Parece difícil convertir en imágenes la maravillosa
novela de Martin Winkler. Sin
embargo, Michel Deville lo consigue. Con todo, aconsejo leer
primero la novela.
El personaje de Sachs parece un tanto
"plano", dejando traslucir poco sus emociones
interiores. La relación de amor con Pauline no sigue nada la
novela y pierde su profundidad, quedando en una relación más explosiva
y pasional. Con todo, muy recomendable para ver el trabajo de un
médico general (de Francia o de cualquier lugar). Muy logrados
algunos personajes: el marido de la Sra. Renard, el joven del gel
anestésico, la madre de George, el marido de la enferma terminal,...