Infecciones urinarias de repetición en la mujer no embarazada
Índice de contenidos
¿De qué hablamos?
El diagnóstico de infección del tracto urinario (ITU) debe incluir la combinación de síntomas de inicio atribuibles al tracto urinario, inflamación urinaria en el análisis de orina (piuria) y confirmación microbiológica (Dason S, 2011; Finucane TE, 2017).
Se denomina infección urinaria recurrente o de repetición a la que ocurre en dos o más ocasiones en 6 meses o tres o más veces en un año (Bonkat G, 2025). La mayoría serán infecciones del tracto urinario localizadas (previamente llamadas no complicadas), en contrapartida con las infecciones del tracto urinario sistémicas (previamente llamadas complicadas porque son ITU con signos y síntomas de infección sistémica con o sin síntomas localizados).
Las ITU afectan a más del 50% de las mujeres a lo largo de su vida y entre el 30-44% presentarán recurrencias en el año siguiente al episodio inicial, con mayor frecuencia después de los 55 años (Anger J, 2019; Bonkat G, 2025; Chen YS, 2021; Foxman B, 2014).
La recurrencia puede deberse a una reinfección o a una recaída. En la reinfección, cada infección se resuelve antes de que aparezca la siguiente, ocurre al menos 15 días después de terminar el tratamiento, generalmente varios meses después, y suele estar ocasionada por un germen diferente al del primer episodio. La recaída (o recidiva) está producida por el mismo germen que la infección inicial y la bacteriuria puede persistir durante el tratamiento o reaparecer dentro de las 2 semanas siguientes a la finalización del mismo (Wagenlehner FME, 2020; Aggarwal N, 2025).
Aunque la recurrencia sea causada por un mismo germen, si ocurre más allá de las 2 semanas se considera una reinfección. Es útil tratar de distinguir clínicamente entre recaída y reinfección porque la recaída merece una evaluación urológica más extensa y precisa una terapia más prolongada (Anger J, 2019; Wagenlehner FME 2020).
La mayoría de las recurrencias (75-80%) son causadas por Escherichia coli, germen que se asocia a mayor riesgo de recurrencia, aunque siempre debe hacerse urocultivo (Wynn J, 2024). Rara vez existen anormalidades urológicas responsables de la recurrencia, por lo que habitualmente no es necesario realizar una evaluación urológica exhaustiva (cistoscopia o prueba de imagen y/o derivación urológica), salvo sospecha de factores de riesgo que predispongan a ITU sistémicas, tales como (ACR 2026; Anger J, 2019; Bonkat G, 2025; Medina-Polo J, 2025):
- Anormalidades anatómicas en el tracto urinario inferior.
- Sospecha de urolitiasis.
- Volumen posmiccional residual significativo.
- Uso de sondajes.
- Sospecha de obstrucción del tracto urinario.
- Prolapso de órganos pélvicos.
- Estados de inmunosupresión
- Pacientes frágiles.
- Enfermedades neurológicas.
- Toma reciente de antibióticos.
- Historia de patógenos multirresistentes.
- Embarazo.
Hay una serie de factores comportamentales, urológicos y biológicos que predisponen a las ITU de repetición.
En la mujer premenopáusica la actividad sexual (frecuencia coital y nueva pareja sexual) y el uso del diafragma y espermicidas son factores de riesgo fuertes e independientes para la infección del tracto urinario localizada. Incluso el uso de preservativos recubiertos de espermicida se asocia a un mayor riesgo.
También predisponen las ITU previas, tener una primera ITU a los 15 años de edad o antes, o historia de antecedentes familiares de madre con ITU.
Tras la menopausia, la incontinencia urinaria, la cirugía ginecológica previa, la diabetes, la historia de infecciones previas, la atrofia vaginal, el cistocele, el sondaje y el aumento del volumen de orina residual favorecen la aparición de cistitis de repetición. En esta etapa, el papel de la actividad sexual es de menor relevancia (Bonkat G, 2025; Aggarwal N, 2025).
¿Cómo se tratan?
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¿Como se previene?
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Bibliografía
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Más en la red
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Autora
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Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
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Infecciones urinarias de repetición en la mujer no embarazada
Fecha de revisión: 07/10/2026
Índice de contenidos
¿De qué hablamos?
El diagnóstico de infección del tracto urinario (ITU) debe incluir la combinación de síntomas de inicio atribuibles al tracto urinario, inflamación urinaria en el análisis de orina (piuria) y confirmación microbiológica (Dason S, 2011; Finucane TE, 2017).
Se denomina infección urinaria recurrente o de repetición a la que ocurre en dos o más ocasiones en 6 meses o tres o más veces en un año (Bonkat G, 2025). La mayoría serán infecciones del tracto urinario localizadas (previamente llamadas no complicadas), en contrapartida con las infecciones del tracto urinario sistémicas (previamente llamadas complicadas porque son ITU con signos y síntomas de infección sistémica con o sin síntomas localizados).
Las ITU afectan a más del 50% de las mujeres a lo largo de su vida y entre el 30-44% presentarán recurrencias en el año siguiente al episodio inicial, con mayor frecuencia después de los 55 años (Anger J, 2019; Bonkat G, 2025; Chen YS, 2021; Foxman B, 2014).
La recurrencia puede deberse a una reinfección o a una recaída. En la reinfección, cada infección se resuelve antes de que aparezca la siguiente, ocurre al menos 15 días después de terminar el tratamiento, generalmente varios meses después, y suele estar ocasionada por un germen diferente al del primer episodio. La recaída (o recidiva) está producida por el mismo germen que la infección inicial y la bacteriuria puede persistir durante el tratamiento o reaparecer dentro de las 2 semanas siguientes a la finalización del mismo (Wagenlehner FME, 2020; Aggarwal N, 2025).
Aunque la recurrencia sea causada por un mismo germen, si ocurre más allá de las 2 semanas se considera una reinfección. Es útil tratar de distinguir clínicamente entre recaída y reinfección porque la recaída merece una evaluación urológica más extensa y precisa una terapia más prolongada (Anger J, 2019; Wagenlehner FME 2020).
La mayoría de las recurrencias (75-80%) son causadas por Escherichia coli, germen que se asocia a mayor riesgo de recurrencia, aunque siempre debe hacerse urocultivo (Wynn J, 2024). Rara vez existen anormalidades urológicas responsables de la recurrencia, por lo que habitualmente no es necesario realizar una evaluación urológica exhaustiva (cistoscopia o prueba de imagen y/o derivación urológica), salvo sospecha de factores de riesgo que predispongan a ITU sistémicas, tales como (ACR 2026; Anger J, 2019; Bonkat G, 2025; Medina-Polo J, 2025):
- Anormalidades anatómicas en el tracto urinario inferior.
- Sospecha de urolitiasis.
- Volumen posmiccional residual significativo.
- Uso de sondajes.
- Sospecha de obstrucción del tracto urinario.
- Prolapso de órganos pélvicos.
- Estados de inmunosupresión
- Pacientes frágiles.
- Enfermedades neurológicas.
- Toma reciente de antibióticos.
- Historia de patógenos multirresistentes.
- Embarazo.
Hay una serie de factores comportamentales, urológicos y biológicos que predisponen a las ITU de repetición.
En la mujer premenopáusica la actividad sexual (frecuencia coital y nueva pareja sexual) y el uso del diafragma y espermicidas son factores de riesgo fuertes e independientes para la infección del tracto urinario localizada. Incluso el uso de preservativos recubiertos de espermicida se asocia a un mayor riesgo.
También predisponen las ITU previas, tener una primera ITU a los 15 años de edad o antes, o historia de antecedentes familiares de madre con ITU.
Tras la menopausia, la incontinencia urinaria, la cirugía ginecológica previa, la diabetes, la historia de infecciones previas, la atrofia vaginal, el cistocele, el sondaje y el aumento del volumen de orina residual favorecen la aparición de cistitis de repetición. En esta etapa, el papel de la actividad sexual es de menor relevancia (Bonkat G, 2025; Aggarwal N, 2025).
¿Cómo se tratan?
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¿Como se previene?
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Bibliografía
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Más en la red
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Autora
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Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
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© Descargado el 27/10/2026 2:55:34 Para uso personal exclusivamente. No se permiten otros usos sin autorización. Copyright © . Elsevier Inc. Todos los derechos reservados.