| I. |
Respetar la vida humana y la dignidad de
la persona y el cuidado de la salud del individuo y de la comunidad, son
sus deberes primordiales. |
| II. |
Su primera obligación moral es la de ser
competente científicamente en el arte de la Medicina. |
| III. |
La beneficiencia, la no maleficiencia, la
autonomía y la justicia, encuadrados en el ámbito de la dignidad
humana y orientados por ella, serán los principios éticos que informen
su labor diaria. |
| IV. |
Al modo humano de enfermar se le exigirá
un trato también humano con los pacientes. |
| V. |
Deberá poseer ideas, valores y modos de
expresión provenientes del mundo del arte y las letras. |
| VI. |
Procurará en la medida de lo posible
empatizar en el trato con sus pacientes. |
| VII. |
Deberá ser consciente de sus deberes con
la comunidad, ya que existe una dimensión social del enfermar. |
| VIII. |
Tratará a sus colegas con la debida
deferencia, respeto y lealtad, sea cual fuere la relación jerárquica
que exista entre ellos, a la vez que transmitirá su saber de una forma
generosa. |
| IX. |
Reconocerá en los restantes profesionales
de la salud a sus verdaderos colaboradores que tienen derecho a ser
tratados como personas responsables y entendidas en las materias que le
son propias. |
| X. |
Tendrá el derecho a objetar
científicamente o en conciencia a las demandas irracionales o
antihumanas de sus pacientes u otros profesionales de la salud. |