A. J. Cronin (Escocia
1896 – Suiza 1981) nos cuenta la historia de un médico que recibe el
encargo de acompañar a un paciente en un viaje desde los Estados Unidos
a la isla del Caribe en la que este vive. Parece una novela de
aventuras, ¿verdad? En parte lo es. (Recuerdo que el autor fue cirujano
de barco en su juventud)
Aunque los personajes de
esta cosa exótica dan para más: El Doctor Murray, protagonista de la
novela, está trazado como un joven recto, un poco santón, y algo
paternalista para los ojos de un médico de hoy. Mary, “su enfermera”, es
un personaje lleno de frescura y sensualidad, además de inteligente;
atractiva ¿no? (más tensión para el Dr. Murray). El paciente,
multimillonario, escéptico, y su oronda esposa, dueña de la voluntad de
él aunque no lo aparente. Natalie, la alocada hija del paciente, y su
marido, un alcohólico despreciado por su suegro al que su mujer todavía
ama. Y el personaje que hace desenlazar todas las tramas, el Doctor da
Souza, “El Doctor Nativo”, un hombre refinado, culto, que alberga
peligrosas ambiciones: lidera una revolución comunista, en la que emplea
como arma nada más y nada menos que ¡cepas seleccionadas de V. cholerae!
Aventuras, amores, medicina, tensiones, intrigas políticas. En todo
esto está lo mejor y lo peor de la novela: Pasan muchas cosas, tal vez
demasiadas, y por eso alcanzan con dificultad la intensidad que sería
deseable.