Actualizada el
10/11/2007.
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| Acerca de
esta página |
Elaborada por
médicos con revisión posterior por colegas.
La información contenida en este folleto está basada en las Guías Clínicas de Fisterra y otras
fuentes fiables.
Conflicto de intereses: Ninguno
declarado.
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Metodología de elaboración |
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Información para pacientes sobre la
Prótesis de rodilla |
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¿Qué es una prótesis de rodilla? |
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Los huesos de la extremidad inferior, el
fémur, la tibia y el peroné, se unen mediante la articulación
de la rodilla. Para permitir el movimiento de los huesos , la
superficie articular está recubierta por cartílago. Los
meniscos permiten los movimientos propios de la articulación,
que se mantiene mediante ligamentos y la llamada cápsula
articular que la rodea.
Las prótesis son reproducciones de los
huesos de la zona de la rodilla, de metal, resinas o
materiales cerámicos, que se colocan en el lugar de la
articulación. |
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¿Cuándo se indica? |
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La sustitución de los huesos de la
rodilla y la colocación de una prótesis está indicada cuando
el grado de deterioro de la articulación y el dolor que
produce impiden que el paciente camine, hasta llegar a ser
incapacitante.
La causa más frecuente de lesiones
articulares es la osteoartritis, enfermedad reumática de las
articulaciones que produce inflamación y deteriora
progresivamente la superficie articular. También las lesiones
repetidas en la articulación como en deportistas de élite o
determinadas actividades laborales que suponen traumatismos
repetidos en una articulación.
La inflamación de la articulación, así
como el roce de las superficies articulares alteradas por la
artritis, son muy dolorosas e impiden los movimientos.
El tratamiento con antiinflamatorios,
fisioterapia, infiltraciones en fases de dolor agudo, así como
mantener un peso corporal adecuado, son las medidas
terapéuticas que se utilizan antes de recurrir a la cirugía.
Cuando las lesiones articulares son importantes y el dolor
incapacita para la actividad cotidiana, puede estar indicado
el recambio articular y la colocación de una prótesis. |
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¿Cómo se realiza la operación de
recambio de rodilla? |
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La intervención quirúrgica se
realiza mediante anestesia general o epidural, realizando una
incisión en la rodilla para cortar y extraer los huesos
(fémur, cúbito y radio) en la zona próxima a la rodilla, y
sustituyéndolos por la prótesis.
El tipo de prótesis a utilizar
depende del paciente, su edad y estado de los huesos.
La intervención suele tener una
duración de alrededor de una hora, y con mucha frecuencia,
suele requerir posterior transfusión sanguínea, ya que la
sección de los huesos puede producir importante pérdida de
sangre. Tras la intervención, se mantiene un tubo de drenaje
para permitir eliminar los restos de sangre que se producen en
las superficies de los huesos seccionadas y que debe de
vigilarse para controlar el grado de hemorragia.Para
realizar esta técnica el artroscopista utiliza cámaras de
vídeo especialmente diseñadas y lentes de pequeño tamaño (de
1,9 mm a 4 mm), e instrumental de pequeño calibre que pueden
introducirse en las articulaciones sin dañarlas (pinzas,
tijeras, etc..). Para realizar esta técnica el artroscopista
utiliza cámaras de vídeo especialmente diseñadas y lentes de
pequeño tamaño (de 1,9 mm a 4 mm), e instrumental de pequeño
calibre que pueden introducirse en las articulaciones sin
dañarlas (pinzas, tijeras, etc..). |
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¿Qué riesgos conlleva la operación de
implantación de una prótesis? |
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La cirugía de prótesis de rodilla, en el
momento actual, presenta un alto nivel de seguridad, no
obstante pueden producirse complicaciones asociadas a la
anestesia o a la intervención. Para reducir al máximo las
complicaciones debidas a la anestesia, el paciente es
consultado por el equipo de anestesia, y se le realizan las
pruebas médicas, radiografía de tórax y electrocardiograma
necesarios. Es muy importante informar al equipo médico de las
alergias padecidas, así como de todos los tratamientos médicos
que está tomando.
Las complicaciones asociadas a la
intervención pueden ser la hemorragia de la herida, la
infección, la producción de trombosis en la extremidad
intervenida o alteraciones en la cicatriz. Otras
complicaciones como lesiones en los nervios, desplazamiento de
la prótesis, o rotura de ésta, son mucho menos frecuentes.
Para reducir el riesgo de trombosis y
posterior embolismo es fundamental la movilización de la
pierna, y levantarse de la cama tras la intervención. Es
frecuente mantener la extremidad con un vendaje de presión
durante unos días tras la intervención, así como el
tratamiento anticoagulante con heparina. Entre las
complicaciones se encuentra también la neumonía. |
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¿Qué cuidados o medidas deben de
adoptarse antes y después de su realización? |
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Tras la intervención se inicia la
realización de ejercicios de fisioterapia, comenzando con
ejercicios de movilización pasiva con una máquina que dobla la
rodilla, y se continúa con ejercicios de movilización activa
por el paciente. Progresivamente mejora la movilidad de la
rodilla y se reduce el dolor al andar, pudiendo prescindir del
bastón y caminar sin ayuda. |
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| Para obtener más información: |
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En FisterraSalud:
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En otros sitios:
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Autores:
Equipo editorial de Fisterra
Médicos especialistas en
Medicina de Familia y en Medicina Preventiva y Salud Pública. |
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