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 Guías Clínicas - Pruebas funcionales tiroideas
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06/11/2009 - Guías Clínicas 2009; 9 (35).

Autor:
Grupo Fisterra [ Acerca de... ] Especialistas en Medicina de Familia y Medicina Interna.

 

Información:
Elaborada con opinión de un experto y revisión posterior por colegas

Conflicto de intereses: Ninguno declarado.


  Tabla de contenidos: 
Índice
¿De qué hablamos?
¿Qué determinaciones son útiles?
¿Cuándo solicitar pruebas tiroideas?
Bibliografía
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 Puntos clave
El estudio de la función tiroidea vendrá determinado por una anamnesis y exploración física previas adecuadas que nos van a orientar en la sospecha diagnóstica y en el tipo de estudios funcionales a realizar  >>>
La determinación de TSH es el test inicial y más útil para el diagnóstico de alteraciones funcionales tiroideas >>> 
La T4 libre debe hacerse cuando la TSH esté alterada >>>
Los anticuerpos antitiroideos deben hacerse sistemáticamente en los casos de hipotiroidismo >>>
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 ¿De qué hablamos?

La patología tiroidea está constituida por un grupo de trastornos de prevalencia elevada, mas frecuente en el sexo femenino y cuando existen antecedentes familiares. Las manifestaciones clínicas son variadas y de instauración lenta, generalmente inespecíficas, por lo que es frecuente que el diagnóstico sea casual.

El tiroides se encarga de producir las hormonas tiroideas: T3 (triyodotironina) y T4 (tiroxina). El estímulo para la secreción de hormona tiroidea proviene de la TSH ( Hormona estimulante del tiroides) hipofisaria, que a su vez viene regulada por la TRH hipotalámica (hormona liberadora de tirotropina). Las cantidades de T3 y T4 circulantes van a ejercer inhibición tanto de la secreción de TSH como su estimulación por la TRH a través de un mecanismo de feed-back negativo.

La T3 es producida en un 20-25% en la glándula tiroidea, el resto proviene de la desiodación de la T4 en los tejidos periféricos.

En sangre las hormonas tiroideas se encuentran ligadas a proteínas transportadoras, siendo la TBG (globulina transportadora de Tiroxina) la más importante.

El estudio de la función tiroidea incluye anamnesis y exploración física detalladas que orienten acerca de la sospecha diagnóstica y en el tipo de estudios realizar.


 ¿Qué determinaciones son útiles?

TSH: es el test inicial y la determinación más útil para el diagnóstico de alteraciones funcionales tiroideas (Surks M, 1990; Alberta Medical Association, 2008). Se utiliza como método de screening en la población de riesgo de padecer enfermedad tiroidea. Junto con los hallazgos clínicos permite diagnosticar a la mayoría de los pacientes (Landerson, 2000).

La medida de la TSH con las nuevas técnicas hace de ella la prueba de mayor sensibilidad y especificidad en el estudio y manejo de la disfunción tiroidea primaria, pero puede no serlo en pacientes con enfermedad sistémica o psiquiátrica aguda y severa, neonatos, en los 3 meses siguientes al tratamiento con I131 y en casos de enfermedad de origen hipofisario (en los que se recomienda además determinar la T4) (Alberta Medical Association, 2008). Los valores normales de referencia son: 0,15-6 μU/l con variaciones dependientes del laboratorio.

La TSH es la prueba indicada para el seguimiento de un hipotiroidismo primario tratado. Debe buscarse el rango eutiroideo (TSH: 0,5-6 μU/l) siempre tras 8-12 semanas del ajuste del tratamiento con tiroxina. Una vez alcanzado este rango, será suficiente realizar determinaciones anuales de la TSH (Alberta Medical Association, 2008).

Las mujeres con hipotiroidismo autoinmunes eutiroideas antes y durante las primeras semanas del embarazo tienen mayor riesgo de sufrir hipotiroidismo y por tanto, son necesarias las monitorizaciones periódicas de la TSH así como el tratamiento con tiroxina durante el embarazo (The Endocrine Society, 2007).

Es importante tener en cuenta que las mujeres hipotiroideas a tratamiento con tiroxina durante el embarazo, pueden necesitar el doble de dosis para alcanzar un nivel adecuado de la TSH (The Endocrine Society, 2007). Si se confirma una disminución de la TSH en el embarazo, se deberá repetir su determinación cada dos meses para ajustar las dosis de tiroxina y alcanzar un rango entre 0.5-5mU/L (Alberta Medical Association, 2008).

En los pacientes con cáncer de tiroides tratados con tiroxina, el nivel de TSH debe ser inferior a 0,1 μU/l (Alberta Medical Association, 2008).

T4 libre: puede ser el mejor test inicial ante la sospecha franca de hipertiroidismo. Está menos influida que la T4 total por las proteínas transportadoras y sus variaciones (Surks M, 1990).

T3: útil en determinadas entidades poco usuales, cuando la T4 es normal y la TSH es menor de 0.1mIU/L (Alberta Medical Association, 2008).

Anticuerpos antitiroideos: son útiles para el estudio de las tiroiditis autoinmunes, de Hashimoto y en la evolución de la enfermedad de Graves-Basedow. Deben hacerse sistemáticamente en una única determinación en los casos de hipotiroidismo con TSH >5μU/l (Alberta Medical Association, 2008).

Algoritmo diagnóstico de alteraciones funcionales tiroideas.
Hallazgos más frecuentes en la determinación de hormonas tiroideas.

 ¿Cuándo practicar pruebas tiroideas?

Los pacientes con elevado riesgo de padecer alteraciones tiroideas en los que está indicada una evaluación clínica y/o analítica son (Alberta Medical Association, 2008; Landerson, 2000; USPSTF, 2004):

  1. Sospecha clínica de disfunción tiroidea (especialmente mujeres mayores de 45 años y población mayor de 60 años).
  2. Bocio.
  3. Hipercolesterolemia (>300 mgr/dl).
  4. Anemia perniciosa.
  5. Taquiarrirmia refractaria.
  6. Uso fármacos: Amiodarona, Litio.
  7. Personas con Síndrome de Down.
  8. Postparto.
  9. Pacientes con enfermedades autoinmunes.
  10. Historia familiar de enfermedad tiroidea.
  11. Cirugía o radioterapia tiroidea.
  12. Diabetes Mellitus.

Existen determinadas alteraciones analíticas que se asocian con cierta frecuencia a hipotiroidismo: elevación del colesterol, hiponatremia, anemia, elevación de la creatinin fosfoquinasa, de la lactato deshidrogenasa y de la prolactina. En el hipertiroidismo las asociaciones más frecuentes son: la hipercalcemia o elevación de la fosfatasa alcalina. Está justificado realizar el cribado de la función tiroidea si estas alteraciones analíticas persisten al menos dos semanas, aparecen combinadas en un paciente previamente eutiroideo o en pacientes con riesgo más elevado de enfermedad tiroidea (Landerson, 2000).

El cribado para disfunción tiroidea no está indicado en población sana en la edad adulta. Debido a la notable incidencia de enfermedad tiroidea, se recomienda su realización a los siguientes grupos de población (Alberta Medical Association, 2008; The Endocrine Society, 2007; USPSTF, 2004):
  1. A todos los adultos mayores de 35 años y después cada 5 años.
  2. Población con mayor riesgo de padecer enfermedad tiroidea, en los que puede ser necesario realizarlo antes de cada 5 años.
  3. Neonatos.
  4. Embrazo, con el fin de detectar un posible hipotiroidismo que podría provocar un retraso en el desarrollo neurológico del recién nacido. Su realización se recomienda en la primera visita preconcepcional.

Aviso a pacientes o familiares:
La información de este sitio está dirigido a profesionales de atención primaria. Su contenido no debe usarse para diagnosticar o tratar problema alguno. Si tiene o sospecha la existencia de un problema de salud, imprima este documento y consulte a su médico de cabecera.
  Bibliografía
  • Alberta Medical Association. Investigation and manegement of primary thyroid dysfunction [Internet]. Alberta Medical Association, Toward Optimized Practice, Updated 2008 [acceso 27/09/2009]. Disponible en: http://www.topalbertadoctors.org/PDF/complete%20set/Thyroid%20Dysfunction/thyroid_guideline.pdf
  • Surks M,  Chopra IJ, Mariash CN,  Nicoloff JT, Solomon DH. American Thyroid Association Guidelines for Use of Laboratory Tests in Thyroid Disorders. JAMA. 1990;263:1529-1532 [PubMed]
  • Ladenson PW, Singer PA, Ain KB, Bagchi N, Bigos ST, Levy EG, Smith SA, Daniels GH, Cohen HD. American Thyroid Association guidelines for detection of thyroid dysfunction. Arch Intern Med. 2000 Jun 12;160(11):1573-5. [PubMed] [Texto completo]
  • Endocrine Society. Management of thyroid dysfunction during pregnancy and postpartum: an Endocrine Society clinical practice guideline; 2007 [Resumen NGC] [Texto completo]
  • U.S. Preventive Services Task Force. Screening for thyroid disease: recommendation statement. Ann Intern Med. 2004 Jan 20;140(2):125-7. [PubMed] [Texto completo]
 

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