Fisterra

    Efluvio telógeno

    ¿De qué hablamos?


    El crecimiento capilar constituye un proceso continuo caracterizado por cuatro fases cíclicas. Cada folículo piloso atraviesa dichas etapas de manera independiente y asíncrona:
    • Anágena (o de crecimiento): determina la longitud final del cabello y representa la etapa más larga de todo el ciclo capilar con una duración que comprende de los 2 a los 8 años. Presenta células epiteliales en proliferación rápida y es muy sensible a fármacos, factores de crecimiento, hormonas, estrés y lesiones inmunitarias y físicas. La destrucción de las células precursoras epiteliales origina pérdida permanente. Alrededor del 85-99% del cabello se encontrará en esta fase.
    • Catágena (intermedia o regresión): fase estimulada por la apoptosis. Presenta una duración aproximada de 6 meses.
    • Telógena (reposo): fase previa al desprendimiento. En condiciones fisiológicas, se establece una duración de entre 3 a 5 meses.
    • Exógena (o fase de caída): en la mayoría de los individuos, la caída normal o fisiológica representa una pérdida de entre 100 a 150 cabellos diarios.
    El efluvio telógeno (ET) es uno de los tipos de alopecia no cicatricial más común, siendo la más frecuente después de la alopecia androgenética. Se caracteriza por la pérdida excesiva de cabello con afectación difusa y de carácter autolimitado (Natarelli N, 2023).

    Si bien la fisiopatología no es del todo conocida, el ET está causado por una anomalía en el ciclo capilar, donde por acción de distintos estímulos que actúan como desencadenantes, se produce una mayor caída capilar (ver tabla 1). Rebora et al propusieron una clasificación fisiopatológica en tres subtipos fundamentales (Rebora A, 2019):
    • Tipo I, teloptosis prematura: el desprendimiento prematuro del cabello está producido por la proteólisis de cadherinas (desencadenada tanto por estímulos endógenos como exógenos). Dicho mecanismo explica la caída capilar tras exposición solar a radiación UV (también conocido como efluvio actínico).
    • Tipo II, telógeno colectivo: la sincronización de múltiples folículos en fase telógena implica la caída masiva posterior. Mecanismo observado en circunstancias como el ET posparto y el uso prolongado de anticonceptivos:
      • Pérdida neonatal: en neonatos, todo el cabello situado en la región occipital entra de manera síncrona en fase telógena previamente al parto, produciéndose su caída a las 8-12 semanas.
      • Pérdida posparto (o effluvium gravidicum): hasta en el 20% de las mujeres se produce una importante pérdida de cabello abrupta posterior al parto, debido a que durante el último trimestre un número importante de folículos transitan simultáneamente a fase telógena.
      • Asociación con fármacos no citostáticos: es un efecto esperable tras la suspensión de minoxidil, finasteride y fármacos que contengan estrógenos en su composición.
    • Tipo III, entrada prematura en telógeno: como respuesta a diversos estímulos (citostáticos, déficits nutricionales o autoinmunidad).
    Durante la pandemia de COVID-19 se observó un aumento de pérdida de cabello en pacientes que se encontraban recuperándose de la infección, aunque el mecanismo no está bien definido, la hipótesis más aceptada relaciona la respuesta inflamatoria inducida por la infección (tormenta de citocinas) con el desarrollo de efluvio telógeno posterior (Sharquie K, 2022).

    Tabla 1. Principales factores desencadenantes.
    Fármacos
    • Anticonceptivos orales.
    • Andrógenos.
    • Retinoides.
    • Betabloqueantes.
    • IECA.
    • Anticonvulsivos.
    • Antidepresivos.
    • Anticoagulantes (heparina).
    Estrés emocional
    Trastornos médicos
    • Hipertiroidismo e hipotiroidismo.
    • Trastornos inflamatorios crónicos (amiloidosis, insuficiencia hepática, enfermedad renal crónica, enfermedad inflamatoria intestinal, psoriasis, dermatitis seborreica).
    • Trastornos linfoproliferativos.
    • Trastornos autoinmunes (dermatomiositis).
    • VIH, sífilis secundaria.
    Estado nutricional
    • Déficit de zinc.
    • Restricción calórica.
    • Estados de ferropenia.
    • Déficit vitamina D.
    Luz ultravioleta
    • La exposición incrementada a la radiación ultravioleta en los meses estivales induce una mayor pérdida de cabello durante los meses otoñales.

    ¿Cómo se manifiesta?

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    ¿Cómo se diagnostica?

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    ¿Cómo se trata?

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    ¿Cuál es el pronóstico?

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    Bibliografía

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    Más en la red

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    Autores

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    Conflicto de intereses
    Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

    Efluvio telógeno

    Fecha de revisión: 02/09/2025
    • Guía
    Índice de contenidos

    ¿De qué hablamos?


    El crecimiento capilar constituye un proceso continuo caracterizado por cuatro fases cíclicas. Cada folículo piloso atraviesa dichas etapas de manera independiente y asíncrona:
    • Anágena (o de crecimiento): determina la longitud final del cabello y representa la etapa más larga de todo el ciclo capilar con una duración que comprende de los 2 a los 8 años. Presenta células epiteliales en proliferación rápida y es muy sensible a fármacos, factores de crecimiento, hormonas, estrés y lesiones inmunitarias y físicas. La destrucción de las células precursoras epiteliales origina pérdida permanente. Alrededor del 85-99% del cabello se encontrará en esta fase.
    • Catágena (intermedia o regresión): fase estimulada por la apoptosis. Presenta una duración aproximada de 6 meses.
    • Telógena (reposo): fase previa al desprendimiento. En condiciones fisiológicas, se establece una duración de entre 3 a 5 meses.
    • Exógena (o fase de caída): en la mayoría de los individuos, la caída normal o fisiológica representa una pérdida de entre 100 a 150 cabellos diarios.
    El efluvio telógeno (ET) es uno de los tipos de alopecia no cicatricial más común, siendo la más frecuente después de la alopecia androgenética. Se caracteriza por la pérdida excesiva de cabello con afectación difusa y de carácter autolimitado (Natarelli N, 2023).

    Si bien la fisiopatología no es del todo conocida, el ET está causado por una anomalía en el ciclo capilar, donde por acción de distintos estímulos que actúan como desencadenantes, se produce una mayor caída capilar (ver tabla 1). Rebora et al propusieron una clasificación fisiopatológica en tres subtipos fundamentales (Rebora A, 2019):
    • Tipo I, teloptosis prematura: el desprendimiento prematuro del cabello está producido por la proteólisis de cadherinas (desencadenada tanto por estímulos endógenos como exógenos). Dicho mecanismo explica la caída capilar tras exposición solar a radiación UV (también conocido como efluvio actínico).
    • Tipo II, telógeno colectivo: la sincronización de múltiples folículos en fase telógena implica la caída masiva posterior. Mecanismo observado en circunstancias como el ET posparto y el uso prolongado de anticonceptivos:
      • Pérdida neonatal: en neonatos, todo el cabello situado en la región occipital entra de manera síncrona en fase telógena previamente al parto, produciéndose su caída a las 8-12 semanas.
      • Pérdida posparto (o effluvium gravidicum): hasta en el 20% de las mujeres se produce una importante pérdida de cabello abrupta posterior al parto, debido a que durante el último trimestre un número importante de folículos transitan simultáneamente a fase telógena.
      • Asociación con fármacos no citostáticos: es un efecto esperable tras la suspensión de minoxidil, finasteride y fármacos que contengan estrógenos en su composición.
    • Tipo III, entrada prematura en telógeno: como respuesta a diversos estímulos (citostáticos, déficits nutricionales o autoinmunidad).
    Durante la pandemia de COVID-19 se observó un aumento de pérdida de cabello en pacientes que se encontraban recuperándose de la infección, aunque el mecanismo no está bien definido, la hipótesis más aceptada relaciona la respuesta inflamatoria inducida por la infección (tormenta de citocinas) con el desarrollo de efluvio telógeno posterior (Sharquie K, 2022).

    Tabla 1. Principales factores desencadenantes.
    Fármacos
    • Anticonceptivos orales.
    • Andrógenos.
    • Retinoides.
    • Betabloqueantes.
    • IECA.
    • Anticonvulsivos.
    • Antidepresivos.
    • Anticoagulantes (heparina).
    Estrés emocional
    Trastornos médicos
    • Hipertiroidismo e hipotiroidismo.
    • Trastornos inflamatorios crónicos (amiloidosis, insuficiencia hepática, enfermedad renal crónica, enfermedad inflamatoria intestinal, psoriasis, dermatitis seborreica).
    • Trastornos linfoproliferativos.
    • Trastornos autoinmunes (dermatomiositis).
    • VIH, sífilis secundaria.
    Estado nutricional
    • Déficit de zinc.
    • Restricción calórica.
    • Estados de ferropenia.
    • Déficit vitamina D.
    Luz ultravioleta
    • La exposición incrementada a la radiación ultravioleta en los meses estivales induce una mayor pérdida de cabello durante los meses otoñales.

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    ¿Cómo se diagnostica?

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    ¿Cómo se trata?

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    Autores

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    Conflicto de intereses
    Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

    Efluvio telógeno

    Fecha de revisión: 02/09/2025

    ¿De qué hablamos?


    El crecimiento capilar constituye un proceso continuo caracterizado por cuatro fases cíclicas. Cada folículo piloso atraviesa dichas etapas de manera independiente y asíncrona:
    • Anágena (o de crecimiento): determina la longitud final del cabello y representa la etapa más larga de todo el ciclo capilar con una duración que comprende de los 2 a los 8 años. Presenta células epiteliales en proliferación rápida y es muy sensible a fármacos, factores de crecimiento, hormonas, estrés y lesiones inmunitarias y físicas. La destrucción de las células precursoras epiteliales origina pérdida permanente. Alrededor del 85-99% del cabello se encontrará en esta fase.
    • Catágena (intermedia o regresión): fase estimulada por la apoptosis. Presenta una duración aproximada de 6 meses.
    • Telógena (reposo): fase previa al desprendimiento. En condiciones fisiológicas, se establece una duración de entre 3 a 5 meses.
    • Exógena (o fase de caída): en la mayoría de los individuos, la caída normal o fisiológica representa una pérdida de entre 100 a 150 cabellos diarios.
    El efluvio telógeno (ET) es uno de los tipos de alopecia no cicatricial más común, siendo la más frecuente después de la alopecia androgenética. Se caracteriza por la pérdida excesiva de cabello con afectación difusa y de carácter autolimitado (Natarelli N, 2023).

    Si bien la fisiopatología no es del todo conocida, el ET está causado por una anomalía en el ciclo capilar, donde por acción de distintos estímulos que actúan como desencadenantes, se produce una mayor caída capilar (ver tabla 1). Rebora et al propusieron una clasificación fisiopatológica en tres subtipos fundamentales (Rebora A, 2019):
    • Tipo I, teloptosis prematura: el desprendimiento prematuro del cabello está producido por la proteólisis de cadherinas (desencadenada tanto por estímulos endógenos como exógenos). Dicho mecanismo explica la caída capilar tras exposición solar a radiación UV (también conocido como efluvio actínico).
    • Tipo II, telógeno colectivo: la sincronización de múltiples folículos en fase telógena implica la caída masiva posterior. Mecanismo observado en circunstancias como el ET posparto y el uso prolongado de anticonceptivos:
      • Pérdida neonatal: en neonatos, todo el cabello situado en la región occipital entra de manera síncrona en fase telógena previamente al parto, produciéndose su caída a las 8-12 semanas.
      • Pérdida posparto (o effluvium gravidicum): hasta en el 20% de las mujeres se produce una importante pérdida de cabello abrupta posterior al parto, debido a que durante el último trimestre un número importante de folículos transitan simultáneamente a fase telógena.
      • Asociación con fármacos no citostáticos: es un efecto esperable tras la suspensión de minoxidil, finasteride y fármacos que contengan estrógenos en su composición.
    • Tipo III, entrada prematura en telógeno: como respuesta a diversos estímulos (citostáticos, déficits nutricionales o autoinmunidad).
    Durante la pandemia de COVID-19 se observó un aumento de pérdida de cabello en pacientes que se encontraban recuperándose de la infección, aunque el mecanismo no está bien definido, la hipótesis más aceptada relaciona la respuesta inflamatoria inducida por la infección (tormenta de citocinas) con el desarrollo de efluvio telógeno posterior (Sharquie K, 2022).

    Tabla 1. Principales factores desencadenantes.
    Fármacos
    • Anticonceptivos orales.
    • Andrógenos.
    • Retinoides.
    • Betabloqueantes.
    • IECA.
    • Anticonvulsivos.
    • Antidepresivos.
    • Anticoagulantes (heparina).
    Estrés emocional
    Trastornos médicos
    • Hipertiroidismo e hipotiroidismo.
    • Trastornos inflamatorios crónicos (amiloidosis, insuficiencia hepática, enfermedad renal crónica, enfermedad inflamatoria intestinal, psoriasis, dermatitis seborreica).
    • Trastornos linfoproliferativos.
    • Trastornos autoinmunes (dermatomiositis).
    • VIH, sífilis secundaria.
    Estado nutricional
    • Déficit de zinc.
    • Restricción calórica.
    • Estados de ferropenia.
    • Déficit vitamina D.
    Luz ultravioleta
    • La exposición incrementada a la radiación ultravioleta en los meses estivales induce una mayor pérdida de cabello durante los meses otoñales.

    ¿Cómo se manifiesta?

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    ¿Cómo se diagnostica?

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    ¿Cómo se trata?

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    ¿Cuál es el pronóstico?

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    Bibliografía

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    Conflicto de intereses
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    © Descargado el 21/04/2026 13:49:37 Para uso personal exclusivamente. No se permiten otros usos sin autorización. Copyright © . Elsevier Inc. Todos los derechos reservados.