Actualizada el
09/01/2007.
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Elaborada por
médicos con revisión posterior por colegas.
La información contenida en este folleto está basada en las Guías Clínicas de Fisterra y otras
fuentes fiables.
Conflicto de intereses: Ninguno
declarado.
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Metodología de elaboración |
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Información para pacientes sobre la
Vacuna frente al Sarampión, la Rubéola y la Parotiditis |
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Las enfermedades y sus vacunas |
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El sarampión es una enfermedad viral que se caracteriza por
presentar exantema, tos, enrojecimiento de mucosas, irritación
ocular y fiebre. Puede complicarse con afectación de los
oídos, neumonía, daño cerebral e incluso la muerte.
La parotiditis (paperas) causa fiebre, dolor de cabeza e
inflamación de las glándulas salivares (parótidas, de ahí el
nombre). En algunos casos la enfermedad es mas grave y se
presenta con meningitis, inflamación y dolor en testículos y
ovarios, y rara vez puede producir la muerte. Puede provocar
esterilidad en el varón.
La rubéola es una enfermedad generalmente leve que se
caracteriza por erupción, fiebre ligera y artritis (en
especial en las mujeres). Si afecta a una mujer embarazada
puede afectar al feto y producirle graves malformaciones
congénitas. |
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¿Quién y cuándo debe vacunarse? |
La vacuna frente al sarampión, la rubéola y la parotiditis
está incluida en el calendario de vacunaciones infantiles, con
una primera dosis que se aplica a los 15 meses y una segunda
de los 3 a los 6 años de edad.
Además está recomendada en los adultos jóvenes no vacunados y
que no han padecido el sarampión, la rubéola o la parotiditis.
Específicamente deben de vacunarse frente a la rubéola las
mujeres en edad de tener hijos; personas no vacunadas o que no
han pasado las enfermedades y que son convivientes y contactos
de enfermos (en las 72 horas postexposición).
Ciertos grupos de población podrían tener un mayor riesgo de
exposición y transmisión de estas enfermedades por lo que
también está recomendada la vacunación. Entre estos grupos se
encuentran:
Personas que trabajan en instituciones educativas: estas
instituciones constituyen potenciales áreas de alto riesgo
para la transmisión de estas enfermedades. Los profesores y
cuidadores de niños en escuelas infantiles, guarderías y de
otros niveles educativos, nacidos después de 1970 deben estar
correctamente protegidos mediante la administración de dos
dosis de vacuna triple vírica siempre que se constate que no
padecieron las enfermedades contra las que se vacuna.
Personal sanitario: el personal sanitario tiene un mayor
riesgo de adquirir estas enfermedades que la población
general. Las personas que trabajan en hospitales u otras
instituciones sanitarias, deben estar debidamente protegidas
frente al sarampión, la rubéola y la parotiditis, ya que
pueden contraer y transmitir estas enfermedades a sus
pacientes.
Viajeros internacionales: las enfermedades frente a las que
protege la vacuna triple vírica son todavía endémicas en
muchos países. Los viajeros a zonas endémicas que no estén
inmunizados y en los que no se constate que padecieron
previamente sarampión y parotiditis (los varones) y sarampión
y rubéola (las mujeres) deben ser protegidos mediante la
vacunación con vacuna triple vírica.
Personas infectadas por VIH: las personas infectadas por VIH
tienen un mayor riesgo de complicaciones graves si contraen el
sarampión. Los nuevos diagnósticos de infección por VIH, sean
niños o adultos, sin evidencia de inmunidad frente al
sarampión deben recibir la vacuna triple vírica, a menos que
exista evidencia de inmunodepresión grave. |
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¿Quién no debe vacunarse? |
Al igual que sucede con otras vacunas, no deben vacunarse las
personas que se encuentren en las siguientes circustancias:
- Personas con reacción alérgica grave a dosis previa o a
alguno de los componentes de la vacuna. La vacuna utilizada
normalmente puede desencadenar una reacción alérgica en las
personas con anafilaxia (reacción alérgica inmediata y muy
severa) a las proteínas de huevo, a la neomicina y a la
gelatina hidrolizada. En los casos de reacción alérgica grave
a alguno de esos componentes deben utilizarse vacunas que no
los contengan, aunque dichas vacunas pueden no aportar una
protección satisfactoria frente a la parotiditis. Estas
personas deben informar a su médico de la presencia de este
tipo de alergias severas.
- Personas con enfermedades moderadas o graves, Deben esperar
hasta su recuperación para recibir la vacunación.
- Las mujeres embarazadas no deben recibir esta vacuna y, en
general las mujeres deben evitar el embarazo en el mes
siguiente a la vacunación. Aunque no se ha descrito ningún
caso de afectación en el feto en mujeres que han recibido la
vacuna sin saber que estaban embarazadas, al tratarse de una
vacuna de virus atenuados, es una medida de precaución evitar
su utilización durante el embarazo.De modo particular, no
deben vacunarse las personas que se encuentren en las
siguientes circustancias:
- Personas con algún tipo de inmunodeficiencia y/o que estén
recibiendo terapia inmunosupresora incluyendo los corticoides
a altas dosis, no deben recibir la vacuna triple vírica si se
encuentran severamente inmunocomprometidas. Para reducir el
riesgo de exposición y proteger a estos pacientes que no
pueden ser vacunados, se administrará la vacuna a sus
contactos familiares que no estén ya protegidosfrente a estas
enfermedades.
- Las personas infectadas por VIH deben recibir la vacuna si
se encuentran asintomáticas o si tienen síntomas pero no están
severamente inmunodeprimidas, siempre que no se tenga
constancia de su protección.
- Si se han administrado inmunoglobulinas en altas dosis o
hemoderivados, se debe retrasar la vacunación en un tiempo
variable dependiendo del producto concreto y la dosis
recibida.
- Las personas con historia de trombocitopenia o con púrpura
trombocitopénica idiopática (PTI) pueden tener un mayor riesgo
de desarrollar trombocitopenia clínica después de la
vacunación. Los beneficios de la vacunación son normalmente
mayores que los potenciales riesgos, siempre teniendo en
cuenta que el desarrollo de trombocitopenia es más frecuente
en caso de infección por sarampión o rubéola. Sin embargo,
puede ser prudente aplazar la administración de la vacuna si
el episodio de trombocitopenia tuvo lugar en las 6 semanas
previas.
- Leucemia: Las personas con leucemia en remisión no inmunes
al sarampión, deberían recibir la vacuna una vez superado el
intervalo de 3 meses tras la quimioterapia. |
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¿Qué efectos adversos puede ocasionar la vacuna? |
Fiebre: es el síntoma más frecuente. Aunque los 3
componentes de la vacuna pueden causar fiebre, el componente
sarampión el que con mayor frecuencia se asocia a este
síntoma. Aproximadamente un 5-15% de los vacunados pueden
desarrollar una temperatura superior a 39º C a los 7-12 días
después de la inmunización, que suele durar 1-2 días. La
incidencia de convulsión febril atribuible a la vacunación es
de aproximadamente 7/100.000 niños vacunados.
Exantema transitorio leve: normalmente aparece entre
los 7-10 días después de la vacunación y puede presentarse
hasta en un 4-5% de los vacunados, con una duración aproximada
de 2 días.
Trombocitopenia: es una complicación rara que puede
presentarse hasta 2 meses después de la vacunación. Su
frecuencia es de 1 caso/30.000 a 40.000 vacunados y su pico
máximo de aparición puede estar entre las 2-3 semanas tras la
vacunación. El curso clínico suele ser transitorio y benigno y
se recupera completamente en los 6 meses desde su inicio. El
riesgo de desarrollar trombocitopenia durante la infección por
sarampión es mucho mayor que el riesgo después de la
vacunación. Este riesgo puede ser mayor en aquellas personas
que padecen púrpura trombocitopénica idiopática, especialmente
en aquellos que presentaron una púrpura trombocitopénica
después de la primera dosis de vacuna.
Artralgias y síntomas articulares: están asociados al
componente rubéola, y es más frecuente en adultos jóvenes que
en niños y especialmente en mujeres. Las artralgias pueden
presentarse en un 25% de las mujeres adultas susceptibles,
comienzan generalmente 1-3 semanas después de la vacunación y
persisten entre 1 día y 3 semanas.
Reacciones alérgicas: erupciones y urticaria en el
lugar de la inyección, son poco importantes y tienen una
frecuencia muy baja (aproximadamente 0,6/100.000). Las
reacciones anafilácticas inmediatas son extremadamente raras y
se estiman en menos de un caso por millón de dosis
administradas. Otras complicaciones como alteraciones
neurológicas son muy raras y no existen evidencias de la
relación causal.
Las sospechas de la asociación con otras enfermedades como el
autismo, enfermedad inflamatoria intestinal… no han podido
demostrarse o han sido descartada. |
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| Para obtener más información: |
 |
Su médico o enfermero. |
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Los servicios de vacunación de la Consejería de Sanidad de
su Comunidad Autónoma. |
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En FisterraSalud:
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En otros sitios:
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Autores:
Mª Pilar Farjas Abadía
(1)
Raquel Zubizarreta Alberdi (2)
Arturo Louro González (3)
(1) Especialista en Medicina
Preventiva y Salud Pública. Consellería de Sanidade. SERGAS. A
Coruña (España).
(2) Sección de Enfermedades inmunoprevenibles. Servicio de
Prevención de Enfermedades Transmisibles. Dirección General de
Salud Pública. Consellería de Sanidade. Xunta de Galicia (España).
(3) Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Servicio de
Atención Primaria de Cambre. SERGAS. A Coruña (España). |
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