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Efectos de una dieta baja en sodio versus una dieta alta en sodio en la presión arterial, la renina, la aldosterona, las catecolaminas, el colesterol y los triglicéridos (Revisión Cochrane traducida)

Jürgens G, Graudal NA

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Fecha de la modificación significativa más reciente: 26 de noviembre de 2003. Las revisiones Cochrane se revisan regularmente y se actualizan si es necesario.

RESUMEN EN TÉRMINOS SENCILLOS

Esta revisión de estudios a corto plazo demuestra que en personas con hipertensión, las dietas hiposódicas producen descensos útiles de la presión arterial, pero se desconocen los perjuicios o los beneficios globales.Habitualmente se recomienda reducir el consumo de sal. Sin embargo, un par de revisiones Cochrane ha encontrado que hay pocas pruebas de beneficios a largo plazo de la reducción de la ingesta de sal. Esta revisión examinó la mayoría de las estrategias para reducir la ingesta de sal. La otra revisión (Hooper 2003) examinó las estrategias a largo plazo para reducir la cantidad de sal en los alimentos y las bebidas. El asesoramiento sobre la reducción de la ingesta de sal redujo la presión arterial, pero sólo en una pequeña cantidad. No fue suficiente como para esperar un beneficio importante para la salud. Además, es muy difícil mantener una dieta hiposódica. Sin embargo, la reducción fue más grande en las personas con hipertensión. Puesto que los estudios no se diseñaron para medir los efectos sobre la salud a largo plazo, se desconoce si las dietas hiposódicas mejoran los resultados de salud.Los estudios que administraron dietas hiposódicas a algunas personas y las compararon con otras que mantenían una dieta normal encontraron que la presión arterial descendió mientras las personas se encontraban en el ensayo. Sin embargo, se desconoce si permaneció baja después de los ensayos. Esto significa que las pruebas disponibles no sugieren que las personas con presión arterial normal deban reducir la cantidad de sal que comen o beben. Sin embargo, para las personas con hipertensión, las dietas hiposódicas produjeron una mayor reducción de la presión arterial y serían útiles como parte de un programa para reducir la presión arterial. La mayoría de las personas que participó en los estudios era caucásica, pero en el pequeño número de no caucásicos (en su mayoría africanos) la reducción de la presión arterial fue mayor. Se requiere más investigación sobre la ingesta de sal, especialmente en poblaciones no caucásicas.Ver también la revisión de sal a largo plazo: Hooper 2003.



RESUMEN

Antecedentes:

Una de las controversias en la medicina preventiva es si una reducción general de la ingesta de sodio puede reducir la presión arterial de una población y de ese modo, reducir la mortalidad y la morbilidad cardiovascular. En los últimos años, el debate se ha extendido por los estudios que indican que la reducción de la ingesta de sodio tiene efectos sobre el perfil de lípidos y hormonas.

Objectivos:

Estimar los efectos de la ingesta baja de sodio versus la ingesta alta de sodio sobre la presión arterial sistólica y diastólica (PAS y PAD), los niveles séricos o plasmáticos de renina, aldosterona, catecolaminas, colesterol y triglicéridos.

Estrategia de búsqueda:

Se hicieron búsquedas en "MEDLINE" y en listas de referencias de artículos relevantes desde 1966 hasta el final de diciembre 2001.

Criterios de selección:

Se incluían los estudios que asignaron al azar a las personas a la dieta baja en sodio y a la dieta alta en sodio si evaluaban al menos uno de los parámetros de resultado mencionados más arriba.

Recopilación y análisis de datos:

Dos autores, de forma independiente, extrajeron los datos, que fueron analizados mediante Review Manager 4.1.

Resultados principales:

En 57 ensayos principalmente de caucásicos con presión arterial normal, la ingesta baja de sodio redujo la PAS en -1,27 mmHg (IC: -1,76; -0,77) (p<0,0001) y la PAD en -0,54 mmHg (IC: -0,94; -0,14) (p = 0,009) en comparación con la ingesta alta de sodio. En 58 ensayos principalmente de caucásicos con hipertensión, la ingesta baja de sodio redujo la PAS en -4,18 mmHg (IC: -5,08; - 3,27) (p < 0,0001) y la PAD en -1,98 mmHg (IC: -2,46; -1,32) (p < 0,0001) en comparación con la ingesta alta de sodio. La duración promedio de la intervención fue de ocho días en los ensayos de presión arterial normal (rango: 4 a 1100) y de 28 días en los ensayos de presión arterial elevada (rango: 4 a 365). Los análisis de regresión múltiple no demostraron efectos independientes de la duración sobre el tamaño del efecto. En ocho ensayos de personas de raza negra con presión arterial normal o elevada, la ingesta baja de sodio redujo la PAS en -6,44 mmHg (IC: -9,13; -3,74) (p < 0,0001) y la PAD en -1,98 mmHg (IC: -4,75; 0,78) (p = 0,16) en comparación con la ingesta alta de sodio. La magnitud de la reducción de la presión arterial también fue mayor en un solo ensayo en pacientes japoneses. También se produjo un aumento significativo de los niveles séricos o plasmáticos de renina, 304% (p < 0,0001), aldosterona, 322%, (p < 0,0001), noradrenalina, 30% (p < 0,0001), colesterol, 5,4% (p < 0,0001) y colesterol de LDL, 4,6% (p < 0,004) y un aumento marginal de la adrenalina, 12% (p = 0,04) y los triglicéridos, 5,9% (p = 0,03) con la ingesta baja de sodio en comparación con la ingesta alta de sodio.

Conclusiones de los revisores:

La magnitud del efecto en caucásicos con presión arterial normal no justifica una recomendación general para la reducción de la ingesta de sodio. La ingesta reducida de sodio en caucásicos con hipertensión tiene un efecto útil para reducir la presión arterial a corto plazo. Los resultados sugieren que el efecto de la ingesta baja de sodio versus la ingesta alta de sodio sobre la presión arterial fue mayor en pacientes asiáticos y de raza negra que en los caucásicos. Sin embargo, la cantidad de estudios en pacientes de raza negra (ocho) y asiáticos (uno) fue insuficiente para realizar diferentes recomendaciones. Se necesitan ensayos adicionales a largo plazo del efecto de la ingesta reducida de sodio dietético sobre la presión arterial, las variables metabólicas, la morbilidad y la mortalidad para establecer si ésta es una estrategia de tratamiento o de profilaxis útil.

Esta revisión debería citarse como: Jürgens G, Graudal NA. Efectos de una dieta baja en sodio versus una dieta alta en sodio en la presión arterial, la renina, la aldosterona, las catecolaminas, el colesterol y los triglicéridos (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, número 3, 2008. Oxford, Update Software Ltd. Disponible en: http://www.update-software.com. (Traducida de The Cochrane Library, Issue . Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd.).



Éste es el resumen de una revisión Cochrane traducida. La Colaboración Cochrane prepara y actualiza estas revisiones sistemáticas. El texto completo de la revisión traducida se publica en La Biblioteca Cochrane Plus (ISSN 1745-9990).

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