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Terapias de relajación para el tratamiento de la hipertensión esencial en adultos (Revisión Cochrane traducida)

Heather O Dickinson, Fiona Campbell, Fiona R Beyer, Donald J Nicolson, Julia V Cook, Gary A Ford, James M Mason

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Fecha de la modificación significativa más reciente: 07 de noviembre de 2007. Las revisiones Cochrane se revisan regularmente y se actualizan si es necesario.

RESUMEN EN TÉRMINOS SENCILLOS

Relajación para la hipertensión arterial en adultos sin una causa claramente identificada

La Organización Mundial de la Salud considera que la hipertensión arterial provoca cerca de siete millones de muertes cada año, cerca del 13% de todas las muertes en el mundo. Si las personas disminuyen su presión arterial, es menos probable que mueran o presenten ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares. Si la presión arterial de una persona sólo está ligeramente alta, puede preferir tratar de reducirla cambiando su estilo de vida, en lugar de comenzar con fármacos. Aunque se conoce que la relajación puede contrarrestar los aumentos de la presión arterial a corto plazo que son provocados por el estrés, no se conoce si un programa mantenido puede producir reducciones de la presión arterial a largo plazo o disminuir el riesgo de muerte, ataque cardíaco o accidente cerebrovascular.

La presente revisión agrupó los hallazgos de 1198 personas con presión arterial por encima de 140/85 mmHg reclutadas en 25 ensayos controlados aleatorios. Estos ensayos compararon el efecto de la relajación con ningún tratamiento o con una terapia simulada que no se esperaba que redujera la presión arterial. En general, la relajación redujo ligeramente la presión arterial: la reducción promedio fue de 5/3 mmHg, pero pudiera estar entre 8/5 mmHg y 3/2 mmHg. Diferentes ensayos proporcionaron diferentes resultados, en ocasiones inconsistentes. Muchos de los ensayos no fueron bien diseñados ni realizados. En los ensayos de buena calidad la relajación dio lugar a reducciones promedio más pequeñas en la presión arterial y los resultados pudieron incluso ser consistentes con un aumento promedio en la presión arterial. Incluso cuando todos los ensayos se unieron, el grupo combinado de todas las personas en todos los ensayos no fue suficientemente grande y los ensayos no duraron lo suficiente para poder determinar si la relajación podía reducir el riesgo de muerte, ataque cardíaco o accidente cerebrovascular. Pocas personas informaron eventos secundarios de la relajación y, como promedio, fue poco probable que las personas informaran efectos secundarios del tratamiento de comparación.

Se enseñaron diversos tipos de relajación en los diferentes ensayos. Fue difícil discernir sus efectos, especialmente porque muchos ensayos utilizaron una combinación de métodos. En general, no se encontraron pruebas de que el entrenamiento autogénico fuera efectivo. Al parecer, fue más probable que la relajación muscular progresiva, la terapia cognitiva / conductual y la biorretroalimentación redujeran la presión arterial. Sin embargo, cierta reducción de la presión arterial se debió ciertamente a aspectos del tratamiento que no estaban relacionados con la relajación, como el contacto frecuente con profesionales que trataban de ayudar.



RESUMEN

Antecedentes:

A menudo se recomiendan las intervenciones relacionadas con el estilo de vida como el tratamiento inicial para la hipertensión leve, pero la eficacia de las terapias de relajación es incierta.

Objectivos:

Evaluar los efectos de las terapias de relajación sobre los resultados cardiovasculares y la presión arterial en personas con hipertensión arterial.

Estrategia de búsqueda:

Se hicieron búsquedas en la Cochrane Library, MEDLINE, EMBASE, Science Citation Index, ISI Proceedings, ClinicalTrials.gov, Current Controlled Trials y en listas de referencias de revisiones sistemáticas, metanálisis y ensayos controlados aleatorios (ECA) incluidos en la revisión.

Criterios de selección:

Criterios de inclusión: ECA de diseño paralelo que compararan las terapias de relajación con ningún tratamiento activo o con la terapia simulada; seguimiento ≥8 semanas; participantes mayores de 18 años, con aumento de la presión arterial sistólica (PAS) >= 140 mmHg o de la presión arterial diastólica (PAD) >= 85 mmHg); PAS y PAD informadas al final del seguimiento. Criterios de exclusión: participantes embarazadas; participantes que recibían hipotensores, los cuales fueron cambiados durante el ensayo.

Recopilación y análisis de datos:

Dos revisores extrajeron los datos de forma independiente y evaluaron la calidad de los ensayos. Los desacuerdos se resolvieron mediante discusión o con un tercer revisor. Se realizaron metanálisis con un modelo de efectos aleatorios, así como análisis de sensibilidad.

Resultados principales:

Veintinueve ECA, con un seguimiento entre ocho semanas y cinco años, cumplieron los criterios de inclusión; cuatro se excluyeron del metanálisis primario debido a datos de resultados inadecuados. Los 25 ensayos restantes evaluaron 1198 participantes, pero sólo se confirmó una asignación al azar adecuada en siete ensayos, y el cegamiento de la asignación en uno. Sólo un ensayo informó muertes, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares (uno de cada). El metanálisis indicó que la relajación dio lugar a reducciones pequeñas y estadísticamente significativas en la PAS (diferencia de medias: -5,5 mmHg, IC del 95%: -8,2 a -2,8; I2 = 72%) y PAD (diferencia de medias: -3,5 mmHg, IC del 95%: -5,3 a -1,6; I2 = 75%) en comparación con el control. La heterogeneidad significativa entre los ensayos no se explicó por la duración del seguimiento, el tipo de control, el tipo de terapia de relajación o los valores iniciales de presión arterial.

Los nueve ensayos que informaron cegamiento de los evaluadores de resultado no encontraron diferencias significativas en la presión arterial (diferencia de medias de la PAS: -3,2 mmHg, IC del 95%: -7,7 a 1,4; I2 = 69%) asociada con la relajación. Los 15 ensayos que compararon la relajación con la terapia simulada tampoco encontraron una reducción significativa en la presión arterial (diferencia de medias de la PAS: -3,5 mmHg, IC del 95%: -7,1 a 0,2; I2 = 63%).

Conclusiones de los revisores:

Debido a la calidad deficiente de los ensayos incluidos y la variación no explicada entre los ensayos, las pruebas a favor de la asociación causal entre la relajación y la reducción de la presión arterial son débiles. Algunos de los beneficios aparentes de la relajación se debieron probablemente a aspectos del tratamiento no relacionados con la relajación.

Esta revisión debería citarse como: Heather O Dickinson, Fiona Campbell, Fiona R Beyer, Donald J Nicolson, Julia V Cook, Gary A Ford, James M Mason. Terapias de relajación para el tratamiento de la hipertensión esencial en adultos (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, número 3, 2008. Oxford, Update Software Ltd. Disponible en: http://www.update-software.com. (Traducida de The Cochrane Library, Issue . Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd.).



Éste es el resumen de una revisión Cochrane traducida. La Colaboración Cochrane prepara y actualiza estas revisiones sistemáticas. El texto completo de la revisión traducida se publica en La Biblioteca Cochrane Plus (ISSN 1745-9990).

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