Fisterra

    Diplopía

    ¿De qué hablamos?


    La diplopía o visión doble es la percepción simultánea de dos imágenes de un mismo objeto. Pueden estar separadas de manera vertical, horizontal u oblicua (Lagrèze WA, 2026). Este fenómeno ocurre porque cada ojo percibe el objeto en un punto espacial distinto y el cerebro, al procesar esta información, lo interpreta como si existieran dos (Galán Terraza A, 2005).

    ¿Qué tipos de diplopía existen?
    • Diplopia binocular (85% de los casos): desaparece al cubrir cualquiera de los dos ojos, causada por desalineación ocular y requiere evaluación urgente en la mayoría de casos(Gordo Mañas R, 2019).
    • Diplopia monocular (15% de los casos): persiste al cubrir un ojo, generalmente es de origen oftalmológico (opacidades corneales, defectos de refracción, cataratas, luxación del cristalino o de lente intraocular o alteraciones retinianas). Estas entidades en su mayoría no son urgentes (Gordo Mañas R, 2019).
    ¿Por qué vemos doble?

    Para percibir una sola imagen y evitar la diplopía, el sistema visual debe cumplir tres condiciones (Galán Terraza A, 2005):
    • Alineación motora: ambos ojos deben apuntar exactamente al mismo objeto gracias a la acción coordinada de los seis músculos extraoculares y los nervios III, IV y VI.
    • Correspondencia retiniana: la imagen del objeto debe caer en "puntos correspondientes" de ambas retinas, es decir, en las dos fóveas para que el cerebro interprete una única ubicación en el espacio.
    • Fusión sensorial: es el proceso cerebral que mezcla las dos imágenes ligeramente distintas de cada ojo en una sola con relieve y profundidad (estereopsis).
    La diplopía patológica aparece cuando se rompe este equilibrio, generalmente por un desalineamiento ocular. Mientras el ojo sano fija el objeto con su fóvea (percibiéndolo "recto adelante"), en el ojo desviado la imagen cae en un punto periférico (X) o extrafoveal (ver figura 1). Como ese punto periférico tiene una dirección distinta a la fóvea, el cerebro recibe información contradictoria y cree que el objeto está en dos lugares diferentes del espacio al mismo tiempo. Sin embargo, este sistema tiene un margen de error (amplitud de fusión) para corregir pequeños desajustes. Si el desvío es mayor que esta capacidad, la visión doble se vuelve inevitable (Galán Terraza A, 2005).
    Figura 1
    Esquema de diplopía binocular: en el ojo fijador la imagen del objeto incide en la fóvea (F), mientras que en el ojo desviado cae en un punto extrafoveal (X), generando la percepción de doble imagen.

    La diplopía en niños es infrecuente por fenómeno de la supresión. Su sistema visual inmaduro posee plasticidad cerebral para anular la imagen del ojo desviado, eliminando así la diplopía a costa de desarrollar una ambliopía. Por el contrario, el sistema visual del adulto ya está maduro y carece de esta capacidad adaptativa, lo que convierte a la diplopía en un síntoma agudo y altamente perturbador que debe considerarse patológico (Galán Terraza A, 2005).

    Es importante destacar que en ocasiones los pacientes no refieren una diplopía franca, entendida como la percepción de dos imágenes claramente separadas, sino síntomas más sutiles como visión borrosa, desdoblamiento leve o percepción de los objetos “con relieve”. Estas formas pueden corresponder a estadios iniciales, por lo que es recomendable realizar un seguimiento clínico estrecho e informar al paciente sobre signos de alarma y posible progresión a una diplopía manifiesta.

    ¿Qué importancia tiene la diplopía en atención primaria?

    La diplopía representa un motivo de consulta frecuente en el sistema sanitario. Aunque en España la prevalencia de la diplopía como motivo de consulta en atención primaria y urgencias no está bien documentada, existen estudios extrapolables que permiten conocer aproximadamente la importancia de la diplopía en atención primaria.

    En Estados Unidos se estiman aproximadamente 804.647 consultas ambulatorias anuales por diplopía, de las cuales el 95% ocurren en atención ambulatoria (incluyendo atención primaria y consultas de oftalmología), mientras que solo el 5% se presentan en urgencias hospitalarias. En urgencias, la diplopía representa el 0,2% de todas las consultas. La edad media de presentación es 62 años en atención ambulatoria frente a 48 años en urgencias, y el 79% de las consultas ambulatorias corresponde a pacientes mayores de 50 años (Call et al. 2018).

    La importancia de la diplopía en el ámbito de la atención primaria y las urgencias radica en su potencial para ser la manifestación inicial de enfermedades graves que ponen en riesgo la vida o la función neurológica del paciente. En este contexto, el médico de atención primaria debe:
    • Identificar signos de alarma (“banderas rojas”) que sugieran patología potencialmente grave y requieran valoración urgente (ver tabla 1).
    • Establecer la prioridad de derivación a atención especializada según la sospecha clínica.
    • Garantizar la seguridad del paciente, recomendando la suspensión de la conducción y otras actividades de riesgo hasta esclarecer la causa.
    • Asegurar el seguimiento clínico, especialmente en casos de evolución incierta.
    Tabla 1. Signos de alarma en el contexto de diplopía y sospechas diagnósticas.
    Hallazgo clínico Sospecha clínica
    Diplopía + midriasis unilateral Aneurisma (compresión del III par)
    Diplopía + déficit neurológico focal Ictus o AIT
    Diplopía + cefalea intensa de inicio brusco Hemorragia subaracnoidea, patología vascular
    Diplopia + ptosis palpebral Afectación del III par craneal o miastenia gravis
    Diplopia + exoftalmos Orbitopatía tiroidea o masa orbitaria
    Diplopia + dolor ocular / orbitario + fiebre Celulitis orbitaria o meningitis
    Antecedente traumático reciente Parálisis de IV pc, fractura orbitaria
    Múltiples parálisis de pares craneales (combinación de III, IV y VI) Lesiones en el seno cavernoso, ápex orbitario, tumores o meningitis
    Diplopia + déficit de aducción de un ojo + nistagmo horizontal del ojo contralateral Oftalmoplejía internuclear (OIN): esclerosis múltiple, infarto de miocardio
    Diplopía + síntomas bulbares (disfagia, disartria) Botulismo, patología neuromuscular

    ¿Cómo se diagnostica?

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    ¿Cuáles son las causas de la diplopía?

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    ¿Cómo se trata?

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    Bibliografía

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    Más en la red

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    Autores

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    Conflicto de intereses
    Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

    Diplopía

    Fecha de revisión: 08/06/2026
    • Guía
    Índice de contenidos

    ¿De qué hablamos?


    La diplopía o visión doble es la percepción simultánea de dos imágenes de un mismo objeto. Pueden estar separadas de manera vertical, horizontal u oblicua (Lagrèze WA, 2026). Este fenómeno ocurre porque cada ojo percibe el objeto en un punto espacial distinto y el cerebro, al procesar esta información, lo interpreta como si existieran dos (Galán Terraza A, 2005).

    ¿Qué tipos de diplopía existen?
    • Diplopia binocular (85% de los casos): desaparece al cubrir cualquiera de los dos ojos, causada por desalineación ocular y requiere evaluación urgente en la mayoría de casos(Gordo Mañas R, 2019).
    • Diplopia monocular (15% de los casos): persiste al cubrir un ojo, generalmente es de origen oftalmológico (opacidades corneales, defectos de refracción, cataratas, luxación del cristalino o de lente intraocular o alteraciones retinianas). Estas entidades en su mayoría no son urgentes (Gordo Mañas R, 2019).
    ¿Por qué vemos doble?

    Para percibir una sola imagen y evitar la diplopía, el sistema visual debe cumplir tres condiciones (Galán Terraza A, 2005):
    • Alineación motora: ambos ojos deben apuntar exactamente al mismo objeto gracias a la acción coordinada de los seis músculos extraoculares y los nervios III, IV y VI.
    • Correspondencia retiniana: la imagen del objeto debe caer en "puntos correspondientes" de ambas retinas, es decir, en las dos fóveas para que el cerebro interprete una única ubicación en el espacio.
    • Fusión sensorial: es el proceso cerebral que mezcla las dos imágenes ligeramente distintas de cada ojo en una sola con relieve y profundidad (estereopsis).
    La diplopía patológica aparece cuando se rompe este equilibrio, generalmente por un desalineamiento ocular. Mientras el ojo sano fija el objeto con su fóvea (percibiéndolo "recto adelante"), en el ojo desviado la imagen cae en un punto periférico (X) o extrafoveal (ver figura 1). Como ese punto periférico tiene una dirección distinta a la fóvea, el cerebro recibe información contradictoria y cree que el objeto está en dos lugares diferentes del espacio al mismo tiempo. Sin embargo, este sistema tiene un margen de error (amplitud de fusión) para corregir pequeños desajustes. Si el desvío es mayor que esta capacidad, la visión doble se vuelve inevitable (Galán Terraza A, 2005).
    Figura 1
    Esquema de diplopía binocular: en el ojo fijador la imagen del objeto incide en la fóvea (F), mientras que en el ojo desviado cae en un punto extrafoveal (X), generando la percepción de doble imagen.

    La diplopía en niños es infrecuente por fenómeno de la supresión. Su sistema visual inmaduro posee plasticidad cerebral para anular la imagen del ojo desviado, eliminando así la diplopía a costa de desarrollar una ambliopía. Por el contrario, el sistema visual del adulto ya está maduro y carece de esta capacidad adaptativa, lo que convierte a la diplopía en un síntoma agudo y altamente perturbador que debe considerarse patológico (Galán Terraza A, 2005).

    Es importante destacar que en ocasiones los pacientes no refieren una diplopía franca, entendida como la percepción de dos imágenes claramente separadas, sino síntomas más sutiles como visión borrosa, desdoblamiento leve o percepción de los objetos “con relieve”. Estas formas pueden corresponder a estadios iniciales, por lo que es recomendable realizar un seguimiento clínico estrecho e informar al paciente sobre signos de alarma y posible progresión a una diplopía manifiesta.

    ¿Qué importancia tiene la diplopía en atención primaria?

    La diplopía representa un motivo de consulta frecuente en el sistema sanitario. Aunque en España la prevalencia de la diplopía como motivo de consulta en atención primaria y urgencias no está bien documentada, existen estudios extrapolables que permiten conocer aproximadamente la importancia de la diplopía en atención primaria.

    En Estados Unidos se estiman aproximadamente 804.647 consultas ambulatorias anuales por diplopía, de las cuales el 95% ocurren en atención ambulatoria (incluyendo atención primaria y consultas de oftalmología), mientras que solo el 5% se presentan en urgencias hospitalarias. En urgencias, la diplopía representa el 0,2% de todas las consultas. La edad media de presentación es 62 años en atención ambulatoria frente a 48 años en urgencias, y el 79% de las consultas ambulatorias corresponde a pacientes mayores de 50 años (Call et al. 2018).

    La importancia de la diplopía en el ámbito de la atención primaria y las urgencias radica en su potencial para ser la manifestación inicial de enfermedades graves que ponen en riesgo la vida o la función neurológica del paciente. En este contexto, el médico de atención primaria debe:
    • Identificar signos de alarma (“banderas rojas”) que sugieran patología potencialmente grave y requieran valoración urgente (ver tabla 1).
    • Establecer la prioridad de derivación a atención especializada según la sospecha clínica.
    • Garantizar la seguridad del paciente, recomendando la suspensión de la conducción y otras actividades de riesgo hasta esclarecer la causa.
    • Asegurar el seguimiento clínico, especialmente en casos de evolución incierta.
    Tabla 1. Signos de alarma en el contexto de diplopía y sospechas diagnósticas.
    Hallazgo clínico Sospecha clínica
    Diplopía + midriasis unilateral Aneurisma (compresión del III par)
    Diplopía + déficit neurológico focal Ictus o AIT
    Diplopía + cefalea intensa de inicio brusco Hemorragia subaracnoidea, patología vascular
    Diplopia + ptosis palpebral Afectación del III par craneal o miastenia gravis
    Diplopia + exoftalmos Orbitopatía tiroidea o masa orbitaria
    Diplopia + dolor ocular / orbitario + fiebre Celulitis orbitaria o meningitis
    Antecedente traumático reciente Parálisis de IV pc, fractura orbitaria
    Múltiples parálisis de pares craneales (combinación de III, IV y VI) Lesiones en el seno cavernoso, ápex orbitario, tumores o meningitis
    Diplopia + déficit de aducción de un ojo + nistagmo horizontal del ojo contralateral Oftalmoplejía internuclear (OIN): esclerosis múltiple, infarto de miocardio
    Diplopía + síntomas bulbares (disfagia, disartria) Botulismo, patología neuromuscular

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    Diplopía

    Fecha de revisión: 08/06/2026

    ¿De qué hablamos?


    La diplopía o visión doble es la percepción simultánea de dos imágenes de un mismo objeto. Pueden estar separadas de manera vertical, horizontal u oblicua (Lagrèze WA, 2026). Este fenómeno ocurre porque cada ojo percibe el objeto en un punto espacial distinto y el cerebro, al procesar esta información, lo interpreta como si existieran dos (Galán Terraza A, 2005).

    ¿Qué tipos de diplopía existen?
    • Diplopia binocular (85% de los casos): desaparece al cubrir cualquiera de los dos ojos, causada por desalineación ocular y requiere evaluación urgente en la mayoría de casos(Gordo Mañas R, 2019).
    • Diplopia monocular (15% de los casos): persiste al cubrir un ojo, generalmente es de origen oftalmológico (opacidades corneales, defectos de refracción, cataratas, luxación del cristalino o de lente intraocular o alteraciones retinianas). Estas entidades en su mayoría no son urgentes (Gordo Mañas R, 2019).
    ¿Por qué vemos doble?

    Para percibir una sola imagen y evitar la diplopía, el sistema visual debe cumplir tres condiciones (Galán Terraza A, 2005):
    • Alineación motora: ambos ojos deben apuntar exactamente al mismo objeto gracias a la acción coordinada de los seis músculos extraoculares y los nervios III, IV y VI.
    • Correspondencia retiniana: la imagen del objeto debe caer en "puntos correspondientes" de ambas retinas, es decir, en las dos fóveas para que el cerebro interprete una única ubicación en el espacio.
    • Fusión sensorial: es el proceso cerebral que mezcla las dos imágenes ligeramente distintas de cada ojo en una sola con relieve y profundidad (estereopsis).
    La diplopía patológica aparece cuando se rompe este equilibrio, generalmente por un desalineamiento ocular. Mientras el ojo sano fija el objeto con su fóvea (percibiéndolo "recto adelante"), en el ojo desviado la imagen cae en un punto periférico (X) o extrafoveal (ver figura 1). Como ese punto periférico tiene una dirección distinta a la fóvea, el cerebro recibe información contradictoria y cree que el objeto está en dos lugares diferentes del espacio al mismo tiempo. Sin embargo, este sistema tiene un margen de error (amplitud de fusión) para corregir pequeños desajustes. Si el desvío es mayor que esta capacidad, la visión doble se vuelve inevitable (Galán Terraza A, 2005).
    Figura 1
    Esquema de diplopía binocular: en el ojo fijador la imagen del objeto incide en la fóvea (F), mientras que en el ojo desviado cae en un punto extrafoveal (X), generando la percepción de doble imagen.

    La diplopía en niños es infrecuente por fenómeno de la supresión. Su sistema visual inmaduro posee plasticidad cerebral para anular la imagen del ojo desviado, eliminando así la diplopía a costa de desarrollar una ambliopía. Por el contrario, el sistema visual del adulto ya está maduro y carece de esta capacidad adaptativa, lo que convierte a la diplopía en un síntoma agudo y altamente perturbador que debe considerarse patológico (Galán Terraza A, 2005).

    Es importante destacar que en ocasiones los pacientes no refieren una diplopía franca, entendida como la percepción de dos imágenes claramente separadas, sino síntomas más sutiles como visión borrosa, desdoblamiento leve o percepción de los objetos “con relieve”. Estas formas pueden corresponder a estadios iniciales, por lo que es recomendable realizar un seguimiento clínico estrecho e informar al paciente sobre signos de alarma y posible progresión a una diplopía manifiesta.

    ¿Qué importancia tiene la diplopía en atención primaria?

    La diplopía representa un motivo de consulta frecuente en el sistema sanitario. Aunque en España la prevalencia de la diplopía como motivo de consulta en atención primaria y urgencias no está bien documentada, existen estudios extrapolables que permiten conocer aproximadamente la importancia de la diplopía en atención primaria.

    En Estados Unidos se estiman aproximadamente 804.647 consultas ambulatorias anuales por diplopía, de las cuales el 95% ocurren en atención ambulatoria (incluyendo atención primaria y consultas de oftalmología), mientras que solo el 5% se presentan en urgencias hospitalarias. En urgencias, la diplopía representa el 0,2% de todas las consultas. La edad media de presentación es 62 años en atención ambulatoria frente a 48 años en urgencias, y el 79% de las consultas ambulatorias corresponde a pacientes mayores de 50 años (Call et al. 2018).

    La importancia de la diplopía en el ámbito de la atención primaria y las urgencias radica en su potencial para ser la manifestación inicial de enfermedades graves que ponen en riesgo la vida o la función neurológica del paciente. En este contexto, el médico de atención primaria debe:
    • Identificar signos de alarma (“banderas rojas”) que sugieran patología potencialmente grave y requieran valoración urgente (ver tabla 1).
    • Establecer la prioridad de derivación a atención especializada según la sospecha clínica.
    • Garantizar la seguridad del paciente, recomendando la suspensión de la conducción y otras actividades de riesgo hasta esclarecer la causa.
    • Asegurar el seguimiento clínico, especialmente en casos de evolución incierta.
    Tabla 1. Signos de alarma en el contexto de diplopía y sospechas diagnósticas.
    Hallazgo clínico Sospecha clínica
    Diplopía + midriasis unilateral Aneurisma (compresión del III par)
    Diplopía + déficit neurológico focal Ictus o AIT
    Diplopía + cefalea intensa de inicio brusco Hemorragia subaracnoidea, patología vascular
    Diplopia + ptosis palpebral Afectación del III par craneal o miastenia gravis
    Diplopia + exoftalmos Orbitopatía tiroidea o masa orbitaria
    Diplopia + dolor ocular / orbitario + fiebre Celulitis orbitaria o meningitis
    Antecedente traumático reciente Parálisis de IV pc, fractura orbitaria
    Múltiples parálisis de pares craneales (combinación de III, IV y VI) Lesiones en el seno cavernoso, ápex orbitario, tumores o meningitis
    Diplopia + déficit de aducción de un ojo + nistagmo horizontal del ojo contralateral Oftalmoplejía internuclear (OIN): esclerosis múltiple, infarto de miocardio
    Diplopía + síntomas bulbares (disfagia, disartria) Botulismo, patología neuromuscular

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    © Descargado el 09/09/2026 21:08:42 Para uso personal exclusivamente. No se permiten otros usos sin autorización. Copyright © . Elsevier Inc. Todos los derechos reservados.