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| Tabla de contenidos: |
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Es una enfermedad muy frecuente. Su incidencia ha aumentado llamativamente en los últimos años, de forma que se ha convertido en una enfermedad casi-universal que presentan hasta el 20-62% de los niños y entre el 50-83 % a los 3 años de edad 1,2. Además representa la primera causa de prescripción de antibióticos en la infancia 3. Se estima que aproximadamente el 5% de los niños está "predispuesto" a desarrollar Otitis Media aguda de repetición y que hasta una tercera parte de los niños afectos de OMA tendrán un nuevo episodio en un mes 4. El riesgo de la Otitis Media Aguda reside en sus secuelas, las más frecuentes son las recurrencias y la Otitis Media Serosa.
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| ¿Cómo se diagnostica? |
En niños menores de 3 años aparecen síntomas inespecíficos:
De ellos el más frecuente es la mucosidad nasal, presente en un 90% de los niños afectos de OMA.
En niños mayores de 3 años los síntomas son más específicos:
El diagnóstico debe realizarse cuando un niño presenta uno o varios de estos síntomas y nos encontramos con signos de inflamación aguda en la otoscopia, indicada por alguna de los siguientes signos:
La técnica más recomendada para atención primaria es la otoscopia neumática 7. El diagnóstico de otitis media aguda requiere el hallazgo de alteraciones timpánicas como la disminución de la movilidad. La hiperemia timpánica no se incluye dentro de los criterios diagnósticos. La timpanometría, sin embargo, no es necesaria para establecerlo. La otoscopia neumática aporta mayor fiabilidad diagnóstica, al valorar la movilidad del tímpano 8.
| ¿Cómo se trata? |
¿A quiénes tratamos?
En los Países Bajos, Dinamarca, Suecia y Noruega sólo son tratados con antibióticos una minoría de los episodios (31%) por ello, la incidencia de Streptococcus pneumonia y Haemophilus influenzae en estos países es menor del 1 y 6% respectivamente (Dutch National Institute of Public Health and Envaironmental Protection, 1998)
Se trata de una patología que rara vez representa una urgencia, a pesar de que sus síntomas sean a menudo dramáticos.
Los antibióticos parecen acortar la duración de la fiebre y el malestar, sin embargo, su uso aumenta significativamente el riesgo de producir resistencias bacterianas y, como consecuencia, la incidencia de organismos más invasivos 9 Se estima que el 70-90% de los episodios de OMA se resuelven sin tratamiento en 7-14 días 10 y que los antibióticos no disminuyen la necesidad de intervenciones quirúrgicas a largo plazo 11
Existen varios ensayos aleatorios que comparan los antibióticos con un placebo en niños con OMA que no mostraron reducción alguna del dolor en 24 horas, pero sí entre los 2 y los 7 días, período en el cual el 80% de los pacientes se recupera espontáneamente. Las revisiones sistemáticas existentes concluyen que los antibióticos ofrecen en el mejor de los casos un beneficio modesto en la mejoría de los síntomas de otitis media aguda (número necesario a tratar de 20) a corto plazo, no encontrándose beneficio documentado a largo plazo 12,13.
Además no hubo efectos de los antibióticos sobre los problemas de audición según una timpanometría posterior. Los antibióticos tampoco influyeron en otras complicaciones (mastoiditis, meningitis) ni recurrencias, ya que la aparición de complicaciones graves en los países desarrollados actualmente es muy rara e impredecible incluso con tratamiento antibiótico inicial 14.
Los datos de los que disponemos hoy en día tampoco apoyan el uso de tratamientos con descongestivos, antihistamínicos o una combinación de ambos 15.
Por tanto, en atención primaria se debería reducir el uso de antibióticos y emplearlos únicamente cuando no tiene lugar la curación espontánea, salvo en pacientes en los que no se asegure el seguimiento.
La clave del manejo de la OMA se encuentra en hallar unos criterios que determinen qué pacientes se beneficiarían de un tratamiento antibiótico, es decir, factores predictores de la respuesta al tratamiento, como podrían ser la fiebre o los vómitos.
En niños sin síntomas sistémicos se recomienda un periodo de observación de 72 horas, en niños con síntomas sistémicos este tiempo se reducirá a 24-48 horas 16, 17
En ningún caso se aconseja la prescripción inmediata del antibiótico, exceptuando aquellos que presenten factores de riesgo:
¿Con qué los tratamos?
Analgésicos: la analgesia habitual (paracetamol, ibuprofeno) para el dolor leve moderado, es de elección en el manejo de la OMA.
Antibióticos: su objetivo es la erradicación de los organismos causales en el oído medio, para ello deben cumplir dos condiciones: tener actividad frente a dichos organismos y alcanzar el oído medio y mantener una adecuada concentración durante el tiempo necesario para, como mínimo, inhibirlos.
De la duración de la antibioterapia parece depender el resultado inmediato, pero no el obtenido a largo plazo (4-6 semanas después)18. Puede utilizarse una pauta de 10 días 19 o ciclos cortos de 5 días en niños con bajo riesgo (niños de más de 2 años de edad sin antecedentes de otitis media recurrente ni crónica y con la membrana timpánica íntegra) 20,21
La Amoxicilina administrada a dosis altas parece ser efectiva sobre 2/3 de las cepas de neumococo con resistencia intermedia y en 1/3 de las cepas resistentes 22 que son las responsables de los fracasos terapéuticos (10%) La presencia del Neumococo resistente en la nasofaringe o en el oído medio, determinada a través de diversos cultivos, indicaría susceptibilidad para desarrollar OMA resistente y por lo tanto para iniciar tratamiento a dosis altas o con un antibiótico de segunda línea 23

| ¿Se deben establecer revisiones? |
Sí, en cinco semanas, en menores de 5 años o en aquellos niños mayores de 5 años con factores de riesgo como pueden ser los antecedentes de cirugía ORL o de retraso del lenguaje.
Puede ser necesario una visita de seguimiento a los 3 meses en todos los niños diagnosticados de OMA, para poder diagnosticar la persistencia del exudado que no tiene significación clínica con un tiempo de duración inferior.
Por supuesto también veremos de nuevo a los niños con OMA persistente, es decir, aquellos en los que persistan los síntomas más allá de 3-5 días después de iniciado el tratamiento, se debe entonces cambiar el antibiótico por uno de segunda línea. Si a pesar de este segundo ciclo antibiótico persisten síntomas moderados-severos, nos encontraremos ante una OMA refractaria.
Si no existe evidencia de derrame o inflamación y/o la membrana timpánica ha recuperado su movilidad se habla de OMA resuelta o curada.
| ¿Cuándo remitir al ORL? |
Tenemos que valorar la remisión al ORL en estos casos:
| ¿Cómo se previene? |
Los objetivos de la prevención son disminuir el dolor, la fiebre, la angustia familiar y los costes que esta enfermedad implica.
1. Se debe recomendar a los padres que eviten en lo posible:
2. Vacunación contra neumococo:
2. Vacunación contra virus Influenza
3. Profilaxis antibiótica: Ninguna antibioterapia profiláctica es recomendada de forma rutinaria, ya que no se han documentado como eficaces en la prevención de la necesidad de inserción de tubos de timpanostomía ni en la prevención de la hipoacusia. Sin embargo, sí que se ha visto que están relacionadas con el riesgo de adquirir organismos resistentes.
| Aviso a pacientes o familiares: |
| La información de este sitio está dirigido a profesionales de atención primaria. Su contenido no debe usarse para diagnosticar o tratar problema alguno. Si tiene o sospecha la existencia de un problema de salud, imprima este documento y consulte a su médico de cabecera. |
| Bibliografía |
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