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Emma vive en la granja
de sus antepasados. A Max le acaban de informar de que le
queda muy poco tiempo de vida (tiene un cáncer de páncreas).
Una noche lluviosa, el coche de Max se estrella contra la
granja de Emma. Max solo sabe que tiene los días contados,
pero en realidad lo desconoce todo sobre la muerte. Para
Emma, la muerte forma parte de su existencia, pues ella misma
mata piadosamente a los cerdos que amorosamente cría. Emma y
Max deciden compartir sus vidas...
Según he oído siempre,
el verde es el color de la esperanza. La Real Academia
Española de la Lengua define como verde todo aquello que sea
“de color semejante al de la hierba fresca, la esmeralda, el
cardenillo, etc.”. La suerte de Emma es, sin duda, una
película en verde: verde porque se desarrolla en el campo;
verde porque aunque hay una fecha señalada para la muerte,
también existe la ilusión de vivir felizmente el tiempo que
queda. Si bien toda la película destila grandeza, me parecen
especialmente reseñables los siguientes momentos:
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La primera vez que
vemos cómo Emma mata a uno de los cerdos. Para ello se
dirige a un lugar especial de la granja, un prado con un
enorme árbol. Allí, bajo su sombra, Emma colma de besos y
caricias la cabeza y el cuerpo del animal. Cuando comprueba
que éste se encuentra tranquilo, empuña un afiladísimo
cuchillo que tiene escondido entre la paja y le corta el
cuello sin que la bestia emita un solo gemido. Mientras se
desangra, Emma no para de hablar, besar y acariciar al
animal.
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Las dos lágrimas que
corren desconsoladas por las mejillas de Max cuando el
médico le comunica la mala noticia.
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La primera vez que
Max observa, remedando nuestro propio asombro, cómo Emma
mata a los cerdos. Emma le dice: “cuando mi abuelo hacía la
matanza, los ataba de una cuerda y los sacaba
arrastrándolos..., era horrible..., ellos se resistían y no
paraban de chillar porque sabían lo que les iba a pasar...,
se tiene más miedo a saber que se va a morir que a la propia
muerte...”.
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La imagen de Emma
llevando, en sus fuertes brazos, el débil cuerpo de Max. Se
dirigen a ese lugar especial de la granja, bajo la sombra
del enorme árbol...
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