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¿Qué
es la neuropatía diabética (ND)? |
Hablamos de neuropatía diabética
(ND) ante un conjunto de síntomas y signos relacionados
con una afectación de los nervios periféricos,
autonómicos o craneales en un paciente diabético en el
que se han descartado otras causas de neuropatía.
Los estudios de prevalencia encuentran
cifras muy dispares, las diferencias están relacionadas con
los criterios diagnósticos y características de la población
estudiada. Puede estimarse que la ND clínica y subclínica
ocurre entre un 22.7 y un 66% de los pacientes diabéticos.
La prevalencia aumenta con el tiempo de evolución de la
diabetes y con la edad1-3.
Las formas de ND más frecuentes en
pacientes insulinodependientes son: polineuropatías (54%,
sintomáticas en el 15%), síndrome del túnel carpiano
(asintomático 22% y sintomático 11%), neuropatía visceral
autonómica (7%) y otras neuropatías (3%). En los pacientes
con diabetes no insulinodependiente, el 59% tiene varios
tipos de ND, polineuropatías (45%, sintomáticas en el 13%),
síndrome del túnel carpiano asintomático (29%), síndrome del
túnel carpiano sintomático (6%), neuropatía visceral
autonómica (5%), otras neuropatías (3%)1,4.
La ND se relaciona sobre
todo con el control glucémico, pero también con otros
factores de riesgo cardiovascular modificables:
triglicéridos, índice de masa corporal, tabaquismo e
hipertensión5.
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Formas Clínicas |
La ND puede ser subclínica, detectable
solo mediante pruebas, o presentar manifestaciones clínicas.
Las formas clínicas más frecuentes son:
Polineuropatía distal. Es la más
frecuente, entre un 54 y un 75% de las ND, suele ser
distal y simétrica y su instauración es lenta y progresiva4. El
paciente refiere entumecimiento, parestesias, dolor en
los pies (áreas del calcetín) y en las manos (área de los guantes)
y alodinia que generalmente describe como que no aguanta el
roce de las sábanas o de la ropa. El
dolor suele empeorar por la noche y mejorar al caminar. En
ocasiones en muy intenso y de carácter lancinante, en estos
casos suele haber una remisión espontánea a partir de los tres
meses, aunque la mejoría puede retrasarse varios años.
En el examen físico se aprecian alteraciones de la sensibilidad vibratoria y táctil
y disminución o ausencia del reflejo aquíleo sin
alteraciones electromiográficas6.
Mononeuropatías craneales o
periféricas. Afectan especialmente al III par y al
nervio mediano. Los pacientes con oftalmoplejia diabética
pueden presentar dolor, ptosis, diplopia y disfunción
pupilar. Suelen iniciarse de forma brusca y remitir en buena
parte a las pocas semanas. También puede afectar a otros
pares (IV,VI), en los casos de neuropatía periférica es
característica la caída del pie o de la muñeca. En ocasiones
las neuropatías afectan de forma asimétrica a múltiples
nervios periféricos4,6.
Neuropatía autonómica. De inicio
insidioso, frecuentemente desapercibida al principio, puede
afectar a múltiples órganos y se diagnóstica por
exclusión. Afecta generalmente al tubo digestivo produciendo trastornos
del esófago (disfagia), retraso en el vaciamiento gástrico,
estreñimiento, diarrea (por lo general nocturna) e
incontinencia fecal. También son frecuentes la afectación de
la vejiga (dificultad para la micción, vaciamiento
incompleto), la disfunción eréctil y los problemas
cardiovasculares (taquicardia en reposo, hipotensión
ortostática)4,6.
Afectación de raíces torácicas o
lumbares, polirradiculopatías. Síndrome sensorial que
afecta a nervios raquídeos, con empeoramiento nocturno y que
suele remitir espontáneamente en 6-24 meses. Suele afectar a
pacientes mayores y coexistir con polineuropatía periférica.
A nivel lumbar afecta con más frecuencia a las raíces L2, L3
y L4 causando el síndrome de amiotrofia diabética, que cursa
con dolor en el muslo y debilidad en la pierna. Su
diagnóstico es clínico y electromiográfico.
La afectación torácica es menos
frecuente, puede presentarse con un cuadro similar a la
neuralgia postherpética, el dolor puede ser muy intenso y
localizado a nivel abdominal4.
La ND es en ocasiones insidiosa y cursa
con disminución de la sensibilidad que se relaciona con
importante morbilidad sobre todo úlceras e infecciones
recurrentes en los pies. Por otro lado, los trastornos
motores producen atrofia muscular y alteraciones
articulares, que a su vez favorecen la aparición de esas
complicaciones5. |
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Puntos clave |
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Hablamos de neuropatía diabética (ND)
ante un conjunto de síntomas y signos
relacionados con una afectación de los
nervios periféricos, autonómicos o
craneales en un paciente diabético en el
que se han descartado otras causas de
neuropatía. |
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La ND se relaciona sobre
todo con el control glucémico, pero también con otros
factores de riesgo cardiovascular modificables:
triglicéridos, índice de masa corporal, tabaquismo e
hipertensión.
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La polineuropatía distal es la más
frecuente, suele ser
distal y simétrica y su instauración es lenta y progresiva >>>
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El diagnóstico de polineuropatía
diabética se basa en los hallazgos
clínicos. Puede haber disminución o
pérdida de la sensibilidad vibratoria,
térmica y táctil ligera y una
disminución de los reflejos rotulianos. Alrededor del 50% de los pacientes con ND no están
diagnosticados lo que se hace necesaria una búsqueda proactiva por el
médico >>>
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La ND y especialmente la mononeuropatía y la radiculopatía, a menudo
mejoran o se
resuelven espontáneamente, especialmente si el inicio de los síntomas
fue brusco, si fue consecuencia de un episodio de descontrol metabólico,
si la diabetes es de corta evolución o cuando el inicio del dolor es
precedido de una bajada de peso importante >>>
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La ND puede tratarse
con fármacos para el control del dolor neuropático. Los más útiles son:
Antidepresivos tricíclicos (Amitriptilina,
Imipramina),
Gabapentina,
Pregabalina y Duloxetina.
La
Fluoxetina no tiene utilidad alguna y los
Opioides pueden considerarse fármacos de segunda línea >>>
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