Vacunas recomendables en adultos portadores del VIH
Fecha de la última revisión: 23/01/2012Introducción
Una de las complicaciones más frecuentes derivadas del estado de inmunosupresión de los pacientes VIH+ son las infecciones. Las infecciones oportunistas van a causar una gran morbimortalidad entre los sujetos VIH+ y el curso de las infecciones comunes va a ser más grave en este tipo de pacientes.
Ante la perspectiva de larga evolución de la enfermedad, pero con un deterioro progresivo del sistema inmune y sin conseguir erradicar el VIH, la producción de anticuerpos frente a patógenos infecciosos representa un factor defensivo de primordial importancia frente a infecciones diseminadas en el futuro. Por ello, la inmunoterapia precoz representa una de las medidas a tomar de mayor peso para el futuro de estos pacientes.
Debe quedar claro que ser portador del virus de la inmunodeficiencia humana no es una contraindicación para la vacunación, pero precisa de consideraciones adicionales a las del sujeto VIH negativo.
A la hora de decidir el tipo y momento de administración de una vacuna en este tipo de pacientes debe tenerse en cuenta:
- La magnitud de la respuesta de los anticuerpos se correlaciona con los niveles de inmunodeficiencia determinados por el número de linfocitos T CD4 +. Generalmente, los adultos infectados con porcentajes de linfocitos T CD4+ menor de 200 células/mm3 y los niños infectados con porcentajes inferiores al 15% tienen una peor respuesta serológica a la vacunación.
- Las personas infectadas por el VIH que desarrollan una respuesta inicial de anticuerpos a la vacunación sufren con mayor frecuencia una disminución/desaparición de los títulos de anticuerpos con mayor rapidez que las personas sin infección.
- Las vacunas vivas (víricas o bacterianas) suponen un riesgo mayor para estas personas, debido a la posibilidad de una replicación descontrolada de la cepa vacunal por lo que, en general, están contraindicadas. Existen algunas excepciones en evidencia que apoye su uso o si el riesgo de la enfermedad es mayor que el de la vacunación. En cualquier caso, el número de linfocitos CD4 + debe ser mayor de 200/mm3.
- En ocasiones, la vacunación puede producir un incremento de células sanguíneas periféricas infectadas por el VIH; este aumento de carga viral suele ser transitorio, volviendo a su estado basal en 4 a 6 semanas.
- Hay que tener en cuenta el entorno del paciente y la valoración del riesgo o conveniencia de vacunar a los convivientes como método indirecto de protección para el paciente VIH.
Para ver el texto completo de este documento debe de estar suscrito a Fisterra.com
Identifíquese
¿Ya está registrado?
Suscríbase
¿Todavía no está suscrito? Estas son sus opciones:
- Suscríbase para tener acceso ilimitado a Fisterra.com
- Prueba gratuita. Solicite una prueba gratuita
- Compruebe si ya tiene acceso a través de su institución
¿Necesita ayuda o más información acerca de las suscripciones? Llame al 902 888 740
Autores
![]() |
Raquel Zubizarreta Alberdi | Médica. Jefa del Servicio de Programas Poblacionales de Cribado |
![]() |
Elena Rego Romero | Médica. Técnico del Servicio de Enfermedades Transmisibles |
![]() |
Victoria Nartallo Penas | Médica. Técnico del Servicio de Enfermedades Transmisibles |
| Dirección General de Salud Pública. Consellería de Sanidade. Xunta de Galicia. España. |


