Fisterra

    Estomatitis aftosa recurrente

    ¿De qué hablamos?


    Las aftas o úlceras bucales son lesiones que aparecen en la mucosa oral. Se habla de estomatitis aftosa recurrente (EAR) (úlceras aftosas recidivantes, aftosis oral recidivante o compleja, aftas, úlcera de Canker) cuando su localización está limitada a la boca y no es consecuencia de una enfermedad sistémica.

    Aproximadamente el 20% de la población se ve afectada por EAR a lo largo de su vida. La incidencia referida en los estudios varía entre un 5 y un 60% según el tipo de población estudiada y los criterios diagnósticos utilizados. El pico de inicio de la enfermedad se sitúa en los periodos de la infancia y la adolescencia, y aunque es menos frecuente en la edad adulta, la EAR puede persistir a lo largo de toda la vida. Es más frecuente en mujeres, menores de 40 años, no fumadores y población de mayor nivel socioeconómico (Scully C, 2006; Porter S, 2005).

    La EAR pertenece al grupo de las enfermedades inflamatorias crónicas de la mucosa oral y se considera una enfermedad multifactorial. Se ha relacionado principalmente con una disfunción inmunológica local, ya que el estudio anatomo-patológico de las úlceras presentaba un aumento de las subpoblaciones de linfocitos T (CD4 y CD8) y un aumento del factor de necrosis tumoral alfa (Matute GR, 2011; Cui RZ, 2016). Esta disfunción inmunológica, unida a diversos factores desencadenantes (tabla 1), facilita la aparición de las aftas (Sánchez-Bernal J, 2020; Milia E, 2022 ). Se ha observado la presencia de polimorfismos genéticos característicos en pacientes afectados por esta enfermedad (Yousefi H, 2022).

    Tabla 1. Factores desencadenantes.
    Factores genéticos y hereditarios Infecciones bacterianas y víricas Déficits de vitaminas y microelementos
    Estrés Enfermedades sistémicas Fármacos
    Traumatismos locales Alimentos Factores hormonales

    Se ha descrito que hasta un 40% de los pacientes tenían antecedentes familiares de la enfermedad. Entre los alimentos, se encuentran relacionados el chocolate, el café, los frutos secos, los cereales, las fresas y el queso. Entre los fármacos, están relacionados los antibióticos, la quimioterapia, los antiepilépticos, los diuréticos, los antiinflamatorios y los antirretrovirales (Milia E, 2022).

    Las aftas son muy dolorosas, tienen forma redondeada u oval, con base amarillenta-grisácea rodeada de un halo rojizo. Su diámetro suele variar entre 3 y 8 mm y puede ser una lesión única o formar grupos de hasta 20 o más. Unas 24-48 horas antes de aparecer pueden producir una sensación de ardor. En personas sanas son lesiones autolimitadas a 1-2 semanas y pueden presentarse de 3 a 6 episodios en un año (Lehman JS, 2016; Cui RZ, 2016).

    La clasificación ahora más extendida diferencia las tres formas clínicas de EAR: mayor, menor y herpetiforme, aunque esta clasificación se centra en la morfología para recibir su nombre, también tiene relación con la distribución, la gravedad y el pronóstico (Sánchez-Bernal J, 2020):
    • EAR menor (2-10 mm): la forma más común (80%), afecta a la mucosa no queratinizada. Las localizaciones más frecuentes son labios, mejillas, lengua y suelo de la boca. Curan espontáneamente en 1-2 semanas.
    • EAR mayor (más de 10 mm): de menor frecuencia y mayor duración. Su etiología es desconocida. Se localiza más frecuentemente en labios, paladar blando y faringe, aunque también puede afectar a zonas queratinizadas. Cura en aproximadamente 6 semanas.
    • EAR herpetiforme: es una forma poco frecuente, así denominada por ser una lesión de entre 1 a 2 mm e imitar al herpes en cavidad oral (lesiones en racimos). Son úlceras pequeñas, profundas, que convergen y con contornos irregulares. Pueden aparecer en labios, mejillas, lengua, suelo de la boca y encías. Curan en menos de un mes.
    Otra clasificación utilizada por otros autores se muestra en la tabla 2.

    Tabla 2. Tipos de estomatitis aftosa recurrente (Lehman JS, 2016; Cui RZ, 2016).
    Simple Compleja
    • Episódicas.
    • 3-6 episodios al año.
    • Menos dolorosas.
    • Menos discapacidad.
    • Limitadas a la cavidad oral.
    • Episódicas o continuas.
    • Curación insidiosa.
    • Más dolorosas.
    • Mayor discapacidad.
    • Aftas genitales.

    ¿Cómo se diagnostica?

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    ¿Cómo se trata?

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    Bibliografía

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    Más en la red

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    Autora

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    Conflicto de intereses
    Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

    Estomatitis aftosa recurrente

    Fecha de revisión: 20/11/2023
    • Guía
    Índice de contenidos

    ¿De qué hablamos?


    Las aftas o úlceras bucales son lesiones que aparecen en la mucosa oral. Se habla de estomatitis aftosa recurrente (EAR) (úlceras aftosas recidivantes, aftosis oral recidivante o compleja, aftas, úlcera de Canker) cuando su localización está limitada a la boca y no es consecuencia de una enfermedad sistémica.

    Aproximadamente el 20% de la población se ve afectada por EAR a lo largo de su vida. La incidencia referida en los estudios varía entre un 5 y un 60% según el tipo de población estudiada y los criterios diagnósticos utilizados. El pico de inicio de la enfermedad se sitúa en los periodos de la infancia y la adolescencia, y aunque es menos frecuente en la edad adulta, la EAR puede persistir a lo largo de toda la vida. Es más frecuente en mujeres, menores de 40 años, no fumadores y población de mayor nivel socioeconómico (Scully C, 2006; Porter S, 2005).

    La EAR pertenece al grupo de las enfermedades inflamatorias crónicas de la mucosa oral y se considera una enfermedad multifactorial. Se ha relacionado principalmente con una disfunción inmunológica local, ya que el estudio anatomo-patológico de las úlceras presentaba un aumento de las subpoblaciones de linfocitos T (CD4 y CD8) y un aumento del factor de necrosis tumoral alfa (Matute GR, 2011; Cui RZ, 2016). Esta disfunción inmunológica, unida a diversos factores desencadenantes (tabla 1), facilita la aparición de las aftas (Sánchez-Bernal J, 2020; Milia E, 2022 ). Se ha observado la presencia de polimorfismos genéticos característicos en pacientes afectados por esta enfermedad (Yousefi H, 2022).

    Tabla 1. Factores desencadenantes.
    Factores genéticos y hereditarios Infecciones bacterianas y víricas Déficits de vitaminas y microelementos
    Estrés Enfermedades sistémicas Fármacos
    Traumatismos locales Alimentos Factores hormonales

    Se ha descrito que hasta un 40% de los pacientes tenían antecedentes familiares de la enfermedad. Entre los alimentos, se encuentran relacionados el chocolate, el café, los frutos secos, los cereales, las fresas y el queso. Entre los fármacos, están relacionados los antibióticos, la quimioterapia, los antiepilépticos, los diuréticos, los antiinflamatorios y los antirretrovirales (Milia E, 2022).

    Las aftas son muy dolorosas, tienen forma redondeada u oval, con base amarillenta-grisácea rodeada de un halo rojizo. Su diámetro suele variar entre 3 y 8 mm y puede ser una lesión única o formar grupos de hasta 20 o más. Unas 24-48 horas antes de aparecer pueden producir una sensación de ardor. En personas sanas son lesiones autolimitadas a 1-2 semanas y pueden presentarse de 3 a 6 episodios en un año (Lehman JS, 2016; Cui RZ, 2016).

    La clasificación ahora más extendida diferencia las tres formas clínicas de EAR: mayor, menor y herpetiforme, aunque esta clasificación se centra en la morfología para recibir su nombre, también tiene relación con la distribución, la gravedad y el pronóstico (Sánchez-Bernal J, 2020):
    • EAR menor (2-10 mm): la forma más común (80%), afecta a la mucosa no queratinizada. Las localizaciones más frecuentes son labios, mejillas, lengua y suelo de la boca. Curan espontáneamente en 1-2 semanas.
    • EAR mayor (más de 10 mm): de menor frecuencia y mayor duración. Su etiología es desconocida. Se localiza más frecuentemente en labios, paladar blando y faringe, aunque también puede afectar a zonas queratinizadas. Cura en aproximadamente 6 semanas.
    • EAR herpetiforme: es una forma poco frecuente, así denominada por ser una lesión de entre 1 a 2 mm e imitar al herpes en cavidad oral (lesiones en racimos). Son úlceras pequeñas, profundas, que convergen y con contornos irregulares. Pueden aparecer en labios, mejillas, lengua, suelo de la boca y encías. Curan en menos de un mes.
    Otra clasificación utilizada por otros autores se muestra en la tabla 2.

    Tabla 2. Tipos de estomatitis aftosa recurrente (Lehman JS, 2016; Cui RZ, 2016).
    Simple Compleja
    • Episódicas.
    • 3-6 episodios al año.
    • Menos dolorosas.
    • Menos discapacidad.
    • Limitadas a la cavidad oral.
    • Episódicas o continuas.
    • Curación insidiosa.
    • Más dolorosas.
    • Mayor discapacidad.
    • Aftas genitales.

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    Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

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    Fecha de revisión: 20/11/2023

    ¿De qué hablamos?


    Las aftas o úlceras bucales son lesiones que aparecen en la mucosa oral. Se habla de estomatitis aftosa recurrente (EAR) (úlceras aftosas recidivantes, aftosis oral recidivante o compleja, aftas, úlcera de Canker) cuando su localización está limitada a la boca y no es consecuencia de una enfermedad sistémica.

    Aproximadamente el 20% de la población se ve afectada por EAR a lo largo de su vida. La incidencia referida en los estudios varía entre un 5 y un 60% según el tipo de población estudiada y los criterios diagnósticos utilizados. El pico de inicio de la enfermedad se sitúa en los periodos de la infancia y la adolescencia, y aunque es menos frecuente en la edad adulta, la EAR puede persistir a lo largo de toda la vida. Es más frecuente en mujeres, menores de 40 años, no fumadores y población de mayor nivel socioeconómico (Scully C, 2006; Porter S, 2005).

    La EAR pertenece al grupo de las enfermedades inflamatorias crónicas de la mucosa oral y se considera una enfermedad multifactorial. Se ha relacionado principalmente con una disfunción inmunológica local, ya que el estudio anatomo-patológico de las úlceras presentaba un aumento de las subpoblaciones de linfocitos T (CD4 y CD8) y un aumento del factor de necrosis tumoral alfa (Matute GR, 2011; Cui RZ, 2016). Esta disfunción inmunológica, unida a diversos factores desencadenantes (tabla 1), facilita la aparición de las aftas (Sánchez-Bernal J, 2020; Milia E, 2022 ). Se ha observado la presencia de polimorfismos genéticos característicos en pacientes afectados por esta enfermedad (Yousefi H, 2022).

    Tabla 1. Factores desencadenantes.
    Factores genéticos y hereditarios Infecciones bacterianas y víricas Déficits de vitaminas y microelementos
    Estrés Enfermedades sistémicas Fármacos
    Traumatismos locales Alimentos Factores hormonales

    Se ha descrito que hasta un 40% de los pacientes tenían antecedentes familiares de la enfermedad. Entre los alimentos, se encuentran relacionados el chocolate, el café, los frutos secos, los cereales, las fresas y el queso. Entre los fármacos, están relacionados los antibióticos, la quimioterapia, los antiepilépticos, los diuréticos, los antiinflamatorios y los antirretrovirales (Milia E, 2022).

    Las aftas son muy dolorosas, tienen forma redondeada u oval, con base amarillenta-grisácea rodeada de un halo rojizo. Su diámetro suele variar entre 3 y 8 mm y puede ser una lesión única o formar grupos de hasta 20 o más. Unas 24-48 horas antes de aparecer pueden producir una sensación de ardor. En personas sanas son lesiones autolimitadas a 1-2 semanas y pueden presentarse de 3 a 6 episodios en un año (Lehman JS, 2016; Cui RZ, 2016).

    La clasificación ahora más extendida diferencia las tres formas clínicas de EAR: mayor, menor y herpetiforme, aunque esta clasificación se centra en la morfología para recibir su nombre, también tiene relación con la distribución, la gravedad y el pronóstico (Sánchez-Bernal J, 2020):
    • EAR menor (2-10 mm): la forma más común (80%), afecta a la mucosa no queratinizada. Las localizaciones más frecuentes son labios, mejillas, lengua y suelo de la boca. Curan espontáneamente en 1-2 semanas.
    • EAR mayor (más de 10 mm): de menor frecuencia y mayor duración. Su etiología es desconocida. Se localiza más frecuentemente en labios, paladar blando y faringe, aunque también puede afectar a zonas queratinizadas. Cura en aproximadamente 6 semanas.
    • EAR herpetiforme: es una forma poco frecuente, así denominada por ser una lesión de entre 1 a 2 mm e imitar al herpes en cavidad oral (lesiones en racimos). Son úlceras pequeñas, profundas, que convergen y con contornos irregulares. Pueden aparecer en labios, mejillas, lengua, suelo de la boca y encías. Curan en menos de un mes.
    Otra clasificación utilizada por otros autores se muestra en la tabla 2.

    Tabla 2. Tipos de estomatitis aftosa recurrente (Lehman JS, 2016; Cui RZ, 2016).
    Simple Compleja
    • Episódicas.
    • 3-6 episodios al año.
    • Menos dolorosas.
    • Menos discapacidad.
    • Limitadas a la cavidad oral.
    • Episódicas o continuas.
    • Curación insidiosa.
    • Más dolorosas.
    • Mayor discapacidad.
    • Aftas genitales.

    ¿Cómo se diagnostica?

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