la infección por SARS-CoV-2 que persiste al menos 3 meses como un estado de enfermedad continuo, con remisiones y recaídas, que puede afectar a uno o varios órganos. Su diagnóstico no requiere síntomas específicos ni una prueba positiva previa de COVID-19, y debe considerarse tras descartar otras causas que expliquen los síntomas. La codificación ICD-10 U09.9 ("Post COVID-19 condition, unspecified") debe documentarse como código secundario, acompañado de códigos primarios que reflejen los síntomas específicos del paciente (Cheng AL, 2025; Chu L, 2025).

    La prevalencia global actual se estima en aproximadamente un 6% de las personas infectadas (Cheng AL, 2025).

    Los síntomas más frecuentes de COVID persistente incluyen malestar tras un esfuerzo (87%), fatiga (85,8%), disfunción cognitiva (63,8%), disautonomía (65,8%), palpitaciones (58%) y diversos síntomas gastrointestinales (59,3%). Los criterios diagnósticos actuales también contemplan su solapamiento con otros síndromes como la encefalomielitis miálgica/síndrome de fatiga crónica (Thaweethai T, 2023; Geng LN, 2025).

    El manejo de la COVID persistente en atención primaria se basa en el control sintomático, la validación de los síntomas y experiencia del paciente, la evaluación básica dirigida y las estrategias de conservación de energía (pacing), individualizando las recomendaciones de ejercicio para evitar el malestar postesfuerzo (Cheng AL, 2025; Chu L, 2025).

    La vacunación, cualquier dosis, reduce el riesgo de COVID persistente en un 23%. Con dosis de refuerzo, el riesgo disminuye en un 57% y la inmunidad híbrida (vacunación + infección previa) confiere una protección aproximadamente del 81-92% (Green R, 2025).

    Reinfección
    (Nordström P, 2022; COVID-19 Forecasting Team, 2023; Haider F, 2025).

    La infección previa confiere una protección >85% contra reinfección, enfermedad sintomática y enfermedad grave para las variantes ancestral, Alfa, Delta y Beta. Sin embargo, la protección frente a reinfección por variantes Ómicron es menor (55%) y disminuye con el tiempo. La protección contra enfermedad grave se mantiene independientemente de la variante y parece ser duradera, al menos 12 meses tras la infección primaria. La inmunidad híbrida (vacunación más infección previa) es la que ofrece la mayor defensa.

    Actualmente las reinfecciones son frecuentes, pero cursan con enfermedad más leve. Una nueva infección sintomática con prueba positiva tras la recuperación previa se considera generalmente una reinfección, y no se realizan pruebas filogenéticas.

    Existe la recomendación de no utilizar pruebas serológicas para predecir el grado o duración de la inmunidad natural contra la reinfección, dado que no se ha establecido un umbral de anticuerpos protector.

    Bibliografía

    • Amstutz A, Speich B, Mentré F, Rueegg CS, Belhadi D, Assoumou L, et al. Effects of remdesivir in patients hospitalised with COVID-19: a systematic review and individual patient data meta-analysis of randomised controlled trials. Lancet Respir Med. 2023 May;11(5):453-464. PubMed PMID: 36828006. Texto completo
    • Anderer S. Breaking From CDC, Continues Recommending COVID-19 Vaccine During Pregnancy. JAMA. 2025 Oct 7;334(13):1131-1132. PubMed PMID: 40911303.
    • Butler CC, Hobbs FDR, Gbinigie OA, Rahman NM, Hayward G, Richards DB, et al. Molnupiravir plus usual care versus usual care alone as early treatment for adults with COVID-19 at increased risk of adverse outcomes (PANORAMIC): an open-label, platform-adaptive randomised controlled trial. Lancet. 2023 Jan 28;401(10373):281-293. PubMed PMID: 36566761. Texto completo
    • Cai M, Xie Y, Al-Aly Z. Association of 2024-2025 Covid-19 Vaccine with Covid-19 Outcomes in U.S. Veterans. N Engl J Med. 2025 Oct 23;393(16):1612-1623. PubMed PMID: 41061231
    • Cai M, Xu E, Xie Y, Al-Aly Z. Rates of infection with other pathogens after a positive COVID-19 test versus a negative test in US veterans (November, 2021, to December, 2023): a retrospective cohort study. Lancet Infect Dis. 2025 Aug;25(8):847-860. PubMed PMID: 40185115
    • Centers for Disease Control and Prevention (CDC). COVID-19 Monitoring variant proportions. 2025. Disponible en: https://www.cdc.gov/covid/php/variants/variants-and-genomic-surveillance.html
    • Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Science Brief: SARS-CoV-2 and Surface (Fomite) Transmission for Indoor Community Environments. 2021. Disponible en: https://archive.cdc.gov/www_cdc_gov/coronavirus/2019-ncov/more/science-and-research/surface-transmission.html
    • Centers for Disease Control and Prevention (CDC). COVID-19 Vaccines. 2025. Disponible en: https://www.cdc.gov/covid/vaccines
    • Chakraborty C, Bhattacharya M, Abdelhameed AS. Recent SARS-CoV-2 evolution trajectories indicate the emergence of Omicron's several subvariants and the current rise of KP.3.1.1 and XEC. Virology. 2025 Jun;607:110508. PubMed PMID: 40187091
    • Cheng AL, Herman E, Abramoff B, Anderson JR, Azola A, Baratta JM, et al. Multidisciplinary collaborative guidance on the assessment and treatment of patients with Long COVID: A compendium statement. PM R. 2025 Jun;17(6):684-708. PubMed PMID: 40261198. Texto completo
    • Chu L, Bishof K, Dumes AA, Wesley Ely E, Joseph PV, Troxel AB; National Academies of Sciences, Engineering, Medicine (NASEM) Committee on Examining the Working Definition for Long COVID. The 2024 National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine Long COVID Definition: What Clinicians Need to Know. J Gen Intern Med. 2025 Jul;40(9):2024-2027. PubMed PMID: 40063321. Texto completo
    • COVID-19 Forecasting Team. Past SARS-CoV-2 infection protection against re-infection: a systematic review and meta-analysis. Lancet. 2023 Mar 11;401(10379):833-842. PubMed PMID: 36930674. Texto completo
    • Dinnes J, Berhane S, Walsh J, Reidy P, Doherty A, Hillier B, et al.; Cochrane COVID-19 Diagnostic Test Accuracy Group. Rapid, point-of-care antigen tests for diagnosis of SARS-CoV-2 infection. Cochrane Database Syst Rev. 2025 Nov 28;11(11):CD013705. PubMed PMID: 41312797. Texto completo
    • Geng LN, Erlandson KM, Hornig M, Letts R, Selvaggi C, Ashktorab H, et al.; RECOVER Consortium. 2024 Update of the RECOVER-Adult Long COVID Research Index. JAMA. 2025 Feb 25;333(8):694-700. PubMed PMID: 39693079. Texto completo
    • Green R, Marjenberg Z, Lip GYH, Banerjee A, Wisnivesky J, Delaney BC, et al. A systematic review and meta-analysis of the impact of vaccination on prevention of long COVID. Nat Commun. 2025 Nov 24;16(1):10326. PubMed PMID: 41285857. Texto completo
    • Gregory CO, Hall AJ. COVID-19. En: Halsey ES, Angelo KM, Barnett ED, Chen LH, Coyle C, Ericsson CD, et al, editors. CDC Yellow Book, 2026 edition: Health Information for International Travel [Internet]. Atlanta (GA): Centers for Disease Control and Prevention (US); 2025 Apr 23. PubMed PMID: 41818493. Texto completo
    • Haider F, Cerqueira-Silva T, Hainey KJ, Millington T, Shah SA, de Araujo Oliveira V, et al. Sustained natural immunity following SARS-CoV-2 infection against severe COVID-19 outcomes and symptomatic reinfection: analyses of national data for Brazil and Scotland. BMJ Open. 2025 Jul 16;15(7):e104057. PubMed PMID: 40669912. Texto completo
    • Hakki S, Zhou J, Jonnerby J, Singanayagam A, Barnett JL, Madon KJ, et al.; ATACCC study investigators. Onset and window of SARS-CoV-2 infectiousness and temporal correlation with symptom onset: a prospective, longitudinal, community cohort study. Lancet Respir Med. 2022 Nov;10(11):1061-1073. PubMed PMID: 35988572. Texto completo
    • Hamid S, Derado G, Pham H, Woodruff RC, Melgar M, Roland JL, et al. Chronic Conditions as Risk Factors for COVID-19-Associated Hospitalization Among Adults, 2020-2023. Am J Prev Med. 2026 May;70(5):108227. PubMed PMID: 41423029. Texto completo
    • Hayden MK, Hanson KE, Englund JA, Lee F, Lee MJ, Loeb M, et al. The Infectious Diseases Society of America Guidelines on the Diagnosis of COVID-19: Antigen Testing (January 2023). Clin Infect Dis. 2024 Jun 27;78(7):e350-e384. PubMed PMID: 36702617. Texto completo
    • Hedberg P, Serwin K, Francesca Greco M, P V Pereira J, Juozapaite D, De Benedittis S, et al. Bacterial and Viral Coinfections in Adult Patients Hospitalized With COVID-19 Throughout the Pandemic: A Multinational Cohort Study in the EuCARE Project. J Infect Dis. 2025 Jul 11;231(6):e1091-e1101. PubMed PMID: 40176475. Texto completo
    • Jefferson T, Dooley L, Ferroni E, Al-Ansary LA, van Driel ML, Bawazeer GA, et al. Physical interventions to interrupt or reduce the spread of respiratory viruses. Cochrane Database Syst Rev. 2023 Jan 30;1(1):CD006207. PubMed PMID: 36715243. Texto completo
    • Kramer A, Prinz C, Fichtner F, Fischer AL, Thieme V, Grundeis Fet al. Janus kinase inhibitors for the treatment of COVID-19. Cochrane Database Syst Rev. 2022 Jun 13;6(6):CD015209. PubMed PMID: 35695334. Texto completo
    • Lemaitre F, Grégoire M, Monchaud C, Bouchet S, Saint-Salvi B, Polard E; SFPT Therapeutic Drug Monitoring and Treatment Personalization group (STP-PT) of the French Society of Pharmacology and Therapeutics (SFPT); French Pharmacovigilance Network (CRPV); ANRS-MIE AC-43 Clinical Pharmacology Committee, joint working group; SFPT Therapeutic Drug Monitoring and Treatment Personalization group (STP-PT) of the French Society of Pharmacology and Therapeutics (SFPT); French Pharmacovigilance Network (CRPV); ANRS-MIE AC-43 Clinical Pharmacology Committee, joint working group. Management of drug-drug interactions with nirmatrelvir/ritonavir in patients treated for Covid-19: Guidelines from the French Society of Pharmacology and Therapeutics (SFPT). Therapie. 2022 Sep-Oct;77(5):509-521. PubMed PMID: 35618549. Texto completo
    • Lin N, Zhang B, Shi R, Gao Y, Wang Z, Ling Z, Tian Y. Decay pattern of SARS-CoV-2 RNA surface contamination in real residences. Sci Rep. 2024 Mar 14;14(1):6190. PubMed PMID: 38486016. Texto completo
    • Ma KC, Webber A, Lauring AS, Bendall E, Papalambros LK, Safdar B, et al; Investigating Respiratory Viruses in the Acutely Ill (IVY) Network. Estimated Effectiveness of 2024-2025 COVID-19 Vaccination Against Severe COVID-19. JAMA Netw Open. 2026 Feb 2;9(2):e2557415. PubMed PMID: 41632473. Texto completo
    • Mitchell R, Cayen J, Thampi N, Frenette C, Bartoszko J, Choi KB, et al. Trends in Severe Outcomes Among Adult and Pediatric Patients Hospitalized With COVID-19 in the Canadian Nosocomial Infection Surveillance Program, March 2020 to May 2022. JAMA Netw Open. 2023 Apr 3;6(4):e239050. PubMed PMID: 37079304. Texto completo
    • Nordström P, Ballin M, Nordström A. Risk of SARS-CoV-2 reinfection and COVID-19 hospitalisation in individuals with natural and hybrid immunity: a retrospective, total population cohort study in Sweden. Lancet Infect Dis. 2022 Jun;22(6):781-790. PubMed PMID: 35366962. Texto completo
    • Panagiotakopoulos L, Moulia DL, Godfrey M, Link-Gelles R, Roper L, Havers FP, et al. Use of COVID-19 Vaccines for Persons Aged ≥6 Months: Recommendations of the Advisory Committee on Immunization Practices - United States, 2024-2025. MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2024 Sep 19;73(37):819-824. PubMed PMID: 39298394. Texto completo
    • Parish MA, Klein SL. Maternal-Fetal Impact of Respiratory Viral Infections: Immune Mechanisms and Clinical Outcomes. Immunol Rev. 2026 Jan;337(1):e70099. PubMed PMID: 41546153
    • Pirracchio R, Venkatesh B, Legrand M. Low-Dose Corticosteroids for Critically Ill Adults With Severe Pulmonary Infections: A Review. JAMA. 2024 Jul 23;332(4):318-328. PubMed PMID: 38865154
    • Pochtovyi AA, Kustova DD, Siniavin AE, Dolzhikova IV, Shidlovskaya EV, Shpakova OG, et al. In Vitro Efficacy of Antivirals and Monoclonal Antibodies against SARS-CoV-2 Omicron Lineages XBB.1.9.1, XBB.1.9.3, XBB.1.5, XBB.1.16, XBB.2.4, BQ.1.1.45, CH.1.1, and CL.1. Vaccines (Basel). 2023 Sep 28;11(10):1533. PubMed PMID: 37896937. Texto completo
    • Prabhu M, Riley LE. Coronavirus Disease 2019 (COVID-19) Vaccination in Pregnancy. Obstet Gynecol. 2023 Mar 1;141(3):473-482. PubMed PMID: 36649624. Texto completo
    • RECOVERY Collaborative Group. Baricitinib in patients admitted to hospital with COVID-19 (RECOVERY): a randomised, controlled, open-label, platform trial and updated meta-analysis. Lancet. 2022 Jul 30;400(10349):359-368. PubMed PMID: 35908569. Texto completo
    • RECOVERY Collaborative Group. Higher dose corticosteroids in patients admitted to hospital with COVID-19 who are hypoxic but not requiring ventilatory support (RECOVERY): a randomised, controlled, open-label, platform trial. Lancet. 2023 May 6;401(10387):1499-1507. PubMed PMID: 37060915. Texto completo
    • RECOVERY Collaborative Group. Tocilizumab in patients admitted to hospital with COVID-19 (RECOVERY): a randomised, controlled, open-label, platform trial. Lancet. 2021 May 1;397(10285):1637-1645. PubMed PMID: 33933206. Texto completo
    • REMAP-CAP Investigators; Gordon AC, Mouncey PR, Al-Beidh F, Rowan KM, Nichol AD, Arabi YM, et al. Interleukin-6 Receptor Antagonists in Critically Ill Patients with Covid-19. N Engl J Med. 2021 Apr 22;384(16):1491-1502. PubMed PMID: 33631065. Texto completo
    • Rubin R. SARS-CoV-2 Variants Challenge Surveillance Efforts and COVID-19 Vaccines. JAMA. 2025 Sep 2;334(9):755-756. PubMed PMID: 40748633
    • Saif-Ur-Rahman KM, Nurdin N, Movsisyan A, Kothari K, Gleeson C, Conway T, et al. Effectiveness of SARS-CoV-2 testing strategies in reducing COVID-19 cases, hospitalisations, and deaths. Cochrane Database Syst Rev. 2025 Oct 2;10(10):CD016192. PubMed PMID: 41036688. Texto completo
    • Shook LL, Edlow AG. Safety and Efficacy of Coronavirus Disease 2019 (COVID-19) mRNA Vaccines During Lactation. Obstet Gynecol. 2023 Mar 1;141(3):483-491. PubMed PMID: 36649326. Texto completo
    • Shumaker AH, Bhimraj A, Bedimo R, Cheng VC, Chew KW, Daar ES, et al. 2025 Clinical Practice Guideline Update by the Infectious Diseases Society of America on the Treatment and Management of COVID-19: Antiviral Treatment for Mild to Moderate COVID-19 in Adults. Clin Infect Dis. 2026 Apr 1:ciaf680. PubMed PMID: 41920902
    • Siegal DM, Tseng EK, Schünemann HJ, Angchaisuksiri P, Cuker A, Dane K, et al. American Society of Hematology living guidelines on use of anticoagulation for thromboprophylaxis for patients with COVID-19: executive summary. Blood Adv. 2025 Mar 25;9(6):1247-1260. PubMed PMID: 39437797. Texto completo
    • Simkin F, Postans M, Pacchiarini N, Song J, Cottrell S, Moore C, et al. Variance in the Variants: A Comparison of the Symptomatology of SARS-CoV-2 Variants in Wales, February 2020-July 2022. J Med Virol. 2025 Dec;97(12):e70717. PubMed PMID: 41358411
    • Sommer I, Dobrescu A, Gadinger A, Sharifan A, Pinte L, Fangmeyer M, et al. Outpatient Treatment of Confirmed COVID-19: A Living, Rapid Review for the American College of Physicians (Version 3). Ann Intern Med. 2026 Apr;179(4):524-534. PubMed PMID: 41662710
    • Tang JW, Marr LC, Li Y, Dancer SJ. Covid-19has redefined airborne transmission. BMJ.2021;373:n913. PubMed PMID: 33853842. Texto completo
    • Taylor CA, Patel K, Pham H, Kirley PD, Kawasaki B, Meek J, et al. COVID-19-Associated Hospitalizations Among U.S. Adults Aged ≥18 Years - COVID-NET, 12 States, October 2023-April 2024. MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2024 Oct 3;73(39):869-875. PubMed PMID: 39361542. Texto completo
    • Thaweethai T, Jolley SE, Karlson EW, Levitan EB, Levy B, McComsey GA, et al; RECOVER Consortium. Development of a Definition of Postacute Sequelae of SARS-CoV-2 Infection. JAMA. 2023 Jun 13;329(22):1934-1946. PubMed PMID: 37278994. Texto completo
    • Vukovikj M, Melidou A, Nannapaneni P, Normark T, Kraus A, Broberg EK. Impact of SARS-CoV-2 variant mutations on susceptibility to monoclonal antibodies and antiviral drugs: a non-systematic review, April 2022 to October 2024. Euro Surveill. 2025 Mar;30(10):2400252. PubMed PMID: 40084420. Texto completo
    • Wang Y, So HC, Tsang NNY, Kwok SK, Cowling BJ, Leung GM, Ip DKM. Clinical profile analysis of SARS-CoV-2 community infections during periods with omicron BA.2, BA.4/5, and XBB dominance in Hong Kong: a prospective cohort study. Lancet Infect Dis. 2025 Mar;25(3):276-289. PubMed PMID: 39419049
    • Ward JL, Harwood R, Kenny S, Cruz J, Clark M, Davis PJ, et al. Pediatric Hospitalizations and ICU Admissions Due to COVID-19 and Pediatric Inflammatory Multisystem Syndrome Temporally Associated With SARS-CoV-2 in England. JAMA Pediatr. 2023 Jul 31;177(9):947–55. PubMed PMID: 37523172. Texto completo
    • World Health Organization (WHO). Therapeutics and COVID-19: living guideline. Geneva: WHO; 2025. Disponible en: https://www.who.int/publications/i/item/B09540
    • Xu X, Wu Y, Kummer AG, Zhao Y, Hu Z, Wang Y, Liu H, Ajelli M, Yu H. Assessing changes in incubation period, serial interval, and generation time of SARS-CoV-2 variants of concern: a systematic review and meta-analysis. BMC Med. 2023 Sep 29;21(1):374. PubMed PMID: 37775772. Texto completo
    • Yu W, Guo Y, Zhang S, Kong Y, Shen Z, Zhang J. Proportion of asymptomatic infection and nonsevere disease caused by SARS-CoV-2 Omicron variant: A systematic review and analysis. J Med Virol. 2022 Dec;94(12):5790-5801. PubMed PMID: 35961786. Texto completo

    Más en la red

    Autoras

    • Rocío Fernández-Montells Rodríguez
    Médico Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria (1)
    • María Teresa Platas Plita
    Médico Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria (2)
    (1) Servicio de Salud Ventorrillo. Servicio Galego de Saúde. A Coruña. España.
    (2) Servicio de Urgencias. Servicio Galego de Saúde. A Coruña. España.

    Conflicto de intereses
    Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

    Guías clínicas relacionadas

    Información para pacientes relacionada

    Medicamentos relacionados

    Enfermedad por coronavirus 2019 (SARS-CoV-2)

    Fecha de revisión: 08/06/2026

    ¿De qué hablamos?


    Los betacoronavirus, pertenecientes a la familia Coronaviridae, como el MERS-CoV o el SARS-CoV-1, son patógenos comunes en muchas especies de animales que pueden infectar a humanos mediante transmisión zoonótica.

    En diciembre de 2019 aparecieron infecciones respiratorias atípicas causadas por el SARS-CoV-2 en la ciudad de Wuhan, provincia de Hubei, en China. El agente causal fue denominado coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo 2 (SARS-CoV-2), y la enfermedad asociada, COVID-19. La rápida expansión mundial de la infección llevó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a declarar el estado de pandemia el 11 de marzo de 2020. En mayo de 2023 la OMS declaró el fin de la emergencia de salud pública de importancia internacional por COVID-19, aunque la enfermedad continúa circulando a nivel global y sigue siendo objeto de vigilancia epidemiológica (WHO, 2025; Gregory CO, 2025).

    ¿Cómo se transmite?


    Existen tres vías principales de propagación (CDC, 2021; Gregory CO, 2025):
    • La vía inhalatoria es la principal vía de transmisión. Se produce por la inhalación de aerosoles y, en menor medida, gotitas respiratorias que se desprenden al hablar, toser, estornudar o incluso respirar. El riesgo de transmisión es mayor en contactos próximos, exposiciones prolongadas y espacios cerrados o mal ventilados, especialmente cuando la persona infectada se encuentra en los primeros días de enfermedad.
    • La deposición de esas mismas partículas exhaladas en las membranas mucosas expuestas también puede contribuir a la transmisión.
    • La transmisión por contacto indirecto mediante fómites es posible, ya que el SARS-CoV-2 puede persistir durante un tiempo variable en superficies contaminadas, pero rara vez contribuye de forma significativa a nuevos casos. En condiciones reales, la carga viral en superficies disminuye rápidamente, con una reducción aproximada del 90% en los primeros días (Lin N, 2024).
    La vía de transmisión nosocomial es importante y requiere medidas de prevención y control determinadas para evitar el contagio intrahospitalario.

    Otras vías, como la fecal-oral, sanguínea, ocular o sexual, no parecen ser un factor significativo en la propagación habitual.

    Aunque se ha documentado infección por SARS-CoV-2 en distintas especies animales, la transmisión zoonótica a humanos sigue siendo poco frecuente y no constituye una vía relevante en la diseminación de la infección (Gregory CO, 2025; Lin N, 2024).

    El riesgo de transmisión es máximo entre los 1-2 días previos y los 3-5 días posteriores al inicio de los síntomas, coincidiendo con el pico de infectividad, momento en el que los niveles de ARN viral en la vía respiratoria superior son más altos. La duración mediana de eliminación de virus viable es de 5 días (Rango Intercuartílico [RIC] 3-7); aproximadamente el 65% de los pacientes siguen eliminándolo a los 5 días y el 24% a los 7 días. La transmisión más allá de este periodo es poco frecuente, salvo en pacientes inmunodeprimidos (Gregory CO, 2025; Hakki S, 2022).

    ¿Qué variantes existen?


    La mayoría de los virus evolucionan y se adaptan a los nuevos huéspedes. La alternancia del genoma del SARS-CoV-2 a través de mutaciones y recombinaciones en su estructura ARN produce cambios en el ciclo viral.

    Debido a la rápida propagación, a las implicaciones clínicas y al impacto sobre la salud pública, en junio del año 2020 la OMS estableció un grupo de trabajo centrado en la evolución viral y determinaron 4 agrupaciones principales (WHO, 2025; CDC, 2025):
    • Variantes de preocupación (variants of concern, VOC).
    • Variantes de gran consecuencia (VOHC).
    • Variantes bajo monitoreo (VBM).
    • Variantes de interés (VOI).
    En junio de 2022 la OMS añadió una quinta categoría, VOC Lineages Under Monitoring (VOC-LUM), para monitorizar sublinajes específicos de variantes de preocupación que requieren vigilancia prioritaria. Actualmente todas las variantes circulantes son descendientes de Ómicron clasificadas como VUM (Rubin R, 2025; Chakraborty C, 2025).

    Las variantes Alfa (B.1.1.7), Beta (B.1351), Gamma (P.1) y Delta (B.1.617.2) fueron completamente desplazadas por Ómicron desde finales del 2021 y no representan un riesgo actual.

    Las subvariantes más recientes de Ómicron muestran mayor evasión inmunitaria que las variantes iniciales, con reducción de anticuerpos neutralizantes. Sin embargo, no causan enfermedad más grave que la variante Delta (Wang Y, 2025).

    ¿Cómo se manifiesta clínicamente?


    El periodo de incubación habitual de la enfermedad es de entre 4 y 6 días. Se ha observado un acortamiento progresivo del periodo de incubación desde las primeras variantes del SARS-CoV-2 hasta las derivadas de Ómicron, situándose actualmente en torno a 3-4 días, sin diferencias significativas (Xu X, 2023).

    En los cuadros leves predominan los síntomas de vías respiratorias altas, siendo frecuentes la tos, el dolor de garganta, la rinorrea, la cefalea y la fatiga o letargia. La fiebre puede aparecer de forma variable, está presente en un 50-75% de los adultos sintomáticos. Con las variantes derivadas de Ómicron son también más habituales la odinofagia y la ronquera (Wang Y, 2025).

    La anosmia y la disgeusia, que fueron síntomas característicos en las primeras variantes del SARS-CoV-2, son actualmente mucho menos frecuentes con los sublinajes de Ómicron, lo que dificulta la diferenciación clínica respecto a otras infecciones respiratorias virales. No existe ningún síntoma específico que permita confirmar o descartar la enfermedad (Simkin F, 2025).

    Se estima que entre un 22 y un 25% de las infecciones por SARS-CoV-2 son asintomáticas. Los sublinajes de Ómicron se asocian a una mayor proporción de casos asintomáticos y de enfermedad no grave respecto a variantes previas como Delta (Yu W, 2022; Simkin F, 2025; Wang Y, 2025).

    La tasa de coinfección aumentó significativamente durante el periodo Ómicron (7,9%, frente al 2,6% con cepa ancestral y 3,2% con Delta). Esto se atribuye a que los pacientes hospitalizados durante Ómicron presentan mayor edad y comorbilidad. Las coinfecciones se asocian a mayor mortalidad intrahospitalaria (19% vs 11%) (Hedberg P, 2025).

    El mayor riesgo de infección por otros patógenos ocurre en los 12 meses siguientes, incluyendo infecciones virales y bacterianas, así como posibles reactivaciones virales (Epstein-Barr, herpes simple) (Cai M, 2025).

    La mortalidad y las tasas de hospitalización por COVID-19 han disminuido progresivamente desde las primeras olas pandémicas, especialmente tras la aparición de las variantes derivadas de Ómicron y el aumento de la inmunidad poblacional. La mortalidad hospitalaria se ha reducido hasta cifras cercanas al 5-6%, mientras que la tasa de letalidad por infección se sitúa actualmente por debajo del 0,1% en países europeos. A pesar de ello, los adultos mayores de 65 años continúan concentrando la mayor parte de las hospitalizaciones y los casos graves (Mitchell R, 2023; Taylor CA, 2024).

    Se han identificado factores de riesgo que predisponen a presentar una enfermedad grave (Taylor CA, 2024; Hamid S, 2026):
    • Edad: continúa siendo el factor más importante, concentrando la mayor gravedad en los ≥65-75 años, que presentan tasas de hospitalización y mortalidad muy superiores al resto de grupos.
    • Comorbilidad: se han identificado nuevos factores asociados a peor pronóstico en la era Ómicron, destacando la enfermedad renal crónica, EPOC, demencia, insuficiencia cardiaca, anemia y uso reciente de inmunosupresores (glucocorticoides o quimioterapia).
    • Sexo: la diferencia de mortalidad entre sexos se ha reducido.
    En la actualidad, la vacunación y la inmunidad previa se consideran factores protectores fundamentales, observándose que la mayoría de los pacientes hospitalizados no habían recibido vacunas actualizadas.

    ¿Cómo se previene?


    La prevención se basa en una combinación de intervenciones (uso de mascarillas, ventilación, higiene de manos, aislamiento, vacunación) que, aplicadas de forma conjunta, reducen de manera más eficaz el riesgo de transmisión. La vacunación es la medida más importante para prevenir la enfermedad grave (CDC, 2025):
    • Uso de mascarilla: cuando la lleva una persona infectada, actúa como control de fuente; cuando la lleva una persona sana, especialmente si se trata de una mascarilla N95/KN95, ofrece protección al portador frente a la inhalación de partículas infecciosas. Las mascarillas N95/KN95 son significativamente más efectivas que las mascarillas quirúrgicas, y estas, a su vez, más que las de tela; aunque ofrecen cierto grado de protección. Su uso resulta especialmente beneficioso en espacios interiores concurridos, con mala ventilación y durante periodos de alta transmisión comunitaria.
    • Ventilación: asegurar una buena ventilación del aire en los espacios cerrados e interiores reduce significativamente el número de partículas infecciosas y, por tanto, conlleva un menor riesgo de transmisión. Además, tiene beneficios adicionales, como la reducción de infecciones por otros virus respiratorios, alergias y síndrome del edificio enfermo (Tang JW, 2021).
    • Higiene de manos: el lavado frecuente de manos o el uso de soluciones hidroalcohólicas con al menos un 60% de alcohol ayuda a reducir la transmisión por contacto con superficies contaminadas. Se observó una disminución del 14% en las infecciones respiratorias agudas asociada a las medidas de higiene de manos (Jefferson T, 2023).
    • Aislamiento cuando se está enfermo: las personas que dan positivo para COVID-19 deben seguir las recomendaciones vigentes de los CDC, permanecer alejadas de otras persona hasta que hayan transcurrido al menos 24 horas desde la mejoría general de los síntomas y la resolución de la fiebre sin uso antipirético. Durante los 5 días siguientes se recomienda tomar precauciones adiciones como el uso de mascarilla, la higiene de manos, el distanciamiento físico y la mejora de la ventilación.
    Vacunas

    La vacunación contra el SARS-CoV-2 sigue siendo la herramienta más importante para prevenir la enfermedad grave, la hospitalización y la muerte. Existen tres tipos de vacunas autorizadas: dos vacunas de ARN mensajero (ARNm) (Pfizer-BioNTech y Moderna) y una vacuna de subunidad proteica (Novavax) (Panagiotakopoulos L, 2024; CDC, 2025; Ma KC, 2026).

    Las vacunas de ARNm contienen instrucciones para que las células produzcan temporalmente la proteína de espícula (spike) del SARS-CoV-2. El sistema inmunitario reconoce esta proteína como extraña, genera anticuerpos y activa linfocitos T, proporcionando protección frente a futuras infecciones. La partícula de ARNm es posteriormente degradada y eliminada por enzimas celulares, sin involucrar virus vivos ni alterar el material genético del núcleo celular.

    La vacuna de Novavax utiliza un mecanismo diferente, es una vacuna de proteína recombinante que presenta directamente la proteína de espícula junto con un adyuvante para estimular la respuesta inmunitaria.

    Los datos de efectividad de la temporada 2024-2025 muestran que la vacunación proporciona protección adicional significativa frente a desenlaces graves:
    • Efectividad del 40% contra hospitalización asociada a COVID-19 y del 79% contra ventilación mecánica invasiva o muerte en adultos inmunocompetentes (Ma KC, 2026).
    • Efectividad estimada a 6 meses del 29% contra visitas a urgencias, 39% contra hospitalización y 64% contra muerte asociada a COVID-19 (Cai M, 2025).
    La protección muestra un gradiente clínico: es mayor frente a los desenlaces más graves (muerte > hospitalización > consultas de urgencias), aunque tiende a disminuir de forma modesta a lo largo de los 6 meses posteriores a la vacunación.

    Dado que el SARS-CoV-2 continúa evolucionando y la efectividad vacunal disminuye con el tiempo, se ha adoptado un modelo de vacunación anual actualizada, similar al de la gripe.

    La única contraindicación absoluta para las vacunas contra la COVID-19 es el antecedente de reacción alérgica grave (anafilaxia) a una dosis previa o a un componente de la vacuna. Las precauciones incluyen: miocarditis, pericarditis reciente, síndrome inflamatorio sistémico, alergia no grave y enfermedad aguda moderada-grave. Son situaciones en las que la vacunación debe evaluarse individualmente sopesando beneficio y riesgo (CDC, 2025).

    ¿Cómo se diagnostica?


    El diagnóstico de la COVID-19 se basa en la detección directa del virus (ARN viral o antígenos) en muestras respiratorias. En la fase actual de la pandemia, con la circulación sincrónica de múltiples virus respiratorios (gripe, VRS, SARS-CoV-2), los paneles moleculares multiplex que detectan simultáneamente varios patógenos en una sola muestra han adquirido un papel cada vez más relevante en el diagnóstico diferencial de las infecciones respiratorias agudas (Hayden MK, 2024; Gregory CO, 2025).

    La prueba de amplificación de ácidos nucleicos (NAAT), siendo la RT-PCR la más utilizada, sigue siendo el patrón de oro para el diagnóstico de la infección aguda por SARS-CoV-2, con alta sensibilidad y especificidad (Hayden MK, 2024; Saif-Ur-Rahman KM, 2025). Un resultado positivo confirma la infección, aunque la PCR puede seguir dando positiva después de que la persona deje de ser contagiosa (normalmente tras 8-10 días). Pueden utilizarse muestras nasofaríngeas, nasales, orofaríngeas, de saliva o enjuague bucal, siendo recogidas tanto por profesionales como por el propio paciente, con resultados similares. No se recomienda usar la NAAT para guiar la interrupción del aislamiento ni antes de procedimientos quirúrgicos (Hayden MK, 2024; Gregory CO, 2025).

    Otra prueba diagnóstica para identificar infección aguda son las pruebas de detección de antígenos virales (Ag-RDT), más accesibles, más económicas, más rápidas (resultado en 15-30 minutos) y ampliamente utilizadas para el autodiagnóstico domiciliario, aunque presentan menor sensibilidad que las NAAT. Su rendimiento es mayor en pacientes sintomáticos durante los primeros 5 días desde el inicio de los síntomas, cuando la carga viral es más elevada, alcanzando sensibilidades cercanas al 90%, mientras que disminuye en fases más tardías y en personas asintomáticas. Dada su alta especificidad, un resultado positivo suele considerarse diagnóstico de infección activa y no requiere confirmación rutinaria. Sin embargo, un resultado negativo no descarta la infección, por lo que la realización de pruebas seriadas separadas por 48 horas mejora significativamente el rendimiento diagnóstico (Hayden MK, 2024; Gregory CO, 2025; Dinnes J, 2025).

    En las personas vacunadas, las pruebas de detección viral (NAAT y antígeno) deben interpretarse de la misma manera que en personas no vacunadas, los resultados positivos no deben atribuirse a la vacuna.

    El papel de las pruebas serológicas (anticuerpos IgM e IgG) es actualmente limitado. No se recomiendan para el diagnóstico de infección aguda ni para confirmar casos con NAAT negativas. Pueden ser útiles en situaciones concretas, como el diagnóstico del síndrome inflamatorio multisistémico infantil (MIS-C) o para identificar infección previa mediante anticuerpos frente a la nucleocápside. Tampoco se aconseja su uso rutinario para evaluar la inmunidad tras la vacunación o guiar la revacunación, ya que no existe un umbral de anticuerpos que se correlacione claramente con protección. La elevada seroprevalencia actual en la población reduce además su utilidad clínica y epidemiológica (Hayden MK, 2024).

    ¿Cómo se trata?


    Tratamiento ambulatorio

    La evaluación inicial debe centrarse en identificar el riesgo de progresión a enfermedad grave para determinar la necesidad de tratamiento con el objetivo de evitar la hospitalización, ya que la mortalidad ha disminuido considerablemente respecto a la era de la pandemia (Shumaker AH, 2026):
    • Alto riesgo: los pacientes inmunodeprimidos, trasplantados o con múltiples factores de riesgo presentan mayor riesgo de hospitalización y son candidatos a tratamiento antiviral. La tasa estimada de hospitalización en este grupo es ≥6%.
    • Riesgo intermedio: en pacientes con factores de riesgo, como edad avanzada (≥65 años), obesidad, diabetes, enfermedad renal crónica, EPOC o enfermedad cardiovascular, puede considerarse el tratamiento antiviral de forma individualizada. La tasa estimada de hospitalización se sitúa entre 0,5% y 6%.
    • Sin factores de riesgo: no se recomienda el uso rutinario de antivirales, dado su escaso beneficio clínico. La tasa estimada de hospitalización es ≤0,5%.
    Nirmatrelvir-ritonavir (Paxlovid) es el tratamiento ambulatorio de primera línea. Nirmatrelvir es un inhibidor de la proteasa principal del SARS-CoV-2 y ritonavir actúa como potenciador farmacocinético mediante la inhibición del CYP3A4 (Shumaker AH, 2026).

    Debe iniciarse dentro de los 5 primeros días desde el inicio de los síntomas, con una duración de 5 días. Requiere ajuste de dosis para insuficiencia renal, incluyendo dosificación para FGe <30 ml/min y hemodiálisis. Está contraindicado en insuficiencia hepática grave (Child-Pugh clase C). La principal limitación son las interacciones farmacológicas mediadas por ritonavir (inhibidor potente del CYP3A4). Fármacos como el clopidogrel, ciertos inmunosupresores (ciclosporina, tacrolimus) y algunas estatinas requieren evaluación cuidadosa (Lemaitre F, 2022; Shumaker AH, 2026).

    El remdesivir (Veklury), como segunda línea de tratamiento, es un antiviral de administración intravenosa (3 días consecutivos) aprobado para pacientes hospitalizados y ambulatorios con alto riesgo de progresión. Se recomienda como alternativa cuando no puede usarse nirmatrelvir-ritonavir por interacciones o contraindicaciones, especialmente en pacientes de alto riesgo (Shumaker AH, 2026).

    El molnupiravir (Lagevrio), es un profármaco oral de uso en adultos de alto riesgo, reservado como última opción cuando no pueden usarse nirmatrelvir-ritonavir ni remdesivir. Tiene eficacia limitada (sin reducción clara de hospitalización o mortalidad en estudios como PANORAMIC), aunque puede acortar la recuperación y posiblemente reducir la COVID persistente. Se han planteado preocupaciones teóricas sobre mutagenicidad y fertilidad (Butler CC, 2022; Shumaker AH, 2026; Sommer I, 2026).

    Tratamiento hospitalario

    En el ámbito hospitalario se recomienda la tromboprofilaxis con heparinas de bajo peso molecular en todos los pacientes hospitalizados con COVID-19, ajustando la dosis según gravedad. En pacientes no críticos puede considerarse anticoagulación terapéutica de forma individualizada, mientras que en críticos se prefieren dosis profilácticas al no demostrarse beneficio de intensificarlas (Siegal DM, 2025).

    La dexametasona (6 mg/día) durante 10 días reduce la mortalidad a 28 días en pacientes hospitalizados que requieren oxígeno y/o ventilación mecánica, por lo que es el pilar del tratamiento. Sin embargo, los corticoides sistémicos no deben utilizarse en pacientes ambulatorios ni en hospitalizados sin hipoxia. Dosis superiores (dexametasona 20 mg/5 días seguida de 10 mg/5 días) no han demostrado beneficio adicional e incluso se asociaron a mayor mortalidad en pacientes con necesidades bajas de oxígeno (RECOVERY Collaborative Group, 2023; Pirracchio R, 2024).

    El tocilizumab, antirreceptor de la interleucina-6, tiene indicación en combinación con dexametasona en pacientes hospitalizados con hipoxia y evidencia de inflamación sistémica (PCR ≥75 mg/l), especialmente aquellos con descompensación respiratoria rápida o necesidad de oxígeno a alto flujo. Reduce la mortalidad en aproximadamente un tercio en pacientes con oxígeno simple y casi a la mitad en pacientes con ventilación mecánica invasiva (RECOVERY Collaborative Group, 2021; REMAP-CAP Investigators, 2021).

    Inhibidores de JAK como el baricitinib puede utilizarse en pacientes hospitalizados con COVID-19 grave que requieren oxígeno suplementario, como alternativa o complemento al tocilizumab. Reduce la mortalidad, favorece el alta hospitalaria y disminuye la progresión a ventilación mecánica invasiva (Kramer A, 2022; RECOVERY Collaborative Group, 2022).

    El remdesivir, análogo de nucleótidos, mejora la supervivencia, especialmente en pacientes hospitalizados sin ventilación mecánica o con oxígeno de bajo flujo, y reduce la progresión a ventilación mecánica. Su beneficio es menos claro en pacientes con soporte respiratorio avanzado (Amstutz A, 2023).

    Otros tratamientos

    Todos los anticuerpos monoclonales anti-SARS-CoV-2 previamente autorizados (bebtelovimab, sotrovimab, casirivimab-imdevimab, bamlanivimab-etesevimab, tixagevimab-cilgavimab) han perdido su actividad neutralizante frente a las subvariantes de Ómicron circulantes y ya no están disponibles ni recomendados para uso clínico (Vukovikj M, 2025; Pochtovyi AA, 2023).

    Se desaconseja el uso de múltiples fármacos sin eficacia demostrada (plasma de pacientes convalecientes, ivermectina, hidroxicloroquina, colchicina, azitromicina sin indicación bacteriana, fluvoxamina, vitamina D y corticoides sistémicos en pacientes ambulatorios), mientras que tratamientos habituales como AINE, IECA/ARA II, estatinas y aspirina son seguros y deben mantenerse.

    Las guías no recomiendan el suplemento de vitamina D ni de manera preventiva ni terapéutica para el tratamiento de la infección por COVID-19.

    Situaciones especiales


    Población pediátrica

    La COVID-19 en niños es actualmente menos grave, aunque los niños con múltiples comorbilidades, especialmente neurodiscapacidad, continúan presentando el mayor riesgo de enfermedad grave (Ward JL, 2023).

    Embarazo y lactancia

    Es un factor de riesgo independiente para COVID-19 grave, mientras que la vacunación reduce el riesgo de infección en un 60%, la hospitalización en un 53% y el ingreso UCI de manera significativa (Parish MA, 2026).

    Las vacunas de ARNm tienen un perfil de seguridad bien establecido, sin aumento de eventos adversos obstétricos o fetales tales como aborto espontáneo, parto prematuro, mortinato, bajo peso al nacer ni anomalías congénitas. Existe una recomendación firme sobre la vacunación universal para todas las embarazadas y lactantes en cualquier trimestre, aunque con diferencias recientes en el grado de recomendación (Shook LL, 2023; Prabhu M,2023; Anderer S, 2025). Los anticuerpos maternos atraviesan la placenta y se transfieren a través de la leche materna, ofreciendo protección al recién nacido durante los primeros meses de vida, periodo no elegible para vacunación (hasta los 6 meses) (Parish MA, 2026).

    La lactancia materna no está contraindicada en madres infectadas ni vacunadas. Es segura y aporta anticuerpos protectores.

    La transmisión vertical (intrauterina, intraparto) es poco frecuente, siendo la vía respiratoria posnatal la principal forma de contagio neonatal.

    COVID persistente

    La COVID persistente es una condición crónica asociada a la infección por SARS-CoV-2 que persiste al menos 3 meses como un estado de enfermedad continuo, con remisiones y recaídas, que puede afectar a uno o varios órganos. Su diagnóstico no requiere síntomas específicos ni una prueba positiva previa de COVID-19, y debe considerarse tras descartar otras causas que expliquen los síntomas. La codificación ICD-10 U09.9 ("Post COVID-19 condition, unspecified") debe documentarse como código secundario, acompañado de códigos primarios que reflejen los síntomas específicos del paciente (Cheng AL, 2025; Chu L, 2025).

    La prevalencia global actual se estima en aproximadamente un 6% de las personas infectadas (Cheng AL, 2025).

    Los síntomas más frecuentes de COVID persistente incluyen malestar tras un esfuerzo (87%), fatiga (85,8%), disfunción cognitiva (63,8%), disautonomía (65,8%), palpitaciones (58%) y diversos síntomas gastrointestinales (59,3%). Los criterios diagnósticos actuales también contemplan su solapamiento con otros síndromes como la encefalomielitis miálgica/síndrome de fatiga crónica (Thaweethai T, 2023; Geng LN, 2025).

    El manejo de la COVID persistente en atención primaria se basa en el control sintomático, la validación de los síntomas y experiencia del paciente, la evaluación básica dirigida y las estrategias de conservación de energía (pacing), individualizando las recomendaciones de ejercicio para evitar el malestar postesfuerzo (Cheng AL, 2025; Chu L, 2025).

    La vacunación, cualquier dosis, reduce el riesgo de COVID persistente en un 23%. Con dosis de refuerzo, el riesgo disminuye en un 57% y la inmunidad híbrida (vacunación + infección previa) confiere una protección aproximadamente del 81-92% (Green R, 2025).

    Reinfección
    (Nordström P, 2022; COVID-19 Forecasting Team, 2023; Haider F, 2025).

    La infección previa confiere una protección >85% contra reinfección, enfermedad sintomática y enfermedad grave para las variantes ancestral, Alfa, Delta y Beta. Sin embargo, la protección frente a reinfección por variantes Ómicron es menor (55%) y disminuye con el tiempo. La protección contra enfermedad grave se mantiene independientemente de la variante y parece ser duradera, al menos 12 meses tras la infección primaria. La inmunidad híbrida (vacunación más infección previa) es la que ofrece la mayor defensa.

    Actualmente las reinfecciones son frecuentes, pero cursan con enfermedad más leve. Una nueva infección sintomática con prueba positiva tras la recuperación previa se considera generalmente una reinfección, y no se realizan pruebas filogenéticas.

    Existe la recomendación de no utilizar pruebas serológicas para predecir el grado o duración de la inmunidad natural contra la reinfección, dado que no se ha establecido un umbral de anticuerpos protector.

    Bibliografía

    • Amstutz A, Speich B, Mentré F, Rueegg CS, Belhadi D, Assoumou L, et al. Effects of remdesivir in patients hospitalised with COVID-19: a systematic review and individual patient data meta-analysis of randomised controlled trials. Lancet Respir Med. 2023 May;11(5):453-464. PubMed PMID: 36828006. Texto completo
    • Anderer S. Breaking From CDC, Continues Recommending COVID-19 Vaccine During Pregnancy. JAMA. 2025 Oct 7;334(13):1131-1132. PubMed PMID: 40911303.
    • Butler CC, Hobbs FDR, Gbinigie OA, Rahman NM, Hayward G, Richards DB, et al. Molnupiravir plus usual care versus usual care alone as early treatment for adults with COVID-19 at increased risk of adverse outcomes (PANORAMIC): an open-label, platform-adaptive randomised controlled trial. Lancet. 2023 Jan 28;401(10373):281-293. PubMed PMID: 36566761. Texto completo
    • Cai M, Xie Y, Al-Aly Z. Association of 2024-2025 Covid-19 Vaccine with Covid-19 Outcomes in U.S. Veterans. N Engl J Med. 2025 Oct 23;393(16):1612-1623. PubMed PMID: 41061231
    • Cai M, Xu E, Xie Y, Al-Aly Z. Rates of infection with other pathogens after a positive COVID-19 test versus a negative test in US veterans (November, 2021, to December, 2023): a retrospective cohort study. Lancet Infect Dis. 2025 Aug;25(8):847-860. PubMed PMID: 40185115
    • Centers for Disease Control and Prevention (CDC). COVID-19 Monitoring variant proportions. 2025. Disponible en: https://www.cdc.gov/covid/php/variants/variants-and-genomic-surveillance.html
    • Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Science Brief: SARS-CoV-2 and Surface (Fomite) Transmission for Indoor Community Environments. 2021. Disponible en: https://archive.cdc.gov/www_cdc_gov/coronavirus/2019-ncov/more/science-and-research/surface-transmission.html
    • Centers for Disease Control and Prevention (CDC). COVID-19 Vaccines. 2025. Disponible en: https://www.cdc.gov/covid/vaccines
    • Chakraborty C, Bhattacharya M, Abdelhameed AS. Recent SARS-CoV-2 evolution trajectories indicate the emergence of Omicron's several subvariants and the current rise of KP.3.1.1 and XEC. Virology. 2025 Jun;607:110508. PubMed PMID: 40187091
    • Cheng AL, Herman E, Abramoff B, Anderson JR, Azola A, Baratta JM, et al. Multidisciplinary collaborative guidance on the assessment and treatment of patients with Long COVID: A compendium statement. PM R. 2025 Jun;17(6):684-708. PubMed PMID: 40261198. Texto completo
    • Chu L, Bishof K, Dumes AA, Wesley Ely E, Joseph PV, Troxel AB; National Academies of Sciences, Engineering, Medicine (NASEM) Committee on Examining the Working Definition for Long COVID. The 2024 National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine Long COVID Definition: What Clinicians Need to Know. J Gen Intern Med. 2025 Jul;40(9):2024-2027. PubMed PMID: 40063321. Texto completo
    • COVID-19 Forecasting Team. Past SARS-CoV-2 infection protection against re-infection: a systematic review and meta-analysis. Lancet. 2023 Mar 11;401(10379):833-842. PubMed PMID: 36930674. Texto completo
    • Dinnes J, Berhane S, Walsh J, Reidy P, Doherty A, Hillier B, et al.; Cochrane COVID-19 Diagnostic Test Accuracy Group. Rapid, point-of-care antigen tests for diagnosis of SARS-CoV-2 infection. Cochrane Database Syst Rev. 2025 Nov 28;11(11):CD013705. PubMed PMID: 41312797. Texto completo
    • Geng LN, Erlandson KM, Hornig M, Letts R, Selvaggi C, Ashktorab H, et al.; RECOVER Consortium. 2024 Update of the RECOVER-Adult Long COVID Research Index. JAMA. 2025 Feb 25;333(8):694-700. PubMed PMID: 39693079. Texto completo
    • Green R, Marjenberg Z, Lip GYH, Banerjee A, Wisnivesky J, Delaney BC, et al. A systematic review and meta-analysis of the impact of vaccination on prevention of long COVID. Nat Commun. 2025 Nov 24;16(1):10326. PubMed PMID: 41285857. Texto completo
    • Gregory CO, Hall AJ. COVID-19. En: Halsey ES, Angelo KM, Barnett ED, Chen LH, Coyle C, Ericsson CD, et al, editors. CDC Yellow Book, 2026 edition: Health Information for International Travel [Internet]. Atlanta (GA): Centers for Disease Control and Prevention (US); 2025 Apr 23. PubMed PMID: 41818493. Texto completo
    • Haider F, Cerqueira-Silva T, Hainey KJ, Millington T, Shah SA, de Araujo Oliveira V, et al. Sustained natural immunity following SARS-CoV-2 infection against severe COVID-19 outcomes and symptomatic reinfection: analyses of national data for Brazil and Scotland. BMJ Open. 2025 Jul 16;15(7):e104057. PubMed PMID: 40669912. Texto completo
    • Hakki S, Zhou J, Jonnerby J, Singanayagam A, Barnett JL, Madon KJ, et al.; ATACCC study investigators. Onset and window of SARS-CoV-2 infectiousness and temporal correlation with symptom onset: a prospective, longitudinal, community cohort study. Lancet Respir Med. 2022 Nov;10(11):1061-1073. PubMed PMID: 35988572. Texto completo
    • Hamid S, Derado G, Pham H, Woodruff RC, Melgar M, Roland JL, et al. Chronic Conditions as Risk Factors for COVID-19-Associated Hospitalization Among Adults, 2020-2023. Am J Prev Med. 2026 May;70(5):108227. PubMed PMID: 41423029. Texto completo
    • Hayden MK, Hanson KE, Englund JA, Lee F, Lee MJ, Loeb M, et al. The Infectious Diseases Society of America Guidelines on the Diagnosis of COVID-19: Antigen Testing (January 2023). Clin Infect Dis. 2024 Jun 27;78(7):e350-e384. PubMed PMID: 36702617. Texto completo
    • Hedberg P, Serwin K, Francesca Greco M, P V Pereira J, Juozapaite D, De Benedittis S, et al. Bacterial and Viral Coinfections in Adult Patients Hospitalized With COVID-19 Throughout the Pandemic: A Multinational Cohort Study in the EuCARE Project. J Infect Dis. 2025 Jul 11;231(6):e1091-e1101. PubMed PMID: 40176475. Texto completo
    • Jefferson T, Dooley L, Ferroni E, Al-Ansary LA, van Driel ML, Bawazeer GA, et al. Physical interventions to interrupt or reduce the spread of respiratory viruses. Cochrane Database Syst Rev. 2023 Jan 30;1(1):CD006207. PubMed PMID: 36715243. Texto completo
    • Kramer A, Prinz C, Fichtner F, Fischer AL, Thieme V, Grundeis Fet al. Janus kinase inhibitors for the treatment of COVID-19. Cochrane Database Syst Rev. 2022 Jun 13;6(6):CD015209. PubMed PMID: 35695334. Texto completo
    • Lemaitre F, Grégoire M, Monchaud C, Bouchet S, Saint-Salvi B, Polard E; SFPT Therapeutic Drug Monitoring and Treatment Personalization group (STP-PT) of the French Society of Pharmacology and Therapeutics (SFPT); French Pharmacovigilance Network (CRPV); ANRS-MIE AC-43 Clinical Pharmacology Committee, joint working group; SFPT Therapeutic Drug Monitoring and Treatment Personalization group (STP-PT) of the French Society of Pharmacology and Therapeutics (SFPT); French Pharmacovigilance Network (CRPV); ANRS-MIE AC-43 Clinical Pharmacology Committee, joint working group. Management of drug-drug interactions with nirmatrelvir/ritonavir in patients treated for Covid-19: Guidelines from the French Society of Pharmacology and Therapeutics (SFPT). Therapie. 2022 Sep-Oct;77(5):509-521. PubMed PMID: 35618549. Texto completo
    • Lin N, Zhang B, Shi R, Gao Y, Wang Z, Ling Z, Tian Y. Decay pattern of SARS-CoV-2 RNA surface contamination in real residences. Sci Rep. 2024 Mar 14;14(1):6190. PubMed PMID: 38486016. Texto completo
    • Ma KC, Webber A, Lauring AS, Bendall E, Papalambros LK, Safdar B, et al; Investigating Respiratory Viruses in the Acutely Ill (IVY) Network. Estimated Effectiveness of 2024-2025 COVID-19 Vaccination Against Severe COVID-19. JAMA Netw Open. 2026 Feb 2;9(2):e2557415. PubMed PMID: 41632473. Texto completo
    • Mitchell R, Cayen J, Thampi N, Frenette C, Bartoszko J, Choi KB, et al. Trends in Severe Outcomes Among Adult and Pediatric Patients Hospitalized With COVID-19 in the Canadian Nosocomial Infection Surveillance Program, March 2020 to May 2022. JAMA Netw Open. 2023 Apr 3;6(4):e239050. PubMed PMID: 37079304. Texto completo
    • Nordström P, Ballin M, Nordström A. Risk of SARS-CoV-2 reinfection and COVID-19 hospitalisation in individuals with natural and hybrid immunity: a retrospective, total population cohort study in Sweden. Lancet Infect Dis. 2022 Jun;22(6):781-790. PubMed PMID: 35366962. Texto completo
    • Panagiotakopoulos L, Moulia DL, Godfrey M, Link-Gelles R, Roper L, Havers FP, et al. Use of COVID-19 Vaccines for Persons Aged ≥6 Months: Recommendations of the Advisory Committee on Immunization Practices - United States, 2024-2025. MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2024 Sep 19;73(37):819-824. PubMed PMID: 39298394. Texto completo
    • Parish MA, Klein SL. Maternal-Fetal Impact of Respiratory Viral Infections: Immune Mechanisms and Clinical Outcomes. Immunol Rev. 2026 Jan;337(1):e70099. PubMed PMID: 41546153
    • Pirracchio R, Venkatesh B, Legrand M. Low-Dose Corticosteroids for Critically Ill Adults With Severe Pulmonary Infections: A Review. JAMA. 2024 Jul 23;332(4):318-328. PubMed PMID: 38865154
    • Pochtovyi AA, Kustova DD, Siniavin AE, Dolzhikova IV, Shidlovskaya EV, Shpakova OG, et al. In Vitro Efficacy of Antivirals and Monoclonal Antibodies against SARS-CoV-2 Omicron Lineages XBB.1.9.1, XBB.1.9.3, XBB.1.5, XBB.1.16, XBB.2.4, BQ.1.1.45, CH.1.1, and CL.1. Vaccines (Basel). 2023 Sep 28;11(10):1533. PubMed PMID: 37896937. Texto completo
    • Prabhu M, Riley LE. Coronavirus Disease 2019 (COVID-19) Vaccination in Pregnancy. Obstet Gynecol. 2023 Mar 1;141(3):473-482. PubMed PMID: 36649624. Texto completo
    • RECOVERY Collaborative Group. Baricitinib in patients admitted to hospital with COVID-19 (RECOVERY): a randomised, controlled, open-label, platform trial and updated meta-analysis. Lancet. 2022 Jul 30;400(10349):359-368. PubMed PMID: 35908569. Texto completo
    • RECOVERY Collaborative Group. Higher dose corticosteroids in patients admitted to hospital with COVID-19 who are hypoxic but not requiring ventilatory support (RECOVERY): a randomised, controlled, open-label, platform trial. Lancet. 2023 May 6;401(10387):1499-1507. PubMed PMID: 37060915. Texto completo
    • RECOVERY Collaborative Group. Tocilizumab in patients admitted to hospital with COVID-19 (RECOVERY): a randomised, controlled, open-label, platform trial. Lancet. 2021 May 1;397(10285):1637-1645. PubMed PMID: 33933206. Texto completo
    • REMAP-CAP Investigators; Gordon AC, Mouncey PR, Al-Beidh F, Rowan KM, Nichol AD, Arabi YM, et al. Interleukin-6 Receptor Antagonists in Critically Ill Patients with Covid-19. N Engl J Med. 2021 Apr 22;384(16):1491-1502. PubMed PMID: 33631065. Texto completo
    • Rubin R. SARS-CoV-2 Variants Challenge Surveillance Efforts and COVID-19 Vaccines. JAMA. 2025 Sep 2;334(9):755-756. PubMed PMID: 40748633
    • Saif-Ur-Rahman KM, Nurdin N, Movsisyan A, Kothari K, Gleeson C, Conway T, et al. Effectiveness of SARS-CoV-2 testing strategies in reducing COVID-19 cases, hospitalisations, and deaths. Cochrane Database Syst Rev. 2025 Oct 2;10(10):CD016192. PubMed PMID: 41036688. Texto completo
    • Shook LL, Edlow AG. Safety and Efficacy of Coronavirus Disease 2019 (COVID-19) mRNA Vaccines During Lactation. Obstet Gynecol. 2023 Mar 1;141(3):483-491. PubMed PMID: 36649326. Texto completo
    • Shumaker AH, Bhimraj A, Bedimo R, Cheng VC, Chew KW, Daar ES, et al. 2025 Clinical Practice Guideline Update by the Infectious Diseases Society of America on the Treatment and Management of COVID-19: Antiviral Treatment for Mild to Moderate COVID-19 in Adults. Clin Infect Dis. 2026 Apr 1:ciaf680. PubMed PMID: 41920902
    • Siegal DM, Tseng EK, Schünemann HJ, Angchaisuksiri P, Cuker A, Dane K, et al. American Society of Hematology living guidelines on use of anticoagulation for thromboprophylaxis for patients with COVID-19: executive summary. Blood Adv. 2025 Mar 25;9(6):1247-1260. PubMed PMID: 39437797. Texto completo
    • Simkin F, Postans M, Pacchiarini N, Song J, Cottrell S, Moore C, et al. Variance in the Variants: A Comparison of the Symptomatology of SARS-CoV-2 Variants in Wales, February 2020-July 2022. J Med Virol. 2025 Dec;97(12):e70717. PubMed PMID: 41358411
    • Sommer I, Dobrescu A, Gadinger A, Sharifan A, Pinte L, Fangmeyer M, et al. Outpatient Treatment of Confirmed COVID-19: A Living, Rapid Review for the American College of Physicians (Version 3). Ann Intern Med. 2026 Apr;179(4):524-534. PubMed PMID: 41662710
    • Tang JW, Marr LC, Li Y, Dancer SJ. Covid-19has redefined airborne transmission. BMJ.2021;373:n913. PubMed PMID: 33853842. Texto completo
    • Taylor CA, Patel K, Pham H, Kirley PD, Kawasaki B, Meek J, et al. COVID-19-Associated Hospitalizations Among U.S. Adults Aged ≥18 Years - COVID-NET, 12 States, October 2023-April 2024. MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2024 Oct 3;73(39):869-875. PubMed PMID: 39361542. Texto completo
    • Thaweethai T, Jolley SE, Karlson EW, Levitan EB, Levy B, McComsey GA, et al; RECOVER Consortium. Development of a Definition of Postacute Sequelae of SARS-CoV-2 Infection. JAMA. 2023 Jun 13;329(22):1934-1946. PubMed PMID: 37278994. Texto completo
    • Vukovikj M, Melidou A, Nannapaneni P, Normark T, Kraus A, Broberg EK. Impact of SARS-CoV-2 variant mutations on susceptibility to monoclonal antibodies and antiviral drugs: a non-systematic review, April 2022 to October 2024. Euro Surveill. 2025 Mar;30(10):2400252. PubMed PMID: 40084420. Texto completo
    • Wang Y, So HC, Tsang NNY, Kwok SK, Cowling BJ, Leung GM, Ip DKM. Clinical profile analysis of SARS-CoV-2 community infections during periods with omicron BA.2, BA.4/5, and XBB dominance in Hong Kong: a prospective cohort study. Lancet Infect Dis. 2025 Mar;25(3):276-289. PubMed PMID: 39419049
    • Ward JL, Harwood R, Kenny S, Cruz J, Clark M, Davis PJ, et al. Pediatric Hospitalizations and ICU Admissions Due to COVID-19 and Pediatric Inflammatory Multisystem Syndrome Temporally Associated With SARS-CoV-2 in England. JAMA Pediatr. 2023 Jul 31;177(9):947–55. PubMed PMID: 37523172. Texto completo
    • World Health Organization (WHO). Therapeutics and COVID-19: living guideline. Geneva: WHO; 2025. Disponible en: https://www.who.int/publications/i/item/B09540
    • Xu X, Wu Y, Kummer AG, Zhao Y, Hu Z, Wang Y, Liu H, Ajelli M, Yu H. Assessing changes in incubation period, serial interval, and generation time of SARS-CoV-2 variants of concern: a systematic review and meta-analysis. BMC Med. 2023 Sep 29;21(1):374. PubMed PMID: 37775772. Texto completo
    • Yu W, Guo Y, Zhang S, Kong Y, Shen Z, Zhang J. Proportion of asymptomatic infection and nonsevere disease caused by SARS-CoV-2 Omicron variant: A systematic review and analysis. J Med Virol. 2022 Dec;94(12):5790-5801. PubMed PMID: 35961786. Texto completo

    Más en la red

    Autoras

    • Rocío Fernández-Montells Rodríguez
    Médico Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria (1)
    • María Teresa Platas Plita
    Médico Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria (2)
    (1) Servicio de Salud Ventorrillo. Servicio Galego de Saúde. A Coruña. España.
    (2) Servicio de Urgencias. Servicio Galego de Saúde. A Coruña. España.

    Conflicto de intereses
    Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
    © Descargado el 27/06/2026 17:55:33 Para uso personal exclusivamente. No se permiten otros usos sin autorización. Copyright © . Elsevier Inc. Todos los derechos reservados.