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Administración parenteral de medicamentos: la vía intravenosa (el goteo intravenoso)
Autores:  

Carolina Botella Dorta
Médico de Familia. 
C. S.  La Laguna-Mercedes.  Servicio Canario de la Salud.

 

Actualizada el 12/11/2004.

 Contenido  Más...
 
 

  Introducción
    Preparación del material necesario
    Preparación del medicamento a administrar
    Elección del lugar de la inyección
    Inserción del cateter y administración i.v.
    Bibliografía
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 Introducción

La vía intravenosa es una de las cuatro vías parenterales que existen para la administración de medicamentos lo cual, en atención primaria, se suele llevar a cabo de dos maneras:

A la hora de administrar una medicación se debe de actuar sistemáticamente, cumpliendo una serie de pasos:

 Preparación del material necesario para la administración intravenosa de los medicamentos

El material que se precisa es el siguiente (para más detalles ver “Administración parenteral de medicamentos: conceptos generales”):

 

El recipiente con la solución a perfundir suele ser una botella de plástico o de cristal, la cual posee un tapón de caucho que, a su vez, está protegido por un capuchón metálico o de plástico.  La capacidad del recipiente es variable (100ml, 250ml, 500ml, 1000 ml) y elegiremos una u otra según la situación en la que nos encontremos.  Para colgar el recipiente en el pie de suero emplearemos el sistema que traiga incorporado el cual suele ser, o bien una argolla, o bien una redecilla plástica (canasta).

La aguja de venopunción puede ser una palomilla o un catéter.  La palomilla (descrita en el documento “Administración parenteral de medicamentos: la vía subcutánea”), por su pequeño calibre, se emplea muy raramente en las venopunciones.  El catéter es un dispositivo que consta de las siguientes partes:

 

 

El fiador, como todas las agujas endovenosas, posee un bisel largo.  Los diferentes calibres y longitudes que puede presentar quedan reflejados en la tabla 1 (el color del cono de conexión que se indica es el más frecuente, pero puede variar según la casa comercial):
 

 Tabla 1. Tipos de catéteres endovenosos
Longitud Calibre Color del cono
25 mm 22G (0,9 mm) Azul
32 mm 20G (1,1 mm) Rosa
45 mm 18G (1,3 mm) Verde
45 mm 14G (2,0 mm) Naranja

 Elaboración propia

El sistema de perfusión es el dispositivo que conecta el frasco que contiene la solución a prefundir con el catéter.  Consta de las siguientes partes:
   
 

 Preparación del medicamento a administrar intravenosamente

Antes de realizar cualquier procedimiento hay que lavarse las manos y enfundarse unos guantes, que en este caso no es preciso que sean estériles.  A continuación haremos las siguientes actividades:

Cargar en la jeringuilla el medicamento que luego vamos a introducir en el suero.  Las instrucciones a seguir quedan explicadas en “Administración parenteral de medicamentos: conceptos generales”.

Introducir el medicamento en el suero.  Para ello retiraremos el capuchón protector, desinfectaremos con el antiséptico el tapón de caucho e inyectaremos el medicamento que previamente habíamos cargado en la jeringuilla.  En todo momento se ha de conservar la asepsia de las zonas estériles (en este caso el tapón de caucho y la aguja de la jeringuilla).

Conectar el sistema de perfusión con la botella:

En la aplicación de medicación por goteo intravenoso, además de preparar la sustancia a administrar, hay que calcular la velocidad de perfusión.  Para ello se debe de tener en cuenta que:
 

1 ml = 1 cc = 20 gotas = 60 microgotas

A partir de aquí podemos hacer el cálculo de la velocidad de perfusión mediante reglas de tres o aplicando directamente la siguiente fórmula:

Número de gotas por minuto = volumen a administrar en cc x 20 gotas / tiempo en el que tiene que pasar la perfusión expresado en minutos.

 

Número de microgotas por minuto = volumen a administrar en cc x 60 microgotas / tiempo en el que tiene que pasar la perfusión expresado en minutos.

Así, para administrarle a un paciente una perfusión de una ampolla de metamizol diluida en un suero de 100 cc en media hora, la velocidad de perfusión por minuto sería de 66’6 gotas por minuto (por aproximación, 67 gotas por minuto):

Número de gotas por minuto = 100 cc x 20 gotas/30 minutos = 66’6.

 
 Elección del lugar de la inyección para la administración intravenosa de medicamentos

A la hora de elegir el lugar para la venopunción hay que tener en cuenta una serie de factores previos:

 

Visión ventral del
Brazo derecho

 
 

Visión dorsal de
mano derecha

 

Las zonas donde se pueden administrar los medicamentos se localizan en las extremidades, prefiriéndose siempre la extremidad superior a la inferior:

A la hora de decidir el lugar de venopunción se ha de ir sin prisas, observando y palpando los diferentes trayectos venosos.  Se debe proceder de la siguiente manera:

 Inserción del cateter y aplicación intravenosa del medicamento

Los pasos a seguir son los siguientes:

Desinfectar el lugar de punción.  Para ello aplicaremos una torunda impregnada de antiséptico en el centro de la zona elegida.  Posteriormente y con un movimiento que dibuje una espiral hacia fuera, abarcaremos un diámetro de unos 5 cm.  Con ello “barreremos” hacia el exterior los gérmenes de esa zona de la piel, cosa que no conseguiremos si el movimiento que le imprimimos a la torunda es de derecha a izquierda o de arriba abajo.

Preparar el catéter.  Retiraremos la funda protectora con la mano no dominante.  Con la mano dominante sostendremos el catéter de la siguiente manera: los dedos índice y medio se apoyarán en las lengüetas, mientras que el pulgar lo hará en la cámara trasera.

Inmovilizar la vena a puncionar.  Colocaremos la mano no dominante unos 5 cm por debajo del lugar de punción y tiraremos de la piel en este sentido, así conseguiremos “aplastar” la vena contra el músculo subyacente, el cual actuará de plano duro.

Realizar la venopunción.  La punción de la vena se puede hacer mediante dos métodos: el directo (se punciona directamente sobre la vena) y el indirecto (se punciona la zona cercana al vaso y luego dirigimos la aguja hacia el trayecto venoso).  Insertaremos la aguja con el bisel hacia arriba, formando un ángulo de 30-40 grados con la piel.  Observaremos si retorna sangre hacia la cámara trasera del catéter, lo cual nos indica que la aguja ha entrado en la vena.  A continuación, disminuiremos el ángulo de la aguja, dejándola casi paralela a la superficie cutánea.  Finalmente y con un movimiento coordinado de ambas manos, canalizaremos la vena: la mano no dominante va introduciendo el catéter mientras que la mano dominante va retirando el fiador.

Conectar el catéter al sistema de perfusión.  Primero estabilizaremos el catéter con la mano no dominante, haciendo presión sobre la vena justo por encima del punto de inserción (así también evitaremos la salida de sangre).  Al mismo tiempo que estamos estabilizando el catéter con una mano, con la otra retiraremos el torniquete y conectaremos rápidamente el sistema de perfusión.

Asegurar el catéter a la piel.  Emplearemos el sistema de fijación de que dispongamos: esparadrapo, apósitos de las diferentes casas comerciales, etc.

Abrir la llave del sistema de perfusión y ajustar con ella la velocidad a la que queremos que pase la solución.

AGRADECIMIENTOS
Por las ilustraciones y su revisión crítica del texto, a Mónica Botella Dorta (Licenciada en Medicina y Cirugía.  Profesora de Enseñanza Secundaria del Instituto Los Gladiolos de Santa Cruz de Tenerife) y a Francisco Martínez Ramos (Médico del Centro de Salud de la Laguna-Las Mercedes).

 Bibliografía
  1. Artieda MC, Jiménez M.  Técnicas de venopunción.  En: Arribas JM, Caballero F.  Manual de Cirugía Menor y otros Procedimientos en la Consulta del Médico de Familia.  Madrid: Merck Sharp & Dohme; 1993.

  2. Esteve J, Mitjans J.  Enfermería.  Técnicas clínicas.  Madrid: McGraww-Hill Interamericana; 2002.

  3. Perry A, Potter PA.  Guía clínica de enfermería.  Técnicas y procedimientos básicos. 4ª ed.  Madrid: Harcourt Brace; 1998.

  4. Botella M, Hernández OM, López ML. Rodríguez A.  Cuidados auxiliares de enfermería.  Técnicas básicas de enfermería.  Administración de medicamentos.  Santa Cruz de Tenerife: Gobierno de Canarias, Consejería de Educación, Cultura y Deportes; 2002; p.435-60.


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