Fisterra

    Vejiga neurógena

    ¿De qué hablamos?


    La vejiga neurógena es la alteración de la dinámica miccional cuyo origen está en el sistema nervioso, excluyendo los factores psicógenos. Actualmente se habla de disfunción neurogénica del tracto urinario inferior (DNTUI) (Arlandis S, 2005).

    La función del tracto urinario inferior es básicamente almacenar y excretar la orina, y está regulada por el sistema nervioso (cerebro y médula espinal). Cualquier lesión a ese nivel incluyendo nervios periféricos de la pelvis, puede ocasionar una disfunción neurógena del tracto urinario inferior. Dependiendo de la extensión y la localización, produce mayor o menor sintomatología. Es importante resaltar que la DNTUI puede causar complicaciones a largo plazo, siendo la más peligrosa el daño permanente de la función renal. Por tanto, es muy importante la identificación de este tipo de paciente para establecer su riesgo y posibles complicaciones asociadas (ver algoritmo) (Martínez-Agulló E, 2000; Arlandis S, 2005; DynaMed Plus, 2015).

    Algoritmo
    Posibles complicaciones en pacientes con vejiga neurógena
    No existen datos fiables en cuanto a la prevalencia en población general de DNTUI porque mayoritariamente están en relación a la patología causal. Es importante destacar que se tratan de datos de amplios rangos de prevalencia debido al bajo nivel de evidencia en la mayoría de las publicaciones y sus pequeños tamaños muestrales.

    La prevalencia media estimada en pacientes con mielomeningocele es del 90-97%; en enfermedad de Parkinson es del 37,9-70% a los 5 años; en enfermedades desmielinizantes, del 50-90%; en ACV del 53% a los 3 meses con caída al 20-30% a los 6 meses. Como dato a destacar, se estima que el 50% de los diabéticos desarrollan neuropatía diabética, y de estos, del 75-100% síntomas de DNTUI, siendo de mayor riesgo la DM tipo 2 (Toquero F, 2007).

    Mecanismos fisiológicos de control neurológico de la micción

    En la micción hay dos fases claramente diferenciadas: la fase de llenado y la fase de vaciado vesical. Ambas resultan de la coordinación del detrusor (músculo de la vejiga) y la uretra.

    En la fase de llenado vesical, la vejiga acomoda el aumento de orina (detrusor relajado) mientras la uretra mantiene cerrados el cuello vesical, el esfínter estriado de la uretra (esfínter externo) y el músculo liso de la uretra funcional.

    Cuando la vejiga alcanza su capacidad fisiológica, esta información llega al córtex cerebral del sujeto y de forma consciente se produce la fase de vaciado. El esfínter externo se relaja voluntariamente, se abre la uretra y se contrae el detrusor al tiempo que se relaja el cuello vesical (Martínez-Agulló E, 2000).

    Tal coordinación se apoya en el reflejo de estímulo-respuesta controlado por los núcleos nerviosos, localizados a diferente nivel medular:

    • Núcleo simpático → D10-L2 (nervio hipogástrico):
      • Estímulo alfa: contracción del cuello vesical.
      • Estímulo beta: relajación del detrusor.
    • Núcleo parasimpático → S2-4 (nervio pélvico): contracción del detrusor.
    • Núcleo pudendo → S3-4 (nervio pudendo): contracción voluntaria del esfínter externo.

    Se puede decir que el responsable de la continencia “inconsciente” es el simpático, por su acción a nivel del cuello; y el responsable de la continencia “consciente” es el pudendo, por acción sobre el esfínter externo cuando se tiene la sensación de micción inminente.

    La coordinación de los núcleos medulares la realiza un centro superior, denominado núcleo pontino situado en el mesencéfalo y que supone el auténtico núcleo de la micción. Éste informa a la corteza cerebral del llenado vesical y la necesidad de micción. La orden consciente de no activar la micción se controla por la inhibición del reflejo miccional (Martínez-Agulló E, 2000).

    Clasificación y causas

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    ¿Cómo se diagnostica?

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    ¿Cómo se trata?

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Bibliografía

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Más en la red

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Autoras

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Conflicto de intereses
    Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

    Vejiga neurógena

    Fecha de revisión: 10/04/2017
    • Guía
    Índice de contenidos

    ¿De qué hablamos?


    La vejiga neurógena es la alteración de la dinámica miccional cuyo origen está en el sistema nervioso, excluyendo los factores psicógenos. Actualmente se habla de disfunción neurogénica del tracto urinario inferior (DNTUI) (Arlandis S, 2005).

    La función del tracto urinario inferior es básicamente almacenar y excretar la orina, y está regulada por el sistema nervioso (cerebro y médula espinal). Cualquier lesión a ese nivel incluyendo nervios periféricos de la pelvis, puede ocasionar una disfunción neurógena del tracto urinario inferior. Dependiendo de la extensión y la localización, produce mayor o menor sintomatología. Es importante resaltar que la DNTUI puede causar complicaciones a largo plazo, siendo la más peligrosa el daño permanente de la función renal. Por tanto, es muy importante la identificación de este tipo de paciente para establecer su riesgo y posibles complicaciones asociadas (ver algoritmo) (Martínez-Agulló E, 2000; Arlandis S, 2005; DynaMed Plus, 2015).

    Algoritmo
    Posibles complicaciones en pacientes con vejiga neurógena
    No existen datos fiables en cuanto a la prevalencia en población general de DNTUI porque mayoritariamente están en relación a la patología causal. Es importante destacar que se tratan de datos de amplios rangos de prevalencia debido al bajo nivel de evidencia en la mayoría de las publicaciones y sus pequeños tamaños muestrales.

    La prevalencia media estimada en pacientes con mielomeningocele es del 90-97%; en enfermedad de Parkinson es del 37,9-70% a los 5 años; en enfermedades desmielinizantes, del 50-90%; en ACV del 53% a los 3 meses con caída al 20-30% a los 6 meses. Como dato a destacar, se estima que el 50% de los diabéticos desarrollan neuropatía diabética, y de estos, del 75-100% síntomas de DNTUI, siendo de mayor riesgo la DM tipo 2 (Toquero F, 2007).

    Mecanismos fisiológicos de control neurológico de la micción

    En la micción hay dos fases claramente diferenciadas: la fase de llenado y la fase de vaciado vesical. Ambas resultan de la coordinación del detrusor (músculo de la vejiga) y la uretra.

    En la fase de llenado vesical, la vejiga acomoda el aumento de orina (detrusor relajado) mientras la uretra mantiene cerrados el cuello vesical, el esfínter estriado de la uretra (esfínter externo) y el músculo liso de la uretra funcional.

    Cuando la vejiga alcanza su capacidad fisiológica, esta información llega al córtex cerebral del sujeto y de forma consciente se produce la fase de vaciado. El esfínter externo se relaja voluntariamente, se abre la uretra y se contrae el detrusor al tiempo que se relaja el cuello vesical (Martínez-Agulló E, 2000).

    Tal coordinación se apoya en el reflejo de estímulo-respuesta controlado por los núcleos nerviosos, localizados a diferente nivel medular:

    • Núcleo simpático → D10-L2 (nervio hipogástrico):
      • Estímulo alfa: contracción del cuello vesical.
      • Estímulo beta: relajación del detrusor.
    • Núcleo parasimpático → S2-4 (nervio pélvico): contracción del detrusor.
    • Núcleo pudendo → S3-4 (nervio pudendo): contracción voluntaria del esfínter externo.

    Se puede decir que el responsable de la continencia “inconsciente” es el simpático, por su acción a nivel del cuello; y el responsable de la continencia “consciente” es el pudendo, por acción sobre el esfínter externo cuando se tiene la sensación de micción inminente.

    La coordinación de los núcleos medulares la realiza un centro superior, denominado núcleo pontino situado en el mesencéfalo y que supone el auténtico núcleo de la micción. Éste informa a la corteza cerebral del llenado vesical y la necesidad de micción. La orden consciente de no activar la micción se controla por la inhibición del reflejo miccional (Martínez-Agulló E, 2000).

    Clasificación y causas

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    ¿Cómo se diagnostica?

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    ¿Cómo se trata?

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Bibliografía

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Más en la red

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Autoras

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Conflicto de intereses
    Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

    Para ver el texto completo debe de estar suscrito a Fisterra

    Estas son sus opciones

    ¿Necesita ayuda o más información? Llame al 932 415 960

    ¿Ya está registrado?

    Inicie sesión con su cuenta personal