Un día el mundo de una
persona comienza a oscurecerse, el suelo que pisa se hace resbaladizo
sin explicación y el miedo da entonces sus primeras notas. “¿Por qué
se está disolviendo la realidad?” El pensamiento se quiebra en
innumerables fragmentos que se disgregan. “Su mirada ya no es igual.
Su respiración está siempre agitada” –dice una voz. La vida empieza
a desmoronarse sobre si misma. “¿Por qué has huido, razón
traicionera? ¡No ves que no puedo vivir sin ti!” Su alma se queda
sola, y, tal vez por el pánico y la angustia que siente, surge de ella
la violencia, la sangre, y hasta la muerte. “Todo está lleno de
cuchillas que me cortan a cada paso”.
¿Pesadilla? No. Es la realidad de la esquizofrenia. Roman Polanski,
Catherine Deneuve y el resto del equipo han sabido contárnosla sin giros
retóricos, sin concesiones a la comercialidad, firmes, duros. Gran
trabajo, señores, es terrible pero las cosas son así.