Fisterra

    Trombosis venosa profunda

    ¿De qué hablamos?


    La enfermedad tromboembólica venosa (ETEV) se considera hoy en día un problema de salud pública, ya que es una de las causas más importantes de morbimortalidad en las sociedades desarrolladas de nuestro entorno. La presentación más común de la ETEV es la trombosis venosa profunda (TVP) de la extremidad inferior. Nos referiremos a TVP distal cuando solo afecta a las venas profundas de la pantorrilla y TVP proximal cuando la parte más alta del trombo se extiende hasta la vena poplítea o más proximalmente. La TVP puede ser provocada por factores tales como la cirugía o trauma reciente, hospitalización con reposo en cama prolongado, embarazo o el uso de anticonceptivos orales. Una TVP no provocada es una TVP donde la causa es desconocida o idiopática. Además de los propios síntomas invalidantes que produce y del riesgo de desarrollo de tromboembolismo pulmonar (TEP), que puede ser fatal, en el 60% de los casos se va a desencadenar una importante secuela denominada síndrome postrombótico (dolor crónico, edema, induración e incluso ulceración), sometiendo al paciente a un continuo, largo y costoso proceso de cuidado y atención médica (Kesieme E, 2011). Un diagnóstico preciso de la TVP es esencial, teniendo en cuenta los riesgos asociados con no tratarla (TEP) y los riesgos propios de la anticoagulación.

    Incidencia de TVP

    • La incidencia en la población general se estima entre 20 y 100 por 100.000 personas-año (Fowkes FJ, 2003).
    • La incidencia aumenta con la edad (White RH, 2003).
    • La incidencia es mucho más alta en pacientes hospitalizados, especialmente después del reemplazo de cadera o rodilla (Heit JA, 2001; Douketis JD, 2002).
    • Muy baja incidencia en pacientes ancianos crónicamente encamados (Valderrama A, 2006).
    • Alta incidencia en los pacientes con cáncer en el primer año después de la quimioterapia (Otten HM, 2004).
    • La incidencia aparece más alta durante las 3 primeras semanas después del parto (Tepper NK, 2014).

    Factores de riesgo

    Conocemos una larga lista de factores de riesgo de TVP a través de la investigación epidemiológica de los últimos 50 años. En más del 80% de los pacientes con TVP se puede identificar algún factor de riesgo (Bauer KA, 2017).

    Las causas de la trombosis venosa se pueden dividir en dos grupos: hereditarias y adquiridas, y son a menudo múltiples en un paciente determinado. En la tabla 1 se muestran los factores clínicos que están asociados con un mayor riesgo de TVP. Algunos de estos factores de riesgo se discuten a continuación.

    Tabla 1. Factores de riesgo para el desarrollo de una primera trombosis venosa. (Lijfering WM, 2010; Bauer KA, 2017)
    Trombofilia hereditaria Riesgo relativo
    Heterocigota mutación del factor V de Leiden 5-7
    Homocigota mutación del factor V de Leiden 40-60
    Deficiencia de antitrombina (AT) 10-20
    Deficiencia de proteína C 5-9
    Deficiencia de proteína S 5-9
    Mutación de la protrombina G20210A 3-6
    Adquiridos Riesgo relativo
    Cáncer 7-20
    Cirugía, trauma 5-50
    Embarazo y puerperio 3-5
    Anticonceptivos orales y terapia hormonal 3-4
    La presencia de un catéter venoso central 12
    Fármacos anticancerosos (tamoxifeno, talidomida) 3-4
    Síndrome antifosfolípido 3-10
    Neoplasias mieloproliferativas 6-20
    Síndrome nefrótico 3-10
    Inmovilización >3 días en cama 10
    Viaje en avión 2-4
    Enfermedad inflamatoria intestinal 3-8
    Obesidad IMC >30 2-3

    Trombofilia hereditaria

    Varias anomalías generalmente heredadas en el sistema de coagulación están asociados con un mayor riesgo para la TVP. Las causas más frecuentes de un estado de hipercoagulabilidad heredada son la mutación del factor V Leiden y la mutación del gen protrombina, que en conjunto representan un 50-60% de los casos. Los defectos en la proteína S, proteína C y antitrombina representan la mayor parte de los casos restantes. Los pacientes candidatos a realizar un estudio de trombofilia (Sierra Aisa C, 2016):

    • Trombosis venosa en pacientes jóvenes (<45 años) sin justificación.
    • Episodios trombóticos durante la gestación/puerperio o al estar tomando anticonceptivos orales.
    • Localización inusual del evento trombótico (cerebral, axilar, mesentérica, etc.).
    • Familiares de pacientes con trombofilia primaria en familias con antecedentes trombóticos relevantes.
    • Trombosis idiopática recurrente.
    • Resistencia a dosis habituales de anticoagulación.
    • Púrpura fulminante neonatal o necrosis cutánea en el curso de tratamiento con dicumarínicos.

    Factores de riesgo adquiridos

    Los factores de riesgo adquiridos o condiciones pre-existentes más frecuentes de los pacientes que habían presentado una TVP en un estudio fueron:

    • Más de 48 horas de inmovilidad en el mes anterior.
    • El ingreso hospitalario en los últimos tres meses.
    • La cirugía mayor en los últimos tres meses.
    • Enfermedad maligna.
    • Enfermedad infecciosa en los últimos tres meses.
    • Hospitalización actual.

    Sólo el 11 por ciento de los episodios de TVP no había tenido ninguna de esas seis características presentes, mientras que el 36% tenían más de un factor de riesgo (Spencer FA, 2006).

    Factores de riesgo combinados adquiridos más heredados. Muchos pacientes tienen más de un factor de riesgo, y los defectos combinados aumentan aún más el riesgo. El riesgo de trombosis en pacientes con trombofilia se multiplica por 7 en ciertas situaciones como cirugías, traumatismos o embarazos. Este riesgo se multiplica por 15 si se administra terapia hormonal sustitutiva, pero se eleva hasta 35 veces en aquellas pacientes en tratamiento con anticonceptivos orales (Bauer KA, 2017).

    Trombosis venosa superficial. Un trastorno menos grave que la TVP, se puede producir en los estados trombofílicos heredados y adquiridos y puede progresar a la TVP. En un metanálisis de 21 estudios de pacientes con trombosis venosa superficial, la prevalencia de la TVP fue del 18 por ciento (Di Minno MN, 2016).

    Cirugía. El riesgo trombótico aumenta durante la cirugía, particularmente ortopédica, vascular, neurocirugía y cirugía de cáncer. Son factores adicionales que aumentan el riesgo: la edad avanzada, la enfermedad tromboembólica venosa anterior, la coexistencia de malignidad o enfermedad médica, trombofilia, la anestesia, y los tiempos de inmovilización. Las guías de la ACCP 2012 han dividido a los pacientes sometidos a procedimientos quirúrgicos en grupos de riesgo muy bajo, bajo, moderado o alto (Gould MK, 2012). Aunque ha habido muchos intentos para cuantificar estos riesgos, ningún método ha demostrado ser universalmente aceptable.

    Embarazo. El embarazo se asocia con un mayor riesgo de trombosis que pueden deberse en parte a la obstrucción del retorno venoso por el útero aumentado de tamaño, así como el estado de hipercoagulabilidad asociada con el embarazo.

    Anticonceptivos orales. Debido a su uso generalizado, son la causa más importante de trombosis en mujeres jóvenes. El riesgo de trombosis aumenta dentro de los primeros 6 a 12 meses del inicio del tratamiento y se ve afectado por la duración del uso; el riesgo vuelve a los niveles anteriores de uno a tres meses después de suprimirlos. Además, las mujeres que son fumadoras y utilizan anticonceptivos tienen un riesgo 8 veces mayor que las mujeres que no fuman y no usan anticonceptivos.

    Episodios trombóticos previos. Son un importante factor de riesgo de ETEV recurrente. La magnitud de este riesgo es altamente dependiente de los factores específicos del paciente. Aquellos con un episodio de trombosis, en ausencia de factores de riesgo conocidos (es decir, TVP idiopática), o en asociación con factores de riesgo permanentes (por ejemplo, cáncer) tienen una mayor tasa de recurrencia que aquellos con factores de riesgo reversibles en un tiempo limitado (por ejemplo, cirugía mayor reciente, inmovilización) (Baglin T, 2003).

    ¿Cómo se diagnostica?

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Prevención primaria

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    ¿Cómo se trata?

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Bibliografía

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Más en la red

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Autores

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Conflicto de intereses
    Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

    Trombosis venosa profunda

    Fecha de revisión: 03/10/2017
    • Guía
    Índice de contenidos

    ¿De qué hablamos?


    La enfermedad tromboembólica venosa (ETEV) se considera hoy en día un problema de salud pública, ya que es una de las causas más importantes de morbimortalidad en las sociedades desarrolladas de nuestro entorno. La presentación más común de la ETEV es la trombosis venosa profunda (TVP) de la extremidad inferior. Nos referiremos a TVP distal cuando solo afecta a las venas profundas de la pantorrilla y TVP proximal cuando la parte más alta del trombo se extiende hasta la vena poplítea o más proximalmente. La TVP puede ser provocada por factores tales como la cirugía o trauma reciente, hospitalización con reposo en cama prolongado, embarazo o el uso de anticonceptivos orales. Una TVP no provocada es una TVP donde la causa es desconocida o idiopática. Además de los propios síntomas invalidantes que produce y del riesgo de desarrollo de tromboembolismo pulmonar (TEP), que puede ser fatal, en el 60% de los casos se va a desencadenar una importante secuela denominada síndrome postrombótico (dolor crónico, edema, induración e incluso ulceración), sometiendo al paciente a un continuo, largo y costoso proceso de cuidado y atención médica (Kesieme E, 2011). Un diagnóstico preciso de la TVP es esencial, teniendo en cuenta los riesgos asociados con no tratarla (TEP) y los riesgos propios de la anticoagulación.

    Incidencia de TVP

    • La incidencia en la población general se estima entre 20 y 100 por 100.000 personas-año (Fowkes FJ, 2003).
    • La incidencia aumenta con la edad (White RH, 2003).
    • La incidencia es mucho más alta en pacientes hospitalizados, especialmente después del reemplazo de cadera o rodilla (Heit JA, 2001; Douketis JD, 2002).
    • Muy baja incidencia en pacientes ancianos crónicamente encamados (Valderrama A, 2006).
    • Alta incidencia en los pacientes con cáncer en el primer año después de la quimioterapia (Otten HM, 2004).
    • La incidencia aparece más alta durante las 3 primeras semanas después del parto (Tepper NK, 2014).

    Factores de riesgo

    Conocemos una larga lista de factores de riesgo de TVP a través de la investigación epidemiológica de los últimos 50 años. En más del 80% de los pacientes con TVP se puede identificar algún factor de riesgo (Bauer KA, 2017).

    Las causas de la trombosis venosa se pueden dividir en dos grupos: hereditarias y adquiridas, y son a menudo múltiples en un paciente determinado. En la tabla 1 se muestran los factores clínicos que están asociados con un mayor riesgo de TVP. Algunos de estos factores de riesgo se discuten a continuación.

    Tabla 1. Factores de riesgo para el desarrollo de una primera trombosis venosa. (Lijfering WM, 2010; Bauer KA, 2017)
    Trombofilia hereditaria Riesgo relativo
    Heterocigota mutación del factor V de Leiden 5-7
    Homocigota mutación del factor V de Leiden 40-60
    Deficiencia de antitrombina (AT) 10-20
    Deficiencia de proteína C 5-9
    Deficiencia de proteína S 5-9
    Mutación de la protrombina G20210A 3-6
    Adquiridos Riesgo relativo
    Cáncer 7-20
    Cirugía, trauma 5-50
    Embarazo y puerperio 3-5
    Anticonceptivos orales y terapia hormonal 3-4
    La presencia de un catéter venoso central 12
    Fármacos anticancerosos (tamoxifeno, talidomida) 3-4
    Síndrome antifosfolípido 3-10
    Neoplasias mieloproliferativas 6-20
    Síndrome nefrótico 3-10
    Inmovilización >3 días en cama 10
    Viaje en avión 2-4
    Enfermedad inflamatoria intestinal 3-8
    Obesidad IMC >30 2-3

    Trombofilia hereditaria

    Varias anomalías generalmente heredadas en el sistema de coagulación están asociados con un mayor riesgo para la TVP. Las causas más frecuentes de un estado de hipercoagulabilidad heredada son la mutación del factor V Leiden y la mutación del gen protrombina, que en conjunto representan un 50-60% de los casos. Los defectos en la proteína S, proteína C y antitrombina representan la mayor parte de los casos restantes. Los pacientes candidatos a realizar un estudio de trombofilia (Sierra Aisa C, 2016):

    • Trombosis venosa en pacientes jóvenes (<45 años) sin justificación.
    • Episodios trombóticos durante la gestación/puerperio o al estar tomando anticonceptivos orales.
    • Localización inusual del evento trombótico (cerebral, axilar, mesentérica, etc.).
    • Familiares de pacientes con trombofilia primaria en familias con antecedentes trombóticos relevantes.
    • Trombosis idiopática recurrente.
    • Resistencia a dosis habituales de anticoagulación.
    • Púrpura fulminante neonatal o necrosis cutánea en el curso de tratamiento con dicumarínicos.

    Factores de riesgo adquiridos

    Los factores de riesgo adquiridos o condiciones pre-existentes más frecuentes de los pacientes que habían presentado una TVP en un estudio fueron:

    • Más de 48 horas de inmovilidad en el mes anterior.
    • El ingreso hospitalario en los últimos tres meses.
    • La cirugía mayor en los últimos tres meses.
    • Enfermedad maligna.
    • Enfermedad infecciosa en los últimos tres meses.
    • Hospitalización actual.

    Sólo el 11 por ciento de los episodios de TVP no había tenido ninguna de esas seis características presentes, mientras que el 36% tenían más de un factor de riesgo (Spencer FA, 2006).

    Factores de riesgo combinados adquiridos más heredados. Muchos pacientes tienen más de un factor de riesgo, y los defectos combinados aumentan aún más el riesgo. El riesgo de trombosis en pacientes con trombofilia se multiplica por 7 en ciertas situaciones como cirugías, traumatismos o embarazos. Este riesgo se multiplica por 15 si se administra terapia hormonal sustitutiva, pero se eleva hasta 35 veces en aquellas pacientes en tratamiento con anticonceptivos orales (Bauer KA, 2017).

    Trombosis venosa superficial. Un trastorno menos grave que la TVP, se puede producir en los estados trombofílicos heredados y adquiridos y puede progresar a la TVP. En un metanálisis de 21 estudios de pacientes con trombosis venosa superficial, la prevalencia de la TVP fue del 18 por ciento (Di Minno MN, 2016).

    Cirugía. El riesgo trombótico aumenta durante la cirugía, particularmente ortopédica, vascular, neurocirugía y cirugía de cáncer. Son factores adicionales que aumentan el riesgo: la edad avanzada, la enfermedad tromboembólica venosa anterior, la coexistencia de malignidad o enfermedad médica, trombofilia, la anestesia, y los tiempos de inmovilización. Las guías de la ACCP 2012 han dividido a los pacientes sometidos a procedimientos quirúrgicos en grupos de riesgo muy bajo, bajo, moderado o alto (Gould MK, 2012). Aunque ha habido muchos intentos para cuantificar estos riesgos, ningún método ha demostrado ser universalmente aceptable.

    Embarazo. El embarazo se asocia con un mayor riesgo de trombosis que pueden deberse en parte a la obstrucción del retorno venoso por el útero aumentado de tamaño, así como el estado de hipercoagulabilidad asociada con el embarazo.

    Anticonceptivos orales. Debido a su uso generalizado, son la causa más importante de trombosis en mujeres jóvenes. El riesgo de trombosis aumenta dentro de los primeros 6 a 12 meses del inicio del tratamiento y se ve afectado por la duración del uso; el riesgo vuelve a los niveles anteriores de uno a tres meses después de suprimirlos. Además, las mujeres que son fumadoras y utilizan anticonceptivos tienen un riesgo 8 veces mayor que las mujeres que no fuman y no usan anticonceptivos.

    Episodios trombóticos previos. Son un importante factor de riesgo de ETEV recurrente. La magnitud de este riesgo es altamente dependiente de los factores específicos del paciente. Aquellos con un episodio de trombosis, en ausencia de factores de riesgo conocidos (es decir, TVP idiopática), o en asociación con factores de riesgo permanentes (por ejemplo, cáncer) tienen una mayor tasa de recurrencia que aquellos con factores de riesgo reversibles en un tiempo limitado (por ejemplo, cirugía mayor reciente, inmovilización) (Baglin T, 2003).

    ¿Cómo se diagnostica?

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Prevención primaria

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    ¿Cómo se trata?

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Bibliografía

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Más en la red

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Autores

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Conflicto de intereses
    Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

    Cursos relacionados

    Trombosis venosa profunda

    Fecha de revisión: 03/10/2017

    ¿De qué hablamos?


    La enfermedad tromboembólica venosa (ETEV) se considera hoy en día un problema de salud pública, ya que es una de las causas más importantes de morbimortalidad en las sociedades desarrolladas de nuestro entorno. La presentación más común de la ETEV es la trombosis venosa profunda (TVP) de la extremidad inferior. Nos referiremos a TVP distal cuando solo afecta a las venas profundas de la pantorrilla y TVP proximal cuando la parte más alta del trombo se extiende hasta la vena poplítea o más proximalmente. La TVP puede ser provocada por factores tales como la cirugía o trauma reciente, hospitalización con reposo en cama prolongado, embarazo o el uso de anticonceptivos orales. Una TVP no provocada es una TVP donde la causa es desconocida o idiopática. Además de los propios síntomas invalidantes que produce y del riesgo de desarrollo de tromboembolismo pulmonar (TEP), que puede ser fatal, en el 60% de los casos se va a desencadenar una importante secuela denominada síndrome postrombótico (dolor crónico, edema, induración e incluso ulceración), sometiendo al paciente a un continuo, largo y costoso proceso de cuidado y atención médica (Kesieme E, 2011). Un diagnóstico preciso de la TVP es esencial, teniendo en cuenta los riesgos asociados con no tratarla (TEP) y los riesgos propios de la anticoagulación.

    Incidencia de TVP

    • La incidencia en la población general se estima entre 20 y 100 por 100.000 personas-año (Fowkes FJ, 2003).
    • La incidencia aumenta con la edad (White RH, 2003).
    • La incidencia es mucho más alta en pacientes hospitalizados, especialmente después del reemplazo de cadera o rodilla (Heit JA, 2001; Douketis JD, 2002).
    • Muy baja incidencia en pacientes ancianos crónicamente encamados (Valderrama A, 2006).
    • Alta incidencia en los pacientes con cáncer en el primer año después de la quimioterapia (Otten HM, 2004).
    • La incidencia aparece más alta durante las 3 primeras semanas después del parto (Tepper NK, 2014).

    Factores de riesgo

    Conocemos una larga lista de factores de riesgo de TVP a través de la investigación epidemiológica de los últimos 50 años. En más del 80% de los pacientes con TVP se puede identificar algún factor de riesgo (Bauer KA, 2017).

    Las causas de la trombosis venosa se pueden dividir en dos grupos: hereditarias y adquiridas, y son a menudo múltiples en un paciente determinado. En la tabla 1 se muestran los factores clínicos que están asociados con un mayor riesgo de TVP. Algunos de estos factores de riesgo se discuten a continuación.

    Tabla 1. Factores de riesgo para el desarrollo de una primera trombosis venosa. (Lijfering WM, 2010; Bauer KA, 2017)
    Trombofilia hereditaria Riesgo relativo
    Heterocigota mutación del factor V de Leiden 5-7
    Homocigota mutación del factor V de Leiden 40-60
    Deficiencia de antitrombina (AT) 10-20
    Deficiencia de proteína C 5-9
    Deficiencia de proteína S 5-9
    Mutación de la protrombina G20210A 3-6
    Adquiridos Riesgo relativo
    Cáncer 7-20
    Cirugía, trauma 5-50
    Embarazo y puerperio 3-5
    Anticonceptivos orales y terapia hormonal 3-4
    La presencia de un catéter venoso central 12
    Fármacos anticancerosos (tamoxifeno, talidomida) 3-4
    Síndrome antifosfolípido 3-10
    Neoplasias mieloproliferativas 6-20
    Síndrome nefrótico 3-10
    Inmovilización >3 días en cama 10
    Viaje en avión 2-4
    Enfermedad inflamatoria intestinal 3-8
    Obesidad IMC >30 2-3

    Trombofilia hereditaria

    Varias anomalías generalmente heredadas en el sistema de coagulación están asociados con un mayor riesgo para la TVP. Las causas más frecuentes de un estado de hipercoagulabilidad heredada son la mutación del factor V Leiden y la mutación del gen protrombina, que en conjunto representan un 50-60% de los casos. Los defectos en la proteína S, proteína C y antitrombina representan la mayor parte de los casos restantes. Los pacientes candidatos a realizar un estudio de trombofilia (Sierra Aisa C, 2016):

    • Trombosis venosa en pacientes jóvenes (<45 años) sin justificación.
    • Episodios trombóticos durante la gestación/puerperio o al estar tomando anticonceptivos orales.
    • Localización inusual del evento trombótico (cerebral, axilar, mesentérica, etc.).
    • Familiares de pacientes con trombofilia primaria en familias con antecedentes trombóticos relevantes.
    • Trombosis idiopática recurrente.
    • Resistencia a dosis habituales de anticoagulación.
    • Púrpura fulminante neonatal o necrosis cutánea en el curso de tratamiento con dicumarínicos.

    Factores de riesgo adquiridos

    Los factores de riesgo adquiridos o condiciones pre-existentes más frecuentes de los pacientes que habían presentado una TVP en un estudio fueron:

    • Más de 48 horas de inmovilidad en el mes anterior.
    • El ingreso hospitalario en los últimos tres meses.
    • La cirugía mayor en los últimos tres meses.
    • Enfermedad maligna.
    • Enfermedad infecciosa en los últimos tres meses.
    • Hospitalización actual.

    Sólo el 11 por ciento de los episodios de TVP no había tenido ninguna de esas seis características presentes, mientras que el 36% tenían más de un factor de riesgo (Spencer FA, 2006).

    Factores de riesgo combinados adquiridos más heredados. Muchos pacientes tienen más de un factor de riesgo, y los defectos combinados aumentan aún más el riesgo. El riesgo de trombosis en pacientes con trombofilia se multiplica por 7 en ciertas situaciones como cirugías, traumatismos o embarazos. Este riesgo se multiplica por 15 si se administra terapia hormonal sustitutiva, pero se eleva hasta 35 veces en aquellas pacientes en tratamiento con anticonceptivos orales (Bauer KA, 2017).

    Trombosis venosa superficial. Un trastorno menos grave que la TVP, se puede producir en los estados trombofílicos heredados y adquiridos y puede progresar a la TVP. En un metanálisis de 21 estudios de pacientes con trombosis venosa superficial, la prevalencia de la TVP fue del 18 por ciento (Di Minno MN, 2016).

    Cirugía. El riesgo trombótico aumenta durante la cirugía, particularmente ortopédica, vascular, neurocirugía y cirugía de cáncer. Son factores adicionales que aumentan el riesgo: la edad avanzada, la enfermedad tromboembólica venosa anterior, la coexistencia de malignidad o enfermedad médica, trombofilia, la anestesia, y los tiempos de inmovilización. Las guías de la ACCP 2012 han dividido a los pacientes sometidos a procedimientos quirúrgicos en grupos de riesgo muy bajo, bajo, moderado o alto (Gould MK, 2012). Aunque ha habido muchos intentos para cuantificar estos riesgos, ningún método ha demostrado ser universalmente aceptable.

    Embarazo. El embarazo se asocia con un mayor riesgo de trombosis que pueden deberse en parte a la obstrucción del retorno venoso por el útero aumentado de tamaño, así como el estado de hipercoagulabilidad asociada con el embarazo.

    Anticonceptivos orales. Debido a su uso generalizado, son la causa más importante de trombosis en mujeres jóvenes. El riesgo de trombosis aumenta dentro de los primeros 6 a 12 meses del inicio del tratamiento y se ve afectado por la duración del uso; el riesgo vuelve a los niveles anteriores de uno a tres meses después de suprimirlos. Además, las mujeres que son fumadoras y utilizan anticonceptivos tienen un riesgo 8 veces mayor que las mujeres que no fuman y no usan anticonceptivos.

    Episodios trombóticos previos. Son un importante factor de riesgo de ETEV recurrente. La magnitud de este riesgo es altamente dependiente de los factores específicos del paciente. Aquellos con un episodio de trombosis, en ausencia de factores de riesgo conocidos (es decir, TVP idiopática), o en asociación con factores de riesgo permanentes (por ejemplo, cáncer) tienen una mayor tasa de recurrencia que aquellos con factores de riesgo reversibles en un tiempo limitado (por ejemplo, cirugía mayor reciente, inmovilización) (Baglin T, 2003).

    ¿Cómo se diagnostica?

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Prevención primaria

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    ¿Cómo se trata?

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Bibliografía

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Más en la red

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Autores

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Conflicto de intereses
    Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
    © Descargado el 05/10/2022 16:02:19 Para uso personal exclusivamente. No se permiten otros usos sin autorización. Copyright © . Elsevier Inc. Todos los derechos reservados.

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Estas son sus opciones

    ¿Necesita ayuda o más información? Llame al 932 415 960

    ¿Ya está registrado?

    Inicie sesión con su cuenta personal