En cierto modo autobiográfica, narra la vidad de
Philip, el protagonista, un muchacho cojo que, desde la muerte de sus
padres, está al cuidado de un clérigo, familiar suyo. Decide
estudiar medicina en Londres. Su sueño es ser médico de algún
barco y recorrer el mundo. Tiene un buen rendimiento los primeros
años, hasta que conoce a una chica, camarera en una casa de comidas.
Impresionado por la pobreza de la joven, y cada vez más enamorado,
Philip se esfuerza en ayudarla. La chica decide aprovechar el dinero de
Philip mientras dura pero su falta de juicio y el defecto físico del
protagonista son un obstáculo para que ella pueda enamorarse.
Philip acaba arruinándose al invertir en bolsa arriesgadamente.
Tiene que abandonar sus estudios y conoce el lado más duro de la vida:
la pobreza, el hambre, los dormitorios colectivos,..
Afortunadamente, logra un miserable empleo de dependiente en un almacén
de telas, que únicamente le permite sobrevivir (que no es poco).
Un golpe de fortuna, en forma de herencia, le permite reanudar sus
estudios. Lo vivido le permite comprender mejor el sufrimiento y
el desvalimiento de los pacientes ingresados en las salas del hospital.
En el hospital conoce a un hombre particular que representa la
alegría de vivir y la visión optimista de la vida, a pesar de la
estrechez económica. Su carácter parece contagiarse a toda su
familia. Philip conoce a la familia y acaba casándose con una de
las hijas. Al terminar sus estudios, decide establecerse como
médico rural en un pueblo de pescadores. Cree haber encontrado,
al fin, la felicidad y la serenidad.