|
¿Qué hace Manolito Gafotas, ese niño de
Carabanchel Alto, en una página como esta?. Podemos
preguntárselo a él:
- ¿Manolito?. ¿Qué es lo querías decirnos?.
"Bueno,
pues lo que quería yo contar aquí, y que empezaré por el principio
de los tiempos, era que un viernes por la tarde fui con mi abuelo al
ambulatorio, y que el doctor Morales le dijo a mi abuelo que lo de la
próstata no podía seguir así, que había que cortar por lo sano,
porque tenía una próstata que era un asco la próstata esa, cada
minuto que pasaba más grande. Mi abuelo se puso muy pálido y
cruzó las manos por delante de la misma próstata, a lo mejor porque
tenía miedo de que el médico cogiera un bisturí del cajón y le
pegara un tajo allí mismo. Pero no.
"Tranquilo", le dijo el doctor Morales adivinándole el
pensamiento, "se la quitaremos en el hospital y con anestesia,
como a todos los viejos."
Mi abuelo
salió del ambulatorio bastante triste y andando muy despacio.
-Abuelo -le
dije yo-, si te pesa mucho la próstata, apóyate en mi hombro para
que llevemos el peso entre los dos. Pero mi abuelo dijo que no andaba
despacio por el peso de esa próstata creciente, sino porque a los
abuelos, de vez en cuando, también les entra un miedo que te cagas.
[…].
Nos fuimos en
taxi porque mi abuelo dijo que con lo triste que estaba no quería
meterse en el metro; ya tendría tiempo en un futuro de estar bajo
tierra. Así es mi abu: un optimista nato."
Así es que, al abuelo de Manolito, lo ingresan en el
hospital de la Seguridad Social y Manolito nos cuenta lo que ve en la
habitación del abuelo, lo que le hacen las enfermeras, lo que le dicen
los celadores, lo que le pasa con el guardia jurado,... hasta que el
abuelo sale sano, y sin próstata, del hospital. Todo ello contado
desde el particular punto de vista de Manolito García Moreno.
|