Fisterra

    Dolor abdominal crónico en pediatría

    ¿De qué hablamos?


    El dolor abdominal crónico es un motivo de consulta muy frecuente, constituyendo del 2 al 4% de las visitas al pediatra de atención primaria y hasta el 50% al gastroenterólogo pediátrico (American Academy of Pediatrics, 2005; McFerron BA, 2012).

    La importancia de este trastorno radica en que puede afectar a la vida del niño (escolarización, actividades deportivas, relaciones sociales, etc.) y consume gran cantidad de recursos sanitarios.

    Se define dolor abdominal crónico (DAC) como un dolor intermitente o constante que puede ser de causa orgánica o funcional y que ha estado presente durante 2 o más meses (Rasquin A, 2006). El diagnóstico diferencial del dolor abdominal crónico en niños es amplio (tabla 1). Esta revisión se centra en su forma más frecuente, el dolor abdominal funcional (DAF): cuando no se debe a un proceso inflamatorio, infeccioso, anatómico, metabólico o neoplásico que explique la sintomatología.

    Tabla 1. Diagnóstico diferencial del dolor abdominal crónico en niños. (modificada de: McFerron BA, 2012)
    Trastornos gastrointestinales orgánicos
    • Enfermedad por ácido péptico (esofagitis, gastritis, etc.).
    • Causas infecciosas (parasitosis, etc.).
    • Enfermedad eosinofílica (esofagitis, gastritis, etc.).
    • Alteraciones de la vía biliar (colelitiasis, colecistitis, etc.).
    • Alteraciones pancreáticas (pancreatitis aguda, crónica, etc.).
    • Hepatitis.
    • Enfermedad inflamatoria intestinal.
    • Pólipos.
    • Cuerpo extraño.
    • Abdomen quirúrgico (apendicitis, invaginación intestinal, etc.).
    • Malabsorción de carbohidratos.
    • Estreñimiento.
    • Tumor.
    Trastornos orgánicos no gastrointestinales
    • Infección respiratoria.
    • Infecciones del tracto urinario (pielonefritis, cistitis).
    • Obstrucción de la unión pieloureteral.
    • Nefrolitiasis.
    • Alteraciones ginecológicas.
    • Porfiria.
    • Diabetes mellitus.
    • Traumatismo.
    • Drepanocitosis.
    • Otros.
    Trastornos funcionales gastrointestinales
    • Dispepsia funcional.
    • Síndrome del intestino irritable.
    • Migraña abdominal.
    • Dolor abdominal funcional.
    • Síndrome del dolor abdominal funcional.


    El término dolor abdominal recurrente (DAR) no debería ser utilizado como sinónimo de dolor abdominal funcional, psicógeno, o relacionado con el estrés, no obstante, este uso persiste (McFerron BA, 2012). Es más apropiado usarlo como descripción de una sintomatología más que como un diagnóstico concreto (Chiou E, 2011).

    Su prevalencia exacta es desconocida, pero se estima que entre el 13-17% de la población pediátrica lo padece (American Academy of Pediatrics, 2005). En un metanálisis reciente (mayo 2015) que incluye 58 artículos y un total de 196.472 niños, se describe una prevalencia global del 13,5%. El síndrome de intestino irritable es descrito como el más frecuente (8,8%). La prevalencia entre los distintos estudios varía ampliamente (Korterink J, 2015).

    Basándose en los criterios diagnósticos Roma III, existen actualmente 4 categorías de DAF en niños (Rasquin A, 2006):

    • Dispepsia funcional: los niños refieren síntomas variados como dolor o molestias en epigastrio que se alivia con las comidas, distensión, plenitud posprandial, saciedad precoz o náusea. Como mínimo una vez por semana durante los 2 últimos meses debe presentar todos los siguientes criterios:
      • Dolor persistente o recurrente en la región superior del abdomen (por encima del ombligo).
      • Ausencia de mejoría con la defecación y no asociado a un cambio en la consistencia o la frecuencia de las deposiciones.
      • Sin evidencia de enfermedad orgánica.
    • Síndrome de intestino irritable: el dolor se relaciona con motilidad intestinal alterada. Puede subdividirse en función del predominio de diarrea, estreñimiento o alternancia de ambos. Como mínimo una vez por semana durante los 2 últimos meses debe presentar:
      • Dolor o molestia abdominal asociado con 2 o más de los siguientes el 25% del tiempo:
        • Mejoría con la defecación.
        • Debut asociado con un cambio en la frecuencia de las deposiciones.
        • Debut asociado con un cambio en la apariencia de las deposiciones.
      • Ausencia de enfermedad orgánica.
      Apoyaría el diagnóstico una frecuencia, forma o eliminación anormal de las deposiciones, presencia de moco en heces, meteorismo o sensación de distensión abdominal.
    • Migraña abdominal: dolor que presenta características migrañosas, como episodios paroxísticos de anorexia, náuseas, vómitos, palidez o historia materna de cefaleas tipo migraña. Es común encontrar historia familiar de migraña. Debe haber presentado todos los siguientes criterios en 2 o más ocasiones en los últimos 12 meses:
      • Episodios paroxísticos de dolor agudo, intenso y periumbilical de al menos una hora de duración.
      • Períodos intercríticos de aparente normalidad de semanas a meses.
      • El dolor interfiere con la actividad normal.
      • El dolor se asocia con 2 o más de los siguientes: anorexia, náuseas, vómitos, cefalea, fotofobia o palidez.
      • Ausencia de enfermedad orgánica.
    • Dolor abdominal funcional: dolor que no puede ser encuadrado dentro de las categorías anteriores que se presenta una o más veces por semana durante los 2 meses anteriores al diagnóstico. Debe incluir todos los criterios siguientes:
      • Dolor abdominal contínuo o episódico.
      • Criterios insuficientes para encuadrarlo en otros trastornos gastrointestinales funcionales.
      • Ausencia de enfermedad orgánica.
    • Síndrome de dolor abdominal funcional: subtipo dentro del dolor abdominal funcional. DAF que está presente al menos el 25% del tiempo y que se acompaña de uno o más de los síntomas siguientes:
      • Interfiere con la actividad normal diaria.
      • Síntomas somáticos adicionales como cefalea, dolor de miembros o dificultad para dormir.

    ¿Cuál es su causa?

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    ¿Cómo se diagnostica?

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    ¿Cómo se trata?

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    Bibliografía

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    Más en la red

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    Autores

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    Conflicto de intereses
    No disponible.

    Dolor abdominal crónico en pediatría

    Fecha de revisión: 05/12/2016
    • Guía
    Índice de contenidos

    ¿De qué hablamos?


    El dolor abdominal crónico es un motivo de consulta muy frecuente, constituyendo del 2 al 4% de las visitas al pediatra de atención primaria y hasta el 50% al gastroenterólogo pediátrico (American Academy of Pediatrics, 2005; McFerron BA, 2012).

    La importancia de este trastorno radica en que puede afectar a la vida del niño (escolarización, actividades deportivas, relaciones sociales, etc.) y consume gran cantidad de recursos sanitarios.

    Se define dolor abdominal crónico (DAC) como un dolor intermitente o constante que puede ser de causa orgánica o funcional y que ha estado presente durante 2 o más meses (Rasquin A, 2006). El diagnóstico diferencial del dolor abdominal crónico en niños es amplio (tabla 1). Esta revisión se centra en su forma más frecuente, el dolor abdominal funcional (DAF): cuando no se debe a un proceso inflamatorio, infeccioso, anatómico, metabólico o neoplásico que explique la sintomatología.

    Tabla 1. Diagnóstico diferencial del dolor abdominal crónico en niños. (modificada de: McFerron BA, 2012)
    Trastornos gastrointestinales orgánicos
    • Enfermedad por ácido péptico (esofagitis, gastritis, etc.).
    • Causas infecciosas (parasitosis, etc.).
    • Enfermedad eosinofílica (esofagitis, gastritis, etc.).
    • Alteraciones de la vía biliar (colelitiasis, colecistitis, etc.).
    • Alteraciones pancreáticas (pancreatitis aguda, crónica, etc.).
    • Hepatitis.
    • Enfermedad inflamatoria intestinal.
    • Pólipos.
    • Cuerpo extraño.
    • Abdomen quirúrgico (apendicitis, invaginación intestinal, etc.).
    • Malabsorción de carbohidratos.
    • Estreñimiento.
    • Tumor.
    Trastornos orgánicos no gastrointestinales
    • Infección respiratoria.
    • Infecciones del tracto urinario (pielonefritis, cistitis).
    • Obstrucción de la unión pieloureteral.
    • Nefrolitiasis.
    • Alteraciones ginecológicas.
    • Porfiria.
    • Diabetes mellitus.
    • Traumatismo.
    • Drepanocitosis.
    • Otros.
    Trastornos funcionales gastrointestinales
    • Dispepsia funcional.
    • Síndrome del intestino irritable.
    • Migraña abdominal.
    • Dolor abdominal funcional.
    • Síndrome del dolor abdominal funcional.


    El término dolor abdominal recurrente (DAR) no debería ser utilizado como sinónimo de dolor abdominal funcional, psicógeno, o relacionado con el estrés, no obstante, este uso persiste (McFerron BA, 2012). Es más apropiado usarlo como descripción de una sintomatología más que como un diagnóstico concreto (Chiou E, 2011).

    Su prevalencia exacta es desconocida, pero se estima que entre el 13-17% de la población pediátrica lo padece (American Academy of Pediatrics, 2005). En un metanálisis reciente (mayo 2015) que incluye 58 artículos y un total de 196.472 niños, se describe una prevalencia global del 13,5%. El síndrome de intestino irritable es descrito como el más frecuente (8,8%). La prevalencia entre los distintos estudios varía ampliamente (Korterink J, 2015).

    Basándose en los criterios diagnósticos Roma III, existen actualmente 4 categorías de DAF en niños (Rasquin A, 2006):

    • Dispepsia funcional: los niños refieren síntomas variados como dolor o molestias en epigastrio que se alivia con las comidas, distensión, plenitud posprandial, saciedad precoz o náusea. Como mínimo una vez por semana durante los 2 últimos meses debe presentar todos los siguientes criterios:
      • Dolor persistente o recurrente en la región superior del abdomen (por encima del ombligo).
      • Ausencia de mejoría con la defecación y no asociado a un cambio en la consistencia o la frecuencia de las deposiciones.
      • Sin evidencia de enfermedad orgánica.
    • Síndrome de intestino irritable: el dolor se relaciona con motilidad intestinal alterada. Puede subdividirse en función del predominio de diarrea, estreñimiento o alternancia de ambos. Como mínimo una vez por semana durante los 2 últimos meses debe presentar:
      • Dolor o molestia abdominal asociado con 2 o más de los siguientes el 25% del tiempo:
        • Mejoría con la defecación.
        • Debut asociado con un cambio en la frecuencia de las deposiciones.
        • Debut asociado con un cambio en la apariencia de las deposiciones.
      • Ausencia de enfermedad orgánica.
      Apoyaría el diagnóstico una frecuencia, forma o eliminación anormal de las deposiciones, presencia de moco en heces, meteorismo o sensación de distensión abdominal.
    • Migraña abdominal: dolor que presenta características migrañosas, como episodios paroxísticos de anorexia, náuseas, vómitos, palidez o historia materna de cefaleas tipo migraña. Es común encontrar historia familiar de migraña. Debe haber presentado todos los siguientes criterios en 2 o más ocasiones en los últimos 12 meses:
      • Episodios paroxísticos de dolor agudo, intenso y periumbilical de al menos una hora de duración.
      • Períodos intercríticos de aparente normalidad de semanas a meses.
      • El dolor interfiere con la actividad normal.
      • El dolor se asocia con 2 o más de los siguientes: anorexia, náuseas, vómitos, cefalea, fotofobia o palidez.
      • Ausencia de enfermedad orgánica.
    • Dolor abdominal funcional: dolor que no puede ser encuadrado dentro de las categorías anteriores que se presenta una o más veces por semana durante los 2 meses anteriores al diagnóstico. Debe incluir todos los criterios siguientes:
      • Dolor abdominal contínuo o episódico.
      • Criterios insuficientes para encuadrarlo en otros trastornos gastrointestinales funcionales.
      • Ausencia de enfermedad orgánica.
    • Síndrome de dolor abdominal funcional: subtipo dentro del dolor abdominal funcional. DAF que está presente al menos el 25% del tiempo y que se acompaña de uno o más de los síntomas siguientes:
      • Interfiere con la actividad normal diaria.
      • Síntomas somáticos adicionales como cefalea, dolor de miembros o dificultad para dormir.

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    Fecha de revisión: 05/12/2016

    ¿De qué hablamos?


    El dolor abdominal crónico es un motivo de consulta muy frecuente, constituyendo del 2 al 4% de las visitas al pediatra de atención primaria y hasta el 50% al gastroenterólogo pediátrico (American Academy of Pediatrics, 2005; McFerron BA, 2012).

    La importancia de este trastorno radica en que puede afectar a la vida del niño (escolarización, actividades deportivas, relaciones sociales, etc.) y consume gran cantidad de recursos sanitarios.

    Se define dolor abdominal crónico (DAC) como un dolor intermitente o constante que puede ser de causa orgánica o funcional y que ha estado presente durante 2 o más meses (Rasquin A, 2006). El diagnóstico diferencial del dolor abdominal crónico en niños es amplio (tabla 1). Esta revisión se centra en su forma más frecuente, el dolor abdominal funcional (DAF): cuando no se debe a un proceso inflamatorio, infeccioso, anatómico, metabólico o neoplásico que explique la sintomatología.

    Tabla 1. Diagnóstico diferencial del dolor abdominal crónico en niños. (modificada de: McFerron BA, 2012)
    Trastornos gastrointestinales orgánicos
    • Enfermedad por ácido péptico (esofagitis, gastritis, etc.).
    • Causas infecciosas (parasitosis, etc.).
    • Enfermedad eosinofílica (esofagitis, gastritis, etc.).
    • Alteraciones de la vía biliar (colelitiasis, colecistitis, etc.).
    • Alteraciones pancreáticas (pancreatitis aguda, crónica, etc.).
    • Hepatitis.
    • Enfermedad inflamatoria intestinal.
    • Pólipos.
    • Cuerpo extraño.
    • Abdomen quirúrgico (apendicitis, invaginación intestinal, etc.).
    • Malabsorción de carbohidratos.
    • Estreñimiento.
    • Tumor.
    Trastornos orgánicos no gastrointestinales
    • Infección respiratoria.
    • Infecciones del tracto urinario (pielonefritis, cistitis).
    • Obstrucción de la unión pieloureteral.
    • Nefrolitiasis.
    • Alteraciones ginecológicas.
    • Porfiria.
    • Diabetes mellitus.
    • Traumatismo.
    • Drepanocitosis.
    • Otros.
    Trastornos funcionales gastrointestinales
    • Dispepsia funcional.
    • Síndrome del intestino irritable.
    • Migraña abdominal.
    • Dolor abdominal funcional.
    • Síndrome del dolor abdominal funcional.


    El término dolor abdominal recurrente (DAR) no debería ser utilizado como sinónimo de dolor abdominal funcional, psicógeno, o relacionado con el estrés, no obstante, este uso persiste (McFerron BA, 2012). Es más apropiado usarlo como descripción de una sintomatología más que como un diagnóstico concreto (Chiou E, 2011).

    Su prevalencia exacta es desconocida, pero se estima que entre el 13-17% de la población pediátrica lo padece (American Academy of Pediatrics, 2005). En un metanálisis reciente (mayo 2015) que incluye 58 artículos y un total de 196.472 niños, se describe una prevalencia global del 13,5%. El síndrome de intestino irritable es descrito como el más frecuente (8,8%). La prevalencia entre los distintos estudios varía ampliamente (Korterink J, 2015).

    Basándose en los criterios diagnósticos Roma III, existen actualmente 4 categorías de DAF en niños (Rasquin A, 2006):

    • Dispepsia funcional: los niños refieren síntomas variados como dolor o molestias en epigastrio que se alivia con las comidas, distensión, plenitud posprandial, saciedad precoz o náusea. Como mínimo una vez por semana durante los 2 últimos meses debe presentar todos los siguientes criterios:
      • Dolor persistente o recurrente en la región superior del abdomen (por encima del ombligo).
      • Ausencia de mejoría con la defecación y no asociado a un cambio en la consistencia o la frecuencia de las deposiciones.
      • Sin evidencia de enfermedad orgánica.
    • Síndrome de intestino irritable: el dolor se relaciona con motilidad intestinal alterada. Puede subdividirse en función del predominio de diarrea, estreñimiento o alternancia de ambos. Como mínimo una vez por semana durante los 2 últimos meses debe presentar:
      • Dolor o molestia abdominal asociado con 2 o más de los siguientes el 25% del tiempo:
        • Mejoría con la defecación.
        • Debut asociado con un cambio en la frecuencia de las deposiciones.
        • Debut asociado con un cambio en la apariencia de las deposiciones.
      • Ausencia de enfermedad orgánica.
      Apoyaría el diagnóstico una frecuencia, forma o eliminación anormal de las deposiciones, presencia de moco en heces, meteorismo o sensación de distensión abdominal.
    • Migraña abdominal: dolor que presenta características migrañosas, como episodios paroxísticos de anorexia, náuseas, vómitos, palidez o historia materna de cefaleas tipo migraña. Es común encontrar historia familiar de migraña. Debe haber presentado todos los siguientes criterios en 2 o más ocasiones en los últimos 12 meses:
      • Episodios paroxísticos de dolor agudo, intenso y periumbilical de al menos una hora de duración.
      • Períodos intercríticos de aparente normalidad de semanas a meses.
      • El dolor interfiere con la actividad normal.
      • El dolor se asocia con 2 o más de los siguientes: anorexia, náuseas, vómitos, cefalea, fotofobia o palidez.
      • Ausencia de enfermedad orgánica.
    • Dolor abdominal funcional: dolor que no puede ser encuadrado dentro de las categorías anteriores que se presenta una o más veces por semana durante los 2 meses anteriores al diagnóstico. Debe incluir todos los criterios siguientes:
      • Dolor abdominal contínuo o episódico.
      • Criterios insuficientes para encuadrarlo en otros trastornos gastrointestinales funcionales.
      • Ausencia de enfermedad orgánica.
    • Síndrome de dolor abdominal funcional: subtipo dentro del dolor abdominal funcional. DAF que está presente al menos el 25% del tiempo y que se acompaña de uno o más de los síntomas siguientes:
      • Interfiere con la actividad normal diaria.
      • Síntomas somáticos adicionales como cefalea, dolor de miembros o dificultad para dormir.

    ¿Cuál es su causa?

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    © Descargado el 06/10/2022 10:29:29 Para uso personal exclusivamente. No se permiten otros usos sin autorización. Copyright © . Elsevier Inc. Todos los derechos reservados.

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