El puritanismo de la época permitió representar el
desnudo de una bella joven dándole un sentido moral muy del gusto de la
época (ver Ciencia y
Caridad). Muerta prematuramente, posiblemente a
consecuencia de los "excesos de una mala vida" (mejor sería
pensar que por hambre y tuberculosis), el médico que realiza la autopsia
parece sorprenderse de que esta mujer "de la calle" tuviese
corazón. En un juego de varias lecturas, el pintor incluso podría
querer explicar al público burgués de los salones que, incluso en las
personas de los estratos más bajos de la sociedad puede encontrarse un
buen corazón.