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Miguel
Gallardo (Lérida, 1955) colabora habitualmente como ilustrador
para el periódico La Vanguardia así como para otros periódicos
y revistas nacionales e internacionales. Ha ganado dos
premios del Salón del Cómic de Barcelona y un Premio de la
Crítica de la revista Serra D’Or (2006) por ¿Qué le pasa a
este niño? (una guía para conocer a los niños con
discapacidad). Además, es uno de los creadores de Makoki, el
famoso personaje de cómic.
Dice el autor
en la primera página de su libro:
María vive
con su madre en Canarias, a 3 horas en avión de Barcelona,
donde vivo yo. A veces nos vamos de vacaciones los dos juntos
a pasar una semana en algún resort del sur de Gran Canaria
frecuentado por alemanes y otros guiris. Esta es la historia
de uno de esos viajes, volviendo de Barcelona y aprovechando
los últimos días del verano en uno de esos hoteles. En esos
viajes María y yo hablamos, reímos, hacemos listas de gente y
comemos hasta hartarnos.
María tiene
12 años, una sonrisa contagiosa, un sentido del humor especial
y tiene autismo.
Miguel
Gallardo está acostumbrado a comunicarse visualmente con su
hija y quiere compartirlo con nosotros. Así, en blanco, rojo
y negro –los tres colores que emplea en su obra- y de una
manera dinámica y muy clara –para que también María lo pueda
comprender-, nos vamos de vacaciones con padre e hija. Y eso,
que debiera ser algo sencillo, se convierte generalmente en
una aventura salpicada de dificultades, pues el entorno social
no se encuentra cómodo ni está preparado para lo que se sale
de la norma:
Caras que
no me gusta ver en las personas que miran a María (aquí
Miguel Gallardo dibuja 7 rostros). Son las caras que pone
la gente cuando, por ejemplo, se pone a berrear en el comedor
porque se ha puesto nerviosa o porque no la dejo comer
deprisa. Esas caras a veces me ponen triste y a veces me
joroban.
Sin embargo,
María es cariñosa y además tiene una memoria extraordinaria
para recordar a la gente. Para conocerla, solo hace falta
acercarse:
Un muro
invisible rodea a María cuando la gente la ve por primera vez
o se cruza con ella. Un muro de miedo a lo desconocido y de
extrañeza. Nadie sabe qué hacer ni como comportarse al
principio, sin embargo, la gente que llega a conocerla, aunque
sea fugazmente, queda encantada al ver que el muro que han
levantado no es tan alto. Bien es cierto que María tiene los
sentidos muy sensibles para el rechazo, sólo se acerca al que
está dispuesto a prestarle un poco de atención y escucharla.
He conocido a personas enamoradas de María tan sólo por
hablar con ella un rato y ver como no es difícil comunicarse.
María es
directa, sin dobleces y confía en (casi) todo el mundo y si te
sonríe… ¡estás en el bote! Pero cuidado amigos…María no es
para pusilánimes, si no le gustas (o le gustas mucho)... ¡te
pellizcará fuerte!
Porque, como
proclama una de las camisetas de la protagonista de este libro
ella, simplemente, es “única, como todos los demás” (I’m
unique just like everyone else).
- Sellin B. quiero dejar de ser
un dentrodemi. Barcelona: Círculo de Lectores y Galaxia
Gutenberg, 1993; 159 y 206.
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