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Punción lumbar
Actualizada 10/09/2006. - Técnicas en A.P. 2006.

Autores:

  Silvia Carballeira Brañas Médico Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria
Centro de Salud de Labañou, Sergas, A Coruña (España).
Información:
Elaborada con opinión de médicos y revisión posterior por colegas.
Conflicto de intereses: Ninguno declarado.

 

 
 ¿Qué es y para qué se utiliza la punción lumbar?
La punción lumbar es el procedimiento que consiste en la extracción de una muestra de líquido céfalo-raquídeo (LCR) mediante la punción con una aguja en la columna lumbar.

El LCR es un líquido que se encuentra rodeando al cerebro y la médula espinal, y se dispone en intimo contacto, por lo que se altera en muchos procesos patológicos que afectan a éstas. Además de proteger contra traumatismos, transporta nutrientes y elimina sustancias de desecho provenientes del SNC. Su estudio resulta útil para el diagnóstico de muchas enfermedades neurológicas, administrar medicaciones o contrastes.

  • Indicaciones diagnósticas:
    • Meningitis.
    • Hemorragias meníngeas.
    • Encefalitis.
    • Neuropatías.
    • Sífilis nerviosas.
    • Epilepsia.
    • Demencias de origen metabólico.
    • Síndrome de Gillain-Barré.
    • Esclerosis múltiple y sus variantes.
    • Linfoma, leucemia y otros tipos de tumores que involucran al cerebro y al SNC.
    • Hidrocefalia normotensa.
    • Hipertensión intracraneal benigna (pseudotumor cerebral).
    • Vasculitis.
    • Sarcoidosis.
    • L.E.S.
    • Poliomielitis.
  • Indicaciones terapéuticas:
    • Reducción de la P.I.C.
    • Administración intratecal de fármacos.
    • Administración de contrastes para estudios de imagen.
  • Contraindicaciones:
    • Absolutas:
      • Lesión intracraneal con efecto masa.
      • Compresiones medulares agudas que pueden ser agravadas con la punción lumbar.
      • Lesiones cutáneas, infección local u óseas de la región lumbar.
    • Relativas:
      • Alteraciones de la coagulación adquiridas o congénitas.
      • Trombocitopenia.
      • Malformaciones arterio-venosas de la médula espinal.

¿Cuándo se debe de realizar TAC antes de la punción lumbar?

  • En presencia de cuadros clínicos infecciosos agudos del SNC si existe:
    • Deterioro evidente del nivel de conciencia.
    • Crisis comiciales.
    • Focalidad neurológica.
    • Foco parameningeo (otitis, sinusitis, mastoiditis...).
    • Datos de HTIC o herniación progresiva.
    • Fondo de ojo no concluyente (cataratas, asimetría...).
  • Sospecha de meningitis subagudas – crónicas, encefalitis, absceso cerebral.
  • Sospecha de HTIC y/o lesiones intracraneales que produzcan efecto de presión o déficits neurológicos focales.
  • Sospecha de HSA.
  • Sospecha de carcinomatosis meningea.
 ¿Qué necesitamos?
   
 
 

Material necesario

  1. Equipo: médico, enfermera, auxiliar de enfermería.
  2. Material para mantener la asepsia:
    • Gorro.
    • Mascarilla.
    • Bata estéril.
    • Guantes estériles y no estériles.
    • Gasas estériles.
    • Antiséptico tópico de povidona yodada.
    • Apósitos estériles.
    • Paños estériles.
  3. Material para la aplicación de anestesia local:
    • Jeringa 5 ml.
    • Agujas SC e IM.
    • Solución anestésica: Lidocaína 1%.
  4. Trócares para punción lumbar: son agujas terminadas en bisel, cortante y poseen un fiador:
    • Lactantes niños: nº 22.
    • Niños y adolescentes: nº 22, 20.
  5. Tubos estériles transparentes.
  6. Manómetro de medición de LCR.
  7. Batea donde depositar los elementos utilizados y contenedores específicos.
  8. Etiquetas para las muestras y volantes para las peticiones.
  9. Venda adhesiva.
 ¿Cómo se hace?
   
 
 

Posición de decúbito lateral

 
 

Posición de sentado (Ver más)

 

 

Esquema de la punción

  1. Preguntar sobre alergias a anestésicos.
  2. Realizar el Consentimiento informado.
  3. Explicar procedimiento al paciente informándole que puede sentir cierto dolor durante la punción e incluso calambres pero que deberá de tratar de estar lo más quieto posible.
  4. Colocar la cama en posición horizontal a la altura que resulte cómoda para la persona que realice la técnica.
  5. Colocar  al paciente en la posición adecuada.  Flexionar al paciente para aumentar los espacios intervertebrales. Se puede colocar en:
    • Decúbito lateral: rodillas flexionadas y pelvis hacia los hombros, manteniendo plano de la espalda paralelo al suelo.
    • Sentado: hacer que el paciente se incline hacia delante colocando los brazos sobre una mesa.
  6. Lavado de manos.
  7. Colocarse mascarilla y guantes desechables.
  8. Limpieza zona lumbar.
  9. Desinfectar zona punción con povidona yodada con movimientos circulares de dentro hacia fuera de unos 40 cm  de diámetro y esperar unos 2 minutos.
  10. Preparar el campo estéril.
  11. Anestesiar zona punción con anestesia local (lidocaína). En los adultos lo médula espinal termina en el espacio intervertebral L1–L2 y la punción debe de llevarse a cabo por debajo de este nivel para evitar una lesión medular, para encontrar un espacio intervertebral seguro se debe localizar primero las crestas iliacas, a este nivel, palpar los proceso espinosos y localizar el espacio intervertebral a ese nivel L3-L4. La punción es un espacio más bajo L4-L5 ó L5-S1 en niños y neonatos a fin de no lesionar el cono medular que se haya más caído que en los adultos.
    El bisel de la aguja debe de estar paralelo a las fibras longitudinales de la duramadre o de la columna y la aguja deberá orientarse apuntando virtualmente hacia el ombligo apoyando el cono de la aguja de PL sobre la yema del dedo pulgar introduciéndose la aguja con ligera presión y lentamente de forma que se perciba todo los planos que atraviesa la aguja que serán: piel, fascia superficial, ligamento supraespinoso, ligamento interespinoso, ligamento amarillo, espacio epidural, duramadre y membrana aracnoides.
    La guía se va retirando con frecuencia para observar si en la aguja entra L.C.R.,  si no se obtiene liquido se volverá a colocar la guía en la aguja y se continuará avanzando o retirando la aguja.
    Si se encuentra una resistencia ósea se retirará la aguja al tej. subcutáneo y se redireccionará con un ángulo ligeramente diferente en dirección cefalocaudal.
  12. Cuando se obtiene L.C.R. aplicar el manómetro a la aguja para registrar la presión.
  13. Utilizar los tubos para recoger L.C.R. gota a gota, no se debe de acelerar la extracción.
    El volumen de L.C.R. a extraer depende de las determinaciones que se pidan, en general 2 – 4 ml (10–20 gotas) para laboratorio general y de 2-8 ml para microbiología.
  14. Identificar y enumerar por orden de salida las muestras del L.C.R: 1º Micro; 2º Anatomía Patológica; 3º: laboratorio general.
  15. Antes de retirar la aguja, reintroducir de nuevo el fiador para evitar la aspiración de la aracnoides o raíces nerviosas y presionar la zona con una gasa estéril durante 3-5 minutos, aplicar un apósito estéril.
  16. Colocar etiquetas en volates de peticiones y tubos y enviarlas, en caso de retraso en el envío conservarlas a temperatura de 2ºC-5ºC.
  17. Registrar la técnica.
  18. Lavado de manos.

 

 ¿Que hacer después de la punción lumbar?

No hay ninguna evidencia sólida proveniente de ensayos con asignación al azar para sugerir que el reposo en cama sistemático después de una punción dural es beneficioso. El papel de la administración de suplementos líquidos en la prevención del dolor de cabeza posterior a una punción dural sigue siendo incierto.

La tolerancia oral se iniciará tras la punción. Vigilar zona de punción por si aparece sangrado y constantes del paciente; así como la aparición de palidez, cefalea, nauseas, vómitos, nivel de conciencia, hormigueos, diuresis... Anotar realización de la técnica, las incidencias observadas, constantes del paciente, signos neurológicos y especificar número de tubos enviados y laboratorio de destino.

Complicaciones más frecuentes:
  • Cefalea post-punción: es la complicación más frecuente. Se desarrolla en las primeras 72 horas y termina a los 3–5 días, se debe a la pérdida excesiva de LCR en los espacios paraespinosos lo que ocasiona una hipotensión intracraneal con distensión y expansión de las venas intracerebrales sensibles al dolor. Se manifiesta como cefalea fronto-occipital de intensidad variable que aumenta al elevar la cabeza y también con el decúbito horizontal, se suele acompañar de nauseas, vómitos, vértigos y puede haber rigidez de nuca.
    Se trata con analgesia, en casos severos se pueden emplear metilxantinas y si persiste se recomienda usar un parche de sangre epidural.
    Se previene usando agujas de pequeño diámetro y atramaumáticas.
  • Radiculalgia: dolor por rozar una raíz, es habitualmente transitorio.
  • Dolor lumbar: frecuentemente temporal.
  • Diplopia por parálisis del VI par, es infrecuente.
  • Hemorragia (epidural, subdural y subaracnoidea): es rara si no hay trastornos de la coagulación.
  • Neumoencefalo: si se deja libremente la aguja y si el L.C.R. no fluye puede, por presión negativa, entrar aire en el sistema subaracnoideo.
  • Meningitis: ocurre si la  técnica es no aséptica o si existe infección en zona próxima a la punción.
  • Tumor epidermoide intraespinal: se produce como consecuencia de practicar una punción lumbar con una aguja sin fiador, la causa es un desplazamiento de un tapón de tejido epitelial hacia la duramadre.
  • Herminación cerebral: en casos de HTIC, complicación más grave y poco frecuente.
  • Lesión en médula espinal y nerviosa: para evitar esta complicación usar espacios por debajo de L4.
  • Reacción alérgica a la anestesia.
  • Pérdida auditiva: la disminución de la PIC ocasionada por el drenaje se transmite a la perilinfa a través de la cóclea y puede causar un empeoramiento de la audición.
 ¿Qué podemos observar?
Resultados normales:
  • Presión de apertura:
    • Neonato: 80-110.
    • Lactante: < 200.
    • Niño / adulto: 50-200.
  • Glucosa: la mitad de la glucemia sérica.
  • Apariencia clara.
  • Proteinas:
    • Neonato prematura: 65-150 mg/100 ml.
    • Neonato a término: 20-170 mg/100 ml.
    • Niño / adulto: 15-45 mg/100 ml.
  • Células leucocitarias:
    • Neonato prematuro: 0-25/mm³.
    • Neonato a término: 0-22/ mm³.
    • Niño / adulto: 0-5/ mm³.

Significado de los resultados anormales:

  • Presión:
    • Presión aumentada: por trauma o infección.
    • Presión disminuida: obstrucción del flujo de L.C.R. por encima del sitio de la punción, shock.
  • Apariencia:
    • Turbia: infección, proteínas en LCR, microorganismos.

    • Sanguinolenta: hemorragia, punción lumbar traumática.

    • Color marrón: proteínas en L.C.R., sangre vieja (más tres días en L.C.R.).

    • Si al realizar la punción aparece sangre que se aclara de forma progresiva será traumática  si se mantiene deberá sospecharse HSA.

  • Proteínas:

    • Proteínas : sangre en LCR, DM, tumores, trauma, polineuritis, procesos inflamatorios / infecciosos.

    • Proteínas : producción de la LCR rápida.

    • γ-globulina : Síndrome desmielinizante, Síndrome Guillain-Barré.

  • Glucosa:

    • Glucosa : Hiperglucemia sistémica.

    • Glucosa : Hipoglucemia sistémica, infección bacteriana o micótica, TB, meningitis, tumor, absceso, infarto cerebral, enfermedad desmielinizante.

  • Eritrocitos: Hemorragia, Punción lumbar traumática.

El LCR en las infecciones del SNC

  Aspecto Células Proteínas Glucosa
Normal Transparente No 0,15-0,45 1/2 de la sérica
Séptica Turbio Granulocitos +++ Disminuida
Virus Claro Linfocitos + Normal
Tuberculosis Variable Linfocitos +++ Disminuida

 

 Bibliografía

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