Celulitis
Índice de contenidos
¿De qué hablamos?
Definición
Las infecciones de piel y partes blandas (Skin and Soft Tissue Infections - SSTi) engloban una serie de condiciones patológicas que involucran tanto a la piel como al tejido celular subcutáneo, la fascia o el músculo, pudiendo comprender desde infecciones leves superficiales hasta las manifestaciones más graves como la fascitis necrotizante (Sartelli M, 2022).
Es importante la diferenciación entre erisipela y celulitis, por su diferente etiología y manejo. La erisipela podría definirse como una celulitis superficial; se trata de una infección que afecta a la dermis superficial y a los vasos linfáticos subyacentes. Por su parte, la celulitis es una infección más profunda que afecta a la piel y al tejido celular subcutáneo, y que a su vez se puede dividir en celulitis no purulenta si no hay colección purulenta adyacente, o en celulitis purulenta si se asocia a pústulas, abscesos o exudado purulento.
Factores de riesgo
La epidermis constituye una barrera tanto activa como pasiva a la infección (Maher E, 2024). Cualquier circunstancia que afecta a las propiedades físicas o químicas de la piel, puede actuar como un factor predisponente a la infección. Múltiples estudios evaluaron los factores de riesgo tanto locales como sistémicos para el desarrollo de una celulitis (Quirke M, 2017; Karppelin M, 2010; Cannon J, 2018), como se muestra en la tabla 1. Cabe destacar que los primeros juegan un papel mucho más importante en el desarrollo de infecciones de piel y partes blandas que los segundos.
| Tabla 1. Factores de riesgo locales y sistémicos para el desarrollo de una celulitis, en orden descendente de riesgo (elaboración propia). | |
| Factores de riesgo locales | Factores de riesgo sistémicos |
| Episodios previos de celulitis. | Obesidad. |
| Soluciones de continuidad en forma de heridas o úlceras en piernas. | Enfermedades reumatológicas. |
| Insuficiencia venosa, linfedema o edema crónico en piernas. | Enfermedad renal crónica. |
| Úlceras venosas o de presión. | Enfermedad hepática crónica. |
| Infecciones fúngicas interdigitales. | Inmunodepresión. |
| Diabetes mellitus. | |
Por otra parte, existen una serie de factores de riesgo para la infección por gérmenes multirresistentes, como el Staphylococcus aureus meticilin resistente (SARM) (Epstein L, 2016): hospitalización o cirugía reciente, institucionalización, hemodiálisis, colonización o infección previa por SARM, infección por VIH, existencia de dispositivos invasivos o uso de antibióticos los 6 meses previos (ver tabla 2).
| Tabla 2. Factores de riesgo para infección por SARM (elaboración propia). | ||
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La celulitis ocurre con mayor frecuencia en los miembros inferiores que en los superiores, y es casi siempre unilateral. Generalmente cursa como un área de eritema, mal delimitada, de aparición más o menos aguda y de crecimiento progresivo (Raff AB, 2016). En la zona de celulitis se pueden observar los clásicos signos inflamatorios: dolor, calor, rubor y tumor (edematización). También se puede observar la presencia de piel de naranja, ampollas o inflamación linfática que da lugar a linfangitis, además de la existencia de adenopatías inflamadas en la región de drenaje de la zona afecta. La presencia de fiebre es variable, pudiendo aparecer entre un 22,5 y un 77,3% de los pacientes, según los diferentes estudios (Raff AB, 2016).
En caso de la existencia de pus y en ausencia de abscesos drenables estaríamos ante una celulitis purulenta, asumiendo que su causa es atribuible a S. aureus (Quirke M, 2017). La existencia de un dolor desproporcionado a los hallazgos presentes en la exploración física, especialmente si se presenta de una manera rápidamente progresiva, debería hacernos sospechar de la presencia de una fascitis necrotizante (Borschitz T, 2015).
¿Qué la causa?
Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra
¿Cómo se diagnostica?
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¿Cómo se trata?
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Bibliografía
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Más en la red
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Autores
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Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
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Celulitis
Fecha de revisión: 17/10/2025
Índice de contenidos
¿De qué hablamos?
Definición
Las infecciones de piel y partes blandas (Skin and Soft Tissue Infections - SSTi) engloban una serie de condiciones patológicas que involucran tanto a la piel como al tejido celular subcutáneo, la fascia o el músculo, pudiendo comprender desde infecciones leves superficiales hasta las manifestaciones más graves como la fascitis necrotizante (Sartelli M, 2022).
Es importante la diferenciación entre erisipela y celulitis, por su diferente etiología y manejo. La erisipela podría definirse como una celulitis superficial; se trata de una infección que afecta a la dermis superficial y a los vasos linfáticos subyacentes. Por su parte, la celulitis es una infección más profunda que afecta a la piel y al tejido celular subcutáneo, y que a su vez se puede dividir en celulitis no purulenta si no hay colección purulenta adyacente, o en celulitis purulenta si se asocia a pústulas, abscesos o exudado purulento.
Factores de riesgo
La epidermis constituye una barrera tanto activa como pasiva a la infección (Maher E, 2024). Cualquier circunstancia que afecta a las propiedades físicas o químicas de la piel, puede actuar como un factor predisponente a la infección. Múltiples estudios evaluaron los factores de riesgo tanto locales como sistémicos para el desarrollo de una celulitis (Quirke M, 2017; Karppelin M, 2010; Cannon J, 2018), como se muestra en la tabla 1. Cabe destacar que los primeros juegan un papel mucho más importante en el desarrollo de infecciones de piel y partes blandas que los segundos.
| Tabla 1. Factores de riesgo locales y sistémicos para el desarrollo de una celulitis, en orden descendente de riesgo (elaboración propia). | |
| Factores de riesgo locales | Factores de riesgo sistémicos |
| Episodios previos de celulitis. | Obesidad. |
| Soluciones de continuidad en forma de heridas o úlceras en piernas. | Enfermedades reumatológicas. |
| Insuficiencia venosa, linfedema o edema crónico en piernas. | Enfermedad renal crónica. |
| Úlceras venosas o de presión. | Enfermedad hepática crónica. |
| Infecciones fúngicas interdigitales. | Inmunodepresión. |
| Diabetes mellitus. | |
Por otra parte, existen una serie de factores de riesgo para la infección por gérmenes multirresistentes, como el Staphylococcus aureus meticilin resistente (SARM) (Epstein L, 2016): hospitalización o cirugía reciente, institucionalización, hemodiálisis, colonización o infección previa por SARM, infección por VIH, existencia de dispositivos invasivos o uso de antibióticos los 6 meses previos (ver tabla 2).
| Tabla 2. Factores de riesgo para infección por SARM (elaboración propia). | ||
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La celulitis ocurre con mayor frecuencia en los miembros inferiores que en los superiores, y es casi siempre unilateral. Generalmente cursa como un área de eritema, mal delimitada, de aparición más o menos aguda y de crecimiento progresivo (Raff AB, 2016). En la zona de celulitis se pueden observar los clásicos signos inflamatorios: dolor, calor, rubor y tumor (edematización). También se puede observar la presencia de piel de naranja, ampollas o inflamación linfática que da lugar a linfangitis, además de la existencia de adenopatías inflamadas en la región de drenaje de la zona afecta. La presencia de fiebre es variable, pudiendo aparecer entre un 22,5 y un 77,3% de los pacientes, según los diferentes estudios (Raff AB, 2016).
En caso de la existencia de pus y en ausencia de abscesos drenables estaríamos ante una celulitis purulenta, asumiendo que su causa es atribuible a S. aureus (Quirke M, 2017). La existencia de un dolor desproporcionado a los hallazgos presentes en la exploración física, especialmente si se presenta de una manera rápidamente progresiva, debería hacernos sospechar de la presencia de una fascitis necrotizante (Borschitz T, 2015).
¿Qué la causa?
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¿Cómo se diagnostica?
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Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
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