Actualizada el
04/02/2007.
|
Más... |
|
Opciones para la página |
 |
|
 |
Tamaño de letra |
|
|
|
|
|
|
|
|
| Acerca de
esta página |
Elaborada por
médicos con revisión posterior por colegas.
La información contenida en este folleto está basada en las Guías Clínicas de Fisterra y otras
fuentes fiables.
Conflicto de intereses: Ninguno
declarado.
|
|
Metodología de elaboración |
 |
|
|
|
Información para pacientes sobre la hemodiálisis |
|
|
|
¿Qué es la hemodiálisis? |
|
Los riñones
tienen la función de limpiar la sangre de las sustancias
tóxicas y de los líquidos que le sobran, que se eliminan en
forma de orina, además de producir hormonas necesarias para el
organismo. Cuando en un paciente, por un problema de
insuficiencia renal aguda o crónica, los riñones dejan de
funcionar, la diálisis permite realizar mediante equipos
médicos, las funciones de los riñones.
Existen dos tipos diferentes de diálisis: hemodiálisis y
diálisis peritoneal. La hemodiálisis consiste en filtrar el
exceso de líquidos y las sustancias tóxicas del organismo
mediante el paso de la sangre del paciente por un filtro
periódicamente. |
|
|
|
¿Cuándo es necesaria la diálisis? |
|
Es necesario recurrir a la diálisis cuando los riñones ya no
son capaces de eliminar los desechos y el exceso de líquido de
la sangre en cantidades suficientes como para mantener sano al
paciente. Generalmente, esto ocurre cuando los riñones
funcionan al 5-15 % de lo normal. |
|
 |
|
¿Cómo funciona la diálisis? |
|
En el proceso de hemodiálisis, la sangre del
paciente se conduce entubada desde el organismo hasta una
máquina llamada “riñón artificial” en la que pasa a través de
un filtro de limpieza (dializador), en el que se produce el
intercambio entre el líquido del dializador y la sangre,
recogiendo las sustancias tóxicas de la sangre y aportando
otras beneficiosas, y retorna de nuevo al cuerpo.
A semejanza de los riñones sanos, la diálisis permite: |
- Eliminar las sustancias tóxicas, la sal y el agua en
exceso del organismo;
- Mantener el nivel adecuado de ciertas sustancias
químicas en la sangre.
- Contribuye a controlar la presión sanguínea.
|
|
Para poder llevar la sangre al dializador, es necesario
establecer un acceso vascular o entrada a los vasos
sanguíneos, para lo cual es necesaria una intervención local
de cirugía menor, generalmente en el antebrazo, por su mayor
accesibilidad y facilidad de manipulación en la diálisis.
Existen tres posibilidades: |
- La más habitual es la realización de una fístula,
uniendo una vena y una arteria del antebrazo. Es el método
más seguro, que dura más tiempo y tiene menos
complicaciones.
- Cuando no es posible realizar la fístula con los vasos
del propio paciente, se implanta un injerto, un vaso
artificial que une la arteria y vena del paciente.
- La tercera posibilidad, temporal, es la utilización de
catéteres externos, pero presentan mayor riesgo de
complicaciones (trombosis, infecciones), por lo que tienen
carácter transitorio, cuando la diálisis se debe a un cuadro
de insuficiencia renal aguda que se prevé pasajero, o
mientras se forma la fístula.
|
|
¿Dónde se lleva a cabo la hemodiálisis? |
|
La hemodiálisis puede llevarse a cabo en un centro sanitario,
un centro de diálisis o en el propio domicilio, de
acuerdo a las características del paciente, edad, lugar de
residencia, actividad laboral o de estudios. |
|
|
|
¿Cuánto tiempo dura cada tratamiento de hemodiálisis? |
|
En general, los tratamientos de hemodiálisis duran unas cuatro
horas, y se realizan tres veces por semana. El tiempo
necesario para cada sesión de diálisis depende de: |
- El grado de funcionamiento de los riñones del paciente.
- De la cantidad de líquido retenido entre una sesión y
otra.
- El peso, estado físico y situación de salud del
paciente.
- El tipo de riñón artificial que se utiliza.
|
|
¿Qué molestias puede provocar la diálisis? |
|
Cuando
empiece a dializarse, es posible que le resulten molestas las
agujas que se introducen en la fístula o injerto. La mayoría
de los pacientes se acostumbran a ello con el tiempo.
La aparición
de síntomas como calambres, dolores de cabeza, náuseas o
mareos, pueden indicar la necesidad de ajustar la velocidad de
la diálisis (enlentecerla), ajustar la concentración de sodio
o la temperatura en el líquido del dializador, adecuar las
dosis de los tratamientos hipotensores o adaptar las
recomendaciones de la ingesta calórica. |
|
|
|
¿Qué cuidados o medidas debe de adoptar antes y después de
la diálisis? |
|
Uno de los
aspectos más importantes, como en todo tipo de tratamientos
que exigen ir a un centro sanitario con frecuencia, para
someterse a sesiones de tratamiento, es planificar y organizar
las tareas diarias y el trabajo de acuerdo al calendario de
sesiones. Esta recomendación tiene especial importancia si,
por necesidades laborales o personales, debe de viajar.
La
preparación anticipada de las citas de las sesiones, la
puntualidad al acudir a las mismas, la realización de las
tareas cotidianas con tiempo, la dedicación necesaria al
cuidado personal y a la alimentación, le harán más tolerable
los inconvenientes de las sesiones de diálisis.
Acuda al
centro en medio de locomoción público, no se debe de conducir
ni antes ni después. Lleve ropa cómoda y según las
recomendaciones de su centro de diálisis.
Tras la
diálisis, se recomienda estar un tiempo en reposo, ya que es
habitual la sensación de cansancio durante unas horas. |
|
|
|
Recomendaciones nutricionales |
|
Uno de los
aspectos a controlar, necesariamente, en un paciente con
insuficiencia renal, es la ingesta de líquidos diaria, para
evitar su retención excesiva y la formación de edemas al no
poder eliminarlos en forma de orina. En general, la ingesta
diaria de líquidos recomendada en un paciente en hemodiálisis
es de unos 800 ml, ó 500 ml además de la cantidad de diuresis
residual que mantenga (es decir que si orina 500 ml puede
ingerir hasta 1000 ml).
Controlando
la ingesta de líquidos, se garantiza una ganancia de peso
entre sesiones de diálisis de 1,5 a 2 kg. Si la ganancia es
mayor, se debe forzar la diálisis aumentando las molestias de
la hemodiálisis y la dificultad de mantener el equilibrio
mineral en el organismo.
La dieta
debe ser pobre en potasio y en sodio.
Los
alimentos más ricos en potasio son las frutas, las legumbres,
las verduras, el cacao y los frutos secos. Por ello, se
recomienda limitar el consumo de frutas a dos piezas al día,
preferiblemente manzana o pera. Las legumbres deben de ponerse
a remojo el día anterior. A las verduras, se les aplicará
doble cocción, retirando el agua utilizada en cada cocción.
Así se elimina parte del potasio y los minerales de las
legumbres y verduras.
Se reducirán
en la dieta los frutos secos, el tomate y el cacao.
Para evitar
el aporte de sodio, los alimentos deben de cocinarse sin sal.
La dificultad de eliminar el sodio del organismo por el fallo
renal, conlleva la retención de líquidos, y la formación de
edemas, aumentando la carga de trabajo cardiaco, y pudiendo
provocar insuficiencia cardíaca.
Para mejorar
el sabor de los alimentos, se pueden utilizar condimentos como
las plantas aromáticas (tomillo, albahaca, romero…), las
especias (pimienta, nuez moscada…) o aceite y vinagre.
Debe de
eliminarse el alcohol de la dieta, reduciendo la ingesta de
grasas animales y grasas saturadas (aceite de coco o de palma,
por ejemplo). La mejor alternativa es el aceite de oliva. |
|
|
|
¿Cómo se debe de cuidar el acceso vascular? |
|
La necesidad de mantener en funcionamiento la fístula o la
prótesis para las sucesivas sesiones de diálisis, obliga a
tener un gran cuidado de la misma mediante: |
- El control (mediante palpación o audición) del
funcionamiento de la fístula, notándose una sensación de
vibración o calambre al palparla con los dedos, y
escuchándose un soplido al acercar el oído que son
producidos por el paso de la sangre siguiendo el ritmo del
corazón.
- Protegiendo el brazo de golpes y rozaduras. Debe
evitarse coger peso con el brazo de la fístula, o
comprimirlo con bolsos, relojes o pulseras.
- Se realizará una buena higiene del brazo con la ducha o
baño diario, hidratando la piel si es necesario.
- No extraer sangre o tomar la tensión arterial en el
brazo donde está la fístula o prótesis.
- Realizar los ejercicios con la mano y el brazo que le
indique su médico, para mejorar la circulación en la
fístula.
Debe de acudir al médico si se presenta alguno de los
siguientes síntomas: |
- Dolor, enrojecimiento, calor y/o inflamación en la zona
de la fístula;
- Sensación de cordón en la fístula;
- Desaparece el soplo o la vibración al palpar o escuchar
la fístula;
- Sangrado incontrolado;
- Aparición de moradura (hematoma) en la zona de la
fístula;
- Dolor y/o sensación de frialdad en la mano
correspondiente al brazo donde está la fístula o prótesis.
|
|
Otras recomendaciones en el paciente en hemodiálisis |
|
Es muy
importante para mantener el mejor estado de salud posible el
llevar un régimen de vida regular, cumpliendo cuidadosamente
con las recomendaciones dietéticas y de ingesta de líquidos.
Es
recomendable realizar ejercicio físico moderado, como paseos y
marchas.
Si se va a
realizar un viaje, es importante planificarlo con tiempo,
reservando las sesiones de diálisis en los centros
hospitalarios o de diálisis en las ciudades de destino.
Todo
paciente en hemodiálisis debe estar inmunizado frente a la
hepatitis B, controlando anualmente que se mantiene el
nivel protector de anticuerpos. Existen vacunas de la
hepatitis B específicas para pacientes en hemodiálisis que
contienen menor cantidad de aluminio y factores estimulantes
de la respuesta inmune. Otras vacunas de enorme importancia
son la vacuna antigripal que debe aplicarse todos los
años y la antineumocócica, además de la vacuna
antitetánica.
Una buena
estrategia vacunal puede ser aprovechar todos los años el
momento de la campaña de vacunación antigripal para realizar
el control de anticuerpos frente a la Hepatitis B y aplicar la
vacuna de la gripe y, si lo requiere, la dosis de la Hepatitis
B.
Cumplir
cuidadosamente con los tratamientos prescritos (dosis y
horarios) y no realizar ningún cambio sin consultar
previamente a su médico. |
|
|
|
¿La diálisis cura la insuficiencia renal? |
|
Existen
algunas situaciones de insuficiencia renal aguda que exigen
diálisis que son temporales (infecciones graves, accidentes…),
en cuyo caso, una vez superada la crisis de insuficiencia
renal, puede que no vuelva a ser necesaria la diálisis.
Sin embargo,
la situación más frecuente que requiere diálisis renal es la
de enfermos renales crónicos. Estos pacientes necesitarán
diálisis por el resto de su vida, hasta que puedan entrar en
un programa de trasplante renal.
España tiene
los índices más altos de donación de órganos del mundo y una
larga e intensa experiencia en trasplantes, siendo los más
frecuentes los de riñón.
Las
organizaciones de trasplantes de los servicios de salud de las
Comunidades Autónomas y las asociaciones de pacientes
trasplantados, ofrecen información acerca de cómo hacerse
donante, así como de los servicios y cuidados en los pacientes
trasplantados. |
|
|
| Para obtener más información: |
 |
En FisterraSalud:
|
 |
En otros sitios:
|
|
|
| |
Autores:
Equipo editorial de Fisterra
Médicos especialistas en
Medicina de Familia y en Medicina Preventiva y Salud Pública. |
|