Fisterra

    Los valores

    Introducción

    Para entrar en el terreno de la axiología, que es la ciencia que estudia los valores, debemos hacerlo con un ejercicio de reflexión. Imaginemos que hemos aprobado la oposición en el sistema público de salud y debemos elegir entre tres centros de salud. Antes de elegir plaza, nos preguntaremos: ¿Soy el único médico?, ¿Tengo que hacer guardias?, ¿Se libra al día siguiente de la guardia? ¿Qué retribución tiene? ¿A que distancia está de mi domicilio?, ¿Tendrá docencia? etcétera.... En virtud de las respuestas que tengamos elegiremos.

    Si comparáramos nuestras respuestas con las de otras compañeros que realizan el mismo ejercicio, veríamos que en algunos casos habría coincidencias, y en otros, discrepancias. Si además, esto mismo nos lo hubieran preguntado hace años, seguramente las respuestas o preferencias habrían sido otras. Esto muestra que el ordenamiento y jerarquización o sistema de valores varía según el tiempo y de persona a persona. Al preguntarle el por qué de su elección, cada persona ofrecerá un criterio distinto de valoración....

    ¿Qué son los valores?

    Son estructuras de la conciencia sobre las que se construye el sentido de la vida en sus diferentes aspectos. Cualidades que le añaden un plus a la realidad material. Los valores no son materia que podemos percibir por los sentidos, o hechos que se pueden captar con instrumentos. Ni se ven, ni se pueden tocar, existen en un plano diferente al de la materia, el de la psique. Pertenecen al nivel de las facultades psíquicas donde se estructura el significado.

    Las cosas pueden tener un valor intrínseco, es decir, por sí mismas, o un valor extrínseco como, por ejemplo, el valor de cambio, es decir, el precio. Lo que vale un billete de banco no es lo que cuesta de fabricar, sino el valor que se quiere que signifique. El billete no tiene valor intrínseco (salvo para los coleccionistas), sólo tiene de uso (precio) Lo que apreciamos de nuestra profesión, es el valor que le damos a ésta. Es importante desarrollar capacidad para descubrir el valor intrínseco de las cosas. Lo que vale un paisaje tiene que ver con la materia que lo compone, pero también con el observador que lo percibe. Lo que apreciamos de la vida es el valor que ésta tiene para nosotros.

    Xavier Zubiri define los valores como cualidades de las personas, de los animales, o de las cosas, que permiten acondicionar el mundo y hacerlo más habitable. Erich Fromm apunta: "Valioso o bueno es todo aquello que contribuye al mayor despliegue de las facultades específicas del hombre y fomenta la vida. Negativo o malo es todo lo que ahoga la vida y paraliza la disposición del hombre a obrar".

    Puntos clave
    Los valores pertenecen al ámbito psíquico en el que se estructuran significados. Añaden un plus de sentido a la materia y a la experiencia.

    Aplicabilidad de los valores en el ámbito profesional

    ¿Te has preguntado alguna vez qué es lo que más aprecias de tu profesión?:

    • Me gusta ayudar a los demás.
    • Me interesa todo lo relacionado con el cuerpo humano y la vida.
    • Quisiera aliviar los sufrimientos.
    • En mi familia hay muchos médicos.
    • Es difícil acceder a esta carrera, y yo he podido elegirla (otros no pueden).
    • El estatus social y/o económico.
    • Otras cosas…

    Es posible que hayas escogido varias respuestas. También puede ser que tus razones sean completamente distintas a las de otro colega, pero todas se sustentan en valores. Con el intento de contestar a esta pregunta, nos hemos introducido en el mundo de los valores.
    [¿Quieres saber más sobre valores?]

    ¿Cuáles son los valores de la medicina?

    Cualquier profesión tiene valores intrínsecos, que son los que hacen específico el ejercicio de la misma, y extrínsecos o añadidos, que son los que, pudiendo ser comunes a todas las profesiones, dependen de circunstancias externas.

    En el caso de la medicina el valor intrínseco es aliviar el sufrimiento humano producido por la enfermedad. Para ello, los profesionales intentan prevenir y/o curar las enfermedades, paliar las que no tienen cura, y promocionar estilos de vida saludables (Siurana JC, 2004). Son valores extrínsecos el reconocimiento social y la remuneración económica, entre otros. Los valores extrínsecos no dejan de ser buenos, pero se sitúan en un puesto inferior de la jerarquía. El valor intrínseco es lo que legitima y da sentido a la actividad profesional. Una profesión se corrompe, es decir, pierde su razón de ser, cuando los valores extrínsecos son situados por encima del valor intrínseco.

    Son valores intrínsecos de la medicina prevenir y/o curar las enfermedades, aliviar las que no tienen cura, acompañar en el sufrimiento, promocionar estilos de vida saludables

    ¿Tiene enfermería los mismos valores intrínsecos?

    Enfermería y medicina son dos profesiones complementarias, en ningún caso tendrían que ser excluyentes. Por tanto, los valores son los mismos, aunque su desarrollo se concrete de diferente manera. En la profesión de enfermería la ocupación principal es cuidar y acompañar, frente al curar y paliar predominantes en el ejercicio de la medicina.

    En enfermería la ocupación principal es cuidar y acompañar, frente al curar y paliar predominantes en el ejercicio de la medicina

    Los valores en la práctica clínica

    Andrés acude a la consulta de urgencias, aprovechando las dos horas que tiene libres a mediodía, refiriendo tos y fiebre de cuatro días de evolución. El médico, después de una rápida exploración para descartar patología grave, le emplaza a una nueva visita concertada.¿Es ésta una buena actuación profesional?

    Luis es un paciente joven hiper-utilizador de la consulta de urgencias. A la pregunta del médico sobre las razones por las que no acude solicitando cita, con lo cual se beneficiaría de un mayor tiempo de atención, responde que le resulta difícil dado su horario de trabajo. El médico le advierte del riesgo más elevado de cometer errores cuando la vía de consulta es siempre por urgencia.

    Estamos ante un caso de conflicto de valores entre paciente y médico.

    ¿Qué diferencias hay entre vocación y profesión?

    Profesión, derivado del término latino professio-profesionis (oficio, declaración pública), se refiere a la cualificación técnica de un trabajo y, por tanto al desarrollo de habilidades y conocimientos. Vocación, del latín vocare (llamado), hace referencia a la atracción que, por reconocimiento de su valor intrínseco, tiene una profesión para la persona que la ejerce, atracción que le facilita la adopción de actitudes adecuadas para el ejercicio de la misma.

    Actitudes, habilidades y conocimientos adecuados son los ingredientes necesarios para el buen ejercicio de cualquier profesión.

    La clara identificación del bien intrínseco de una profesión y el poder acceder a los medios materiales suficientes como para que la actividad se oriente hacia dicho bien intrínseco, suscita que los profesionales estén vocacionados. En el caso de nuestra profesión, la medicina, es necesario asegurar un tiempo mínimo para la entrevista tal que permita una respetuosa interacción en la comunicación médico-paciente y un adecuado acceso a los medios diagnósticos complementarios. Si ésto se garantiza desde la planificación sanitaria, se estará fomentando el desarrollo de profesionales con vocación.

    Profesión se refiere a la cualificación técnica de un trabajo y, por tanto al desarrollo de habilidades y conocimientos. Vocación hace referencia a la atracción que tiene una profesión para la persona que la ejerce, facilitándole la adopción de actitudes adecuadas para el ejercicio.

    Comentarios

    • Los valores conforman la idea que tiene cada persona sobre cómo vivir (encuentro con las demás personas) y la decisión a favor de una manera de ser (desarrollo de un proyecto personal).
    • En una sociedad multicultural, los valores morales de cada persona o grupo no siempre son compartidos por la totalidad. Pertenecen a la ética de máximos. De ahí no se puede concluir el relativismo, es decir, que todas las morales son igualmente válidas. Algunas potencian, más que otras, el desarrollo del ser humano. Dice Javier Sádaba que el desarrollo moral, como el crecimiento personal, requiere un aprendizaje.
    • Las sociedades de la era de la comunicación son heterogéneas, coexistiendo en ellas grupos con diferente grado de desarrollo moral. Para conseguir una convivencia pacífica, una sociedad multicultural necesita guiarse por una ética de mínimos compartidos, que es la que se procura plasmar en las leyes.
    • El prestigio social, la tradición familiar y los ingresos económicos asociados a una profesión son valores extrínsecos o instrumentales. Es decir, son valores que permiten alcanzar un objetivo diferente a la satisfacción por la propia actividad bien realizada.
    • Los valores intrínsecos no actúan como moneda de cambio. Su cumplimiento se asocia, exclusivamente, a la autorrealización.
    • Todos los seres, animados o no, tienen, para el ser humano, valores de cambio que puede representarse como un precio en moneda.
    • La tradición occidental desde Kant, afirma que el ser humano no tiene precio, sino dignidad para responder de su proyecto vita.l
    • Los consejos de educación para la salud tienen que ver con las metas de la medicina. Pueden ser buenos, si ayudan a mejorar la salud de quien los recibe, o malos, si proporcionándolos inoportunamente, provocan efecto rebote en quien los recibe.

    Anexo

    Bibliografía

    • Citas:
    • Enlaces:
      • Vida-Bota J. Valores y principios. [Internet]. Associació Catalana d'Estudis Bioètics Aula Universitària de Bioètica i Humanitats (UdL). [Acceso 12-02-2009]. Disponible en: [http://www.aceb.org/v_pp.htm#res]
        Recurso Web sobre valores y los principios en los que se profundiza en estos conceptos.
    • Artículos:
    • Libros:
      • Cortina A. El quehacer ético. Guía para la educación moral. Madrid: Aula XXI. Santillana; 1999.
        La verdad, dice la autora, es que las palabras ética y moral en sus respectivos orígenes griego (éthos) y latino (mos), significan prácticamente lo mismo: carácter, costumbres. Ambas expresiones se refieren a un saber que orienta a forjar un buen carácter.
        Sin embargo, actualmente la filosofía diferencia entre ética, o reflexión abstracta sobre los valores (razón práctica) y moral, o reflexión sobre la forja del carácter en la vida cotidiana (normas y códigos de comportamiento).
        Las tareas de la ética, según se presentan en este libro, son tratar de aclarar en qué consiste lo moral (es decir, las buenas costumbres), intentar dar razón de por qué hay moral (es decir, fundamentar por qué las buenas costumbres se consideran buenas), y procurar orientar la acción en los distintos ámbitos de la vida social.
        El libro presenta brevemente las diferentes escuelas ética, para reflexionar, en la segunda parte, sobre la estructura moral del ser humano que sustenta y da sentido a su momento básico de libertad. Desarrolla la idea orteguiana de moral, frente a desmoralización, y termina disertando sobre la educación del hombre y del ciudadano.
      • Savater F. El valor de educar. Barcelona: Ariel; Barcelona 1997.
        Educar, dice Savater, es creer en la perfectibilidad humana, en la capacidad innata de aprender y en el deseo de saber que la anima, en que hay cosas (símbolos, técnicas, valores, memorias hechos...) que pueden ser sabidos y que merecen serlo, en que los hombres podemos mejorarnos unos a otros por medio del conocimiento. Los pesimistas pueden ser buenos domadores, pero no buenos maestros.
        En el segundo capítulo reflexiona sobre el aprendizaje humano, con sus características diferenciales del de otras especies animales. Cuando se da por supuesto que todo el mundo sabe lo que le conviene, o que da lo mismo saber que ignorar, no puede haber educación ni, por tanto, verdadera humanidad. Ser humano consiste en compartir lo que ya sabemos con los demás, enseñando a los recién llegados al grupo cuanto deben conocer para hacerse socialmente válidos. Tan crucial en la dialéctica del aprendizaje es lo que saben los que enseñan como lo que aún no saben los que han de aprender. A quienes afirman que la educación no es sino un tipo de condicionamiento, el autor replica que ya que la naturaleza humana no puede evitar estar condicionada, es importante la reflexión para elegir el mejor modo de condicionamiento. El hecho de enseñar a nuestros semejantes y de aprender de ellos es más importante para el establecimiento de nuestra humanidad que cualquiera de los conocimientos concretos que así se perpetúan o transmiten. De las cosas podemos aprender modos de funcionamiento o efectos, tal como el chimpancé que, por tanteo, atina a empalmar dos cañas para alcanzar un racimo de plátanos. Del intercambio con otras personas aprendemos significados. La vida humana se despliega en un mundo de cosas que, además de ser lo que son, significan algo. El significado es la forma mental cognitiva que los humanos damos a lo que nos rodea.
        Si la escuela dimite de sus funciones de educación e integración social, serán otros modelos los que influencien a las personas y configuren sus estructuras de significado. Medios audiovisuales ofreciendo modelos de relación violenta o consumista, bandas callejeras, sectas de espiritualidad y movimientos integristas sustituirán como educadores aportando, junto con elementos cognitivos y de identidad de grupo, su currículum oculto en la configuración de la personalidad.
        El ideal básico que la educación debe conservar y promocionar, según el autor, es la universalidad democrática. En este ensayo se reflexiona sobre cuestiones como la tensión educativa entre disciplina y libertad, el papel de la familia, la importancia de la educación moral.
      • Sádaba J. La Ética. Madrid: Ediciones Maeva; 2004.
        ¿De qué va la ética? Es la pregunta con la que Sádaba inicia el prólogo y, tras advertir que los atajos que no pasan por activar la inteligencia humana no llevan a ninguna parte, habla de ética y gozo (entendido éste como la construcción artística de de uno mismo, la deliberación sobre cómo vivir, la elección de una determinada forma de ser), aborda cuestiones como el determinismo o el relativismo moral, o la diferencia entre ética y moral. El libro se estructura en un primer capítulo, que trata del lenguaje, un segundo que analiza la estructura de la moral y la ética, un tercero que analiza la relación de la ética con la política, un cuarto en el que propone una fundamentación de la moral y un breve apéndice en el que aborda muy sucintamente algunas cuestiones de bioética.

    Autores

    Ana Mª Costa Alcaraz y Carlos Almendro Padilla
    Médicos de Familia.

    Los valores

    Fecha de revisión: 01/06/2009
    • Documento
    Índice de contenidos

    Introducción

    Para entrar en el terreno de la axiología, que es la ciencia que estudia los valores, debemos hacerlo con un ejercicio de reflexión. Imaginemos que hemos aprobado la oposición en el sistema público de salud y debemos elegir entre tres centros de salud. Antes de elegir plaza, nos preguntaremos: ¿Soy el único médico?, ¿Tengo que hacer guardias?, ¿Se libra al día siguiente de la guardia? ¿Qué retribución tiene? ¿A que distancia está de mi domicilio?, ¿Tendrá docencia? etcétera.... En virtud de las respuestas que tengamos elegiremos.

    Si comparáramos nuestras respuestas con las de otras compañeros que realizan el mismo ejercicio, veríamos que en algunos casos habría coincidencias, y en otros, discrepancias. Si además, esto mismo nos lo hubieran preguntado hace años, seguramente las respuestas o preferencias habrían sido otras. Esto muestra que el ordenamiento y jerarquización o sistema de valores varía según el tiempo y de persona a persona. Al preguntarle el por qué de su elección, cada persona ofrecerá un criterio distinto de valoración....

    ¿Qué son los valores?

    Son estructuras de la conciencia sobre las que se construye el sentido de la vida en sus diferentes aspectos. Cualidades que le añaden un plus a la realidad material. Los valores no son materia que podemos percibir por los sentidos, o hechos que se pueden captar con instrumentos. Ni se ven, ni se pueden tocar, existen en un plano diferente al de la materia, el de la psique. Pertenecen al nivel de las facultades psíquicas donde se estructura el significado.

    Las cosas pueden tener un valor intrínseco, es decir, por sí mismas, o un valor extrínseco como, por ejemplo, el valor de cambio, es decir, el precio. Lo que vale un billete de banco no es lo que cuesta de fabricar, sino el valor que se quiere que signifique. El billete no tiene valor intrínseco (salvo para los coleccionistas), sólo tiene de uso (precio) Lo que apreciamos de nuestra profesión, es el valor que le damos a ésta. Es importante desarrollar capacidad para descubrir el valor intrínseco de las cosas. Lo que vale un paisaje tiene que ver con la materia que lo compone, pero también con el observador que lo percibe. Lo que apreciamos de la vida es el valor que ésta tiene para nosotros.

    Xavier Zubiri define los valores como cualidades de las personas, de los animales, o de las cosas, que permiten acondicionar el mundo y hacerlo más habitable. Erich Fromm apunta: "Valioso o bueno es todo aquello que contribuye al mayor despliegue de las facultades específicas del hombre y fomenta la vida. Negativo o malo es todo lo que ahoga la vida y paraliza la disposición del hombre a obrar".

    Puntos clave
    Los valores pertenecen al ámbito psíquico en el que se estructuran significados. Añaden un plus de sentido a la materia y a la experiencia.

    Aplicabilidad de los valores en el ámbito profesional

    ¿Te has preguntado alguna vez qué es lo que más aprecias de tu profesión?:

    • Me gusta ayudar a los demás.
    • Me interesa todo lo relacionado con el cuerpo humano y la vida.
    • Quisiera aliviar los sufrimientos.
    • En mi familia hay muchos médicos.
    • Es difícil acceder a esta carrera, y yo he podido elegirla (otros no pueden).
    • El estatus social y/o económico.
    • Otras cosas…

    Es posible que hayas escogido varias respuestas. También puede ser que tus razones sean completamente distintas a las de otro colega, pero todas se sustentan en valores. Con el intento de contestar a esta pregunta, nos hemos introducido en el mundo de los valores.
    [¿Quieres saber más sobre valores?]

    ¿Cuáles son los valores de la medicina?

    Cualquier profesión tiene valores intrínsecos, que son los que hacen específico el ejercicio de la misma, y extrínsecos o añadidos, que son los que, pudiendo ser comunes a todas las profesiones, dependen de circunstancias externas.

    En el caso de la medicina el valor intrínseco es aliviar el sufrimiento humano producido por la enfermedad. Para ello, los profesionales intentan prevenir y/o curar las enfermedades, paliar las que no tienen cura, y promocionar estilos de vida saludables (Siurana JC, 2004). Son valores extrínsecos el reconocimiento social y la remuneración económica, entre otros. Los valores extrínsecos no dejan de ser buenos, pero se sitúan en un puesto inferior de la jerarquía. El valor intrínseco es lo que legitima y da sentido a la actividad profesional. Una profesión se corrompe, es decir, pierde su razón de ser, cuando los valores extrínsecos son situados por encima del valor intrínseco.

    Son valores intrínsecos de la medicina prevenir y/o curar las enfermedades, aliviar las que no tienen cura, acompañar en el sufrimiento, promocionar estilos de vida saludables

    ¿Tiene enfermería los mismos valores intrínsecos?

    Enfermería y medicina son dos profesiones complementarias, en ningún caso tendrían que ser excluyentes. Por tanto, los valores son los mismos, aunque su desarrollo se concrete de diferente manera. En la profesión de enfermería la ocupación principal es cuidar y acompañar, frente al curar y paliar predominantes en el ejercicio de la medicina.

    En enfermería la ocupación principal es cuidar y acompañar, frente al curar y paliar predominantes en el ejercicio de la medicina

    Los valores en la práctica clínica

    Andrés acude a la consulta de urgencias, aprovechando las dos horas que tiene libres a mediodía, refiriendo tos y fiebre de cuatro días de evolución. El médico, después de una rápida exploración para descartar patología grave, le emplaza a una nueva visita concertada.¿Es ésta una buena actuación profesional?

    Luis es un paciente joven hiper-utilizador de la consulta de urgencias. A la pregunta del médico sobre las razones por las que no acude solicitando cita, con lo cual se beneficiaría de un mayor tiempo de atención, responde que le resulta difícil dado su horario de trabajo. El médico le advierte del riesgo más elevado de cometer errores cuando la vía de consulta es siempre por urgencia.

    Estamos ante un caso de conflicto de valores entre paciente y médico.

    ¿Qué diferencias hay entre vocación y profesión?

    Profesión, derivado del término latino professio-profesionis (oficio, declaración pública), se refiere a la cualificación técnica de un trabajo y, por tanto al desarrollo de habilidades y conocimientos. Vocación, del latín vocare (llamado), hace referencia a la atracción que, por reconocimiento de su valor intrínseco, tiene una profesión para la persona que la ejerce, atracción que le facilita la adopción de actitudes adecuadas para el ejercicio de la misma.

    Actitudes, habilidades y conocimientos adecuados son los ingredientes necesarios para el buen ejercicio de cualquier profesión.

    La clara identificación del bien intrínseco de una profesión y el poder acceder a los medios materiales suficientes como para que la actividad se oriente hacia dicho bien intrínseco, suscita que los profesionales estén vocacionados. En el caso de nuestra profesión, la medicina, es necesario asegurar un tiempo mínimo para la entrevista tal que permita una respetuosa interacción en la comunicación médico-paciente y un adecuado acceso a los medios diagnósticos complementarios. Si ésto se garantiza desde la planificación sanitaria, se estará fomentando el desarrollo de profesionales con vocación.

    Profesión se refiere a la cualificación técnica de un trabajo y, por tanto al desarrollo de habilidades y conocimientos. Vocación hace referencia a la atracción que tiene una profesión para la persona que la ejerce, facilitándole la adopción de actitudes adecuadas para el ejercicio.

    Comentarios

    • Los valores conforman la idea que tiene cada persona sobre cómo vivir (encuentro con las demás personas) y la decisión a favor de una manera de ser (desarrollo de un proyecto personal).
    • En una sociedad multicultural, los valores morales de cada persona o grupo no siempre son compartidos por la totalidad. Pertenecen a la ética de máximos. De ahí no se puede concluir el relativismo, es decir, que todas las morales son igualmente válidas. Algunas potencian, más que otras, el desarrollo del ser humano. Dice Javier Sádaba que el desarrollo moral, como el crecimiento personal, requiere un aprendizaje.
    • Las sociedades de la era de la comunicación son heterogéneas, coexistiendo en ellas grupos con diferente grado de desarrollo moral. Para conseguir una convivencia pacífica, una sociedad multicultural necesita guiarse por una ética de mínimos compartidos, que es la que se procura plasmar en las leyes.
    • El prestigio social, la tradición familiar y los ingresos económicos asociados a una profesión son valores extrínsecos o instrumentales. Es decir, son valores que permiten alcanzar un objetivo diferente a la satisfacción por la propia actividad bien realizada.
    • Los valores intrínsecos no actúan como moneda de cambio. Su cumplimiento se asocia, exclusivamente, a la autorrealización.
    • Todos los seres, animados o no, tienen, para el ser humano, valores de cambio que puede representarse como un precio en moneda.
    • La tradición occidental desde Kant, afirma que el ser humano no tiene precio, sino dignidad para responder de su proyecto vita.l
    • Los consejos de educación para la salud tienen que ver con las metas de la medicina. Pueden ser buenos, si ayudan a mejorar la salud de quien los recibe, o malos, si proporcionándolos inoportunamente, provocan efecto rebote en quien los recibe.

    Anexo

    Bibliografía

    • Citas:
    • Enlaces:
      • Vida-Bota J. Valores y principios. [Internet]. Associació Catalana d'Estudis Bioètics Aula Universitària de Bioètica i Humanitats (UdL). [Acceso 12-02-2009]. Disponible en: [http://www.aceb.org/v_pp.htm#res]
        Recurso Web sobre valores y los principios en los que se profundiza en estos conceptos.
    • Artículos:
    • Libros:
      • Cortina A. El quehacer ético. Guía para la educación moral. Madrid: Aula XXI. Santillana; 1999.
        La verdad, dice la autora, es que las palabras ética y moral en sus respectivos orígenes griego (éthos) y latino (mos), significan prácticamente lo mismo: carácter, costumbres. Ambas expresiones se refieren a un saber que orienta a forjar un buen carácter.
        Sin embargo, actualmente la filosofía diferencia entre ética, o reflexión abstracta sobre los valores (razón práctica) y moral, o reflexión sobre la forja del carácter en la vida cotidiana (normas y códigos de comportamiento).
        Las tareas de la ética, según se presentan en este libro, son tratar de aclarar en qué consiste lo moral (es decir, las buenas costumbres), intentar dar razón de por qué hay moral (es decir, fundamentar por qué las buenas costumbres se consideran buenas), y procurar orientar la acción en los distintos ámbitos de la vida social.
        El libro presenta brevemente las diferentes escuelas ética, para reflexionar, en la segunda parte, sobre la estructura moral del ser humano que sustenta y da sentido a su momento básico de libertad. Desarrolla la idea orteguiana de moral, frente a desmoralización, y termina disertando sobre la educación del hombre y del ciudadano.
      • Savater F. El valor de educar. Barcelona: Ariel; Barcelona 1997.
        Educar, dice Savater, es creer en la perfectibilidad humana, en la capacidad innata de aprender y en el deseo de saber que la anima, en que hay cosas (símbolos, técnicas, valores, memorias hechos...) que pueden ser sabidos y que merecen serlo, en que los hombres podemos mejorarnos unos a otros por medio del conocimiento. Los pesimistas pueden ser buenos domadores, pero no buenos maestros.
        En el segundo capítulo reflexiona sobre el aprendizaje humano, con sus características diferenciales del de otras especies animales. Cuando se da por supuesto que todo el mundo sabe lo que le conviene, o que da lo mismo saber que ignorar, no puede haber educación ni, por tanto, verdadera humanidad. Ser humano consiste en compartir lo que ya sabemos con los demás, enseñando a los recién llegados al grupo cuanto deben conocer para hacerse socialmente válidos. Tan crucial en la dialéctica del aprendizaje es lo que saben los que enseñan como lo que aún no saben los que han de aprender. A quienes afirman que la educación no es sino un tipo de condicionamiento, el autor replica que ya que la naturaleza humana no puede evitar estar condicionada, es importante la reflexión para elegir el mejor modo de condicionamiento. El hecho de enseñar a nuestros semejantes y de aprender de ellos es más importante para el establecimiento de nuestra humanidad que cualquiera de los conocimientos concretos que así se perpetúan o transmiten. De las cosas podemos aprender modos de funcionamiento o efectos, tal como el chimpancé que, por tanteo, atina a empalmar dos cañas para alcanzar un racimo de plátanos. Del intercambio con otras personas aprendemos significados. La vida humana se despliega en un mundo de cosas que, además de ser lo que son, significan algo. El significado es la forma mental cognitiva que los humanos damos a lo que nos rodea.
        Si la escuela dimite de sus funciones de educación e integración social, serán otros modelos los que influencien a las personas y configuren sus estructuras de significado. Medios audiovisuales ofreciendo modelos de relación violenta o consumista, bandas callejeras, sectas de espiritualidad y movimientos integristas sustituirán como educadores aportando, junto con elementos cognitivos y de identidad de grupo, su currículum oculto en la configuración de la personalidad.
        El ideal básico que la educación debe conservar y promocionar, según el autor, es la universalidad democrática. En este ensayo se reflexiona sobre cuestiones como la tensión educativa entre disciplina y libertad, el papel de la familia, la importancia de la educación moral.
      • Sádaba J. La Ética. Madrid: Ediciones Maeva; 2004.
        ¿De qué va la ética? Es la pregunta con la que Sádaba inicia el prólogo y, tras advertir que los atajos que no pasan por activar la inteligencia humana no llevan a ninguna parte, habla de ética y gozo (entendido éste como la construcción artística de de uno mismo, la deliberación sobre cómo vivir, la elección de una determinada forma de ser), aborda cuestiones como el determinismo o el relativismo moral, o la diferencia entre ética y moral. El libro se estructura en un primer capítulo, que trata del lenguaje, un segundo que analiza la estructura de la moral y la ética, un tercero que analiza la relación de la ética con la política, un cuarto en el que propone una fundamentación de la moral y un breve apéndice en el que aborda muy sucintamente algunas cuestiones de bioética.

    Autores

    Ana Mª Costa Alcaraz y Carlos Almendro Padilla
    Médicos de Familia.

    Los valores

    Fecha de revisión: 01/06/2009

    Introducción

    Para entrar en el terreno de la axiología, que es la ciencia que estudia los valores, debemos hacerlo con un ejercicio de reflexión. Imaginemos que hemos aprobado la oposición en el sistema público de salud y debemos elegir entre tres centros de salud. Antes de elegir plaza, nos preguntaremos: ¿Soy el único médico?, ¿Tengo que hacer guardias?, ¿Se libra al día siguiente de la guardia? ¿Qué retribución tiene? ¿A que distancia está de mi domicilio?, ¿Tendrá docencia? etcétera.... En virtud de las respuestas que tengamos elegiremos.

    Si comparáramos nuestras respuestas con las de otras compañeros que realizan el mismo ejercicio, veríamos que en algunos casos habría coincidencias, y en otros, discrepancias. Si además, esto mismo nos lo hubieran preguntado hace años, seguramente las respuestas o preferencias habrían sido otras. Esto muestra que el ordenamiento y jerarquización o sistema de valores varía según el tiempo y de persona a persona. Al preguntarle el por qué de su elección, cada persona ofrecerá un criterio distinto de valoración....

    ¿Qué son los valores?

    Son estructuras de la conciencia sobre las que se construye el sentido de la vida en sus diferentes aspectos. Cualidades que le añaden un plus a la realidad material. Los valores no son materia que podemos percibir por los sentidos, o hechos que se pueden captar con instrumentos. Ni se ven, ni se pueden tocar, existen en un plano diferente al de la materia, el de la psique. Pertenecen al nivel de las facultades psíquicas donde se estructura el significado.

    Las cosas pueden tener un valor intrínseco, es decir, por sí mismas, o un valor extrínseco como, por ejemplo, el valor de cambio, es decir, el precio. Lo que vale un billete de banco no es lo que cuesta de fabricar, sino el valor que se quiere que signifique. El billete no tiene valor intrínseco (salvo para los coleccionistas), sólo tiene de uso (precio) Lo que apreciamos de nuestra profesión, es el valor que le damos a ésta. Es importante desarrollar capacidad para descubrir el valor intrínseco de las cosas. Lo que vale un paisaje tiene que ver con la materia que lo compone, pero también con el observador que lo percibe. Lo que apreciamos de la vida es el valor que ésta tiene para nosotros.

    Xavier Zubiri define los valores como cualidades de las personas, de los animales, o de las cosas, que permiten acondicionar el mundo y hacerlo más habitable. Erich Fromm apunta: "Valioso o bueno es todo aquello que contribuye al mayor despliegue de las facultades específicas del hombre y fomenta la vida. Negativo o malo es todo lo que ahoga la vida y paraliza la disposición del hombre a obrar".

    Puntos clave
    Los valores pertenecen al ámbito psíquico en el que se estructuran significados. Añaden un plus de sentido a la materia y a la experiencia.

    Aplicabilidad de los valores en el ámbito profesional

    ¿Te has preguntado alguna vez qué es lo que más aprecias de tu profesión?:

    • Me gusta ayudar a los demás.
    • Me interesa todo lo relacionado con el cuerpo humano y la vida.
    • Quisiera aliviar los sufrimientos.
    • En mi familia hay muchos médicos.
    • Es difícil acceder a esta carrera, y yo he podido elegirla (otros no pueden).
    • El estatus social y/o económico.
    • Otras cosas…

    Es posible que hayas escogido varias respuestas. También puede ser que tus razones sean completamente distintas a las de otro colega, pero todas se sustentan en valores. Con el intento de contestar a esta pregunta, nos hemos introducido en el mundo de los valores.
    [¿Quieres saber más sobre valores?]

    ¿Cuáles son los valores de la medicina?

    Cualquier profesión tiene valores intrínsecos, que son los que hacen específico el ejercicio de la misma, y extrínsecos o añadidos, que son los que, pudiendo ser comunes a todas las profesiones, dependen de circunstancias externas.

    En el caso de la medicina el valor intrínseco es aliviar el sufrimiento humano producido por la enfermedad. Para ello, los profesionales intentan prevenir y/o curar las enfermedades, paliar las que no tienen cura, y promocionar estilos de vida saludables (Siurana JC, 2004). Son valores extrínsecos el reconocimiento social y la remuneración económica, entre otros. Los valores extrínsecos no dejan de ser buenos, pero se sitúan en un puesto inferior de la jerarquía. El valor intrínseco es lo que legitima y da sentido a la actividad profesional. Una profesión se corrompe, es decir, pierde su razón de ser, cuando los valores extrínsecos son situados por encima del valor intrínseco.

    Son valores intrínsecos de la medicina prevenir y/o curar las enfermedades, aliviar las que no tienen cura, acompañar en el sufrimiento, promocionar estilos de vida saludables

    ¿Tiene enfermería los mismos valores intrínsecos?

    Enfermería y medicina son dos profesiones complementarias, en ningún caso tendrían que ser excluyentes. Por tanto, los valores son los mismos, aunque su desarrollo se concrete de diferente manera. En la profesión de enfermería la ocupación principal es cuidar y acompañar, frente al curar y paliar predominantes en el ejercicio de la medicina.

    En enfermería la ocupación principal es cuidar y acompañar, frente al curar y paliar predominantes en el ejercicio de la medicina

    Los valores en la práctica clínica

    Andrés acude a la consulta de urgencias, aprovechando las dos horas que tiene libres a mediodía, refiriendo tos y fiebre de cuatro días de evolución. El médico, después de una rápida exploración para descartar patología grave, le emplaza a una nueva visita concertada.¿Es ésta una buena actuación profesional?

    Luis es un paciente joven hiper-utilizador de la consulta de urgencias. A la pregunta del médico sobre las razones por las que no acude solicitando cita, con lo cual se beneficiaría de un mayor tiempo de atención, responde que le resulta difícil dado su horario de trabajo. El médico le advierte del riesgo más elevado de cometer errores cuando la vía de consulta es siempre por urgencia.

    Estamos ante un caso de conflicto de valores entre paciente y médico.

    ¿Qué diferencias hay entre vocación y profesión?

    Profesión, derivado del término latino professio-profesionis (oficio, declaración pública), se refiere a la cualificación técnica de un trabajo y, por tanto al desarrollo de habilidades y conocimientos. Vocación, del latín vocare (llamado), hace referencia a la atracción que, por reconocimiento de su valor intrínseco, tiene una profesión para la persona que la ejerce, atracción que le facilita la adopción de actitudes adecuadas para el ejercicio de la misma.

    Actitudes, habilidades y conocimientos adecuados son los ingredientes necesarios para el buen ejercicio de cualquier profesión.

    La clara identificación del bien intrínseco de una profesión y el poder acceder a los medios materiales suficientes como para que la actividad se oriente hacia dicho bien intrínseco, suscita que los profesionales estén vocacionados. En el caso de nuestra profesión, la medicina, es necesario asegurar un tiempo mínimo para la entrevista tal que permita una respetuosa interacción en la comunicación médico-paciente y un adecuado acceso a los medios diagnósticos complementarios. Si ésto se garantiza desde la planificación sanitaria, se estará fomentando el desarrollo de profesionales con vocación.

    Profesión se refiere a la cualificación técnica de un trabajo y, por tanto al desarrollo de habilidades y conocimientos. Vocación hace referencia a la atracción que tiene una profesión para la persona que la ejerce, facilitándole la adopción de actitudes adecuadas para el ejercicio.

    Comentarios

    • Los valores conforman la idea que tiene cada persona sobre cómo vivir (encuentro con las demás personas) y la decisión a favor de una manera de ser (desarrollo de un proyecto personal).
    • En una sociedad multicultural, los valores morales de cada persona o grupo no siempre son compartidos por la totalidad. Pertenecen a la ética de máximos. De ahí no se puede concluir el relativismo, es decir, que todas las morales son igualmente válidas. Algunas potencian, más que otras, el desarrollo del ser humano. Dice Javier Sádaba que el desarrollo moral, como el crecimiento personal, requiere un aprendizaje.
    • Las sociedades de la era de la comunicación son heterogéneas, coexistiendo en ellas grupos con diferente grado de desarrollo moral. Para conseguir una convivencia pacífica, una sociedad multicultural necesita guiarse por una ética de mínimos compartidos, que es la que se procura plasmar en las leyes.
    • El prestigio social, la tradición familiar y los ingresos económicos asociados a una profesión son valores extrínsecos o instrumentales. Es decir, son valores que permiten alcanzar un objetivo diferente a la satisfacción por la propia actividad bien realizada.
    • Los valores intrínsecos no actúan como moneda de cambio. Su cumplimiento se asocia, exclusivamente, a la autorrealización.
    • Todos los seres, animados o no, tienen, para el ser humano, valores de cambio que puede representarse como un precio en moneda.
    • La tradición occidental desde Kant, afirma que el ser humano no tiene precio, sino dignidad para responder de su proyecto vita.l
    • Los consejos de educación para la salud tienen que ver con las metas de la medicina. Pueden ser buenos, si ayudan a mejorar la salud de quien los recibe, o malos, si proporcionándolos inoportunamente, provocan efecto rebote en quien los recibe.

    Anexo

    Bibliografía

    • Citas:
    • Enlaces:
      • Vida-Bota J. Valores y principios. [Internet]. Associació Catalana d'Estudis Bioètics Aula Universitària de Bioètica i Humanitats (UdL). [Acceso 12-02-2009]. Disponible en: [http://www.aceb.org/v_pp.htm#res]
        Recurso Web sobre valores y los principios en los que se profundiza en estos conceptos.
    • Artículos:
    • Libros:
      • Cortina A. El quehacer ético. Guía para la educación moral. Madrid: Aula XXI. Santillana; 1999.
        La verdad, dice la autora, es que las palabras ética y moral en sus respectivos orígenes griego (éthos) y latino (mos), significan prácticamente lo mismo: carácter, costumbres. Ambas expresiones se refieren a un saber que orienta a forjar un buen carácter.
        Sin embargo, actualmente la filosofía diferencia entre ética, o reflexión abstracta sobre los valores (razón práctica) y moral, o reflexión sobre la forja del carácter en la vida cotidiana (normas y códigos de comportamiento).
        Las tareas de la ética, según se presentan en este libro, son tratar de aclarar en qué consiste lo moral (es decir, las buenas costumbres), intentar dar razón de por qué hay moral (es decir, fundamentar por qué las buenas costumbres se consideran buenas), y procurar orientar la acción en los distintos ámbitos de la vida social.
        El libro presenta brevemente las diferentes escuelas ética, para reflexionar, en la segunda parte, sobre la estructura moral del ser humano que sustenta y da sentido a su momento básico de libertad. Desarrolla la idea orteguiana de moral, frente a desmoralización, y termina disertando sobre la educación del hombre y del ciudadano.
      • Savater F. El valor de educar. Barcelona: Ariel; Barcelona 1997.
        Educar, dice Savater, es creer en la perfectibilidad humana, en la capacidad innata de aprender y en el deseo de saber que la anima, en que hay cosas (símbolos, técnicas, valores, memorias hechos...) que pueden ser sabidos y que merecen serlo, en que los hombres podemos mejorarnos unos a otros por medio del conocimiento. Los pesimistas pueden ser buenos domadores, pero no buenos maestros.
        En el segundo capítulo reflexiona sobre el aprendizaje humano, con sus características diferenciales del de otras especies animales. Cuando se da por supuesto que todo el mundo sabe lo que le conviene, o que da lo mismo saber que ignorar, no puede haber educación ni, por tanto, verdadera humanidad. Ser humano consiste en compartir lo que ya sabemos con los demás, enseñando a los recién llegados al grupo cuanto deben conocer para hacerse socialmente válidos. Tan crucial en la dialéctica del aprendizaje es lo que saben los que enseñan como lo que aún no saben los que han de aprender. A quienes afirman que la educación no es sino un tipo de condicionamiento, el autor replica que ya que la naturaleza humana no puede evitar estar condicionada, es importante la reflexión para elegir el mejor modo de condicionamiento. El hecho de enseñar a nuestros semejantes y de aprender de ellos es más importante para el establecimiento de nuestra humanidad que cualquiera de los conocimientos concretos que así se perpetúan o transmiten. De las cosas podemos aprender modos de funcionamiento o efectos, tal como el chimpancé que, por tanteo, atina a empalmar dos cañas para alcanzar un racimo de plátanos. Del intercambio con otras personas aprendemos significados. La vida humana se despliega en un mundo de cosas que, además de ser lo que son, significan algo. El significado es la forma mental cognitiva que los humanos damos a lo que nos rodea.
        Si la escuela dimite de sus funciones de educación e integración social, serán otros modelos los que influencien a las personas y configuren sus estructuras de significado. Medios audiovisuales ofreciendo modelos de relación violenta o consumista, bandas callejeras, sectas de espiritualidad y movimientos integristas sustituirán como educadores aportando, junto con elementos cognitivos y de identidad de grupo, su currículum oculto en la configuración de la personalidad.
        El ideal básico que la educación debe conservar y promocionar, según el autor, es la universalidad democrática. En este ensayo se reflexiona sobre cuestiones como la tensión educativa entre disciplina y libertad, el papel de la familia, la importancia de la educación moral.
      • Sádaba J. La Ética. Madrid: Ediciones Maeva; 2004.
        ¿De qué va la ética? Es la pregunta con la que Sádaba inicia el prólogo y, tras advertir que los atajos que no pasan por activar la inteligencia humana no llevan a ninguna parte, habla de ética y gozo (entendido éste como la construcción artística de de uno mismo, la deliberación sobre cómo vivir, la elección de una determinada forma de ser), aborda cuestiones como el determinismo o el relativismo moral, o la diferencia entre ética y moral. El libro se estructura en un primer capítulo, que trata del lenguaje, un segundo que analiza la estructura de la moral y la ética, un tercero que analiza la relación de la ética con la política, un cuarto en el que propone una fundamentación de la moral y un breve apéndice en el que aborda muy sucintamente algunas cuestiones de bioética.

    Autores

    Ana Mª Costa Alcaraz y Carlos Almendro Padilla
    Médicos de Familia.
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