El
tema es relativamente frecuente en el arte flamenco y holandés del s. XVII.
En él aparecen personajes populares, a los que se recurre para manifestar
una crítica y cuyos rasgos suelen exagerarse hasta la caricatura. La
acción transcurre al aire libre, excepto en el cuadro de
Steen, en
una especie de mercado. El paciente muestra una herida en su cabeza,
sometido a las manos de un matasanos, rodeado de ayudantes dispuestos a
corroborar el éxito de la operación y a propagar las alabanzas del falso
médico que luce ostentosamente su título, utillaje y artes, bajo la
implacable mirada satírica del pintor.
Los
cuadros parecen representar visualmente el proverbio: "Las cosas van
mal cuando el sabio va a casa de locos para operarse de su locura".
Algunos autores proponen como inspiración la frase hecha del neerlandés
"tiene una piedra en la cabeza" para referirse a quienes se comportan con
una conducta extravagante. Los curanderos que decían extraer "la piedra de
la locura" encontraban algunos clientes entre quienes sufrían de dolor de
cabeza.
En la
composición del cuadro de
El Bosco, al enfermo le extraen un tulipán lacustre de la
frente, tulipán que también está sobre la mesa, y que es símbolo del
dinero que va a parar a la bolsa del charlatán.
En el
cuadro aparece rodeado por una inscripción, que podemos ver en una
imagen de conjunto
de la tabla. La traducción de la inscripción es la siguiente: "Maestro.
Quítame pronto esta piedra. Mi nombre es tejón castrado", (castrado en el
sentido de tímido o simple).
Van Hemesen,
representa al supuesto médico extrayendo una piedra de la frente de un
paciente, en línea pictórica con el naturalismo caravaggiesco.