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La Medicina en
el Cine: Ficha técnica de la película |
Título: Las invasiones bárbaras
Dirección: Denys Arcand.
Guión: Denys Arcand.
Intérpretes: Rémy Girard, Stéphane Rousseau,
Marie-Josée Croze, Marina Hands, Dorothée Berryman,
Johanne Marie Tremblay, Yves Jacques, Pierre Curzi,
Louise Portal y Mitsou Gelinas.
Año: 2003.
Duración: 99 minutos. |
| Autora de la reseña:
Carolina
Botella Dorta |
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Estoy enfadadísima, así que primero voy a
hablar del argumento de la película, luego respiraré tres
veces y después intentaré seguir escribiendo comedidamente,
sin que mis palabras desprendan demasiados chispazos.
Canadá. Rémy, un profesor de universidad,
un intelectual, se encuentra en fase terminal. Después de
pasar unas horas en el pasillo de la sección de urgencias de
un gran hospital, es trasladado a una habitación que comparte
con tres pacientes más. Su esposa, consciente de la situación,
llama a su hijo, un exitoso ejecutivo que trabaja en Londres:
debes de venir de inmediato, esto se acaba. El padre
nunca se ha llevado bien con su vástago (yo siempre he sido
un socialista y he defendido lo público y él es la viva
encarnación del capitalismo), pero éste acude a la llamada
de su madre. El hijo está acostumbrado al mundo de los
negocios y además tiene mucho dinero así que consigue, entre
otras cosas:
-
que acondicionen una habitación que hay
libre en una de las plantas del hospital para que su padre
sea trasladado allí.
-
reunir a los mejores amigos de su padre
(incluidas sus dos mejores amantes) para que lo
acompañen durante el tiempo que le queda de vida.
-
comprar y suministrarle a Rémy la heroína
necesaria para que éste no sufra.
-
trasladar a todo el grupo a la casa del
lago que tiene uno de los amigos de su padre. Allí el
paciente muestra su deseo de terminar plácidamente con su
vida, cosa que consigue después de que le hayan suministrado
la dosis necesaria de heroina.
Ya lo dije antes: estoy muy enfadada y,
cuando una se encuentra así, echa por la boca lo que se le
ocurre, así que lo siento si saltan chispazos pero hoy me
parece que no voy a ser comedida. Qué quieren que les
diga... Estaba viendo la película, estaba escuchando los
diálogos de alto nivel de los protagonistas –personas
cultas y leídas- y todo me parecía absurdo, casi cínico. El
mundo no es así o, no al menos el mundo del 99,9% de las
personas. ¡Claro que quiero que los pacientes no sufran, que
tengan intimidad y que puedan morir dignamente! Pero la
historia de este señor, de este Rémy, lo único que ha hecho ha
sido restregarnos en la cara lo que ya sabemos, la
desigualdad. Y esto, la desigualdad, es algo horrible pero,
tratándose de la salud, todavía es aún peor. Allí estaban Rémy
y sus amigos comiéndose un sabroso plato de pasta que habían
preparado en la cocina de su habitación privada hospitalaria y
yo no hacía más que acordarme de las primeras imágenes de la
película, la de los pasillos de urgencias... De verdad que
estoy rabiando... Por otro lado, cuando vi la película en el
cine hace cuatro años, ¿por qué no experimenté ninguno de
estos sentimientos? ¿Estaba ciega? ¿Tanto he cambiado? ¿Es
por eso que estoy tan malhumorada? |