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Definición |
Entendemos por “Vulvovaginitis” los diferentes grados de inflamación de la vulva, la vagina y el tejido endocervical ectópico,
que se puede acompañar de leucorrea, prurito, escozor, disuria y dispareumia.
Se diagnostica aproximadamente en el 25% de las mujeres que acuden a la consulta
por un problema ginecológico. Más de la mitad de los casos son de origen infeccioso, en los que la transmisión sexual ocupa un papel importante.
Los restantes se deben a otros procesos, como reacciones alérgicas,
traumatismos,
problemas hormonales...etc. En ocasiones estas causas se
encuentran solapadas, el diagnóstico es mas difícil y el
proceso puede cronificarse.
Las vulvovaginitis pueden ser infecciosas o no. Entre las infecciosas
destacan las causadas por tricomonas, las candidiasis, la vaginosis
bacteriana (las 3 que se abordan en esta guía) y las causadas por otros
microorganismos (Herpes, gonococo, clamidias...) que se abordan en otros capítulos de la sección.
Las no infecciosas suponen el el 15% de las vulvovaginitis. Todo lo que produce un aumento del
pH vaginal (hipoestronismo, lavados vaginales, menstruación...) favorece la inflamación.
Entre sus causas principales destacan las producidas por: Reacciones alérgicas (espermicidas, ropa interior, productos de higiene íntima...); traumatismos (cuerpos extraños, maniobras masturbatorias...); factores térmicos; hormonales (hipoestronismo-vaginitis atrófica, produciendo sequedad vaginal, prurito, disuria, dispareumia...); factores neoplásicos, e iatrogenia (DIU, pesarios, productos químicos...). Todos éstas se suelen corregir al desaparecer las causas que las producen. Por ejemplo: tratar el hipoestronismo con pomadas y óvulos; corregir alteraciones endocrinas; cambiar de método anticonceptivo; y detectar cuanto antes patologías graves (carcinoma vulvar).
Aunque existe escasa correlación entre la clínica y el
diagnóstico las características del flujo vaginal pueden ser
orientativas (Tabla I)
| Tabla I. Características del flujo vaginal según la causa |
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Cantidad |
Color
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Consistencia
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Olor
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Candidiasis
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Escasa-moderada |
Blanco-amarillento |
Grumosa |
Indiferente |
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Tricomonas
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Aumentada |
Amarillo-verdoso |
Espumosa |
Maloliente |
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Vaginosis
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Moderada |
Blanco-grisáceo |
Homogéneo-adherente |
Maloliente |
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| Puntos clave |
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El
tratamiento inicial de la candidiasis vulvovaginal debe hacerse con agentes
tópicos (azoles) o con Fluconazol oral. En la embarazada sintomática está indicado el tratamiento
con Clotrimazol
en crema 2% (5 gr/ día 7-14 días) u óvulos (100 mg/ día durante 7 días) 1 ó 2
semanas >>> |
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En las candidiasis recurrentes (4 ó más episodios/ año) hay que controlar los
factores predisponentes (poco conocidos) y descartar enfermedades subyacentes como la diabetes.
En estos casos es recomendable el tratamiento oral >>>
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La pauta más recomendada para el tratamiento
de la tricominiasis es la de 2 grs. de Metronidazol por VO
en dosis única, ya sea hombre o mujer.
Debe tratarse también a la pareja. Puede
usarse en caso de embarazo o lactancia,
aunque en estos supuestos es prudente
evitar las pautas con dosis elevadas >>>
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En la vaginosis bacteriana está indicado tratar
a mujeres sintomáticas con Metronidazol
oral: 500 mg cada 12 horas durante 7
días. En caso de recurrencias es
aconsejable prolongar el tratamiento
10-14 días >>>
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