Actualizada el
09/01/2007.
|
Más... |
|
Opciones para la página |
 |
|
 |
Tamaño de letra |
|
|
|
|
|
|
|
|
| Acerca de
esta página |
Elaborada por
médicos con revisión posterior por colegas.
La información contenida en este folleto está basada en las Guías Clínicas de Fisterra y otras
fuentes fiables.
Conflicto de intereses: Ninguno
declarado.
|
|
Metodología de elaboración |
 |
|
|
 |
Información para pacientes sobre las
Vacunas en el paciente infectado por VIH
(Virus de la Inmunodeficiencia Humana) |
 |
|
|
El síndrome de la inmunodeficiencia adquirida consiste en un
deterioro muy grave del sistema inmunitario como consecuencia
de la infección del organismo por el Virus de la
Inmunodeficiencia Humana (VIH). Esta destrucción progresiva de
la inmunidad hace que una de las complicaciones más frecuentes
en estos pacientes infectados por el Virus de la
Inmunodeficiencia Humana sean las infecciones oportunistas.
Las infecciones oportunistas son frecuentemente causa de
enfermedades y mortalidad entre las personas infectadas por el
VIH y la evolución de las infecciones comunes es, en general,
más severa en estos pacientes que en los pacientes no
infectados por VIH.
La eficacia de los tratamientos actuales abre una perspectiva
de mayor esperanza de vida en estas personas, que padecerán
una enfermedad de larga evolución sin conseguir eliminar el
virus de su organismo, por lo que sufrirán un deterioro
progresivo de su sistema inmune. En estos pacientes la
producción de anticuerpos (defensas) frente a los agentes
infecciosos representa un factor defensivo de primordial
importancia para evitar futuras infecciones. Por ello, la
vacunación lo más precozmente posible representa una de las
medidas preventivas de mayor trascendencia para el futuro.
Debe quedar claro que ser portador del virus de la
inmunodeficiencia humana no es una contraindicación para la
vacunación, pero es preciso tener en cuenta algunas
consideraciones adicionales en estas personas.
La respuesta inmune de las personas infectadas por el VIH a
las vacunas inactivadas está estrechamente relacionada con el
estadio de la enfermedad, siendo peor cuanto más avanzada esté
la enfermedad. La respuesta inmunológica mejora si el enfermo
está recibiendo tratamiento antirretroviral altamente eficaz,
por lo que se recomienda que el momento ideal para la
vacunación es cuando estas personas hayan estado con
tratamiento antirretroviral durante al menos 4 semanas. |
|
|
|
Vacunas recomendadas en el paciente VIH+ |
Vacuna frente al tétanos y la difteria: todas las
personas deben estar vacunados frente a estas dos
enfermedades.
Vacuna frente a la hepatitis B: los virus de la
hepatitis B y del VIH comparten las mismas vías de transmisión
por lo que es frecuente que el paciente infectado por VIH esté
infectado también por el virus de la hepatitis B. Por esto es
importante conocer si la persona infectada por VIH presenta
marcadores de infección por hepatitis B y proceder a la
vacunación en caso de que no los tenga.
Vacuna frente a la hepatitis A: la hepatitis A en una
persona portadora de hepatitis B, con hepatitis C o con otra
enfermedad hepática puede ser muy grave. Dado que estas
infecciones son más frecuentes en el paciente infectado por
VIH se recomienda su vacunación frente a la hepatitis A.
Vacuna frente a la gripe: una gripe en un paciente con
falta de respuesta inmune presenta mayor gravedad y riesgo de
complicaciones, por lo que está indicada la vacunación anual
frente a esta enfermedad. Si la situación inmunitaria del
paciente está muy deteriorada, la respuesta a la vacunación
está disminuida. En este caso es fundamental la vacunación de
todos los convivientes de la persona infectada por VIH para
evitar que le transmitan la enfermedad.
Vacuna frente al neumococo: las infecciones
neumocócicas (en especial las neumonías) son hasta 10 veces
mas frecuentes en las personas infectadas por VIH que en los
adultos no infectados por el VIH, por lo que se recomienda la
vacunación, si bien en pacientes con recuentos inferiores a
200/mm3 la respuesta protectora no suele ser
suficiente. Deben recibir una segunda dosis a los 3-5 años.
Los niños infectados por VIH deben vacunarse con la vacuna
antineumocócica conjugada con el número de dosis que le
correspondan según la edad.Vacuna frente al Haemóphilus
Influenzae tipo b: esta bacteria es causa de neumonías y
meningitis, en especial en niños. Aunque en los adultos
infectados por VIH representa un número pequeño de las causas
de infección, se recomienda la vacunación.
Vacuna frente al sarampión, la rubéola y la parotiditis
(triple vírica): las tres enfermedades pueden adquirir una
mayor gravedad en los pacientes infectados por VIH, en
especial el sarampión, por lo que todas ellas deben de estar
vacunadas, siempre que la inmunodepresión no sea severa
(recuento menor a 200/mm3). |
|
|
|
¿Qué efectos perjudiciales pueden tener las vacunas en el
paciente VIH+? |
|
La estimulación antigénica que producen las vacunas puede
provocar una replicación del VIH en ciertos pacientes. Este
aumento de la carga viral suele ser transitorio y vuelve a su
estado basal en un período de 4 a 6 semanas. Además este
incremento no parece tener implicaciones pronósticas en la
progresión del VIH por lo que no debe condicionar la
vacunación. Cuando el número de linfocitos CD4 sea inferior a
200/mm3 o la carga viral sea elevada deberá
evitarse, si es posible, la vacunación. |
|
|
|
Vacunas recomendadas en las personas que conviven con un
paciente VIH+ |
El mayor riesgo que supone para las personas infectadas por
VIH el padecimiento de otras infecciones, bien porque son mas
susceptibles a adquirirlas o bien porque en ellas las
infecciones suelen tener una evolución más grave, hace
imprescindible extremar las medidas de prevención también en
su entorno. En muchos casos son los convivientes con estos
pacientes los que les pueden transmitir las enfermedades. Por
ello se recomienda vacunar también a los familiares y
convivientes.
Los convivientes de los pacientes infectados por VIH o con
SIDA deben vacunarse anualmente frente a la gripe. Si
son niños deben tener el calendario de vacunaciones infantil
al día y si son adultos deben estar vacunados o haber pasado
la varicela, el sarampión, la rubéola y la parotiditis.
Además, teniendo en cuenta que en muchos casos los pacientes
infectados por VIH son además portadores de hepatitis B,
deben vacunarse frente a esta enfermedad. En el caso de
parejas homosexuales deben también vacunarse frente a la
hepatitis A. |
|
|
| Para obtener más información: |
 |
Su médico o enfermero. |
 |
Los servicios de vacunación de la Consejería de Sanidad de
su Comunidad Autónoma. |
 |
En FisterraSalud:
|
 |
En otros sitios:
|
|
|
| |
Autores:
Mª Pilar Farjas Abadía
(1)
Raquel Zubizarreta Alberdi (2)
Arturo Louro González (3)
(1) Especialista en Medicina
Preventiva y Salud Pública. Consellería de Sanidade. SERGAS. A
Coruña (España).
(2) Sección de Enfermedades inmunoprevenibles. Servicio de
Prevención de Enfermedades Transmisibles. Dirección General de
Salud Pública. Consellería de Sanidade. Xunta de Galicia (España).
(3) Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Servicio de
Atención Primaria de Cambre. SERGAS. A Coruña (España). |
|