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 Guías Clínicas - El paciente que consume alcohol o sustancias psicoactivas
 El paciente que consume alcohol o sustancias psicoactivas  Mapa    Buscador Avanzado
7/11/2005 - Guías Clínicas 2005; 5 (42)

Autores:
Susana Morena Rayo Especialista en MFyC. (1)
Carmen López García Especialista en MFyC. (1)
Alejandro Villena Ferrer Especialista en MFyC. (2)
Juan Manuel Téllez Lapeira Especialista en MFyC. Miembro del Grupo de Trabajo de Salud Mental de la SemFYC. (1)
Pablo Pascual Pascual Especialista en MFyC. Miembro del Grupo de Trabajo de Salud Mental de la SemFYC. (3)

(1) Centro de Salud Zona V-B Albacete
(2) Centro de Salud de Villarrobledo.
(3) Centro de Salud Rochapea. Pamplona

Revisión y agradecimientos:
Mª Vicenta Piqueras García Revisión. Médico especialista en Psiquiatría. Hospital Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Complejo Hospitalario Universitario de Albacete.
Mª José Castillo Ros, Mª José Román Madrigal Revisión expertas en aspectos médico-legales

Información:
Elaborada por médicos con revisión posterior por colegas.

Conflicto de intereses: Ninguno declarado.


Método de búsqueda y selección bibliográfica: no especificado [cierre búsqueda 3/2005]


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  Tabla de contenidos: 
Índice
El paciente que consume alcohol
Paciente que consume benzodiacepinas
Paciente que consume antidepresivos
Paciente que consume opiáceos
Paciente que consume anfetaminas de diseño
Paciente que consume alucinógenos
El paciente que consume cocaína
El paciente que consume cannabis
Bibliografía
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 El paciente que consume alcohol

Intoxicación aguda

El alcohol a dosis bajas provoca euforia y agitación, sin embargo a medida que se incrementa la ingesta origina un efecto depresor sobre el sistema nervioso central (SNC) que puede conducir al coma. Dependiendo de la gravedad de presentación podemos diferenciar dos situaciones clínicas:

  1. Paciente alerta, consciente con marcha inestable, incoordinación, disartria, rubor facial, inyección conjuntival, disminución de la atención...
  2. Paciente inconsciente, con midriasis, hipotermia, hipotensión arterial e hipoglucemia  y posibles complicaciones como cetoacidosis, convulsiones, hematomas subdurales...

El diagnóstico en urgencias es clínico. Ante problemas legales se podría determinar el nivel de alcohol en sangre o aire espirado. Los Criterios diagnósticos según el DSM-IV se pueden ver en la Tabla 1.

   Tabla 1. Criterios DSM-IV para intoxicación por alcohol
  1. Ingestión reciente de alcohol.
  2. Cambios psicológicos comportamentales desadaptativos clínicamente significativos (sexualidad inapropiada, comportamiento agresivo, labilidad emocional, deterioro de la capacidad de juicio y deterioro de la actividad laboral o social) que se presentan durante la intoxicación o pocos minutos después de la ingesta de alcohol.
  3. Uno  ó más de los siguientes síntomas que aparecen durante o poco tiempo después del consumo de alcohol:
    • Lenguaje farfullante
    • Incoordinación
    • Marcha inestable
    • Nistagmo
    • Deterioro de la atención o de la memoria
    • Estupor o coma
  4. Los síntomas no se deben a enfermedad médica ni se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental.

Tratamiento.-  Dependerá de la situación clínica del paciente:

  1. Paciente alerta
    • Control de constantes vitales.
    • Tiamina (vitamina B1) 100 mg im. [D]
  2. Paciente inconsciente
    • Asegurar vía aérea permeable y control de constantes vitales.
    • Tiamina (vitamina B1) 100 mg im. [D]
    • Eliminación del tóxico mediante lavado gástrico. No es eficaz el carbón activado. Ver tabla 2.

   Tabla 2. Lavado gástrico
  • Útil en las 4 primeras horas tras la ingesta del tóxico.
  • Técnica.-  Administrar y posteriormente aspirar 200-300 ml de suero salino o agua (templados) a través de sondaje orogástrico/ nasogástrico. Se repetirá la maniobra hasta que el líquido aspirado esté exento de partículas importantes.
    En el niño las emboladas se calculan según el peso, (de 10 ml/ Kg.)
  • Contraindicaciones:
    • Pacientes en coma o bajo nivel de conciencia, excepto si se les ha realizado intubación orotraqueal.
    • Lesiones esofágicas conocidas, por riesgo de hemorragia o perforación.
    • Ingestión de cáusticos o sustancias corrosivas o derivados del petróleo.  

  • Si el paciente presenta agitación se recomienda el uso de neurolépticos:
    • Haloperidol 5-10 mg im. pudiéndose repetir a los 20-30 minutos [D] ó Levomepromazina 25-100 mg im [D]. En casos necesarios se puede recurrir a la contención mecánica.
  • Si el paciente presenta hipoglucemia:
    • Administrar 50 ml de dextrosa al 50% (Glucosmon®) intravenoso [A], asegurándonos que previamente hemos administrado Tiamina 100 mg  vía parenteral.

Síndrome de abstinencia

Cuadro derivado de la interrupción del consumo de alcohol tras haberlo hecho en cantidades abusivas de forma prolongada. Se inicia a las 6 u 8 horas tras el cese del consumo y puede durar 5 ó 6 días. El diagnóstico es clínico, en la Tabla 3 se describen los síntomas y signos que lo definen. La presencia de alucinaciones sugiere un estado pre-delirium, cuya manifestación más grave es el delirium tremens reconocible por confusión profunda o disminución del nivel de conciencia, agitación intensa agravada por fenómenos alucinatorios (sobre todo zoonopsias) que son vividas con gran angustia e ideas delirantes de perjuicio. Suele comenzar bruscamente y por la noche. Pueden aparecer crisis epilépticas tónico-clónicas. Los criterios diagnósticos DSM-IV se exponen en la Tabla 3.

   Tabla 3. Criterios diagnósticos DSM-IV para abstinencia de alcohol
  1. Interrupción (o disminución) del consumo de alcohol después de su consumo prolongado y en grandes cantidades.
  2. Dos o más de los siguientes síntomas desarrollados horas o días después de cumplirse el Criterio A:
    • Hiperactividad autonómica (p. Ej. sudoración o más de 100 pulsaciones)
    • Temblor distal de las manos
    • Insomnio
    • Náuseas o vómitos
    • Alucinaciones visuales, táctiles o auditivas transitorias, o ilusiones
    • Agitación psicomotora
    • Ansiedad crisis comiciales de gran mal (crisis epilépticas)
  3. Los síntomas del Criterio B provocan un malestar clínicamente significativo o un deterioro de la actividad social laboral, o de otras áreas importantes de la actividad del sujeto.
  4. Los síntomas no se deben a enfermedad médica ni se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental.

   Delirium por abstinencia de alcohol. Delirium Tremens.
  1. Alteración de la conciencia (p. Ej.: disminución de la capacidad de prestar atención al entorno) con reducción de la capacidad para centrar, mantener o dirigir la atención.
  2. Cambio en las funciones cognoscitivas (como deterioro de la memoria, desorientación, alteración del lenguaje) o presencia de una alteración perceptiva que no se explica por una demencia previa o en desarrollo.
  3. La alteración se presenta en un corto período de tiempo (habitualmente en horas o días) y tiende a fluctuar a lo largo del día.
  4. Demostración, a través de la historia, de la exploración física y de las pruebas de laboratorio, de que los síntomas de los Criterios A y B se presentan durante o poco después de un síndrome de abstinencia.

Tratamiento.- Sus objetivos básicos son lograr la sedación adecuada y la prevención de complicaciones.

  • Mantener constante vitales  y corrección hidroelectrolítica si fuera necesario.
  • Administración de Tiamina (vitamina B1) 100 mg/día im. [D], teniendo en cuenta que ésta debe ser siempre previa a la administración de sueros glucosados.
  • Sedación.- El tratamiento de elección son las Benzodiacepinas [A]:
    • Diazepam 5-10 mg cada 6-8 horas v.o. o i.v.
    • Cloracepato dipotásico 25-50 mg cada 6-8 horas v.o. o i.m.
    • Lorazepam 1-5 mg v.o. cada 4-6 horas. Las Benzodiacepinas de vida media corta-intermedia se recomiendan en caso de hepatopatía o edad avanzada [D].
      Si el paciente no responde al tratamiento anterior, se puede administrar Clometiazol 400-600 mg cada 6-8 horas. [D]. También se puede recurrir a la administración de Haloperidol 5-10 mg im. ó iv. [D]
 Puntos clave
En la intoxicación aguda por alcohol deben controlarse las constantes vitales y administrar Tiamina. En algunos casos puede ser indicado lavado gástrico (<4 horas ingesta), glucosa (hipoglucemia) y haloperidol (agitación)

Los objetivos del tratamiento de la abstinencia alcohólica son: la prevención de complicaciones y la sedación (benzodiacepinas) >>> 

En la intoxicación aguda por benzodiacepinas debe administrarse el antídoto:
Flumazenilo 0.2 mg iv en bolo lento, repitiendo cada 30-60 segundos hasta un máximo de 2 mg. Si persiste la clínica o reaparece una vez controlada se pueden repetir los bolos iv o pautar el Flumazenilo en perfusión >>>

En la intoxicación aguda por antidepresivos tricíclicos y tetracíclicos es necesario prestar especial atención a las complicaciones cardiovasculares >>>

En la intoxicación aguda por opiáceos una de las medidas más importantes es bloquear sus efectos mediante la administración del antídoto específico. Naloxona 0.4-0.8 mg i.v. , im ó sc, que se podrá repetir cada 3-5 minutos si no hay remisión de la clínica >>>
En el síndrome de abstinencia por opiáceos el tratamiento es sintomático. Las Benzodiacepinas de vida media larga son de elección. Se recomienda Diazepam 5-10 mg v.o. y Cloracepato dipotásico. En ocasiones, cuando éstas no resultan efectivas, se recomienda levomepromacina 25 mg/ 8 horas v.o. o i.m. >>>
El síndrome de "Flashback" se produce en un período libre de alucinógenos (tras meses e incluso años del último consumo) y consiste en la reproducción de los efectos de la droga, sobre todo las alucinaciones visuales. El tratamiento es igual que en el caso de la intoxicación >>>
En la intoxicación aguda por cocaína, casi siempre están presentes ansiedad, agitación, midriasis, sedación excesiva (pudiendo generar hipertermia), taquicardia, temblores, cefalea y bruxismo.
En ocasiones aparecen complicaciones a nivel del sistema nervioso central y cardiovasculares. La cocaína fumada  pueden provocar complicaciones respiratorias como broncoespasmo y edema pulmonar >>>
Arriba
 Paciente que consume benzodiacepinas

Las Benzodiacepinas constituyen el grupo farmacológico más usado en nuestro medio y son los fármacos más utilizados en intentos de autólisis.

   Tabla 4. Clasificación de las benzodiacepinas según su vida media.
  • Acción ultracorta (<6 horas): Midazolam, triazolam, bentazepam, brotizolam.
  • Acción corta-intermedia (6-24 horas):  Alprazolam, lorazepam, Lormetazepam, bromazepam, flunitrazepam, oxazepam.

  • Acción larga (>24 horas): Diazepam, Cloracepato dipotásico, clobazam, halazepam, ketazolam, flurazepam, nitrazepam, quaepam.

Intoxicación aguda

Clínicamente se manifiesta con somnolencia-obnubilación, midriasis, nistagmus, hipotensión arterial, hipotermia, e hipotonía. Se debe prestar especial importancia al riesgo de depresión respiratoria y coma.

Tratamiento

  1. Asegurar la vía aérea y mantener constantes vitales en caso de depresión respiratoria.
  2. Administración del antídoto:
    Flumazenilo 0.2mg iv en bolo lento, repitiendo cada 30-60 segundos hasta un máximo de 2mg. [A]
    Si persiste la clínica o reaparece una vez que parecía controlada se pueden repetir los bolos iv o pautar el Flumazenilo en perfusión (2.5mg en 250cc de suero glucosado al 5% a pasar en 4h, aunque el tiempo de duración de la perfusión puede variarse según la respuesta clínica)
  3. Eliminación del tóxico mediante lavado gástrico y carbón activado (Ver tabla 2) a dosis de 1g/ Kg. de peso disuelto en 200 ml de agua.
  4. Traslado a centro hospitalario y observación durante 6 horas después de que el paciente haya recuperado el nivel de conciencia y mantenga estabilidad hemodinámica.

Síndrome de abstinencia

Clínicamente se asemeja a una crisis de ansiedad con agitación, nerviosismo, palpitaciones, hipotensión arterial, sudoración, temblores, hipersensibilidad a la luz y al sonido, alucinaciones auditivas, visuales y táctiles y, puede llegar a, crisis convulsivas.

Tratamiento.- El mejor tratamiento es la prevención mediante la retirada gradual que debe ser individual. Inicialmente es aconsejable reducir un 10-25% de la dosis total diaria. [C] La nueva dosis de benzodiacepina se debe administrar en varias tomas, manteniendo la dosis nocturna con el objetivo de inducir el sueño y así disminuir la ansiedad matutina.

 Paciente que consume antidepresivos

Disponemos de una amplia variedad de antidepresivos cuya clasificación se muestra en la tabla 5.

   Tabla 5. Clasificación de antidepresivos
  • Inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO)
    • Moclobemida
    • Fenelzina
    • Nialamida
    • Tranilcipromida
  • Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)
  • Inhibidores selectivos de la recaptación de noradrenalina
    • Reboxetina

Intoxicación aguda por antidepresivos tricíclicos y tetracíclicos

Aparece un síndrome anticolinérgico caracterizado por agitación, midriasis, rubor facial, taquicardia, hipertensión arterial y aumento de la temperatura que puede evolucionar a depresión del sistema nervioso central y depresión respiratoria. Además podemos encontrar íleo paralítico y atonía vesical. Es necesario prestar atención a la aparición de complicaciones, sobre todo cardiovasculares como alargamiento del PR, del QT, ensanchamiento del QRS, trastornos de la conducción o arritmias ventriculares,  por lo que se aconseja la monitorización electrocardiográfica durante 24 horas tras la normalización del trazado.

Tratamiento

  1. Asegurar vía aérea permeable y mantenimiento de constantes vitales.
  2. Administración de carbón activado en dos dosis de 1 g/ Kg. con intervalo de 4 horas. El uso del lavado gástrico es controvertido por su eficacia limitada y sus efectos vagales.
  3. Síndrome anticolinérgico.- Diazepam 10 mg iv [D], repitiendo según la respuesta obtenida. Se desaconseja el uso de fisostigmina (anticolinesterásico)  ya que incrementa el riesgo de asistolia y arritmias.
  4. Convulsiones
    1. Diazepam 10 mg iv, se puede repetir cada 15 minutos. [D]
    2. Fenitoína en perfusión, 4 ampollas de 250 mg diluidas en 500 cc de suero fisiológico a pasar en una hora.
    3. Fenobarbital 1 ampolla de 200 mg diluida en 10 cc de suero glucosado a pasar en un minuto.
  5. Arritmias.- Se tratarán de acuerdo al tipo de arritmia presentada y la situación clínica del paciente.
  6. Si es posible la determinación de pH, se recomienda administrar bicarbonato sódico (1-2 mEq/ Kg) para mantener un pH de 7.45– 7.55 y así disminuir los niveles de fármaco libre.
  7. Derivación a un servicio de urgencias hospitalario para tratamiento y observación dada la vida media larga de estos antidepresivos.

Intoxicación aguda por ISRS

Habitualmente los casos de intoxicación por inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina cursan de manera asintomática ya que no suelen sobrepasar los 1500 mg. Sin embargo, si la ingesta sobrepasa esta dosis aparece un cuadro clínico que se conoce como síndrome serotoninérgico, caracterizado por agitación, ansiedad, taquicardia, hipertensión arterial, hiperreflexia y diarrea Las complicaciones son infrecuentes, pudiendo aparecer convulsiones, coma, taquicardia ventricular, hipertermia e hipotensión.

Tratamiento

  1. Mantener la vía aérea permeable y las constantes vitales.
  2. Eliminación del tóxico mediante lavado gástrico y administración de carbón activado a dosis de 1 g/kg de peso.
  3. Síndrome serotoninérgico.- El tratamiento de elección son las Benzodiacepinas de vida media larga, como el Diazepam a dosis de 10 mg iv, repitiendo nuevas dosis si fueran necesarios hasta un máximo de 30 mg iv. [D]
  4. Derivación a servicio de urgencias hospitalario.

Síndrome de retirada tras tratamiento con ISRS

Tras la interrupción total o parcial de un ISRS, a las 24-72 horas, pueden aparecer una serie de síntomas. El ISRS que más se asocia a este síndrome es la Paroxetina. También puede presentarse con otros antidepresivos, siendo frecuente con la Venlafaxina.

Los síntomas más frecuentes son mareo, vértigo, náuseas, vómitos, diarrea, insomnio y también somnolencia, ensoñación excesiva e incluso ideaciones suicidas. A veces se presenta como un cuadro pseudogripal con fatiga, dolores musculares generalizados, cefalea y rinorrea. Son síntomas muy inespecíficos y pueden confundirse con otros cuadros. Debe existir historia de consumo de estos antidepresivos y abandono reciente de los mismos.

Tratamiento.- Consiste en paliar los síntomas, reintroducir el fármaco y posteriormente retirada paulatina.

 Paciente que consume opiáceos

Los opiáceos son  sustancias derivadas del opio (exudado de la planta Papaver somniferum o adormidera) como la morfina, heroína, codeína, metadona, fentanilo, meperidina, Dextropropoxifeno... En la actualidad son usados en el ámbito médico por su potente efecto analgésico,  además del conocido consumo ilegal de algunas de ellas (p. Ej.: heroína).

Intoxicación aguda

Se asocia a elevada mortalidad por lo que el diagnóstico y la actuación deben ser rápidos. El diagnóstico de sospecha en urgencias es básicamente clínico:

Criterios diagnósticos del  DSM-IV. (Ver tabla 6)

   Tabla 6. Criterios diagnósticos DSM-IV para intoxicación por opiáceos.
  1. Consumo reciente de un opiáceo.
  2. Cambios psicológicos o comportamentales, desadaptativos clínicamente significativos (p. ej., euforia inicial seguida de apatía, disforia, agitación o inhibición psicomotoras, alteración de la capacidad de juicio, o deterioro social o laboral) que aparecen durante o poco tiempo después del consumo de opiáceos.
  3. Miosis (o midriasis por anoxia en la intoxicación grave) y uno (o más) de los siguientes signos, que aparecen durante o poco tiempo después del consumo de opiáceos:
    • Somnolencia o coma
    • Lenguaje farfullante
    • Deterioro de la atención  o de la memoria
  4. Los síntomas no son debidos a una enfermedad médica ni se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental.

Tratamiento

  1. Asegurar vía aérea permeable y mantenimiento de constantes vitales.
  2. Bloquear los efectos del opiáceo mediante la administración del antídoto específico. Naloxona 0.4-0.8 mg i.v. , im ó sc, [A] que se podrá repetir cada 3-5 minutos si no hay remisión de la clínica. También se puede administrar por vía endotraqueal a dosis doble que la intravenosa.
    Si tras haber administrado 10 mg de Naloxona no se ha revertido la situación habría que pensar en otra causa y actuar según lo indicado en cada caso. (Es fundamental valorar siempre el riesgo de intoxicación múltiple)
    Si, habiendo remitido la clínica, reaparece de nuevo se repetirá la administración de Naloxona.
  3. La administración de Naloxona puede provocar la aparición de un síndrome de abstinencia a los 10 minutos aproximadamente, que se tratará con Diazepam 2.5-5 mg i.v. lento. [D]
  4. En caso de aparición de edema agudo de pulmón se administrará oxigenoterapia y soporte ventilatorio,  valorando la utilización de respirador mecánico si se encuentra disponible, ya que  los diuréticos y los corticoides se muestran poco útiles.
  5. Traslado a medio hospitalario. Es recomendable mantener un período de observación durante al menos 3 horas en caso de heroína y durante 24-72 horas en caso de metadona.

Síndrome de abstinencia

Los criterios diagnósticos DSM-IV se presentan en la tabla 7

   Tabla 7. Criterios diagnósticos DSM-IV para la abstinencia de opiáceos.
  1. Alguna de las siguientes posibilidades:
    1. Interrupción (o disminución) de un consumo abundante y prolongado (varias semanas o más) de opiáceos
    2. Administración de un antagonista opiáceo después de un período de consumo de opiáceos
  2. Tres (o más) de los siguientes signos y síntomas, que aparecen de pocos minutos a varios días después del Criterio A:
    • Humor disfórico
    • Náuseas o vómitos
    • Dolores musculares
    • Lagrimeo o rinorrea
    • Dilatación pupilar, piloerección o sudoración
    • Diarrea
    • Bostezos
    • Fiebre
    • Insomnio
  3. Los síntomas del Criterio B provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.
  4. Los síntomas no son debidos a enfermedad médica ni se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental.

Tratamiento.- Es sintomático. Las Benzodiacepinas de vida media larga son de elección. Se recomienda Diazepam 5-10 mg v.o. [D] y Cloracepato dipotásico. En ocasiones, cuando éstas no resultan efectivas, se recomienda levomepromacina 25 mg/8h v.o. o i.m. [D]

 Paciente que consume anfetaminas de diseño

Estas sustancias, diseñadas a través de modificaciones químicas de una anfetamina, merecen atención por la extensión de su uso (10% de los jóvenes las han probado en alguna ocasión, y un 3% las consume de manera continuada)

Intoxicación aguda

La forma más habitual de presentación es un estado de euforia, ansiedad, midriasis, taquicardia, hipertensión arterial, sudoración profusa e incluso alucinaciones táctiles, crisis de pánico y visión borrosa.

También han de tenerse en cuenta otras formas de presentación más graves como:

Los criterios diagnósticos DSM-IV se observan en la tabla 8

   Tabla 8. Criterios diagnósticos DSM-IV para intoxicación por anfetaminas.
  1. Consumo reciente de anfetamina o sustancias afines (p. Ej., Metilfenidato).
  2. Cambios psicológicos o comportamentales desadaptativos clínicamente significativos (p. Ej., euforia o embotamiento afectivo; cambios de la sociabilidad; hipervigilancia; sensibilidad interpersonal; ansiedad, tensión o cólera; comportamiento estereotipado; deterioro de la capacidad de juicio o de la actividad social o laboral) que aparecen durante o poco tiempo después del consumo de anfetamina o sustancias afines.
  3. Dos (o más) de los siguientes signos y síntomas, que aparecen durante o poco tiempo después del consumo de anfetaminas o sustancias afines:
    • Taquicardia o bradicardia
    • Dilatación pupilar
    • Tensión arterial aumentada o disminuida
    • Sudoración o escalofríos
    • Náuseas o vómitos
    • Pérdida de peso demostrable
    • Agitación o retraso psicomotores
    • Debilidad muscular, depresión respiratoria, dolor en el pecho o arritmias cardíacas
    • Confusión, crisis comiciales, discinesias, distonías o coma.
  4. Los síntomas no se deben a una enfermedad médica y no se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental.

Tratamiento.- Depende de la clínica y estado del individuo en el momento de la atención.

  1. Mantenimiento de constantes vitales si es necesario.
  2. Eliminación del tóxico mediante lavado gástrico y carbón activado a 1g/ Kg. (Tabla 2)
  3. Si el paciente presenta agitación y síntomas por hiperestimulación simpática:
    1. Evitar estimulación sensorial.- Mantener al paciente en ambiente tranquilo (oscuro y silencioso). La clínica es autolimitada, unas 3-4 horas.
    2. Benzodiacepinas:
      • Diazepam 10 mg s.l. v.o., i.v.,o i.m. [D]
      • Midazolam 5 mg i.m. o i.v., repetir la dosis cada 4 horas según respuesta. [D]
    3. Neurolépticos.- Extremando las precauciones ya que contribuye a la aparición de hipertermia. Su uso prevalece cuando existen síntomas psicóticos.
      • Clorpromazina 50-100 mg i.m. o i.v. cada 30 minutos. [D]
  4. Si aparece deshidratación.-  Sueroterapia
  5. En caso de convulsiones
    1. Benzodiacepinas.- Es el tratamiento de elección. Se recomienda Diazepam 10 mg i.v.
    2. Fenitoína.- Si el anterior no resulta efectivo. Se usa a dosis de 15-18 mg/Kg diluidos en suero fisiológico en perfusión.
    3. Como alternativa también se puede usar fenobarbital.
  6. Si presenta hipertermia es conveniente monitorizar la temperatura cada 5 ó 10 minutos. Dado que falla el centro termorregulador los antitérmicos no suelen resultar útiles por lo que, para disminuirla, se deben usar medidas físicas como desnudar al paciente, aplicar hielo o compresas de agua fría y refrescar el ambiente. Además se recomienda evitar escalofríos y convulsiones utilizando Diazepam 5-10 mg iv. [D] o clorpromazina en perfusión (1 ampolla en 100 cc de suero fisiológico a pasar en una hora).
  7. Alucinaciones – crisis de pánico.- Se usa Haloperidol 5-10 mg im ó iv en bolo lento cada 30 minutos. [D]
  8. Hipertensión arterial.- Suele ceder con la sedación inicial del paciente. En casos refractarios o hipertensión arterial grave se ha demostrado utilidad con el nifedipino vo y/o nitroprusiato iv.
  9. Arritmias.- Al igual que la hipertensión, suelen revertir con la sedación inicial del paciente con Benzodiacepinas, sobre todo en el caso de taquicardia sinusal y otras supraventriculares, aunque a veces pueden ser necesarios tratamientos con betabloqueantes, lidocaína o terapia eléctrica.
  10. Isquemia miocárdica.- Se realizará el tratamiento oportuno con los medios disponibles en el centro de atención primaria.
  11. Valorar el traslado al hospital según la sintomatología presentada.

Síndrome de abstinencia

Los criterios diagnósticos DSM-IV se describen en la tabla 9. El tratamiento es sintomático.

   Tabla 9. Criterios diagnósticos DSM-IV para la abstinencia de anfetaminas.
  1. Interrupción (o disminución) del consumo de anfetamina (o sustancias afines) después de su consumo prolongado y en grandes cantidades.
  2. Estado de ánimo disfórico y dos (o más) de los siguientes cambios fisiológicos, que aparecen horas o días después del Criterio A:
    • Fatiga
    • Sueños vívidos, desagradables
    • Insomnio o hipersomnia
    • Aumento del apetito
    • Retraso o agitación psicomotora
  3. Los síntomas del Criterio B causan un malestar clínicamente significativo o un deterioro laboral o social, o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.
  4. Los síntomas no son debidos a enfermedad médica ni se explican mejor por la presencia otro trastorno mental.

 Paciente que consume alucinógenos

El consumo de  alucinógenos está muy extendido en la sociedad actual. Dentro de esta denominación se incluye LSD (el más consumido), mescalina, fenciclidina (polvo de ángel o PCP), psilocibina y otros No hay que olvidar las formas naturales de los alucinógenos (de uso menos frecuente) como Amanita muscaria, Datura estramonium, etc. En argot son conocidos como trips, trippi, bichos, ácidos, setas, secantes...

Intoxicación aguda

No es muy habitual y cuando ocurre suele asociarse a intoxicación por otras drogas como alcohol, cannabis, anfetaminas, etc. Provoca midriasis, hipertensión arterial  y taquicardia. Los consumidores tienen sensación de “flotar”, alucinaciones visuales a modo de  visión intensificada de los colores, distorsión de las figuras y tamaños, confusión temporoespacial (confusión del pasado, presente y futuro), sinestesia o fusión de los sentidos, es decir, pueden “ver” los sonidos y “oír” los colores. Viven momentos de despersonalización (separación de la mente y el cuerpo).

Otras veces el paciente suele consultar cuando vive un “mal viaje”  que se manifiesta como ansiedad y depresión asociadas a episodios psicóticos breves con alucinaciones, crisis de pánico y riesgo de conductas agresivas con pérdida de autocontrol y peligro de autólisis.

En la tabla 10 se recogen los criterios diagnósticos según el DSM-IV para la intoxicación por alucinógenos.

   Tabla 10. Criterios diagnósticos DSM-IV para la intoxicación por alucinógenos.
  1. Consumo reciente de un alucinógeno.
  2. Cambios psicológicos y comportamentales desadaptativos clínicamente significativos (p. Ej., ansiedad o depresión marcadas, ideas de referencia, miedo a perder el control, ideaciones paranoides, deterioro del juicio o de la actividad social o laboral) que aparecen durante o poco tiempo después del consumo del alucinógeno.
  3. Cambios perceptivos que tienen lugar en un estado de alerta y vigilia totales (p. Ej., intensificación subjetiva de las percepciones, despersonalización, desrealización, ilusiones, alucinaciones, sinestesias) que se aparecen durante o poco tiempo tiempo después del consumo de alucinógenos.
  4. Dos (o más) de los siguiente signos que aparecen durante o poco tiempo después del consumo de alucinógenos:
    • Dilatación pupilar
    • Taquicardia
    • Sudoración
    • Palpitaciones
    • Visión borrosa
    • Temblores
    • Incoordinación
  5. Los síntomas no son debidos a enfermedad médica ni se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental.

Tratamiento

  1. Mantener constantes vitales.
  2. Si presenta crisis de angustia se recomienda el uso de Benzodiacepinas como el Diazepam a dosis de 10-30 mg vo, repetibles según la evolución de la clínica. [D]
  3. Ante agitación resistente o aparición de fenómenos psicóticos se recomienda el uso de neurolépticos, como el Haloperidol 5-10 mg im repetibles cada media hora según la evolución de la clínica. [D]
  4. Si se sospecha consumo de otras drogas, actuación según se expresa en los apartados correspondientes.

Síndrome de abstinencia

No está descrito como tal, no se desarrolla dependencia física, aunque sí está descrita tolerancia y dependencia psicológica si el consumo es reiterado.    

Síndrome de "Flashback"

Se produce en un período libre de drogas (tras meses e incluso años del último consumo) y consiste en la reproducción de los efectos de la droga, sobre todo las alucinaciones visuales. El tratamiento es igual que en el caso de la intoxicación.

   Tabla 11. Criterios diagnósticos DSM-IV para el trastorno perceptivo persistente por alucinógenos (flashbacks)
  1. Reexperimentación, después del cese del consumo de alucinógenos, de uno  más síntomas perceptivos que ya se experimentaron en la intoxicación por el alucinógeno (p. Ej., alucinaciones geométricas, percepciones falsas de movimiento en los campos visuales periféricos, flashes de color, intensificción de los colores, estelas en las imágenes de objetos en movimiento, postimágenes positivas, halos alrededor de los ojetos, macropsia y micropsia.
  2. Los síntomas del Criterio A provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del sujeto.
  3. Los síntomas no son debidos a enfermedad médica (p. Ej., lesiones anatómicas e infecciones del cerebro, epilepsias visuales) ni se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental (p. Ej., delirium, demencia, esquizofrenia) o por alucinaciones hipnopómpicas.

 El paciente que consume cocaína

El consumo de cocaína ha aumentado en los últimos 15 años, es la segunda droga más consumida en España. Es la causa más frecuente de mortalidad relacionada con abuso de drogas. El diagnóstico es clínico tanto para la intoxicación como para la abstinencia.  Los criterios diagnósticos DSM-IV  se describen en las tablas 12 y 13.

Intoxicación aguda

Los síntomas generales que casi siempre están presentes son ansiedad, agitación, midriasis, sedación excesiva (pudiendo generar hipertermia), taquicardia, temblores, cefalea y bruxismo.

En ocasiones aparecen complicaciones a nivel del sistema nervioso central: crisis de pánico – psicosis paranoica, convulsiones, ACV e incluso coma. Otras veces las complicaciones son cardiovasculares como isquemia coronaria, hipertensión arterial grave, hipotensión arterial (de origen multifactorial), arritmias, disección aórtica e incluso muerte súbita. La cocaína fumada  pueden provocar complicaciones respiratorias como broncoespasmo y edema pulmonar.

   Tabla 12. .Criterios diagnósticos DSM-IV para la intoxicación por cocaína
  1. Consumo reciente de cocaína.
  2. Cambios psicológicos o comportamentales desadaptativos clínicamente significativos (p. Ej., euforia o embotamiento afectivo; aumento de la sociabilidad; hipervigilancia; sensibilidad interpersonal; ansiedad, tensión o cólera; comportamiento estereotipado; deterioro de la capacidad de juicio o de la actividad social o laboral) que aparecen durante o poco tiempo después del consumo de cocaína.
  3. Dos (o más) de los siguientes signos, que aparecen durante o poco tiempo después del consumo de cocaína:
    • Taquicardia o bradicardia
    • Dilatación pupilar
    • Aumento o disminución de la tensión arterial
    • Sudoración o escalofríos
    • Náuseas o vómitos
    • Pérdida de peso demostrable
    • Agitación o retraso psicomotores
    • Debilidad muscular, depresión respiratoria, dolor en el pecho o arritmias cardiacas
    • Confusión, crisis comiciales, discinesias, distonías o coma
  4. Los síntomas no se deben a enfermedad medica si se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental.

Tratamiento

  1. Monitorización y control de constantes vitales, a la vez que se va canalizando una vía periférica para reposición hidroelectrolítica.
  2. Eliminación del tóxico si la ingesta fue por vía oral, mediante lavado gástrico y carbón activado a dosis de 1 g/ Kg. (Ver tabla 2)
  3. Si aparece agitación, crisis de pánico o formicación (alucinaciones táctiles) usar Benzodiacepinas (Diazepam 5-10 mg v.o. o iv repetible cada 30 minutos). [D] El uso de neurolépticos es controvertido por el riesgo de convulsiones e hipertermia, aunque en ocasiones se recomienda la clorpromazina a dosis de 25-50 mg i.m. para casos de agitación persistente. [D]
  4. Accidente cerebrovascular agudo (ACVA).- La cocaína puede provocar ACVA tanto isquémico como hemorrágico, por lo que ante su aparición debe plantearse el traslado urgente a medio hospitalario.
  5. Convulsiones.- Existe riesgo de aparición hasta una hora después del consumo, por lo que se recomienda observación. Se debe descartar la hipoglucemia como posible etiología. El tratamiento se realiza con Diazepam 5-10 mg i.v. [D]
  6. Hipertensión arterial.- Habitualmente responde a la administración inicial de Benzodiacepinas aunque también puede ser necesario tratamiento específico.
  7. Arritmias.- Se aplicará el tratamiento adecuado según el caso.
  8. Cardiopatía isquémica.- Se procederá a aplicar el tratamiento habitual, teniendo en cuenta que frecuentemente está producida por vasoespasmo.
  9. Está indicado el traslado a medio hospitalario así como la observación entre 9 y 12 horas tras el consumo, por la posibilidad de aparición de alguna de las complicaciones descritas.

Síndrome de abstinencia

Incluye: estado de ánimo depresivo, fatiga, aumento del apetito, irritabilidad y deseo de consumir de nuevo. El tratamiento es sintomático con Benzodiacepinas.

   Tabla 13. Criterios diagnósticos DSM-IV para la abstinencia a cocaína.
  1. Interrupción (o disminución) del consumo prolongado de abundantes cantidades de cocaína.
  2. Estado de ánimo disfórico y dos (o más) de los siguientes cambios fisiológicos que aparecen pocas horas o días después del Criterio A:
    • Fatiga
    • Sueños vívidos y desagradables
    • Insomnio o hipersomnia
    • Aumento del apetito
    • Retraso o agitación psicomotores
  3. Los síntomas del Criterio B causan malestar clínicamente significativos o un deterioro de la actividad laboral, social o de otras áreas importantes de la actividad del sujeto.
  4. Los síntomas no son debidos a enfermedad médica ni se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental.

 El paciente que consume cannabis

El Cannabis es un derivado de la planta Cannabis sativa. Es  la droga más consumida entre la población general, aunque sus consecuencias no son las más graves. También se denomina hachís, marihuana, grifa, porro, chocolate...

Intoxicación aguda

Los efectos que desencadena el consumo de cannabis son sensación de euforia, de enlentecimiento del tiempo, aumento del apetito y de la sed, sensación de percepción intensa del color, de los sonidos y los gustos, sensación de relajación, de estar flotando... lo que coloquialmente recibe el nombre de estar colocado. A dosis superiores podrían aparecer ilusiones y alucinaciones.

El diagnóstico es clínico. Buscar midriasis, inyección conjuntival, taquicardia, hipotensión arterial, sequedad de boca y tos, además de lo referido por el paciente.

La clasificación DSM-IV expone los criterios diagnósticos. (Ver tabla14)

   Tabla 14. Criterios diagnósticos DSM-IV para intoxicación por Cannabis.
  1. Consumo reciente de Cannabis.
  2. Cambios psicológicos o comportamentales desadaptativos clínicamente significativos (p. Ej., deterioro de la coordinación motora, euforia, ansiedad, sensación de que el tiempo transcurre lentamente, deterioro de la capacidad de juicio, retraimiento social) que aparecen durante o poco tiempo después del consumo de Cannabis.
  3. Dos (o más) de los siguientes síntomas que aparecen a las 2 horas del consumo de Cannabis:
    • Inyección conjuntival
    • Aumento de apetito
    • Sequedad de boca
    • Taquicardia
  4. Los síntomas no son debidos a enfermedad médica ni se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental.

Tratamiento.- Habitualmente son cuadros autolimitados. En caso necesario se recomienda el uso de Benzodiacepinas.

Síndrome de abstinencia

No está descrito como tal, de hecho no existen criterios diagnósticos DSM-IV a diferencia de otras drogas. No hay evidencia de “craving” (búsqueda compulsiva de la droga) ni de dependencia con síntomas físicos.


Aviso a pacientes o familiares:
La información de este sitio está dirigido a profesionales de atención primaria. Su contenido no debe usarse para diagnosticar o tratar problema alguno. Si tiene o sospecha la existencia de un problema de salud, imprima este documento y consulte a su médico de cabecera.
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