Fisterra

    Alopecia areata

    ¿De qué hablamos?


    La alopecia define la disminución o pérdida de pelo, localizada o generalizada, temporal o definitiva de cualquier tipo u origen. Constituye uno de los motivos más frecuentes de consulta, tanto en atención primaria como en especializada. El manejo de la alopecia como en cualquier otro proceso patológico comienza con la detección del problema. En este sentido es importante conocer que el pelo presenta 3 etapas en su desarrollo: la primera, de crecimiento o anágeno, dura entre 2 y 6 años; la segunda, de reposo o catágeno, ocupa alrededor de 3 semanas; y la tercera, de caída o telógeno, que transcurre a lo largo de 3 a 4 meses y determina la pérdida de 80 a 100 cabellos al día. Posteriormente se procede a la realización de una historia clínica detallada que oriente el diagnóstico. En función de ello se valora la necesidad de pruebas complementarias y, finalmente, se establece un tratamiento adecuado a los resultados obtenidos (Gómez García FJ, 2009).

    La alopecia se clasifica en:

    • No cicatricial (reversibles): no hay ningún signo de inflamación en los tejidos, cicatrización o atrofia de la piel.
    • Cicatricial (irreversible): los signos de destrucción del tejido, como inflamación, atrofia y cicatrización, pueden resultar evidentes.

    La mayor parte de las alopecias encontradas en atención primaria pertenecen al grupo de las no cicatriciales. Por tanto, es importante conocer esta división para derivar al dermatólogo a aquellos pacientes en los que se sospecha una alopecia cicatricial.

    La pérdida circunscrita de pelo en zonas redondeadas u ovaladas sín inflamación evidente de la piel se le denomina alopecia areata. No cicatricial, folículo piloso intacto y por tanto el pelo puede volver a crecer (Wolff K, 2014). Junto con la alopecia androgénica y los efluvios la alopecia areata son las más frecuentemente encontradas en atención primaria.

    Etiología y epidemiología

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    Manifestaciones clínicas y diagnóstico

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    Diagnóstico diferencial

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    Exámenes de laboratorio

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    Evolución

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    ¿Cómo se trata?

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    Bibliografía

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    Autores

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    Conflicto de intereses
    Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

    Alopecia areata

    Fecha de revisión: 16/11/2018
    • Guía
    Índice de contenidos

    ¿De qué hablamos?


    La alopecia define la disminución o pérdida de pelo, localizada o generalizada, temporal o definitiva de cualquier tipo u origen. Constituye uno de los motivos más frecuentes de consulta, tanto en atención primaria como en especializada. El manejo de la alopecia como en cualquier otro proceso patológico comienza con la detección del problema. En este sentido es importante conocer que el pelo presenta 3 etapas en su desarrollo: la primera, de crecimiento o anágeno, dura entre 2 y 6 años; la segunda, de reposo o catágeno, ocupa alrededor de 3 semanas; y la tercera, de caída o telógeno, que transcurre a lo largo de 3 a 4 meses y determina la pérdida de 80 a 100 cabellos al día. Posteriormente se procede a la realización de una historia clínica detallada que oriente el diagnóstico. En función de ello se valora la necesidad de pruebas complementarias y, finalmente, se establece un tratamiento adecuado a los resultados obtenidos (Gómez García FJ, 2009).

    La alopecia se clasifica en:

    • No cicatricial (reversibles): no hay ningún signo de inflamación en los tejidos, cicatrización o atrofia de la piel.
    • Cicatricial (irreversible): los signos de destrucción del tejido, como inflamación, atrofia y cicatrización, pueden resultar evidentes.

    La mayor parte de las alopecias encontradas en atención primaria pertenecen al grupo de las no cicatriciales. Por tanto, es importante conocer esta división para derivar al dermatólogo a aquellos pacientes en los que se sospecha una alopecia cicatricial.

    La pérdida circunscrita de pelo en zonas redondeadas u ovaladas sín inflamación evidente de la piel se le denomina alopecia areata. No cicatricial, folículo piloso intacto y por tanto el pelo puede volver a crecer (Wolff K, 2014). Junto con la alopecia androgénica y los efluvios la alopecia areata son las más frecuentemente encontradas en atención primaria.

    Etiología y epidemiología

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    Conflicto de intereses
    Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

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