Guías Clínicas      Ayuda en consulta      Medicamentos      Formación      Biblioteca virtual      Fisterrae       Tienda 
 Guías Clínicas - Síncope
 Síncope  Mapa    Buscador Avanzado
22/08/2005 - Guías Clínicas 2005; 5 (31).

Autores:
José Javier Cota Medina Médico Residente M. Familiar y Comunitaria (1)
Pedro Ceballos García Médico especialista en  M. Familiar y Comunitaria (2)

1. Unidad Docente de Medicina Familiar y Comunitaria de Pozoblanco- Córdoba
2. Servicio de Urgencias del Hospital Valle de los Pedroches- Pozoblanco- Córdoba

Información:
Elaborada con  opinión de médicos y revisión  posterior por colegas.

Conflicto de intereses: Ninguno declarado.


Método de búsqueda y selección bibliográfica: no especificado


  Tabla de contenidos: 
Índice
¿De qué hablamos?
¿Cuál es su causa?
Evaluación del paciente con síncope
Algoritmo de manejo
Actitud y tratamiento
Bibliografía
Más en Fisterra
Puede existir un documento más completo o actualizado sobre este tema en Fisterrae [Comparación Fisterra/ Fisterra-e] [Acceso a Fisterra-e]
Fisterra en soporte papel [Libro: Guías para la consulta de Atención Primaria]
Material para pacientes [FisterraSalud]

 Puntos clave
El síncope se define como una pérdida brusca y transitoria de conciencia, asociada a pérdida de tono postural, seguida de una rápida y habitualmente completa recuperación, sin necesidad de intervención para detener el episodio.
El síncope neuromediado (reflejo) se explica por complejas interacciones entre los sistemas cardiovascular y neurológico. Es la causa más frecuente de síncope (60%) y puede ser desencadenado por múltiples factores que activan reflejos depresores a nivel cardiaco >>> 
El diagnóstico correcto requiere un análisis cuidadoso de los síntomas y hallazgos en la exploración física y las pruebas complementarias, que deben ser dirigidas en función de los síntomas y hallazgos de la exploración >>>
Algoritmo de manejo >>>
Arriba
 ¿De qué hablamos?

El síncope se define como una pérdida brusca y transitoria de conciencia, asociada a pérdida de tono postural, seguida de una rápida y habitualmente completa recuperación, sin necesidad de intervención para detener el episodio. En ocasiones existen síntomas que preceden al cuadro sincopal (prodrómicos) que pueden alertar al paciente sobre la inminente pérdida de conocimiento. La pérdida de conocimiento es secundaria a una interrupción transitoria del flujo sanguíneo cerebral.

Hablamos de presíncope cuando no existe pérdida completa de la conciencia, pero sí confusión acompañada de inestabilidad y se recuperan rápidamente.

El síncope es un problema médico importante por su alta frecuencia y gran variedad de causas responsables de dicho cuadro y cuyo pronóstico está fundamentalmente relacionado con la etiología del mismo. Puede ser la manifestación inicial de una patología grave, puede ser causante de daños personales (traumatismos por caídas) y puede condicionar la vida del paciente (Ej. síncopes vasovagales benignos en profesiones de riesgo…).

Es más frecuente en pacientes ancianos (en mayores de 75 años la incidencia anual es superior al 5%). Hasta un 40% de la población general experimenta algún episodio sincopal a lo largo de su vida. Entre un 1% y 3% de los pacientes que son atendidos en urgencias lo son por episodios sincopales o patología derivada de los mismos (por ejemplo, traumatismos craneales). El porcentaje de enfermos hospitalizados por cuadros sincopales oscila entre el 2% y 6%. Entre un 60% y un 85% de los pacientes que solicitan valoración médica tras un episodio sincopal no volverán a tener recurrencia del mismo.

 ¿Cuál es su causa?

Las causas de síncope pueden agruparse en 5 grupos:

1.- Enfermedad estructural cardiaca o pulmonar

Para mantener la tensión arterial se necesita un estrecho balance entre el gasto cardiaco (GC) y la resistencia vascular periférica (RVP). Durante el ejercicio, la RVP disminuye y el GC aumenta para compensarlo. Los pacientes con enfermedad estructural cardiaca no pueden aumentar el GC en forma proporcional a la disminución de las RVP, lo que conlleva una caída de la tensión arterial (TA) y de la perfusión cerebral que conducen al síncope.

2.- Arritmias cardiacas

El síncope en las arritmias puede ser secundario a bradicardia o taquicardia por disminución del GC y en consecuencia de la perfusión cerebral. El gasto cardiaco además la frecuencia cardiaca también depende del volumen latido, por tanto, la aparición del sincope también depende de lesiones vasculares cerebrales previas, de la fracción de eyección, de la precarga y de la función autonómica.

Los trastornos del ritmo cardíaco más comúnmente asociados con síncopes son: taquicardias ventriculares o supraventriculares, bloqueo AV asociado a bradicardia, y marcada bradicardia sinusal por disfunción sinusal. El síncope arrítmico debido a un bloqueo AV (generalmente de segundo o tercer grado) o una taquicardia ventricular suele ser brusco y sin síntomas prodrómicos.

3.- Neuromediado (reflejo)

Se explica por complejas interacciones entre los sistemas cardiovascular y neurológico. Es la causa más frecuente de síncope (60%) y puede ser desencadenado por múltiples factores que activan reflejos depresores a nivel cardiaco.

4.- Hipotensión ortostática

Bajo este epígrafe se incluye una larga lista de trastornos que tiene en común un fallo del sistema nervioso autónomo que impide poner en marcha los mecanismos normales de compensación para mantener una adecuada tensión arterial cuando una persona asume la posición ortostática. La hipotensión ortostática se define como la caída de 20 mmHg. o más en la TAS o un descenso de la TAS por debajo de 90 mmHg. dentro de los primeros 3 minutos tras adoptar la posición ortostática.

5.- Cerebrovascular
 Evaluación del paciente con sincope

El diagnóstico correcto requiere un análisis cuidadoso de los síntomas y hallazgos en la exploración física y las pruebas complementarias, que deben ser dirigidas en función de los síntomas y hallazgos de la exploración, ya que no existe un orden claramente establecido en la batería de pruebas específicas, para el diagnóstico etiológico del síncope. En los servicios de urgencias hospitalarios la decisión más importante a tomar es si el paciente requiere ingreso o no.

La manifestación fundamental es la pérdida de conciencia, que en general presenta unas características muy parecidas en todos los tipos de síncope:

En algunas ocasiones la pérdida de conciencia no es completa, presentando aparición repentina de mareo, debilidad y sensación de pérdida de conocimiento sin llegar a perderlo; en este caso estamos ante el Presíncope.

Historia Clínica.

Los principales datos a recoger en la historia clínica son:

  1. Características y duración del episodio. Tratar de definir el mismo de forma más completa posible. Con frecuencia el paciente no recuerda lo sucedido y debe ser un familiar u otro testigo el que relate lo ocurrido.
  2. Considerar los posibles factores desencadenantes: ortostatismo, factores emocionales en el sincope neurocardiogénico, esfuerzo intenso en la estenosis aórtica, dolor torácico en la etiología isquémica, etc.
  3. Posible relación con comidas, alcohol o ingesta de fármacos. Aparición con el esfuerzo, cambios posturales, etc.
  4. Los síntomas prodrómicos pueden ayudar a orientar el diagnóstico. Los síntomas como sudación, palidez, náuseas y ansiedad son pródromos que suelen preceder al síncope vasovagal.
  5. Los síntomas tras el episodio. Si existe confusión, cefalea importante o desorientación, debemos descartar un origen neurológico del síncope.
  6. Número y frecuencia de los episodios.
  7. Antecedentes de cardiopatía. Sobre todo la disfunción ventricular izquierda y la cardiopatía isquémica.
  8. Historia familiar de síncope o muerte súbita. Los pacientes con síncope que tienen historia familiar de síndrome de QT largo congénito, muerte súbita por miocardiopatía hipertrófica obstructiva, displasia arritmogénica del ventrículo derecho, síndrome de Wolf-Parkinson-White o síndrome de Brugada entre otros, tienen mayor riesgo de muerte.
   Datos de la anamnesis en pacientes con síncope
Circunstancias en que ocurre
Postura
Decúbito Cardiogénico
Al incorporarse Ortostático
Bipedestación prolongada Ortostático
Posición especial del tronco Mixoma auricular
Ejercicio
Durante el esfuerzo Estenosis aórtica y cardiopatías obstructivas
Tras el esfuerzo Miocardiopatía obstructiva
Otras
En el baño Miccional, defecatorio
Tos Tusígeno
Deglución Neuralgia glosofaringea
Afeitarse, movimiento de la cabeza Hipersensibilidad seno carotídeo
Síntomas premonitorios
Sofocos, calor, náuseas. Palpitación Vasovagal
Brusco, sin aviso Cardiaco (arritmia), neurológico
Síntomas coincidentes
Palpitaciones rápidas Arritmias
Dolor torácico Enfermedad coronaria
Disnea Tromboembolismo pulmonar
Déficit neurológico Accidente isquémico
Duración prolongada Estenosis aórtica

Exploración física.

En estos pacientes debe ser completa:

Exploraciones Complementarias

Inicialmente realizaremos una batería de pruebas complementarias rutinarias, con las que descartaremos las causas más importantes de síncope: Posteriormente y dependiendo de cada caso y de la sospecha etiológica que tengamos se llevarán a cabo otras exploraciones complementarias como:
 Algoritmo de actuación ante un síncope

 Actitud y tratamiento

Tras la evaluación completa del paciente, tenemos que decidir cual es el destino final del paciente y cual será su tratamiento si lo hubiere y que debe ir dirigido a la causa.

En caso de síncope vasovagal, con frecuencia, es suficiente explicar al paciente la benignidad del trastorno que padece, ayudarle a reconocer los síntomas prodrómicos (si los hubiera) y adoptar la posición de decúbito antes del cuadro sincopal, evitando todas aquellas circunstancias que provoquen el cuadro como cambios bruscos de temperatura, cambios posicionales, giros de cabeza, ejercicio físico intenso, sitios cerrados, fiebre, dolor intenso, estrés…

En pacientes con sospecha de hipovolemia relativa, la ingesta de sal y abundante de líquidos ha mostrado ser eficaz. Diversos estudios han demostrado que los inhibidores de la recaptación de la serotonina (Fluoxetina, Sertralina, Paroxetina) pueden tener cierta utilidad en la prevención del síncope neurocardiogénico. Otros fármacos que se han utilizado son los betabloqueantes, fludrocortisona, efedrina o aminofilina. El implante de un marcapasos definitivo debería ser considerado en pacientes con episodios recurrentes refractarios al tratamiento farmacológico y en la hipersensibilidad del seno carotídeo.

Ingreso hospitalario:

Aviso a pacientes o familiares:
La información de este sitio está dirigido a profesionales de atención primaria. Su contenido no debe usarse para diagnosticar o tratar problema alguno. Si tiene o sospecha la existencia de un problema de salud, imprima este documento y consulte a su médico de cabecera.
  Bibliografía
  • Asensio Asensio L. Pérdida de conciencia. En:  Guía de Actuación en Atención Primaria. 2º ed. Barcelona:  SEMFYC; 2002. p. 539-546.
  • Belzunegui Otano T, Aldaz Berruelo, Lafuente Jiménez A. Síncope. FMC  2001;8: 378-388.
  • Brignole M, Alboni P, Benditt DG, Bergfeldt L, Blanc JJ, Bloch Thomsen PE, Gert van Dijk J, Fitzpatrick A, Hohnloser S, Janousek J, Kapoor W, Anne Kenny R, Kulakowski P, Masotti G, Moya A, Raviele A, Sutton R, Theodorakis G, Ungar A, Wieling W; Groupo de Trabajo sobre el Sincope de la Sociedad Europea de Cardiologia. Guías de Práctica Clínica sobre el manejo (diagnóstico y tratamiento) del síncope. Actualización 2004*. Versión resumida. Rev Esp Cardiol. 2005 Feb;58(2):175-93. [Medline] [Texto completo] [NGC] [Texto completo European Society of Cardiology]
  • Calíbrese Sanchez S. Sincope. Moya Mir MS, editor. Guias de actuación en urgencias. Madrid: McGraw-Hill-Interamericana ;1998. p. 273-279.
  • García Rivera R, Ruiz Granell R, Morell Cabedo S. Síncope: etiología y fisiopatología. Evaluación clínica del síncope.  Monocardio  1999; (1): 1-32.
  • Gómez Bitrian J. Síncope. [Internet].  Saludalia; 2000. [Acceso 4 de Julio de 2005].  Disponible en: http://www.saludalia.com/urgencias/
  • Hernández Madrid A, Moro Serrano C. Protocolo diagnóstico del síncope. Medicine 2002:  2143-2145.
  • Ortega Marcos J, Hernández Madrid A. Síncope. Nuevos conceptos clínicos. Medicine 2002: 2149-2157
 

Arriba  
© 2010 fisterra.com Imprimir Página Tamaño de letra pequeño Tamaño de letra normal Tamaño de letra grande | Mis Datos | Contacto-Sugerencias | FAQ's | Condiciones de uso | Política de privacidad | Aviso legal