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 Guías Clínicas - Manejo del dolor oncológico
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30/06/2009 - Guías Clínicas 2009; 9 (22).

Autores:
Miguel Ángel Silva César M. Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Unidad de Hospitalización a Domicilio.
Begoña Aldámiz-Echevarría Iraurgui M. Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Unidad de Hospitalización a Domicilio.
Fernando Lamelo Alfonsín M. Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Unidad de Hospitalización a Domicilio.
Luciano Vidán Martínez M. Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Unidad de Hospitalización a Domicilio.

Hospital Universitario de A Coruña - SERGAS - A Coruña

Información:
Elaborada con opinión de médicos y revisión posterior por colegas
Conflicto de intereses: Ninguno declarado.

  Tabla de contenidos: 
Índice
Introducción
Valoración del dolor
Evaluación de las causas del dolor
¿Cómo se trata el dolor oncológico?
Tratamiento farmacológico del dolor oncológico
Tratamiento no farmacológico del dolor oncológico
Tratamiento del dolor neuropático
Bibliografía
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 Puntos clave
El dolor oncológico es un problema de primera magnitud, hasta un 95% de los pacientes con cáncer en estadios avanzados tienen dolor.
Desde un punto de vista fisiopatológico existen tres tipos de dolor: dolor somático, dolor visceral y dolor neuropático>>>
El dolor en los pacientes con cáncer puede ser debido a efectos directos del tumor, al propio tratamiento antitumoral o bien no tener ninguna relación con el cáncer. Es necesario estudiar las posibles causas porque orientarán hacia el tratamiento más adecuado>>>
La estrategia terapéutica del dolor oncológico se basa en unos principios>>>  
Los analgésicos a utilizar vienen determinados fundamentalmente por la intensidad del dolor. Por ejemplo, a un paciente con dolor intenso hay que administrarle opioides potentes, sin necesidad de pasar antes por los escalones anteriores>>>
Existen diferentes tratamientos no farmacológicos que pueden ser útiles en los pacientes con cáncer>>>
La mayoría de los pacientes necesitan varios medicamentos y diversas modalidades terapéuticas para obtener un control adecuado del dolor.>>>
Arriba
 Introducción

El dolor oncológico es un problema de primera magnitud, hasta un 95% de los pacientes con cáncer en estadios avanzados tienen dolor (WHO, 1996). 

El tratamiento adecuado precisa una historia clínica en la que se valore específicamente el dolor y que abarque aspectos físicos, psicológicos y sociales. Las exploraciones complementarias serán seleccionadas con el objetivo de diagnosticar sus posibles causas. La evaluación se hará de modo continuo y las quejas del paciente deben tenerse siempre en cuenta. 


 Valoración del dolor

Desde un punto de vista fisiopatológico existen tres tipos de dolor (Aliaga L, 2002). 

Dolor somático
  Dolor visceral Dolor neuropático La intensidad del dolor puede ser medida con diferentes escalas (Caraceni A, 2002):

Para valorar otros aspectos del dolor como son su localización, cualidad, impacto emocional y funcional que produce en el paciente, existen escalas como el McGill Pain Questionnaire (Melzack, R, 1975).  

Si el paciente no puede comunicarse adecuadamente, el dolor será valorado por la expresión facial, postura antiálgica, irritabilidad o manifestaciones del sistema nervioso autónomo como sudoración, taquicardia...  

Una de las claves para lograr un alivio adecuado del dolor es visitar regularmente al paciente y determinar la efectividad del tratamiento. 

 Evaluación de las causas del dolor

El dolor en los pacientes con cáncer puede ser debido a efectos directos del tumor, al propio tratamiento antitumoral o bien no tener ninguna relación con el cáncer. Es necesario estudiar las posibles causas porque orientarán hacia el tratamiento más adecuado (Portenoy R, 1989; Bajwa Z, 2009).


Dolor óseo
Es el más frecuente. Las metástasis del cáncer de mama, pulmón, próstata y el mieloma múltiple son sus principales causas. Las metástasis suelen afectar a la columna vertebral, cráneo, húmeros, costillas, pelvis y fémures.

Estudio diagnóstico:
Dolor de espalda 
El desarrollo de dolor de espalda en un paciente con cáncer indica que pueden existir metástasis. El cáncer de mama, pulmón, próstata y tiroides son las principales causas. Las metástasis suelen afectar a la columna dorsal. 

Estudio diagnóstico:
Dolor de cabeza 
Los pacientes con cáncer que sufren cefalea con más frecuencia de lo habitual, o cambios en las características de su cefalea, deben ser estudiados para descartar la existencia de metástasis cerebrales.

Estudio diagnóstico: Dolor abdominal y pélvico 
Dolor postquirúrgico 
Existen cuatro síndromes dolorosos típicos tras cirugía. Tienen características de dolor neuropático y su empeoramiento puede indicar recidiva del cáncer. Plexopatía braquial 
Las manifestaciones clínicas habituales son dolor de hombro y brazo, síndrome de Horner y/o debilidad y atrofia de los músculos de la mano. Las causas más frecuentes son el síndrome de Pancoast, en el contexto de un cáncer de pulmón o de mama, y la radioterapia. Otras causas no relacionadas con cáncer son osteoartritis, bursitis del hombro y radiculopatías cervicales.

Estudio diagnóstico: La resonancia magnética es la exploración complementaria indicada. 

Plexopatía lumbosacra 
Se caracteriza por dolor, que puede irradiarse, y debilidad de los miembros inferiores. Pueden existir alteraciones en la función de la vejiga urinaria y/o en la defecación. 
Los tipos de cáncer que producen este problema son los tumores pélvicos, sarcomas, linfomas y metástasis de cáncer de mama.

Estudio diagnóstico:

Plexopatía cervical 
El dolor se localiza en el oído y en la cara anterior del cuello. Puede acompañarse de síndrome de Horner y/o parálisis del nervio frénico.

Estudio diagnóstico: resonancia magnética con contraste. 

Neuropatía periférica 
El cáncer puede afectar directamente a cualquier nervio. 
La neuropatía sensorial dolorosa es un síndrome paraneoplásico asociado a cáncer de pulmón de células pequeñas, de mama, ovario y colon. 
El mieloma múltiple se asocia con frecuencia a neuropatía dolorosa sensorio-motora. 
La quimioterapia con cisplatino, taxanes y alcaloides de la vinca producen con frecuencia neuropatía periférica dolorosa con disestesias, sensación de quemazón en los pies, manos y alteraciones en la sensibilidad vibratoria y propioceptiva. 

 ¿Cómo se trata el dolor oncológico?

La estrategia terapéutica del dolor oncológico se basa en unos principios (WHO, 1996).
  Tabla 1. Tipos de dolor, ejemplos y tratamientos más útiles.
Mecanismo del dolor Ejemplo Tratamientos más útiles
Somático
  • Lumbalgia.
  • Úlceras.
  • Dolor postquirúrgico.
  • Artritis.
  • Analgésicos no opioides.
  • Medidas físicas: frío, estimulación táctil.
  • Procedimientos: anestésicos locales tópicos o infiltración de anestésicos.
Visceral
  • Fractura.
  • Cólico nefrítico.
  • Necrosis/isquemia.
  • Analgésicos no opioides.
  • Analgésicos opioides.
  • Procedimientos: anestésicos intraespinales locales.
Neuropático
  • Neuralgias.
  • Neuropatías.
  • Miembro fantasma. 
  • Analgésicos opioides (Eisenberg E, 2007).
  • Terapia adyuvante.


Algoritmo Diagnóstico de Dolor Oncológico


 Tratamiento farmacológico del dolor oncológico
(Fallon M, 2006; Colvin L, 2006)
  Tabla 2. Escalera terapéutica en el dolor oncológico.
Dolor Intenso Opioides potentes
(Morfina, Fentanilo,
Oxicodona, Buprenorfina
Analgésicos no opioides  Coadyuvantes 
Dolor moderado Opioides débiles (Tramadol, Codeína) Analgésicos no opioides  Coadyuvantes
Dolor leve Analgésicos no opioides (AINE, Paracetamol)   Coadyuvantes



Analgésicos no opioides

Constituyen un grupo amplio de medicamentos, químicamente heterogéneos. Tienen techo terapéutico, es decir, una dosis máxima diaria por encima de la cual no se consigue un mayor efecto analgésico. No existe una evidencia clara que demuestre eficacia superior de un AINE respecto a otro (McNicol E, 2008).  

Indicaciones:  Paracetamol 
Uso clínico: 

Efectos secundarios: 
Toxicidad hepática: En pacientes caquécticos, alcohólicos o con patología hepática la dosis máxima diaria es de 2 gr.


AINEs (Tabla 3)

  Tabla 3. AINEs.
Medicamento Dosis (mg)  Intervalo (horas)  Vía Dosis máxima
diaria (mg)
Potencia (*) Comentario 
Ácido
acetilsalicílico
500-1000  4-6 Oral  6.000  --   
Ibuprofeno  400-600  4-6 oral, rectal  2.400  400  Efecto antiinflamatorio más débil. 
Naproxeno  250-500  8-12 oral, rectal  1.500  500   
Metamizol  500-2000  6-8 oral, rectal, parenteral  8.000    Útil en dolor visceral. 
(*) Potencia equialgésica con 650 mg de AAS (mg) 


Efectos secundarios:

Analgésicos opioides débiles 

Tramadol 
Uso clínico:  Codeína 
Uso clínico: 
Analgésicos opioides potentes 


Elección del opioide

Morfina oral (WHO, 1996; Back I, 2008; Wiffen PJ, 2008)   Presentaciones farmacéuticas:  No existe diferencia en la potencia analgésica entre las dos presentaciones (Broomhead A, 1997). (Ej. 10 mg cada 4 horas de Morfina rápida equivalen a 30 mg cada 12 horas de Morfina retardada). 

Uso clínico:
 
Inicio de tratamiento: hay que utilizar Morfina oral rápida ya que las dosis analgésicas se pueden ajustar con mayor rapidez. 

Dosis inicial:  Transcurridas 24 horas desde el inicio del tratamiento, si el paciente:  ¿Cómo pasar de Morfina rápida a retardada? 
Una vez que el paciente tiene controlado el dolor con Morfina rápida, se sustituye por Morfina de liberación retardada, utilizando la misma dosis diaria repartida cada 12 horas. Ej. 120 mg (20 mg/4 horas) de Morfina rápida equivalen a 60 mg de Morfina retardada cada 12 horas. La primera dosis de morfina retardada se administrará junto con la última dosis de morfina rápida.  

Agudizaciones del dolor  
A lo largo de la evolución clínica el paciente puede sufrir crisis agudas de dolor. El tratamiento consistirá en dosis suplementarias de Morfina rápida (dosis: 10%-15% de la dosis diaria total utilizada), que podrá repetir cada hora hasta lograr un control adecuado de la agudización del dolor. Ej. Un paciente que toma 200 mg diarios de morfina, en las agudizaciones del dolor necesitará dosis suplementarias de 20 a 30 mg. 

Incremento de dosis  
Si el paciente necesita más de tres o cuatro dosis suplementarias en un día, probablemente precisa un incremento de la dosis diaria total de morfina. Esto se hará aumentando un 25-50 % la dosis diaria total que se repartirá cada 12 horas. Ej. Paciente que toma 60 mg/12 horas, nueva dosis: 90 mg/12 horas). Además hay que evaluar al paciente para averiguar la causa o causas que motivan el descontrol del dolor.

Precauciones: 


Morfina subcutánea 
Está indicada si el paciente no puede utilizar la vía oral. Existen presentaciones farmacéuticas en ampollas al 1% de 1 ml (10 mg), al 2% de 1 ml (20 mg), al 2% de 2 ml (40 mg). 

Uso clínico  ¿Cómo pasar de Morfina oral a subcutánea?
La dosis aproximada de Morfina subcutánea a administrar en 24 horas se obtiene dividiendo por dos la dosis diaria total de Morfina oral. La dosis obtenida se reparte cada 4-6 horas. Ej. 120 mg de Morfina oral diarios equivalen a 60 mg diarios (10 mg/4 h) de Morfina subcutánea.

¿Cómo pasar de Morfina subcutánea a oral?
Multiplicar por dos la dosis diaria total de Morfina subcutánea, la dosis obtenida se repartirá en dos dosis (cada 12 horas) si se utiliza Morfina retardada, o bien en seis dosis (cada 4 horas) si se utiliza Morfina rápida.

¿Cómo se disminuye la dosis de Morfina
Si el dolor es controlado con terapia antitumoral u otras terapias (radioterapia...), el paciente necesitará menos dosis de Morfina o incluso podrá ser suspendida. La disminución de la dosis de Morfina oral o subcutánea se realizará de modo gradual, a razón de un 25% de la dosis diaria total previa de Morfina


Fentanilo transdérmico (Jeal W, 1997; Zenz M, 1998; Skaer T, 2006) 
No tiene techo analgésico. Se administra por vía transdérmica mediante parches. 
Tras ser aplicado un parche, el efecto analgésico comienza a las 12-14 horas. Al retirar el parche e interrumpir su uso la analgesia continúa durante 16 a 24 horas. 

Uso clínico:
 
Es especialmente útil en:  Precaución en: pacientes ancianos, caquécticos o febriles. 
No utilizar en: pacientes con dolor agudo postoperatorio porque en esta situación puede causar depresión respiratoria.  

Inicio de tratamiento:  Continuación del tratamiento: Agudizaciones del dolor:

Interrupción del tratamiento:
Debe realizarse de modo gradual, disminuyendo la dosis previa de Fentanilo transdérmico en 25 mcg/hora. Si el Fentanilo transdérmico es sustituido por otro opioide, se calcula la dosis equianalgésica según la Tabla 4. 


¿Cómo pasar de Fentanilo transdérmico a Morfina?
Multiplicar por dos la dosis del parche de fentanilo transdérmico, así se obtiene la dosis (en mg) aproximada  diaria total correspondiente de Morfina oral. Ej. Paciente con un parche de Fentanilo de 100mcg/h cada 72 horas, sustituir por Morfina oral a razón de 200 mg diarios, que se repartirá cada 12 horas si es retardada y cada 4 horas si es oral de liberación rápida. Si se utiliza Morfina subcutánea se administrará la mitad de la dosis diaria total oral repartida cada 4-6 horas.


Citrato de Fentanilo oral transmucosa (Zeppetella G, 2008) 
Indicaciones: Agudizaciones del dolor crónico oncológico tratado con opioides. 

Titulación o ajuste de dosis:
 

Mantenimiento: 
Determinada la dosis eficaz (aquella que permita tratar con eficacia un episodio con una sola unidad) debe mantenerse dicha dosis y limitar el consumo a un máximo de cuatro unidades al día. 

Reajuste de la dosis: 
Si se aumenta la dosis del opioide de acción prolongada, es posible que también sea necesario revisar la dosis de citrato de fentanilo oral transmusoso. 

Forma de administración:
Oxicodona (Reid CM, 2006; Riley J, 2008) 
Indicaciones: dolor oncológico intenso.
 
Presentaciones farmacéuticas:  No existe diferencia en la potencia analgésica entre las dos presentaciones.
La biodisponibilidad es más predecible que la de la morfina.

Uso clínico:
 
Inicio de tratamiento: hay que utilizar oxicodona oral rápida ya que las dosis analgésicas se pueden ajustar con mayor rapidez.  ¿Cómo pasar de Oxicodona rápida a retardada?

Agudizaciones del dolor  
El tratamiento consiste en administrar dosis suplementarias de oxicodona rápida (dosis: 10-15% de la dosis diaria total utilizada), que podrá repetir cada 1-2 horas hasta lograr un control adecuado de la agudización del dolor. 

Incremento de dosis  
Si el paciente necesita más de 3-4 dosis suplementarias en un día hay que aumentar la dosis diaria total de oxicodona. Esto se hará aumentando un 25-50% la dosis diaria total que se repartirá cada 12 horas. 


Hidromorfona
 (Wallace M, 2007)
Indicaciones: dolor oncológico intenso.

Presentaciones farmacéuticas: comprimidos de liberación prolongada de 4, 8, 16 y 32 mg. Se administra cada veinticuatro horas. Los comprimidos tienen que tragarse enteros.
La biodisponibilidad varía entre los pacientes.
Utilizar con precaución en pacientes con insuficiencia renal o hepática y en pacientes con patología intestinal (íleo...). 

Uso clínico:
 
Inicio de tratamiento: 

Continuación del tratamiento:   Agudizaciones del dolor:  Incremento de dosis  
Si el paciente necesita más de 3-4 dosis suplementarias en un día hay que aumentar la dosis diaria total de hidromorfona. Esto se hará aumentando un 25-50% aproximadamente la dosis diaria total.

Interrupción del tratamiento: 

Debe realizarse de modo gradual, disminuyendo la dosis previa de hidromorfona en un 25% aproximadamente.


Buprenorfina transdérmica (Evans HC, 2003; Skaer T, 2006) 
Tiene techo terapéutico. Es un opioide agonista-antagonista, lo que condiciona  su acción analgésica, efectos secundarios y puede originar un cuadro de abstinencia si es administrado a pacientes que toman opioides agonistas puros.

Indicaciones: Inicio de tratamiento:  Continuación del tratamiento: el parche debe reemplazarse como máximo a las 96 horas. Para facilitar su uso, se puede cambiar el parche dos veces a la semana a intervalos regulares (Ej. Cada 84 horas, siempre los lunes por la mañana y los jueves por la tarde).

Agudizaciones del dolor:  Dosis máxima diaria: dos parches de 70 microgramos/hora. 

Precauciones: 
  Tabla 4. Dosis Equianalgésicas de opioides .
Opioide actual Opioide nuevo Factor de conversión
Codeina oral Morfina oral Dividir por 10
Tramadol oral Morfina oral Dividir por 5
Morfina oral Hidromorfona oral Dividir por 5
Morfina oral Oxicodona oral Dividir por 2
Morfina oral Fentanilo transdérmico Dividir por 2
Morfina oral Morfina subcutánea Dividir por 2
Oxicodona oral Fentanilo transdérmico Sin cambios
Oxicodona oral Morfina subcutánea Sin cambios
(*) Los datos de la tabla son orientativos y las dosis equinalgésicas obtenidas son aproximadas (SIGN 2008).  

Efectos secundarios de los opioides: (Back I, 2008; SECPAL; Gómez Sancho M, 2003)
Existe una amplia variabilidad interindividual, debida a factores genéticos, edad, comorbilidad e interacciones con otros medicamentos. 

Coadyuvantes analgésicos  
Son medicamentos que pertenecen a diferentes grupos farmacéuticos. Se utilizan asociados a los analgésicos en el tratamiento del dolor oncológico (Back I, 2008; Colvin L 2006).
 

Corticoides

Antidepresivos (Saarto T, 2008; Dworkin R, 2007)  Anticonvulsivantes (Wiffen P, 2008; Dworkin R, 2007)  Gabapentina (Wiffen PJ, 2008)  Pregabalina  Clonazepan:  Bifosfonatos (Wong R, 2008)  Si no son efectivos: 

Efectos secundarios: náuseas y vómitos. Insuficiencia renal. Hipocalcemia. Anemia. Necrosis mandibular con el tratamiento intravenoso.

 Tratamiento no farmacológico del dolor oncológico

Existen diferentes tratamientos no farmacológicos que pueden ser útiles en los pacientes con cáncer (Colvin L, 2006; Bajwa Z, 2009).
 Tratamiento del dolor neuropático oncológico
(Dworkin R, 2007)

La mayoría de los pacientes necesitan varios medicamentos y diversas modalidades terapéuticas para obtener un control adecuado del dolor.

Los pacientes con dolor neuropático oncológico o dolor neuropático agudo de cualquier etiología deben ser tratados inicialmente con un opioide porque suele lograr un alivio rápido del dolor. La elección del opioide depende de la intensidad del dolor: La estrategia terapéutica a seguir consiste en asociar al opioide UNO de los siguientes medicamentos: Si así tampoco se obtiene una respuesta analgésica adecuada, pueden utilizarse conjuntamente un opioide con un antidepresivo tricíclico o un inhibidor selectivo de la serotonina y norepinefrina asociados con pregabalina o gabapentina.

Los pacientes con dolor neuropático no controlado con medicamentos deben ser evaluados para recibir: 


Algoritmo de Dolor Neuropático

 

Aviso a pacientes o familiares:
La información de este sitio está dirigido a profesionales de atención primaria. Su contenido no debe usarse para diagnosticar o tratar problema alguno. Si tiene o sospecha la existencia de un problema de salud, imprima este documento y consulte a su médico de cabecera.
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