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Sarampión, Rubéola y Parotiditis

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Actualizada el 24/03/2010.

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Elaborada por médicos con revisión posterior por colegas.
La información contenida en este folleto está basada en las Guías Clínicas de Fisterra y otras fuentes fiables.

Conflicto de intereses: Ninguno declarado.

Metodología de elaboración

 

Información para pacientes sobre la
Vacuna frente al Sarampión, la Rubéola y la Parotiditis

Las enfermedades y sus vacunas

El sarampión es una enfermedad viral que se caracteriza por presentar exantema, tos, enrojecimiento de mucosas, irritación ocular y fiebre. Puede complicarse con afectación de los oídos, neumonía, daño cerebral e incluso la muerte.

La parotiditis (paperas) causa fiebre, dolor de cabeza e inflamación de las glándulas salivares (parótidas, de ahí el nombre). En algunos casos la enfermedad es mas grave y se presenta con meningitis, inflamación y dolor en testículos y ovarios, y rara vez puede producir la muerte. Puede provocar esterilidad en el varón.

La rubéola es una enfermedad generalmente leve que se caracteriza por erupción, fiebre ligera y artritis (en especial en las mujeres). Si afecta a una mujer embarazada puede afectar al feto y producirle graves malformaciones congénitas.

 
¿Quién y cuándo debe vacunarse?
La vacuna frente al sarampión, la rubéola y la parotiditis está incluida en el calendario de vacunaciones infantiles, con una primera dosis que se aplica a los 15 meses y una segunda de los 3 a los 6 años de edad.

Además está recomendada en los adultos jóvenes no vacunados y que no han padecido el sarampión, la rubéola o la parotiditis. Específicamente deben de vacunarse frente a la rubéola las mujeres en edad de tener hijos; personas no vacunadas o que no han pasado las enfermedades y que son convivientes y contactos de enfermos (en las 72 horas postexposición).

Ciertos grupos de población podrían tener un mayor riesgo de exposición y transmisión de estas enfermedades por lo que también está recomendada la vacunación. Entre estos grupos se encuentran:

Personas que trabajan en instituciones educativas: estas instituciones constituyen potenciales áreas de alto riesgo para la transmisión de estas enfermedades. Los profesores y cuidadores de niños en escuelas infantiles, guarderías y de otros niveles educativos, nacidos después de 1970 deben estar correctamente protegidos mediante la administración de dos dosis de vacuna triple vírica siempre que se constate que no padecieron las enfermedades contra las que se vacuna.

Personal sanitario: el personal sanitario tiene un mayor riesgo de adquirir estas enfermedades que la población general. Las personas que trabajan en hospitales u otras instituciones sanitarias, deben estar debidamente protegidas frente al sarampión, la rubéola y la parotiditis, ya que pueden contraer y transmitir estas enfermedades a sus pacientes.

Viajeros internacionales: las enfermedades frente a las que protege la vacuna triple vírica son todavía endémicas en muchos países. Los viajeros a zonas endémicas que no estén inmunizados y en los que no se constate que padecieron previamente sarampión y parotiditis (los varones) y sarampión y rubéola (las mujeres) deben ser protegidos mediante la vacunación con vacuna triple vírica.

Personas infectadas por VIH: las personas infectadas por VIH tienen un mayor riesgo de complicaciones graves si contraen el sarampión. Los nuevos diagnósticos de infección por VIH, sean niños o adultos, sin evidencia de inmunidad frente al sarampión deben recibir la vacuna triple vírica, a menos que exista evidencia de inmunodepresión grave.
 
¿Quién no debe vacunarse?
Al igual que sucede con otras vacunas, no deben vacunarse las personas que se encuentren en las siguientes circustancias:

 - Personas con reacción alérgica grave a dosis previa o a alguno de los componentes de la vacuna. La vacuna utilizada normalmente puede desencadenar una reacción alérgica en las personas con anafilaxia (reacción alérgica inmediata y muy severa) a las proteínas de huevo, a la neomicina y a la gelatina hidrolizada. En los casos de reacción alérgica grave a alguno de esos componentes deben utilizarse vacunas que no los contengan, aunque dichas vacunas pueden no aportar una protección satisfactoria frente a la parotiditis. Estas personas deben informar a su médico de la presencia de este tipo de alergias severas.

 - Personas con enfermedades moderadas o graves, Deben esperar hasta su recuperación para recibir la vacunación.

 - Las mujeres embarazadas no deben recibir esta vacuna y, en general las mujeres deben evitar el embarazo en el mes siguiente a la vacunación. Aunque no se ha descrito ningún caso de afectación en el feto en mujeres que han recibido la vacuna sin saber que estaban embarazadas, al tratarse de una vacuna de virus atenuados, es una medida de precaución evitar su utilización durante el embarazo.

De modo particular, no deben vacunarse las personas que se encuentren en las siguientes circustancias:

 - Personas con algún tipo de inmunodeficiencia y/o que estén recibiendo terapia inmunosupresora incluyendo los corticoides a altas dosis, no deben recibir la vacuna triple vírica si se encuentran severamente inmunocomprometidas. Para reducir el riesgo de exposición y proteger a estos pacientes que no pueden ser vacunados, se administrará la vacuna a sus contactos familiares que no estén ya protegidosfrente a estas enfermedades.

 - Las personas infectadas por VIH deben recibir la vacuna si se encuentran asintomáticas o si tienen síntomas pero no están severamente inmunodeprimidas, siempre que no se tenga constancia de su protección.

 - Si se han administrado inmunoglobulinas en altas dosis o hemoderivados, se debe retrasar la vacunación en un tiempo variable dependiendo del producto concreto y la dosis recibida.

 - Las personas con historia de trombocitopenia o con púrpura trombocitopénica idiopática (PTI) pueden tener un mayor riesgo de desarrollar trombocitopenia clínica después de la vacunación. Los beneficios de la vacunación son normalmente mayores que los potenciales riesgos, siempre teniendo en cuenta que el desarrollo de trombocitopenia es más frecuente en caso de infección por sarampión o rubéola. Sin embargo, puede ser prudente aplazar la administración de la vacuna si el episodio de trombocitopenia tuvo lugar en las 6 semanas previas.

 - Leucemia: Las personas con leucemia en remisión no inmunes al sarampión, deberían recibir la vacuna una vez superado el intervalo de 3 meses tras la quimioterapia.

 

¿Qué efectos adversos puede ocasionar la vacuna?
Fiebre: es el síntoma más frecuente. Aunque los 3 componentes de la vacuna pueden causar fiebre, el componente sarampión el que con mayor frecuencia se asocia a este síntoma. Aproximadamente un 5-15% de los vacunados pueden desarrollar una temperatura superior a 39º C a los 7-12 días después de la inmunización, que suele durar 1-2 días. La incidencia de convulsión febril atribuible a la vacunación es de aproximadamente 7/100.000 niños vacunados.

Exantema transitorio leve: normalmente aparece entre los 7-10 días después de la vacunación y puede presentarse hasta en un 4-5% de los vacunados, con una duración aproximada de 2 días.

Trombocitopenia: es una complicación rara que puede presentarse hasta 2 meses después de la vacunación. Su frecuencia es de 1 caso/30.000 a 40.000 vacunados y su pico máximo de aparición puede estar entre las 2-3 semanas tras la vacunación. El curso clínico suele ser transitorio y benigno y se recupera completamente en los 6 meses desde su inicio. El riesgo de desarrollar trombocitopenia durante la infección por sarampión es mucho mayor que el riesgo después de la vacunación. Este riesgo puede ser mayor en aquellas personas que padecen púrpura trombocitopénica idiopática, especialmente en aquellos que presentaron una púrpura trombocitopénica después de la primera dosis de vacuna.

Artralgias y síntomas articulares: están asociados al componente rubéola, y es más frecuente en adultos jóvenes que en niños y especialmente en mujeres. Las artralgias pueden presentarse en un 25% de las mujeres adultas susceptibles, comienzan generalmente 1-3 semanas después de la vacunación y persisten entre 1 día y 3 semanas.

Reacciones alérgicas: erupciones y urticaria en el lugar de la inyección, son poco importantes y tienen una frecuencia muy baja (aproximadamente 0,6/100.000). Las reacciones anafilácticas inmediatas son extremadamente raras y se estiman en menos de un caso por millón de dosis administradas. Otras complicaciones como alteraciones neurológicas son muy raras y no existen evidencias de la relación causal.

Las sospechas de la asociación con otras enfermedades como el autismo, enfermedad inflamatoria intestinal… no han podido demostrarse o han sido descartada.
 
Para obtener más información:
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Su médico o enfermero.

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Los servicios de vacunación de la Consejería de Sanidad de su Comunidad Autónoma.

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En FisterraSalud:

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En otros sitios:

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Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades

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Vacunas.org

 
Autores: 
Raquel Zubizarreta Alberdi (1)
Arturo Louro González
(2)
(1) Sección de Enfermedades inmunoprevenibles. Servicio de Prevención de Enfermedades Transmisibles. Dirección General de Salud Pública. Consellería de Sanidade. Xunta de Galicia (España).
(2) Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Servicio de Atención Primaria de Cambre. SERGAS. A Coruña (España).

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Este artículo proporciona una visión general de este problema y puede no ser aplicable a todo el mundo.  Para averiguar si estos consejos pueden aplicarse a usted y para conseguir más información de este tema hable con su médico. 

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