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Información para pacientes sobre la
Vacuna frente al Neumococo |
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La enfermedad y su vacuna |
El neumococo es una bacteria que puede causar infecciones graves en los pulmones (neumonía), de la sangre (sepsis) y de las membranas que recubren el cerebro (meningitis) que tienen una importante mortalidad.
Existen 90 tipos diferentes de neumococo con diferente agresividad. El contagio se produce de una persona a otra por contacto cercano a través de las secreciones respiratorias y puede afectar a cualquier individuo, aunque algunas personas tienen mayor riesgo de enfermar y con manifestaciones más graves.
Las diversas enfermedades producidas por esta bacteria se han convertido en una causa importante de enfermedad grave y muerte en los niños menores de 5 años en países desarrollados. Además estas infecciones son también más frecuentes en personas de 65 o más años y cuando los pacientes padecen además ciertas enfermedades crónicas o pertenecen a grupos especiales de mayor riesgo.
El grupo de los menores de dos años es el que, por sus características inmunológicas, tiene el mayor riesgo de enfermar gravemente.
Estas características, unidas al aumento de las resistencias a los antibióticos en los últimos tiempos, convierten a la vacunación en un recurso sanitario preventivo importante.
Existen dos tipos de vacunas contra el neumococo: |
- Vacuna antineumocócica polisacárida 23-valente, protege frente a 23 serotipos de neumococo (entre los que se encuentran el 90% de los que causan infecciones graves). Resulta efectiva en la mayoría de los adultos sanos a las 2-3 semanas de su administración pero que tiene el inconveniente de que no es efectiva en niños menores de 2 años por lo que no se debe utilizar en este grupo de edad y que en algunas personas muy ancianas y pacientes con enfermedades crónicas prolongadas o con deficiencias en su sistema inmunológico pueden no responder adecuadamente a la vacuna. En estas personas el riesgo de enfermedad por el neumococo es también superior por lo que se aconseja su vacunación. Además proporciona una protección poco duradera (alrededor de 5 años en adultos sanos).
- Vacuna antineumocócica conjugada: existen dos vacunas, una que protege frente a 100 serotipos de neumococo y otra que protege frente a 13 de estos serotipos. Estas vacunas tienen utilidad en la prevención de la enfermedad neumocócica ya que consiguen una excelente respuesta inmune y duradera, con protección a largo plazo: 97% de eficacia en la prevención de meningitis e infección de la sangre, protegen de parte de las neumonías y tienen una protección moderada frente a la otitis media aguda causada por neumococo. Pueden utilizarse en niños hasta los 5 años de edad y una de ellas (la que contiene 13 serotipos) también puede ser utilizada en personas de 50 o más años con determinadas enfermedades crónicas.
La importancia sanitaria de la enfermedad ha llevado a que en varios países (incluida España) se haya incorporado la vacunación frente al neumococo en personas mayores de 64 años y en personas con enfermedades que los hacen mas propensos a la infección, utilizando la vacuna de polisacáridos y asociándola a las campañas de vacunación antigripal. Administrar las dos vacunas hace que los beneficios de ambas sean superiores.
En España la vacuna antineumocócica conjugada está incluida en algunos calendarios de vacunación (Madrid y Galicia) y en todas las comunidades autónomas se recomienda y entra dentro de la seguridad social para niños desde las 6 semanas y hasta los 5 años de edad con determinadas enfermedades crónicas. En niños sanos menores de 5 años la vacuna está disponible en farmacias pero no está financiada por la seguridad social para estos casos. |
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¿Quién y cuándo debe vacunarse? |
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- Todos los adultos de 65 o más años (con vacuna de polisacáridos).
- Todos los niños que residan en las comunidades autónomas que han incluido la vacuna conjugada en sus calendarios de vacunación infantil (hasta los 5 años).
- Las personas de 50 o más años con inmunodepresión, ausencia o falta de funcionalidad del bazo, pérdida de líquido cefalorraquídeo o con implantes cocleares, pueden recibir también la vacuna neumocócica conjugada. Se aconseja que reciban después una dosis de vacuna de polisacáridos (dejando pasar al menos 8 semanas entre las dos vacunas).
- Todas las personas desde las 6 semanas de edad que presenten cualquiera de las siguientes condiciones:
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- Enfermedades crónicas: enfermedades cardíacas, alcoholismo, anemia de células falciformes, enfermedades pulmonares, diabetes o enfermedades hepáticas avanzadas.
- Enfermedades que producen una disminución de las defensas inmunológicas: problemas renales serios, pacientes trasplantados, pacientes a los que se les ha extirpado el bazo, enfermedad de Hodking, linfoma, leucemia, mieloma, VIH o SIDA.
- Pacientes que tengan que recibir algún tratamiento que disminuya sus defensas inmunológicas: tratamiento prolongado con corticoides, medicamentos inmunosupresores, determinados tratamientos contra el cáncer o radioterapia.
En estos casos se aconseja utilizar vacuna conjugada (hasta los 5 años de edad) y después vacuna de polisacáridos para ampliar la protección, siempre que cuando se utilice ésta ultima vacuna se tengan dos o más años de edad. Si el paciente tiene más de 5 años se debe utilizar la vacuna de polisacáridos. |
| La vacuna de polisacáridos se administra en una dosis única inyectable. Protege a un 60-70% de adultos sanos que la reciben y durante un período de aproximadamente 5 años. Las personas en las que está recomendada la vacunación deben recibir una sola dosis, con lo que se obtienen adecuados niveles de protección contra la enfermedad neumocócica. Puede estar indicado la administración de una segunda dosis en caso de: |
- Personas con 65 años o más que recibieron la primera dosis antes de los 65 años. En estos casos se recomienda esperar 5 años entre ambas dosis.
- Personas con el bazo dañado o que no tienen bazo, enfermedad de células falciformes, infección por VIH o SIDA, cáncer, enfermedad renal grave, personas con un trasplante de órgano o que están tomando medicamentos que reduzcan la inmunidad: los niños de 10 años o menores pueden recibir la segunda dosis 3 años después de la primera. Los mayores de 10 años deben vacunarse 5 años después de la primera dosis.
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- Respecto a la vacunación de los niños menores de 5 años con vacuna conjugada, cuando forma parte del calendario de vacunación, la pauta habitual consiste en tres dosis administradas del siguiente modo: |
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| 2 meses de vida |
4 meses de vida |
12 - 15 meses de vida |
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Los niños que no han sido vacunados en las edades señaladas también pueden ser vacunados aunque el número de dosis y la fecha de administración de las mismas puede variar según la edad, por lo que se recomienda consultarlo con su pediatra para solicitar más información al respecto.
Además, los niños que se vacunan por tener ciertas condiciones que aumentan su riesgo de enfermedad neumocócica necesitan habitualmente 4 dosis de vacuna: a los 2, 4 y 6 meses de edad y otra dosis en el segundo año de vida (entre los 12 y los 15 meses de edad). |
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¿Quién no debe vacunarse? |
La vacuna antineumocócica polisacárida es una vacuna segura, sin embargo, en las embarazadas aún no ha sido estudiada por lo que no se deberían vacunarse sin consultarlo con su médico. Las mujeres con alto riesgo de enfermar por el neumococo deberían vacunarse antes de quedar embarazadas.
Está contraindicada una segunda dosis de vacuna en los pacientes que han tenido una reacción alérgica fuerte tras la administración de la primera o con alergia conocida a alguno de los componentes de la vacuna.
Los niños que en el momento de la vacunación atraviesen una enfermedad moderada o seria deberían esperar hasta su restablecimiento antes de vacunarse. |
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¿Qué efectos perjudiciales puede tener esta vacuna? |
Aunque la vacuna se considera muy segura, en ocasiones pueden aparecer algunas reacciones adversas como: enrojecimiento leve y dolor en el lugar de la inyección (son raras las reacciones locales más pronunciadas), fiebre o dolores musculares. En contadas ocasiones se han presentado reacciones alérgicas fuertes. En algunos niños (si han tenido anteriormente convulsiones febriles o de otro tipo) se aconseja tomar algún medicamento contra la fiebre antes o al mismo tiempo que la vacuna.
Como ocurre con todos los medicamentos, existe un riesgo muy pequeño de que ocurra algún problema grave o incluso la muerte después de la vacunación, pero este riesgo es siempre mucho menor que el derivado de contraer la enfermedad. |
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¿Qué hacer si se presenta una reacción adversa tras la
vacunación? |
Las reacciones leves mencionadas pueden ser tratadas en casa con tratamiento sintomático, como aspirina o paracetamol.
En caso de que apareciera cualquier síntoma de un problema más serio o síntomas de reacción alérgica grave (urticaria, dificultad para respirar, palidez, pulso rápido o tensión baja) debe ponerse en contacto de inmediato con el médico en su Centro de Salud. |
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| Para obtener más información: |
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Su médico o enfermero. |
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Los servicios de vacunación de la Consejería de Sanidad de
su Comunidad Autónoma. |
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En Fisterra:
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En otros sitios:
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