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Colocación de un colector de orina peneano
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Actualizada el 18/01/2005. |
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El colector peneano es una funda elástica que se desliza sobre el pene. Su extremo distal presenta un orificio al que se le conecta una bolsa de recogida de orina. Su extremo proximal queda fijado a la base del pene mediante un mecanismo específico: normalmente una tira circular o un apósito autoadhesivo. Actualmente también existen en el mercado colectores peneanos autoadhesivos en toda su longitud, por lo que no precisan fijación en la base del pene.
Los colectores peneanos están indicados como medida paliativa en aquellos pacientes incontinentes que todavía tienen vaciamiento vesical completo y espontáneo. Su utilidad a largo plazo es relativa, ya que su uso continuado puede provocar escoriaciones en la piel de la base del pene (este inconveniente está minimizado en los colectores autoadhesivos, que no precisan fijación), de ahí que sean especialmente útiles en periodos limitados de tiempo.
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Antes de llevar a cabo cualquier técnica hay que tener preparado el material que se va a emplear, que en este caso consiste en:
Colector peneano. En el mercado los hay de diferentes tipos (autoadhesivos o de fijación en la base del pene mediante una tira circular o un apósito) y de diferentes tamaños. Antes de proceder a su colocación hay que leer atentamente las instrucciones del fabricante (especialmente el modo de fijación a la base del pene si no es autoadhesivo). En cuanto al tamaño, puede venir especificado de varias maneras dependiendo de la casa comercial: tallas 1-5; tallas pequeña, mediana y grande; medidas de 25, 30, 35 y 40 mm.
Bolsa de diuresis con tubo de drenaje.
Gasas.
Útiles de aseo: jabón, toalla, jofaina con agua templada.
Guantes desechables.
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Para colocar un colector peneano hay que efectuar los siguientes pasos:
Lávese las manos.
Explíquele el procedimiento al paciente y solicite su colaboración.
Enfúndese los guantes desechables.
Dígale al paciente que se coloque en decúbito supino. Tape su cuerpo, dejando expuestos solamente los genitales.
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Fig. 1. |
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Fig. 2. |
Limpie los genitales con agua y jabón y séquelos cuidadosamente (se eliminan las secreciones que puedan irritar la piel del paciente y se facilita el deslizamiento del colector).
Sujete la bolsa de diuresis en el lateral de la cama, dejando la conexión accesible (se facilita su rápida conexión al colector).
Sujete el pene del paciente con la mano no dominante. Realice una ligera presión (disminuye la posibilidad de erección).
Con la mano dominante, coloque la base del colector sobre el glande del paciente y deslícelo suave y uniformemente hacia el extremo proximal del pene.
Asegúrese de que quedan 2.5 cm entre el extremo distal del pene y el tubo de drenaje del colector (evita el exceso de presión sobre el glande) (Fig. 1).
Fije el colector (si no es autoadhesivo) mediante la cinta específica alrededor de la base del pene. Con la cinta específica se asegura la sujeción a la piel y se evita la constricción de la zona, ya que este material se expande con los cambios de tamaño del pene. Por ese motivo, jamás debe usarse esparadrapo para fijar el colector, ya que este material no es expansible y puede causar constricción y reducción del flujo sanguíneo peneano.
Conecte la bolsa de diuresis al extremo distal del colector. Si el paciente está encamado, sujete la bolsa a la cama y si puede andar, sujétela a la extremidad inferior. Compruebe la ausencia de acodamientos en los sistemas de conexión y de drenaje (Fig. 2).
Quítese los guantes y lávese las manos.
Cuidados posteriores:
Compruebe la integridad de la piel del pene a los 30 minutos de la colocación del colector. Verifique el adecuado drenaje de la orina.
Cambie el colector y evalúe el estado del pene cada 24 horas.
AGRADECIMIENTOS
Por las ilustraciones y su revisión crítica del texto, a Mónica Botella Dorta (Licenciada en Medicina y Cirugía. Profesora de Enseñanza Secundaria del Instituto Los Gladiolos de Santa Cruz de Tenerife) y a Francisco Martínez Ramos (Médico del Centro de Salud de la Laguna-Las Mercedes).
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