Brucelosis
Fecha de la última revisión: 29/08/2011
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¿De qué hablamos?
La brucelosis es un conjunto de enfermedades ocasionadas, tanto en el hombre como en los animales, por microorganismos del género Brucella spp. Son un grupo de pequeños cocos y cocobacilos gramnegativos aeróbicos, inmóviles y de crecimiento lento. Se reconocen actualmente nueve especies distintas de Brucella, siete de ellas afectan a animales terrestres (B. abortus, B. melitensis, B. suis, B. ovis, B. canis, B. neotomae y B. microti) y dos a mamíferos marinos (B. ceti y B. pinnipedialis). Las tres primeras especies se denominan “clásicas” y producen la brucelosis humana: B. mellitensis, que afecta fundamentalmente a cabras y ovejas, es la responsable de la gran mayoría de casos en España, ocasionando además los de mayor gravedad. B. abortus es el microorganismo implicado con mayor frecuencia en la brucelosis bovina y B. suis afecta primariamente al ganado porcino. Las restantes especies, o no revisten importancia en patología humana o no son patógenas para el hombre (Franco MP, 2007).
Brucella spp. es un parásito intracelular facultativo, sensible a la luz del sol, la radiación ionizante y moderadamente al calor. Es destruida por la cocción y la pasteurización, pero es resistente al frío y la desecación, lo que le permite mantenerse estable y facilitar la transmisión en forma de aerosol. Puede sobrevivir más de 2 meses en productos lácteos como el queso fresco y hasta 6 semanas en el polvo seco contaminado por orina infectada, secreciones vaginales o tejidos placentarios o fecales. La bacteria se destruye con facilidad con desinfectantes comunes.
La brucelosis es una zoonosis con una distribución universal y su presentación está relacionada íntimamente con la enfermedad en animales domésticos. La prevalencia global de la brucelosis en el ser humano es desconocida, debido a la imprecisión del diagnóstico y a la inadecuada comunicación a los sistemas de vigilancia epidemiológica en muchos países.
Afecta a 500.000 personas al año, especialmente en países del área mediterránea, península de Arabia, subcontinente indio, México, América Central y Sudamérica. La epidemiología de la brucelosis humana ha cambiado drásticamente durante la última década debido a motivos sanitarios, socioeconómicos y políticos. Áreas tradicionalmente endémicas han logrado el control de la enfermedad, surgen nuevos focos de brucelosis humana, en particular en Asia Central, y empeoran drásticamente la situación en algunos países del cercano oriente. Por otra parte, Brucella spp. figura en las listas de potenciales armas biológicas de los Center of Disease Control (CDC) en la categoría B (Pappas G, 2006).
La situación epidemiológica de la brucelosis en España ha experimentado una tendencia anual progresiva a la disminución a partir de 1990, coincidiendo con campañas de vacunación e intervención sobre la brucelosis animal en muchas regiones españolas. Es un zoonosis endémica en España catalogada como Enfermedad de Declaración Obligatoria. La distribución geográfica no ha variado apreciablemente, siendo las comunidades del centro y sur de la península las que tienen las tasas mayores y las de Cantabria y las mediterráneas las menores (Sánchez L, 2004).
La enfermedad tiene una cierta tendencia estacional (desde el mes de marzo hasta el comienzo del verano) relacionada con la biología de los óvidos, se asocia más frecuentemente al sexo masculino y entre los 31-40 años. Las vías de transmisión son, en el medio urbano, la ingesta de productos lácteos sin higienizar y, en el medio rural, el contacto con ganado enfermo.
El hombre puede infectarse por las siguientes vías (Rodríguez M, 2010):
- Ingestión: los vehículos son la leche, el queso y los derivados lácteos sin pasteurizar. La infección puede producirse a través del tubo gastrointestinal, pero es más frecuente su paso a través de la orofaringe.
- Contacto: con animales infectados o con sus productos. El germen puede penetrar en el organismo a través de la piel traumatizada, de la mucosa nasal y de la conjuntiva. Éste es el mecanismo más frecuente en el medio rural y se produce en pastores, veterinarios, matarifes, ganaderos y labradores. Puede llegar a ser el responsable del 60%-70% de todos los casos registrados.
- Inhalación: se ha descrito en trabajadores de la lana y de laboratorio clínico, a partir de polvo procedente de excretas secas o de lana de animales infectados.
- Inoculación: la inoculación de material infectado por Brucella spp. afecta fundamentalmente a veterinarios, matarifes y personal de laboratorio.
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Autores
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Juan Carlos Segura Luque | Servicio de Medicina Interna (1) | |
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Francisco Javier Polo Romero | Servicio de Medicina Interna (2) | |
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Mª Jesús Castaño Aroca | Unidad de Investigación (1) | |
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Mª Elena Navarro García | Unidad de Investigación (1) |
| (1) Complejo Hospitalario y Universitario de Albacete. Servicio de Salud de Castilla La Mancha (SESCAM). Albacete. España. (2) Hospital de Hellín. Servicio de Salud de Castilla La Mancha (SESCAM). Albacete. España. |


