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 Formación - MBE - Evaluación de una GPC
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07/02/2007 - Guías Clínicas 2007; 7 Supl 1: 4

Autoras:
Carmen Castiñeira Pérez Médico especialista en M. Familiar y Comunitaria (1)
Rosa Rico Iturrioz

Médica Especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública. Técnico del Servicio de Evaluación de Tecnologías Sanitarias, Osteba (2)


(1) SAP de Fingoy- SERGAS – Lugo.
(2) Departamento de Sanidad. Gobierno Vasco.

Miembros de grupos de la Red Temática de Investigación sobre Medicina Basada en la Evidencia (Expte. FIS: G03/090)


Información:
Elaborada por médicos con revisión posterior por colegas

Conflicto de intereses: Ninguno declarado.


El material publicado en esta serie de artículos forma parte de una actividad de formación continuada desarrollada en colaboración con Red MBE y GuiaSalud

Curso sobre Guías de Práctica Clínica


  Tabla de contenidos: 
Índice
Introducción
¿Por qué la necesidad de un instrumento de evaluación?
Instrumento AGREE
Bibliografía
Documentos
Documento en PDF [¿Problemas con PDF?]
Cuestionario de autoevaluación
GPC tema 4. Ejercicio práctico

Más en la Red
The AGREE Collaboration. AGREE Instrument Spanish versión. [Internet]. Disponible en: http://www.agreecollaboration.org [Texto completo]
National Institute for Clinical Excelence (NICE). Guideline Development Methods: Information for National Collaborating Centres and Guideline Developers. London: NICE. 2004-5 [Texto completo]
Scotish Intercollegiate Guidelines Network. A guideline developer's handbook. 2004 [Texto completo]
Rico Iturrioz R, Gutiérrez-Ibarluzea I, Asua Batarrita J, Navarro Puerto MA, Reyes Domínguez A, Marín León I, Briones Pérez de la Blanca E. Valoración de escalas y criterios para la evaluación de las Guías de Práctica Clínica Rev Esp Salud Pública 2004;78:457-467 [Texto completo]

 

 Introducción

Cada vez es más frecuente que lleguen a nuestras manos documentos denominados Guías de Práctica Clínica (GPC), pudiendo observarse una gran variabilidad en el desarrollo de su metodología e incluso en las recomendaciones propuestas, lo que puede crear desconfianza en un instrumento entre cuyos objetivos se encuentra la mejora en las estrategias de la toma de decisiones y disminuir la variabilidad interprofesional 1.

Como profesionales sanitarios desearíamos disponer de GPC en las que tuviésemos confianza de que se han evitado los sesgos potenciales producidos en su desarrollo, las recomendaciones tuvieran validez interna y externa y fuesen útiles en la práctica, que no es más que la definición de una GPC de calidad 1,2. Tanto en nuestro país como en otros, se han llevado a cabo estudios para conocer si las GPC publicadas cumplen estos requisitos mínimos 3-5, obteniéndose resultados en los que se demuestra una baja calidad de las mismas, lo cual sin duda viene corroborado por el hecho de que, a pesar de ser una herramienta sumamente útil para la toma de decisiones clínicas, su aceptación por parte de la profesión sanitaria sigue siendo escasa y la implantación de las mismas también.

 ¿Por qué la necesidad de un instrumento de evaluación?

Como se hace constar en el tema anterior, para la mayoría de la profesión sanitaria, conocer los criterios mínimos de calidad de una GPC y como localizarlos es suficiente para reconocer aquellas que deben valorarse y utilizarse, como se hace constar en el tema anterior. Además, sabemos que buscando GPC en organizaciones de prestigio en la elaboración, evaluación y recopilación de las mismas nos van a aportar unos documentos de calidad. Ello es posible gracias a que en su diseño, dichas organizaciones disponen de instrumentos propios que evalúan estas características, previas a su publicación.

Sin embargo, lo mismo que en otras áreas de la Medicina , parece lógico pensar que debería tenderse a utilizar un instrumento único de medida de calidad de GPC que fuese válido para este objetivo.

En el año 1998 comienza una colaboración internacional entre 13 países (Appraisal of Guidelines, Research and Evaluation Colaboration (AGREE)) cuyos objetivos eran:

  1. Desarrollar criterios comunes para la elaboración de GPC
  2. Definir cuales deberían ser los criterios de calidad que deberían cumplir las GPC
  3. Establecer un modelo de evaluación y monitorización de dichos criterios de calidad
  4. Promover la difusión de estos criterios entre los miembros participantes y demás Comunidad Científica, favoreciendo las colaboraciones internacionales.

Teniendo en cuenta estos objetivos se desarrolló el denominado Instrumento AGREE, para el que, tras analizar cuales eran los componentes claves para determinar si una GPC era válida, se desarrolló una versión inicial validada con 100 GPC de los países participantes, que fueron evaluadas por 194 evaluadores. La versión final, que consta de 23 ítems agrupados en 6 áreas, fue finalmente validada con 33 GPC y otros 70 evaluadores 6.

En el momento actual sólo existe otra escala validada que valora la calidad de las GPC (Shaneyfelt et al.) 7, pero un estudio comparativo entre estos dos instrumentos 8 demuestra que el instrumento AGREE, además de ser el que en este momento cuenta con mayor aceptación y presenta un formato más manejable, consigue realizar una agrupación de criterios más clara y completa, aunque quedan poco representados los aspectos relacionados con la implantación. Así mismo se ha realizado su traducción validada a otros idiomas diferentes al inglés, entre ellos el español 9. El Instrumento AGREE facilita una evaluación genérica y ha demostrado que puede ser utilizado en cualquier tipo de GPC, independientemente del tema del que trate, de si son nuevas, ya existentes o actualizaciones, en soporte papel o electrónico, y por cualquier profesional sanitario, gestores o pacientes 6,10.

De ésta forma se consigue:

  1. Aportar un instrumento sistemático de evaluación de la calidad de las GPC, con lo cual el profesional que las utilice puede tener confianza en sus recomendaciones.
  2. Los grupos elaboradores y difusores de GPC pueden seguir una metodología estructurada para garantizar dicha calidad.
  3. Los Sistemas Sanitarios de Salud y sus gestores pueden evaluar aquellas GPC de interés para su implementación y adopción de recomendaciones, partiendo de GPC de calidad.
 Puntos clave
Sería muy deseable disponer de GPC de calidad en las que tuviésemos la confianza de que se han evitado los sesgos potenciales producidos en su desarrollo, las recomendaciones fueran válidas y útiles en la práctica.
Parece lógico pensar que debería tenderse a utilizar un instrumento único y válido de medida de calidad de GPC. Con este fin en 1998 comenzó una colaboración internacional entre 13 países: Appraisal of Guidelines, Research and Evaluation Colaboration (AGREE)   >>>
El Instrumento AGREE facilita una evaluación genérica y ha demostrado que puede ser utilizado en cualquier tipo de GPC, independientemente del tema del que trate, de si son nuevas, ya existentes o actualizaciones, en soporte papel o electrónico, y por cualquier profesional sanitario, gestores o pacientes >>>
  El instrumento AGREE para la valoración de la calidad de una GPC consta de 23 ítems claves agrupados en 6 áreas, cada una de las cuales pretende obtener información de un aspecto diferente con relación a la calidad de las mismas. Los criterios se evalúan en una escala de Likert de 4 puntos. Las puntuaciones de las 6 áreas son independientes y no se pueden sumar para obtener un “valor de calidad” de la guía, aunque permite la comparación entre varias guías en cada área concreta >>>
Al final de la evaluación existe un apartado para una evaluación global que, aunque subjetiva, debe tener en cuenta no sólo el rigor científico del proceso de elaboración, sino también las consideraciones prácticas de su aplicación >>>
Arriba
 Instrumento AGREE

Cómo utilizarlo

Como ya hemos citado anteriormente, el instrumento AGREE para la valoración de la calidad de una GPC consta de 23 ítems claves agrupados en 6 áreas, cada una de las cuales pretende obtener información de un aspecto diferente con relación a la calidad de las mismas. Los criterios se evalúan en una escala de Likert de 4 puntos (1- muy en desacuerdo, 4- muy de acuerdo): Se dispone de instrucciones que ayudan a calcular la puntuación del área evaluada y aclaraciones sobre las mismas. Los evaluadores deben de disponer y leer la totalidad de la guía a evaluar y los anexos o documentos adjuntos en los que puedan aparecer datos sobre las áreas a valorar.

Los estudios de validación de éste instrumento han demostrado que se precisa un número mínimo de 4 evaluadores para que el resultado de la evaluación sea más sensible y específico y es deseable que éstos evaluadores estén familiarizados con el uso del instrumento. Cada evaluador califica cada uno de los ítems siguiendo la escala de Likert, y el cálculo final obtenido en el área evaluada se calcula con la siguiente fórmula:

Puntuación obtenida – mínima puntuación posible


Máxima puntuación posible – mínima puntuación posible

Las puntuaciones de las 6 áreas son independientes y no se pueden sumar para obtener un “valor de calidad” de la guía, aunque permite la comparación entre varias guías en cada área concreta.

Al final de la evaluación existe un apartado para una evaluación global que, aunque subjetiva, debe tener en cuenta no sólo el rigor científico del proceso de elaboración, sino también las consideraciones prácticas de su aplicación.  De ésta forma obtendríamos 9:

  1. GPC “Muy recomendada”: si la GPC puntúa 3-4 en la mayoría de los ítems, y la puntuación por áreas supera los 60 puntos.
  2. GPC “Recomendada con condiciones o modificaciones”: si el porcentaje de ítems que puntúa alto y bajo es similar y las puntuaciones por áreas alcanza valores entre el 30-60, en cuyo caso podrían realizarse modificaciones y volverla a reevaluar o podría recomendarse si no existieran más GPC sobre el tema.
  3. GPC, “No recomendada”: si los valores obtenidos son inferiores a los anteriores, tanto por ítems como por áreas.

Áreas de valoración

Las áreas que evalúa el instrumento AGREE son las siguientes:

Ventajas e inconvenientes

  1. Ventajas:
  2. Inconvenientes:
Aún así, a pesar de los aspectos que puedan resultar poco prácticos, lo cierto es que disponemos de un instrumento de valoración sistemática de la calidad de las GPC que puede interesar también a quienes trabajan en la clínica ya que les permite conocer las áreas de calidad que valora y su posibilidad de aplicación en la práctica. Sin duda, con el transcurso del tiempo llegará un momento en que cualquier guía disponga de su valoración del instrumento AGREE, valoración posiblemente realizada por personas entrenadas para ello, lo cual permitirá a los clínicos el acceso directo a aquellas de mayor calidad e interés práctico.
  Bibliografía
  1. Field MJ, Lohr KN, eds. Clinical practice guidelines. From development to use. Washington, DC: National Academy Press 1990 [Sumario]
  2. Hayward RS, Wilson MC, Tunis SR, Bass EB, Guyatt G. Guías para usuarios de la literatura médica. Como utilizar las guías de práctica clínica. JAMA 1995; 274: 570-574 [Medline]
  3. REDEGUIAS. [Internet]. Informe de Evaluación de Tecnologías FIS 01/1057. ICIII 2003. [Acceso 11 de Abril de 2005]. Disponible en:  www.redeguias.edu.es
  4. Navarro Puerto MA, Ruiz Romero F, Reyes Domínguez A, Gutierrez Ibarlucea I, Hermosilla Gago T, Alonso Ortiz del Rio C et al. Las guías que nos guían ¿son fiables?. Rev Clin Esp. 2005;205(11):533-40  [Medline]
  5. Shekelle PG, Ortiz E, Rhodes S, Morton SC, Eccles MP, Grimshaw JM, Wolf SH. Validity of Agency for Healthcare Research and Quality clinical practice guidelines: how quickly do guidelines become outdated? JAMA 2001 Sep 26;286(12):1461-7 [Medline]
  6. The AGREE Collaboration. Development and validation of an international appraisal instrument for assessing the quality of clinical practice guidelines: The AGREE proyect. Qual Saf Health Care 2003;12:18-23 [Resumen] [Texto completo]
  7. Shaneyfelt TM, Mayo-Smith MF, Rothwangl J. Are Guidelines Following Guidelines? The Methodological Quality of Clinical Practice Guidelines in the Peer Reviewed Medical Literature. JAMA 1999:281(20):1900-1905 [Medline]
  8. Rico Iturrioz R, Gutiérrez-Ibarluzea I, Asua Batarrita J, Navarro Puerto MA, Reyes Domínguez A, Marín León I, Briones Pérez de la Blanca E. Valoración de escalas y criterios para la evaluación de las Guías de Práctica Clínica Rev Esp Salud Pública 2004;78:457-467 [Texto completo]
  9. The AGREE Collaboration. AGREE Instrument Spanish versión. [Internet]. Disponible en: http://www.agreecollaboration.org  [Texto completo]
  10. MacDermid JC, Brooks D, Solway S, Switzer-McIntyre S, Brosseau L, Graham ID. Reliability and validity of the AGREE instrument used by physical therapists in assessment of clinical practice guidelines. BMC Health Services Research 2005;5:18-30 [Medline] [Texto completo]
 
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