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 Formación - MBE - Diseminación e implementación de una GPC
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06/01/2007 - Guías Clínicas 2007; 7 Supl 1: 7

Autores:
Carmen Costa Ribas Médica especialista en M. Familiar y Comunitaria (1)
Arritxu Etxeberria Agirre Farmacéutica (2)

(1) SAP de Fingoy- SERGAS- Lugo.
(2) Farmacéutica de Atención Primaria. Comarca Gipuzkoa Este- Servicio Vasco de Salud– Osakidetza.

Miembros de grupos de la Red Temática de Investigación sobre Medicina Basada en la Evidencia (Expte FIS: G03/090)

Información:
Elaborada por médicos con revisión  posterior por colegas

Conflicto de intereses: Ninguno declarado.


El material publicado en esta serie de artículos forma parte de una actividad de formación continuada desarrollada en colaboración con Red MBE y GuiaSalud

Curso sobre Guías de Práctica Clínica


  Tabla de contenidos: 
Índice
Introducción
Difusión, diseminación e implementación de una GPC: Definición de términos
Descripción de las estrategias de implementación
Efectividad de los métodos de implementación
Barreras y facilitadores
Pasos que deberían seguirse en la implementación local de una GPC
Bibliografía
Documentos
Documento en PDF [¿Problemas con PDF?]
Cuestionario de autoevaluación
GPC tema 7. Ejercicio práctico

Más en la Red
National Institute for Clinical Excelence. About clinical guidelines. 2005 [Texto completo]
Scotish Intercollegiate Guidelines Network. A guideline developer's handbook. 2004 [Texto completo]
Feder G, Eccles M, Grol R, Griffiths Ch, Grimshaw J. Using clinical guidelines. BMJ 1999;318:728-730 [Texto completo]
Davis D, Taylor-Vaisey A. What the literature says: translating guidelines into practice (internet). Disponible en: http://mdm.ca/cpgsnew/cpgs/handbook/sect_2.htm

 

 Introducción

Las GPC tienen el potencial de mejorar la atención de los pacientes a través de la promoción de las intervenciones de beneficio probado y desaconsejando las inefectivas1. Para ello es necesario que las guías se incorporen en la práctica clínica, es decir, que los profesionales sanitarios adopten sus recomendaciones y las apliquen a sus pacientes. Ello supone un proceso de cambio en la práctica clínica y, como tal, es complejo y depende de múltiples factores.

Así, si intentamos responder a la pregunta de por qué en general las GPC no se siguen con el éxito esperado aún cuando paradójicamente los clínicos las reconocen como instrumentos útiles2, probablemente encontraremos   factores relacionados con las  características de las propias guías, con las creencias y actitudes de los clínicos y los pacientes, o con el contexto en el que se aplican. Además, otro aspecto muy relevante estará relacionado con el proceso de  elaboración de la guía, en el sentido de si se ha planificado una diseminación e implementación efectivas que faciliten la puesta en marcha de las recomendaciones de la GPC.

En este tema, describiremos los métodos o estrategias de implementación más utilizados y su efectividad, las barreras que dificultan la puesta en marcha de una guía, así como las consideraciones  y los pasos a tener a tener en cuenta a la hora de  diseñar, planificar y poner en marcha la implementación.

 Difusión, diseminación e implementación de una GPC: Definición de términos

Los términos de difusión, diseminación e implementación que encontramos en la literatura científica acerca de las GPC tienen matices y significados diferentes que describimos a continuación3:

  • La difusión  es  la distribución de información al clínico, consiste en distribuir la guía por los medios tradicionales, de forma pasiva. Habitualmente no existe una planificación previa ni unos objetivos determinados.
  • La diseminación es la comunicación de la información al clínico para mejorar sus conocimientos o habilidades. Es un concepto más activo que el anterior, en el sentido que intenta transmitir los contenidos de la GPC de una forma más orientada a un público determinado.  Un ejemplo de diseminación es la formación continuada en forma de conferencias o charlas.
  • La implementación significa trasladar la guía a la práctica clínica. Implica estrategias de comunicación efectiva e identificar y superar las dificultades o barreras del entorno local, con el fin de poner en marcha las recomendaciones que propone. Es más activa que la diseminación.
  • La adopción, hace referencia a la decisión de la necesidad u obligación de cambiar la práctica clínica, una vez que se conocen los contenidos de la GPC.

La complejidad y el coste de las intervenciones es ascendente: en la difusión es menor en que la diseminación y en ésta menor que en la implementación. No obstante, hay que aclarar que habitualmente cuando hablamos de “plan de implementación” o “estrategias de implementación” nos estamos refiriendo a una combinación de distintas estrategias de difusión, diseminación e implementación.

 Puntos clave
Es necesario que las GPC se incorporen a la práctica clínica diaria, para ello es importante planificar una diseminación e implementación efectivas, que facilite el cambio en el comportamiento de los clínicos y la puesta en marcha de las recomendaciones de la GPC
La difusión es la distribución de la información sin planificación previa. La diseminación comunica la información para mejorar conocimiento y habilidades. La implementación intenta trasladar el conocimiento a la práctica clínica mediante determinadas estrategias y superando las posibles barreras del entorno. La adopción supone la decisión de cambiar la práctica clínica >>>
Cualquier estrategia debería actuar: aumentando el conocimiento, cambiando las actitudes, cambiando hábitos y comportamientos y modificando resultados >>>
  La intervención dirigida a los profesionales sanitarios más empleada es la distribución de material educativo y habitualmente insuficiente para conseguir cambios en el comportamiento de los clínicos >>>
Las intervenciones más valoradas son los sistemas de recordatorio, materiales educativos, auditoría y feed-back. Los primeros son además los más efectivos >>>
  Es importante que los pasos de la implementación se adapten al medio y a las circunstancias locales >>>
Arriba
 Descripción de las estrategias de implementación

Cualquier estrategia de implementación debería tener impacto a cuatro niveles, y en el siguiente orden4:

A pesar de que existen diferentes propuestas y clasificaciones de los métodos disponibles para implementar una GPC, a continuación se expone un resumen de las más relevantes1,5-7:

Intervenciones dirigidas a los profesionales sanitarios

Intervenciones económicas

Tienen la finalidad de modificar el comportamiento de los  clínicos o el de los pacientes, con diferentes tipos de incentivos o penalizaciones. Ejemplos de estas intervenciones podrían ser: pagos de honorarios, subvenciones, becas, asistencia a cursos, congresos o reuniones, por el cumplimiento de las recomendaciones que aparecen en la GPC, tanto a los clínicos como a los pacientes, o por el contrario, penalizaciones por su incumplimiento.

Intervenciones sobre las organizaciones.

Pueden incluir:

 Intervenciones reguladoras

Son estrategias que tienen como objetivo principal cambiar las prestaciones o los costes de un servicio sanitario mediante una ley o una normativa. Pueden ser ejemplos de ello, para implantar una GPC establecer barreras opuestas a las contraindicaciones de esta, tales como la inclusión de visado de inspección para un fármaco,  regulación de precios de los medicamentos o de otras intervenciones.

Intervenciones administrativas

Pueden solaparse con las intervenciones reguladoras, económicas y organizativas. Normalmente están creadas con la intención de facilitar o forzar los cambios en el trabajo clínico de los profesionales sanitarios para ajustarlos a las recomendaciones de la GPC, y entre ellas estarían: la necesidad de que sea un especialista el que solicite una prueba diagnóstica en vez de que sea el médico de atención primaria, o realizando pagos extras a los mismos por el perfil de prescripción (incentivos). En este apartado se incluyen también los pactos entre gerencias y centros sanitarios, que pueden diferir entre Comunidades Autónomas (pactos, objetivos, contratos programa, contratos de gestión clínica…), que pueden incluir o no incentivos.

Adaptación local de las GPC

Cada vez son más los grupos productores de guías que incorporan la adaptación local de una guía de ámbito nacional en guías o protocolos locales dentro de la fase de implementación. El desarrollo local aumenta la familiaridad y el sentido de propiedad de la guía, ya que tiene en cuenta aspectos locales de tipo organizativo,  incluye lideres de opinión o profesionales relevantes del medio y, en definitiva, tiene en cuenta cuáles son los principales problemas en el lugar en que se va a aplicar la guía, y si las recomendaciones son aplicables en dicho entorno8 (valorando existencia de personal, disponibilidad de medios diagnósticos o de tratamiento, barreras culturales, etc.).

Medios de comunicación de masas

Utilizan distintos métodos de comunicación para llegar a un gran número de personas:   televisión, radio, periódicos, folletos y otros. Están dirigidos a toda la población en general y cada vez es más importante su potencial de impacto.

Independientemente de cuál sea la estrategia de implantación de la GPC que se utilice entre las descritas, siempre hay que cuestionarse su efectividad esperada y si dicha estrategia es la más apropiada a las barreras y circunstancia del lugar donde se quiere implantar. Es fundamental realizar una  planificación estructurada desde el inicio  del proceso de elaboración de la guía para facilitar la implementación.

 Efectividad de los métodos de implementación

El grupo de la Cochrane denominado EPOC (Effective Practice and Organization of Care) se constituyó con la finalidad de realizar revisiones sistemáticas relacionadas con intervenciones de implementación, para poder determinar la efectividad de las mismas. Recientemente Grimshaw y cols1 han llevado a cabo una revisión sistemática muy exhaustiva (bases de datos EPOC, MEDLINE, EMBASE, Healthstar, Cochrane-ensayos clínicos, SIGLE), y que incluye 235 estudios.

Los hallazgos más relevantes han sido los siguientes:

Recientemente una revisión sistemática ha analizado el impacto de distintas estrategias organizativas. Los efectos observados fueron muy heterogéneos y poco consistentes. En términos generales, se observaron mejoras de proceso con intervenciones como sistemas de apoyo y  recordatorios electrónicos o mediante intervenciones de otros profesionales (enfermería, farmacia). Se observeron mejoras sobre en los resultados de los pacientes con estrategias que incluían equipos multidisciplinares de atención al paciente o con sistemas electrónicos de apoyo a la toma de decisiones. En cualquier caso, se requieren más evaluaciones rigurosas de la estrategias organizativas, ya que con los datos disponibles no es posible predecir adecuadamento su impacto.

 Barreras y facilitadores

Las barreras en el contexto de las GPC se definen como aquellos factores que impiden o dificultan los cambios que se pretenden alcanzar9. Los facilitadores son los factores que propician los cambios. Las estrategias y los planes de implementación que tengan en cuenta e identifiquen las barreras que van surgiendo, tanto durante el proceso de implementación como después del mismo, e intenten poner los medios para superarlas, tendrán mayor probabilidad de éxito.

En general pueden clasificarse en cuatro grandes grupos5,7,9:

Las barreras relacionadas con las guías son probablemente las más fáciles de superar, si se elaboran con contenido, formato adecuados (guías rápidas, algoritmos…), y un equipo redactor multidisciplinar que incluya a profesionales que conozcan el medio.

Todos  estos factores van a tener gran influencia en la adopción de una guía y no son fáciles de superar:

 Pasos que deberían seguirse en la implementación local de una GPC

Aunque en la literatura científica podemos encontrar diferentes propuestas a seguir para realizar la implementación o la diseminación de una GPC, en este capítulo exponemos un resumen agrupando las que utilizan el grupo de GPC de Nueva Zelanda6 y las de SIGN  (Scottish Intercollegiate Guidelines Network)7. Sin embargo es muy importante recordar que la propuesta con los pasos del plan de implementación, deberá siempre adaptarse al medio y a las circunstancias locales, teniendo presente los recursos disponibles, la población diana a la que nos vamos a dirigir, las características de nuestros pacientes y también, los distintos factores culturales propios de la zona. Pasos4,6,7:

  1. Desarrollar un plan de implementación, para ello es muy importante esclarecer desde un principio cuáles van a ser los objetivos y qué mejoras o cambios tienen que suceder con la implementación de la GPC.
  2. Identificar qué personas tendrán que involucrarse en el proyecto de implementación, así como las que van a liderarlo. En las mejores condiciones debería contarse con un grupo multidisciplinar, de forma similar a los miembros del grupo elaborador de la GPC, en este caso tendría que estar constituido al menos por todos los representantes de los diferentes estamentos clínicos que intervienen en el cuidado de los pacientes, pacientes y representantes de los mismos, gestores de la sanidad así como grupos de personas con experiencia en metodología de GPC y lectura crítica. Es importante incluir en este proceso a profesionales que conozcan el medio local, con el objeto de mejorar la aceptación de la guía.
  3. Decidir cuál es la población diana a la que hay que dirigirse, porque no todos los métodos son útiles para todos los grupos (pacientes, médicos de distintas especialidades, enfermería, auxiliares etc.), una vez identificados, elaborar diferentes estrategias para cada uno de ellos.
  4. Analizar los vacíos que existen entre la práctica clínica que se está llevando a cabo de forma habitual y la práctica “ideal” que propone la GPC, es decir, qué es lo que se está haciendo en el momento actual y qué cambios deben suceder. Para identificarlos puede ser muy útil realizar una auditoría. Ello ayudará a plantearse objetivos realistas de la implantación.
  5. Seleccionar cuáles son los mensajes clave que propone la GPC y que necesariamente deben comunicarse, porque con su cumplimiento probablemente se resolverán los vacíos entre la práctica clínica habitual y la “ideal”. A veces cada uno de estos mensajes necesita estrategias distintas de comunicación para cada unos de los grupos diana, así como diferentes formatos de resúmenes, algoritmos y  recomendaciones.
  6. Identificar cuáles son las barreras que podrían interferir   en el desarrollo de una implementación satisfactoria; algunas de las ya  mencionadas anteriormente son: disponibilidad de recursos, organización del trabajo, cuáles son las actitudes al cambio que se perciben en el entorno, disponibilidad de poder aumentar el tiempo de trabajo para llevar a cabo las recomendaciones de la GPC, la visión de la política sanitaria y las posibles interferencias con la administración.
  7. Decidir cuáles son los métodos de implementación que pueden funcionar en nuestro contexto, teniendo en cuenta el grado de complejidad de las recomendaciones para que la población diana utilice la GPC, los facilitadores aprovechables  y las barreras a superar. Habitualmente se necesitan menos y estrategias más baratas para implementar las guías sencillas. En esta fase también es importante preparar a los profesionales para la implementación de la GPC, explicándoles con tiempo, entusiasmo y con una comunicación eficaz, cuáles son los objetivos que se pretenden llevar a cabo, asegurándose de que consiguen una actitud positiva y favorable al cambio. Por otro lado, no menos importante es  preparar el medio de trabajo, equipándolo adecuadamente, como también ayudar a los grupos de pacientes, para que intervengan en las iniciativas que se llevarán a cabo.
  8. Llegado este punto resulta fundamental considerar cuáles van a ser los costes del plan de implementación. Cualquier estrategia conlleva unos costes que suelen ser menores en las más sencillas, además, es frecuente que las estrategias más baratas sean también las menos eficaces para producir las modificaciones en la práctica clínica. Para decidir si merece la pena elaborar una GPC deben considerarse todas las implicaciones económicas, incluyendo los gastos de su elaboración, los de su diseminación e implementación. El objetivo final consiste en alcanzar un equilibrio eficiente de todos ellos, teniendo en cuenta los beneficios que se obtendrán a largo plazo con la implementación, es decir un coste-oportunidad bajo.
  9. Una vez recopilada toda la información obtenida de los apartados previos, es importante elaborar un plan de actuación, con el consentimiento de todos los responsables en cada uno de los pasos que se han decidido para llevar a cabo las mejoras en la práctica clínica.
  10. El último paso y quizá el más relevante es la evaluación del impacto que han tenido las estrategias de implementación de la GPC y para ello es necesario conocer los siguientes aspectos:

La evaluación del impacto puede incluir distintas estrategias y diseños. El patrón oro para medir la efectividad de una GPC es el ensayo clínico aleatorizado por congromerados pero es de gran complejidad y coste. Otros diseños pueden incluir estudios antes- después con grupo control, estudios antes-después sin grupo control el control estadístico de procesos (“flow chart”),  u otros médotos como las monitarización de indicadores de calidad asociados a la GPC (como indicadores de calidad de prescripción o datos procedentes de historias clínicas informatizadas).

  Bibliografía
  1. Grimshaw J M, Thomas R E, MacLennan G, Fraser C, Ramsay C R, Vale L et al. Effectiveness and efficiency of guideline dissemination and implementation strategies. Health Technology Assesment. 2004; 8(6). 1-84  [HTA] [Texto completo]
  2. Farquhar CM, Kofa EW, Slutsky JR. Clinicians’ attitudes to clinical practice guidelines: a systematic review. Med J Aust. 2002;177:502-6. [Medline] [Texto completo]
  3. Implementing clinical practice guidelines. [Monografía en Internet]. Davis D, Taylor-Vaisey A. What the literature says: translating guidelines into practice Ottawa : Canadian Medical Association; 1997 [acceso 26 de abril de 2005]. Dispo­nible en: http://mdm.ca/cpgsnew/cpgs/handbook/sect_2.htm
  4. García Gutiérrez JF, Minué Lorenzo S. Métodos y estrategias para la implementación de las guías de prác­tica clínica (GPC) ¿Cómo hacer que las GPC sean efectivas? En: García-Caballero M (ed.). Guías de prác­tica clínica en la asistencia médica diaria. Málaga: Ciencia Biomédica,  Universidad de Málaga; 2003.
  5. Thorsen T,  Mäkelä M. Cambiar la Práctica de los Profesionales. Sevilla: Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias de Andalucía;  2002
  6. New Zealand Guidelines Group Incorporated. Handbook for the Preparation of Explicit Evidence-based Clinical Practice Guidelines [Internet]. Wellington : NZGG; November 2001.   [acceso 26 de abril de 2005] . Disponible en: http://www.nzgg.org.nz/download/files/nzgg_guideline_handbook.pdf?
  7. Sign 50: A guideline developers´ handbook [Monografía en Internet]. Edinburgh : Scottish Intercollegiate Guidelines NetworK; February 2001, updated May 2004 [acceso 26 de abril de 2005]  Disponible en: http://www.show.scot.nhs.uk/sign/guidelines/fulltext/50/index.html
  8. Clancy CM, Cronin K. Evidence-based decision making: global evidence, local decisions. Health Aff (Mi­llwood). 2005;24:151-62. [Medline]
  9. Foy R, Walker A, Penny G. Barriers to clinical guidelines: the need for concerted action. British Journal of clinical Governance 2001;6:166-174.  [Texto completo]
  10. Romero A, Alonso C, Marín I, Grimshaw J, Villar E, Rincón M et al. Efectividad de la implantación de una guía clínica en la angina inestable mediante una estrategia multifactorial. Ensayo clínico aleatorizado en grupos Rev Esp Cardiol. 2005; 58: 640-8 [Medline] [Texto completo]
 
Grimshaw JM, Thomas RE, MacLennan G, Fraser C, Ramsay CR, Vale L, et al. Effectiveness and efficiency of guideline dissemination and implementation strategies. Health Technology Assesment. 2004; 8(6).

Objetivo: realizar una revisión sistemática sobre la efectividad y coste de distintas estrategias de diseminación-implementación de guías de práctica clínica.

Bases de datos:  MEDLINE, Healthstar, EMBASE, SIGLE, Cochrane grupo EPOC (Effective Practice and Organisation of Care).

Métodos de revisión: para variables de proceso dicotómicas se realiza una estimación basada en la variable de resultado principal o en la mediana entre varias variables. Análisis diferenciado para los distintos tipos de intervención. Se estudia si la efectividad de las intervenciones con múltiples estrategias aumenta con el número de componentes.

Resultados: se incluyen 235 estudios, 309 comparaciones. Se observan mejoras en la dirección del efecto en el 86% de las comparaciones con datos dicotómicos, aunque hay variabilidad importante. La mayoría de las intervenciones tienen efecto modesto a moderado: material educativo: 8,1%(rango 3,6-17), audit y feedback: 7%(1,3-16%), recordatorios: 14,1%(1,0-34%), intervenciones con múltiples estrategias: 6%( –4,0 a 17,4). No se observa relación entre el número de componentes y el efecto en las intervenciones con múltiples estrategias.

Conclusiones: Hay evidencia imperfecta sobre qué estrategias de diseminación- implementación pueden ser más efectivas. Se requiere más investigación basada en el desarrollo y validación de modelos teóricos de cambios de comportamiento, y para estimar la eficiencia de las estrategias de diseminación- implementación en presencia de distintas barreras- factores modificadores.

Comentario: esta revisión es la más amplia y exhaustiva realizada hasta ahora sobre el tema, además estima la magnitud del efecto. La aplicabilidad de los resultados depende del contexto. Es necesario considerar las áreas clínicas, los costes necesarios para introducir las guías y los  beneficios y costes esperados que se derivan de cambios de comportamiento de los profesionales.

 

Foy R, Walker A, Penny G. Barriers to clinical guidelines: the need for concerted action. British Journal of clinical Governance 2001;6:166-174.

Existe un amplio consenso en la necesidad de conocer cuáles pueden ser las dificultades que pueden interferir a la hora de implementar una guía de práctica clínica en su ámbito de aplicación. Cada vez es más evidente que implantar una guía debiera estar precedido de un diagnóstico de las barreras que pueden encontrarse y de las estrategias útiles para resolverlas. El presente artículo, recoge un buen catálogo de las barreras conocidas hasta el momento para la implementación de guías. Para su selección, se utilizaron tanto revisiones sistemáticas previas, como artículos que recogían la descripción de barreras individuales, e incluso, las observadas de la propia experiencia. En total se identificaron 41 barreras que se distribuyeron en tres categorías: características de la guía a introducir, características de los individuos que precisan un cambio y características de las organizaciones donde debe producirse el cambio. Para cada barrera identificada se expone una descripción de la misma, un ejemplo clínico, quién debe resolverla y sus referencias bibliográficas. Como consecuencia, este artículo presenta una exposición bastante completa, y de fácil consulta, de las dificultades que podemos encontrar en la  implantación de una guía y resulta muy útil para  todas aquellas personas interesadas en este tema.

 
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