Fisterra

    Epilepsia

    ¿De qué hablamos?


    Es importante distinguir los siguientes conceptos:

    • Ataque o crisis epiléptica (NICE, 2013; Schachter SC, 2016a): signos y síntomas transitorios de segundos o pocos minutos de duración, consecuencia de una hipersincronización eléctrica de redes neuronales corticales. Según el lugar donde éstas se produzcan, la expresión clínica puede ser muy variada (Lowenstein DH, 2016).
    • Estatus epiléptico: convulsión prolongada o inmediatamente recurrente, sin retorno de la conciencia.
    • Epilepsia: trastorno cerebral que condiciona a una persona a sufrir ataques epilépticos recurrentes. Se define por cualquiera de los siguientes (Fisher RS, 2014; NICE, 2013; Schachter SC, 2016a; Jetté N, 2016; Krishnamurthy KB, 2016; SIGN, 2015):
      • Al menos 2 ataques epilépticos que se producen con más de 24 horas de diferencia.
      • Ataque no provocado (o reflejo) y la probabilidad de ataques posteriores similar al riesgo de recurrencia general (al menos del 60%) después de dos ataques no provocados que ocurren a lo largo de los diez años siguientes.
      • Diagnóstico de síndrome epiléptico.
    • Epilepsia refleja: síndrome epiléptico en el cual todas las crisis son provocadas por estímulos sensoriales o actividades motoras cognitivas.
    • Síndrome epiléptico (NICE, 2013): trastorno característico que se identifica por la edad de aparición, el tipo de ataque epiléptico, características electroencefalográficas específicas y, habitualmente, otros síntomas.
    • Pseudocrisis (crisis histérica o psicógena): cambios repentinos en el comportamiento que simulan ataques epilépticos, pero sin producirse los cambios neurofisiológicos típicos de éstos. Un dato a tener en cuenta es que se producen en compañía de otras personas. Se considera un trastorno de conversión (Schachter SC, 2016a; Sell Salazar F, 2003).
    • Epilepsia refractaria o resistente a fármacos: es aquella en la que no se consiguen controlar las crisis pese a un tratamiento adecuado con dos fármacos antiepilépticos (en monoterapia o en combinación) bien tolerados, adecuadamente elegidos y pautados. Se entiende como falta de control cuando aparecen crisis en el período de un año con el tratamiento, o si las crisis aparecen en un tiempo inferior a 3 veces el mayor intervalo que haya transcurrido entre dos crisis previas al inicio del tratamiento.

    Los pacientes que presentan crisis epilépticas en el contexto de un trastorno metabólico, la abstinencia a drogas o alcohol y trastornos neurológicos agudos (por ejemplo, derrame cerebral o encefalitis) no se consideran que tengan epilepsia, pues se presupone que estos ataques no se van a volver a repetir en ausencia del estímulo (Schachter SC, 2016a).

    En esta guía nos referimos específicamente a la epilepsia. Dentro de ella existen varios tipos de crisis (Fisher RS, 2016; Wilfong A, 2010b; Mercadé Cerdá JM, 2012; Schachter SC, 2016a; Forcadas-Berdusán MI, 2002):

    • Focal (antiguamente “parcial”): crisis que se originan como consecuencia de la activación de un grupo neuronal (foco epileptógeno) limitado a redes neuronales de un hemisferio cerebral. Pueden presentarse con o sin alteración del nivel de conciencia y, en algunos casos, puede evolucionar a crisis generalizada.
      • Motora:
        • Tónica: aumento brusco de la contracción muscular, generalmente simétrica y de habitualmente segundos de duración (2-10), aunque puede llegar a prolongarse unos minutos.
        • Atónica: disminución brusca del tono muscular de 1-2 segundos de duración que afecta a la musculatura flexora y extensora de cuello, tronco y extremidades, provocando caída de la cabeza, caída al suelo. Son difíciles de diferenciar de las crisis tónicas y mioclónicas (también asociadas con caídas) si no se dispone de registro electroencefalográfico/electromiográfico.
        • Mioclónica: contracción repentina, involuntaria y muy breve de un músculo o varios grupos musculares. Habitualmente son contracciones bilaterales y simétricas.
        • Clónica: crisis mioclónicas prolongadas, con repetición regular, que afectan a un mismo grupo muscular. En ocasiones se relacionan con la fiebre.
        • Espasmos epilépticos: contracciones tónicas, bruscas, breves y bilaterales en flexión, extensión o mixtas que afectan a la musculatura axial y proximal en miembros.
        • Hipermotora (motora compleja): movimientos bruscos, complejos y de gran amplitud que comprometen a segmentos proximales de las extremidades y tronco (movimientos de pedaleo o de natación).
      • No motora:
        • Sensorial:
          • Visual (luces, colores, alucinaciones visuales, escotomas, etc.).
          • Auditiva (timbres, silbidos, voces, melodía musical).
          • Olfativa (olor anormal, desagradable).
          • Gustativa (sabor familiar, desagradable, metálico).
          • Somatosensorial (hormigueos, adormecimiento, dolor).
          • Vestibular (sensación vertiginosa).
        • Cognitiva: disfasia, afasia, acalculia, alucinaciones, ilusiones, déjà vu, jamais vu, alteración de la atención, de la memoria y de la capacidad de respuesta.
        • Emocional (afectiva): miedo, temor, enfado, agitación, ansiedad, placer, paranoia, risa, llanto.
        • Autonómica: bradicardia, arritmias, palpitaciones, midriasis, cambios en la tensión arterial, hiperventilación, rubefacción facial, piloerección, sensación de escalofríos, náuseas y vómitos, emesis, incontinencia urinaria.
    • Generalizada: crisis que se originan simultáneamente en ambos hemisferios o en un punto concreto y rápidamente se extiende a ambos hemisferios cerebrales. Hay pérdida de consciencia.
      • Motora:
        • Tónico-clónica: contracción tónica generalizada, con caída al suelo, de duración breve seguida de una fase de sacudidas musculares clónicas de los miembros de gran intensidad. En este tipo de crisis se puede producir mordedura de lengua, hipersalivación y pérdida del control de esfínteres, así como cianosis.
        • Tónica: característica del síndrome de Lennox-Gastaut.
        • Atónica.
        • Mioclónica.
        • Mioclónica-atónica: sacudidas mioclónicas simétricas y breves seguidas de pérdida del tono postural con flexión del tronco superior y caída al suelo.
        • Clónica-tónica-clónica.
        • Espasmos epilépticos: son característicos del síndrome de West, aunque se pueden producir en epilepsias focales.
      • Ausencia: desconexión del medio sin convulsiones asociadas, si bien pueden acompañarse de signos motores -automatismos- (parpadeo, masticación, chupeteo, etc.). Existe una recuperación rápida de la consciencia, sin confusión post-ictal y con amnesia del episodio. En el EEG observamos punta-onda generalizada.
        • Típica: duración breve (5 a 15 segundos) e inicio y final brusco. A veces se acompañan de manifestaciones motoras (parpadeo, chupeteo, síntomas autonómicos). Se desencadenan por hiperventilación e hipoglucemia y en la mayor parte de los casos no hay una enfermedad neurológica asociada.
        • Atípica: duración más prolongada e inicio y final más gradual. Suelen asociar signos motores más evidentes y pérdida del tono postural (pero sin caída). Se asocian frecuentemente a enfermedades neurológicas o cognitivas graves.
        • Con características especiales:
          • Mioclónicas: con sacudidas clónicas rítmicas de las extremidades.
          • Con mioclonías palpebrales: con contracciones rítmicas y rápidas de los párpados y/o frente.
    • Inicio desconocido: pueden presentarse con o sin alteración de la conciencia y evolucionar a crisis tónico-clónica bilateral.
      • Motora: tónico-clónica, tónica, atónica, espasmos epilépticos.
      • No motora.
    • No clasificadas.

    ¿Cuál es su causa?

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    ¿Cómo se diagnostica?

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    ¿Cómo se trata?

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    ¿Cuál es su pronóstico?

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    ¿Cuándo derivar?

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Bibliografía

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    Más en la red

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    Autores

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Conflicto de intereses
    Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

    Epilepsia

    Fecha de revisión: 17/08/2017
    • Guía
    Índice de contenidos

    ¿De qué hablamos?


    Es importante distinguir los siguientes conceptos:

    • Ataque o crisis epiléptica (NICE, 2013; Schachter SC, 2016a): signos y síntomas transitorios de segundos o pocos minutos de duración, consecuencia de una hipersincronización eléctrica de redes neuronales corticales. Según el lugar donde éstas se produzcan, la expresión clínica puede ser muy variada (Lowenstein DH, 2016).
    • Estatus epiléptico: convulsión prolongada o inmediatamente recurrente, sin retorno de la conciencia.
    • Epilepsia: trastorno cerebral que condiciona a una persona a sufrir ataques epilépticos recurrentes. Se define por cualquiera de los siguientes (Fisher RS, 2014; NICE, 2013; Schachter SC, 2016a; Jetté N, 2016; Krishnamurthy KB, 2016; SIGN, 2015):
      • Al menos 2 ataques epilépticos que se producen con más de 24 horas de diferencia.
      • Ataque no provocado (o reflejo) y la probabilidad de ataques posteriores similar al riesgo de recurrencia general (al menos del 60%) después de dos ataques no provocados que ocurren a lo largo de los diez años siguientes.
      • Diagnóstico de síndrome epiléptico.
    • Epilepsia refleja: síndrome epiléptico en el cual todas las crisis son provocadas por estímulos sensoriales o actividades motoras cognitivas.
    • Síndrome epiléptico (NICE, 2013): trastorno característico que se identifica por la edad de aparición, el tipo de ataque epiléptico, características electroencefalográficas específicas y, habitualmente, otros síntomas.
    • Pseudocrisis (crisis histérica o psicógena): cambios repentinos en el comportamiento que simulan ataques epilépticos, pero sin producirse los cambios neurofisiológicos típicos de éstos. Un dato a tener en cuenta es que se producen en compañía de otras personas. Se considera un trastorno de conversión (Schachter SC, 2016a; Sell Salazar F, 2003).
    • Epilepsia refractaria o resistente a fármacos: es aquella en la que no se consiguen controlar las crisis pese a un tratamiento adecuado con dos fármacos antiepilépticos (en monoterapia o en combinación) bien tolerados, adecuadamente elegidos y pautados. Se entiende como falta de control cuando aparecen crisis en el período de un año con el tratamiento, o si las crisis aparecen en un tiempo inferior a 3 veces el mayor intervalo que haya transcurrido entre dos crisis previas al inicio del tratamiento.

    Los pacientes que presentan crisis epilépticas en el contexto de un trastorno metabólico, la abstinencia a drogas o alcohol y trastornos neurológicos agudos (por ejemplo, derrame cerebral o encefalitis) no se consideran que tengan epilepsia, pues se presupone que estos ataques no se van a volver a repetir en ausencia del estímulo (Schachter SC, 2016a).

    En esta guía nos referimos específicamente a la epilepsia. Dentro de ella existen varios tipos de crisis (Fisher RS, 2016; Wilfong A, 2010b; Mercadé Cerdá JM, 2012; Schachter SC, 2016a; Forcadas-Berdusán MI, 2002):

    • Focal (antiguamente “parcial”): crisis que se originan como consecuencia de la activación de un grupo neuronal (foco epileptógeno) limitado a redes neuronales de un hemisferio cerebral. Pueden presentarse con o sin alteración del nivel de conciencia y, en algunos casos, puede evolucionar a crisis generalizada.
      • Motora:
        • Tónica: aumento brusco de la contracción muscular, generalmente simétrica y de habitualmente segundos de duración (2-10), aunque puede llegar a prolongarse unos minutos.
        • Atónica: disminución brusca del tono muscular de 1-2 segundos de duración que afecta a la musculatura flexora y extensora de cuello, tronco y extremidades, provocando caída de la cabeza, caída al suelo. Son difíciles de diferenciar de las crisis tónicas y mioclónicas (también asociadas con caídas) si no se dispone de registro electroencefalográfico/electromiográfico.
        • Mioclónica: contracción repentina, involuntaria y muy breve de un músculo o varios grupos musculares. Habitualmente son contracciones bilaterales y simétricas.
        • Clónica: crisis mioclónicas prolongadas, con repetición regular, que afectan a un mismo grupo muscular. En ocasiones se relacionan con la fiebre.
        • Espasmos epilépticos: contracciones tónicas, bruscas, breves y bilaterales en flexión, extensión o mixtas que afectan a la musculatura axial y proximal en miembros.
        • Hipermotora (motora compleja): movimientos bruscos, complejos y de gran amplitud que comprometen a segmentos proximales de las extremidades y tronco (movimientos de pedaleo o de natación).
      • No motora:
        • Sensorial:
          • Visual (luces, colores, alucinaciones visuales, escotomas, etc.).
          • Auditiva (timbres, silbidos, voces, melodía musical).
          • Olfativa (olor anormal, desagradable).
          • Gustativa (sabor familiar, desagradable, metálico).
          • Somatosensorial (hormigueos, adormecimiento, dolor).
          • Vestibular (sensación vertiginosa).
        • Cognitiva: disfasia, afasia, acalculia, alucinaciones, ilusiones, déjà vu, jamais vu, alteración de la atención, de la memoria y de la capacidad de respuesta.
        • Emocional (afectiva): miedo, temor, enfado, agitación, ansiedad, placer, paranoia, risa, llanto.
        • Autonómica: bradicardia, arritmias, palpitaciones, midriasis, cambios en la tensión arterial, hiperventilación, rubefacción facial, piloerección, sensación de escalofríos, náuseas y vómitos, emesis, incontinencia urinaria.
    • Generalizada: crisis que se originan simultáneamente en ambos hemisferios o en un punto concreto y rápidamente se extiende a ambos hemisferios cerebrales. Hay pérdida de consciencia.
      • Motora:
        • Tónico-clónica: contracción tónica generalizada, con caída al suelo, de duración breve seguida de una fase de sacudidas musculares clónicas de los miembros de gran intensidad. En este tipo de crisis se puede producir mordedura de lengua, hipersalivación y pérdida del control de esfínteres, así como cianosis.
        • Tónica: característica del síndrome de Lennox-Gastaut.
        • Atónica.
        • Mioclónica.
        • Mioclónica-atónica: sacudidas mioclónicas simétricas y breves seguidas de pérdida del tono postural con flexión del tronco superior y caída al suelo.
        • Clónica-tónica-clónica.
        • Espasmos epilépticos: son característicos del síndrome de West, aunque se pueden producir en epilepsias focales.
      • Ausencia: desconexión del medio sin convulsiones asociadas, si bien pueden acompañarse de signos motores -automatismos- (parpadeo, masticación, chupeteo, etc.). Existe una recuperación rápida de la consciencia, sin confusión post-ictal y con amnesia del episodio. En el EEG observamos punta-onda generalizada.
        • Típica: duración breve (5 a 15 segundos) e inicio y final brusco. A veces se acompañan de manifestaciones motoras (parpadeo, chupeteo, síntomas autonómicos). Se desencadenan por hiperventilación e hipoglucemia y en la mayor parte de los casos no hay una enfermedad neurológica asociada.
        • Atípica: duración más prolongada e inicio y final más gradual. Suelen asociar signos motores más evidentes y pérdida del tono postural (pero sin caída). Se asocian frecuentemente a enfermedades neurológicas o cognitivas graves.
        • Con características especiales:
          • Mioclónicas: con sacudidas clónicas rítmicas de las extremidades.
          • Con mioclonías palpebrales: con contracciones rítmicas y rápidas de los párpados y/o frente.
    • Inicio desconocido: pueden presentarse con o sin alteración de la conciencia y evolucionar a crisis tónico-clónica bilateral.
      • Motora: tónico-clónica, tónica, atónica, espasmos epilépticos.
      • No motora.
    • No clasificadas.

    ¿Cuál es su causa?

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    ¿Cómo se diagnostica?

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    ¿Cómo se trata?

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    ¿Cuál es su pronóstico?

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    ¿Cuándo derivar?

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    Bibliografía

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    Autores

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    Conflicto de intereses
    Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

    Epilepsia

    Fecha de revisión: 17/08/2017

    ¿De qué hablamos?


    Es importante distinguir los siguientes conceptos:

    • Ataque o crisis epiléptica (NICE, 2013; Schachter SC, 2016a): signos y síntomas transitorios de segundos o pocos minutos de duración, consecuencia de una hipersincronización eléctrica de redes neuronales corticales. Según el lugar donde éstas se produzcan, la expresión clínica puede ser muy variada (Lowenstein DH, 2016).
    • Estatus epiléptico: convulsión prolongada o inmediatamente recurrente, sin retorno de la conciencia.
    • Epilepsia: trastorno cerebral que condiciona a una persona a sufrir ataques epilépticos recurrentes. Se define por cualquiera de los siguientes (Fisher RS, 2014; NICE, 2013; Schachter SC, 2016a; Jetté N, 2016; Krishnamurthy KB, 2016; SIGN, 2015):
      • Al menos 2 ataques epilépticos que se producen con más de 24 horas de diferencia.
      • Ataque no provocado (o reflejo) y la probabilidad de ataques posteriores similar al riesgo de recurrencia general (al menos del 60%) después de dos ataques no provocados que ocurren a lo largo de los diez años siguientes.
      • Diagnóstico de síndrome epiléptico.
    • Epilepsia refleja: síndrome epiléptico en el cual todas las crisis son provocadas por estímulos sensoriales o actividades motoras cognitivas.
    • Síndrome epiléptico (NICE, 2013): trastorno característico que se identifica por la edad de aparición, el tipo de ataque epiléptico, características electroencefalográficas específicas y, habitualmente, otros síntomas.
    • Pseudocrisis (crisis histérica o psicógena): cambios repentinos en el comportamiento que simulan ataques epilépticos, pero sin producirse los cambios neurofisiológicos típicos de éstos. Un dato a tener en cuenta es que se producen en compañía de otras personas. Se considera un trastorno de conversión (Schachter SC, 2016a; Sell Salazar F, 2003).
    • Epilepsia refractaria o resistente a fármacos: es aquella en la que no se consiguen controlar las crisis pese a un tratamiento adecuado con dos fármacos antiepilépticos (en monoterapia o en combinación) bien tolerados, adecuadamente elegidos y pautados. Se entiende como falta de control cuando aparecen crisis en el período de un año con el tratamiento, o si las crisis aparecen en un tiempo inferior a 3 veces el mayor intervalo que haya transcurrido entre dos crisis previas al inicio del tratamiento.

    Los pacientes que presentan crisis epilépticas en el contexto de un trastorno metabólico, la abstinencia a drogas o alcohol y trastornos neurológicos agudos (por ejemplo, derrame cerebral o encefalitis) no se consideran que tengan epilepsia, pues se presupone que estos ataques no se van a volver a repetir en ausencia del estímulo (Schachter SC, 2016a).

    En esta guía nos referimos específicamente a la epilepsia. Dentro de ella existen varios tipos de crisis (Fisher RS, 2016; Wilfong A, 2010b; Mercadé Cerdá JM, 2012; Schachter SC, 2016a; Forcadas-Berdusán MI, 2002):

    • Focal (antiguamente “parcial”): crisis que se originan como consecuencia de la activación de un grupo neuronal (foco epileptógeno) limitado a redes neuronales de un hemisferio cerebral. Pueden presentarse con o sin alteración del nivel de conciencia y, en algunos casos, puede evolucionar a crisis generalizada.
      • Motora:
        • Tónica: aumento brusco de la contracción muscular, generalmente simétrica y de habitualmente segundos de duración (2-10), aunque puede llegar a prolongarse unos minutos.
        • Atónica: disminución brusca del tono muscular de 1-2 segundos de duración que afecta a la musculatura flexora y extensora de cuello, tronco y extremidades, provocando caída de la cabeza, caída al suelo. Son difíciles de diferenciar de las crisis tónicas y mioclónicas (también asociadas con caídas) si no se dispone de registro electroencefalográfico/electromiográfico.
        • Mioclónica: contracción repentina, involuntaria y muy breve de un músculo o varios grupos musculares. Habitualmente son contracciones bilaterales y simétricas.
        • Clónica: crisis mioclónicas prolongadas, con repetición regular, que afectan a un mismo grupo muscular. En ocasiones se relacionan con la fiebre.
        • Espasmos epilépticos: contracciones tónicas, bruscas, breves y bilaterales en flexión, extensión o mixtas que afectan a la musculatura axial y proximal en miembros.
        • Hipermotora (motora compleja): movimientos bruscos, complejos y de gran amplitud que comprometen a segmentos proximales de las extremidades y tronco (movimientos de pedaleo o de natación).
      • No motora:
        • Sensorial:
          • Visual (luces, colores, alucinaciones visuales, escotomas, etc.).
          • Auditiva (timbres, silbidos, voces, melodía musical).
          • Olfativa (olor anormal, desagradable).
          • Gustativa (sabor familiar, desagradable, metálico).
          • Somatosensorial (hormigueos, adormecimiento, dolor).
          • Vestibular (sensación vertiginosa).
        • Cognitiva: disfasia, afasia, acalculia, alucinaciones, ilusiones, déjà vu, jamais vu, alteración de la atención, de la memoria y de la capacidad de respuesta.
        • Emocional (afectiva): miedo, temor, enfado, agitación, ansiedad, placer, paranoia, risa, llanto.
        • Autonómica: bradicardia, arritmias, palpitaciones, midriasis, cambios en la tensión arterial, hiperventilación, rubefacción facial, piloerección, sensación de escalofríos, náuseas y vómitos, emesis, incontinencia urinaria.
    • Generalizada: crisis que se originan simultáneamente en ambos hemisferios o en un punto concreto y rápidamente se extiende a ambos hemisferios cerebrales. Hay pérdida de consciencia.
      • Motora:
        • Tónico-clónica: contracción tónica generalizada, con caída al suelo, de duración breve seguida de una fase de sacudidas musculares clónicas de los miembros de gran intensidad. En este tipo de crisis se puede producir mordedura de lengua, hipersalivación y pérdida del control de esfínteres, así como cianosis.
        • Tónica: característica del síndrome de Lennox-Gastaut.
        • Atónica.
        • Mioclónica.
        • Mioclónica-atónica: sacudidas mioclónicas simétricas y breves seguidas de pérdida del tono postural con flexión del tronco superior y caída al suelo.
        • Clónica-tónica-clónica.
        • Espasmos epilépticos: son característicos del síndrome de West, aunque se pueden producir en epilepsias focales.
      • Ausencia: desconexión del medio sin convulsiones asociadas, si bien pueden acompañarse de signos motores -automatismos- (parpadeo, masticación, chupeteo, etc.). Existe una recuperación rápida de la consciencia, sin confusión post-ictal y con amnesia del episodio. En el EEG observamos punta-onda generalizada.
        • Típica: duración breve (5 a 15 segundos) e inicio y final brusco. A veces se acompañan de manifestaciones motoras (parpadeo, chupeteo, síntomas autonómicos). Se desencadenan por hiperventilación e hipoglucemia y en la mayor parte de los casos no hay una enfermedad neurológica asociada.
        • Atípica: duración más prolongada e inicio y final más gradual. Suelen asociar signos motores más evidentes y pérdida del tono postural (pero sin caída). Se asocian frecuentemente a enfermedades neurológicas o cognitivas graves.
        • Con características especiales:
          • Mioclónicas: con sacudidas clónicas rítmicas de las extremidades.
          • Con mioclonías palpebrales: con contracciones rítmicas y rápidas de los párpados y/o frente.
    • Inicio desconocido: pueden presentarse con o sin alteración de la conciencia y evolucionar a crisis tónico-clónica bilateral.
      • Motora: tónico-clónica, tónica, atónica, espasmos epilépticos.
      • No motora.
    • No clasificadas.

    ¿Cuál es su causa?

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    ¿Cómo se diagnostica?

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    ¿Cómo se trata?

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    ¿Cuál es su pronóstico?

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    Bibliografía

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    Conflicto de intereses
    Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
    © Descargado el 30/09/2022 22:56:44 Para uso personal exclusivamente. No se permiten otros usos sin autorización. Copyright © . Elsevier Inc. Todos los derechos reservados.

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