Guías Clínicas      Ayuda en consulta      Medicamentos      Formación      Biblioteca virtual      Tienda 
 El lado Humano - La Medicina en los Libros y la Literatura
 Eutanasia y cine  Mapa    Buscador Avanzado
 

 

 

 La Medicina en los Libros y Literatura
Título: Eutanasia y cine
Autor: Benjamín Rivaya, Ricardo García Manrique y Víctor Méndez Baiges.
Editorial: Tirant lo Blanch, Valencia, 2008.  138 páginas.
Autora de la reseña: Carolina Botella Dorta
 

Un libro interesantísimo.  Lleno de contenido reclama, durante y después de su lectura, una reflexiva y pausada asimilación.  Tres estudios.  Tres estilos.  Tres acercamientos diferentes al asunto de la eutanasia. 

¡NO HAY SALIDA!  EUTANASIA Y CINE.  BENAJMÍN RIVAYA

Benjamín Rivaya dedica su ensayo al cine de la eutanasia.  En él aborda de manera crítica y extensa los siguientes ítems:

Trilogía cinematográfica de la eutanasia: Las invasiones bárbaras, Mar adentro, Million Dollar Baby.

  • Pero ¿qué es la eutanasia?
  • La asociación DMD versus la Iglesia Católica.

Otra filmografía sobre la eutanasia.

  • El cine del suicidio.

  • Y algunas referencias a la deshumanización de la medicina y el encarnizamiento terapéutico en el cine.

  • Hitos para una historia del cine de la eutanasia.

  • Tópicos del cine de la eutanasia.

¿Un cine contra la eutanasia?

  • Capra, el suicidio y la eutanasia.

  • Cuidados paliativos en el cine.

  • Una mirada realista sobre la eutanasia: Sydney Lumet.

  • Eutanasia, cine antropológico y de ciencia ficción.

Una conclusión y algunos temores.

¿Nos ha enseñado algo el cine sobre la eutanasia?  Algo muy importante, creo yo: el cambio que respecto a esta práctica se está produciendo o se ha producido en la mentalidad social, que hoy parece que emite un juicio favorable sobre la misma.  El cine, además, parece que trabaja en la misma línea de afianzar esa tendencia.  ¿Ha servido para hacer la luz donde antes había oscuridad?  Evidentemente, no.  Del recorrido expuesto, sin embargo, pueden extraerse algunas conclusiones.  Unas, compartidas por todos: 1) La condena del encarnizamiento terapéutico.  2) La necesidad de desarrollar los cuidados paliativos.  3) La necesidad de implantar instituciones donde los enfermos terminales sean tratados adecuadamente.  Otras, que lo único que hacen es reafirmar la complejidad del problema: 1) Los seres humanos tienen o deberían tener derecho a una muerte digna, incluyendo el derecho a la eutanasia activa en caso de grave sufrimiento […]  2) Reconocer ese derecho (y si es un derecho no puede dejar de reconocerse) es muy arriesgado (es decir, existe riesgo serio de que traiga consigo la vulneración de otros derechos, de los derechos de otros) es muy arriesgado –decía- en sociedades tan envejecidas como las nuestras, precisamente las sociedades en las que hoy día se solicita la eutanasia.

MILLION DOLLAR BABY.  RICARDO GARCÍA MANRIQUE

¿Se puede volver a ver una película cuatro años después sustituyendo la imagen por la palabra?  Desde luego que sí.  Además -¡oh deliciosa sorpresa!- no solo veremos, sino que también sentiremos.

Ricardo García en su ensayo analiza de manera muy sensible varios aspectos de la película de Clint Eastwood, pero hace especial hincapié en dos  cuestiones: la importancia del contexto y el carácter íntimo de la decisión eutanásica.

El equilibrio, concepto central de la película, tardará en consumarse, pero se ve venir, porque la sincronía entre los tres personajes […] resulta inmediata […].  La tríada que componen las nociones de equilibrio, compromiso y fidelidad […] permite comprender de forma cabal la parte final de la película, que es la que contiene todo lo directamente relacionado con la eutanasia y que, por tanto, se supone que debería interesarnos prioritariamente aquí, y así es, pero ya veremos cómo una de las enseñanzas de la película en relación con la eutanasia es que, para comprender mejor su sentido, hay que ponerla en su contexto; y el contexto, cuanto más extenso y profundo, mejor.  Es decir, que para comprender la parte final de la película hay que verla entera, y al verla lo que se ve es una historia de equilibrio, compromiso y fidelidad, desde el principio y también en particular en esa parte final […].

Observo dos aspectos de la cuestión que pueden resultar de interés […]: la importancia del contexto […] y el carácter íntimo de la decisión eutanásica, es decir, su carácter personal e intransferible, por mucho que alrededor del agente se muevan, gesticulantes, legisladores, jueces, sacerdotes y médicos […].  No da lo mismo cuándo ni cómo se muere.  Todos los que valoran una vida libre, autónoma o independiente aceptarán de buen grado que el acto de morir debe ser también, en la medida de lo posible, el resultado de una decisión de ese carácter, sobre todo de una decisión que permita que ese acto final no contradiga toda la trayectoria vital anterior: queremos morir como hemos vivido, porque morir es vivir todavía.

SALIDA, VOZ Y EUTANASIA.  VÍCTOR MÉNDEZ BAIGES

¿Ustedes habían oído mencionar alguna vez a Albert O. Hirschman?  Yo les aseguro que no.  Víctor Méndez nos habla de la evolución de las ideas sobre la eutanasia en los últimos años y de la explicación que se le puede dar a este proceso a través del modelo de la salida y la voz.

Albert O. Hirschman publicó en 1970 un libro titulado Salida, voz y lealtad.  Respuestas al deterioro de empresas, organizaciones y estados.  La idea fundamental de este texto es que, ante el deterioro de una relación, el individuo puede hacer básicamente dos cosas: o bien hacer oír su voz y quejarse, o bien simplemente marcharse.  Según este autor, aunque los mecanismos de la salida y de la voz pueden combinarse de diferente manera, en general siempre va a predominar uno de ellos.    Sin embargo, a principios de los años noventa –a raíz de la caída del muro de Berlín-, Hirschman volvió a reformular su modelo para las relaciones entre la salida y la voz, centrándose ahora en la forma en la que ambas pueden convivir entre sí para arreglar un deterioro.

Durante el siglo pasado la muerte dejó de ser un acontecimiento esencialmente doméstico para transformase en un proceso técnico y hospitalario.  Había una administración médica de todo el proceso de morir en la que, tras la introducción de avances técnicos espectaculares, ni los pacientes estaban autorizados a decidir por sí mismos sobre el momento de abandonar la vida ni tan siquiera podían rechazar el tratamiento en todos los casos.  Se puede afirmar que en estos momentos la institución vida humana carecía de salida y de voz.  Sin embargo, como bien nos señala Méndez, ni siquiera ese modo tecnológico de morir –tan férreamente sometido al poder de la técnica- carecía de contradicciones.  Se estaba preparando, por tanto, la inevitable cooperación entre la salida y la voz.  Y esta cooperación se manifestó, primero, con una reivindicación del derecho de salida -especialmente en Holanda- para que luego fuera haciendo su aparición la voz: Lo significativo […] fue la manera en la que el aumento de la salida fue induciendo progresivamente la aparición de la voz, según el modelo de cooperación entre las dos que Hirschman comprobó en el caso de la RDA. Noticias en la prensa, sociedades en defensa de la eutanasia y de la muerte digna […], manifiestos, libros académicos y no académicos, sentencias de los tribunales, modificaciones legales, películas de éxito, sirvieron como canales para expresar la insatisfacción pública que causaba el incremento de la salida y la necesidad de responder ante él […].  Ya que tanto la salida como la voz pueden ser consideradas como “dos ingredientes básicos y complementarios de la libertad democrática”, y puesto que el totalitarismo médico tendió a restringir ambos por igual, en lo que posiblemente constituya el mejor anuncio de su próximo final pudo verse a ambas expresiones de libertad, la privada de hacer por uno mismo y la pública de cooperar con otros, manifestarse de forma conjunta y co-implicarse: la salida acabó induciendo la voz.

 

Publicidad

 
 
 
 

Buscar o comprar
un libro...

 

Arriba  
© 2008 fisterra.com Imprimir Página Tamaño de letra pequeño Tamaño de letra normal Tamaño de letra grande Mis Datos | Contacto-Sugerencias | FAQ's |Condiciones de uso | Política de privacidad | Aviso legal