Actualizada el
24/03/2010.
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Elaborada por
médicos con revisión posterior por colegas.
La información contenida en este folleto está basada en las Guías Clínicas de Fisterra y otras
fuentes fiables.
Conflicto de intereses: Ninguno
declarado.
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Metodología de elaboración |
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Información para pacientes sobre la
Laparoscopia |
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¿Qué es una laparoscopia? |
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Consiste en la realización de una intervención, para
diagnóstico o para tratamiento, mediante la introducción del
laparoscopio en la cavidad abdominal. Es un procedimiento
menos invasivo que la cirugía abierta y la recuperación es más
rápida. El laparoscopio es un conducto largo y flexible con
un sistema de iluminación que se introduce a través de una
pequeña hendidura en la piel y tejidos por al abdomen (por
encima o debajo del ombligo) en la laparoscopia abdominal. [Ver
imagen en una nueva ventana]
El laparoscopio está conectado a una cámara de vídeo que
permite visualizar el interior de la cavidad investigada, y a
un monitor que procesa las imágenes y las actuaciones que se
realizan mediante laparoscopia (absorción de derrames,
realización de biopsia, resección de vesícula biliar…). |
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¿Para qué se indica? |
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La realización de una laparoscopia abdominal puede estar
indicada como procedimiento diagnóstico en caso de cuadros
abdominales en los que no ha podido realizarse el diagnóstico
con otras pruebas, como cuadros de dolor abdominal,
cicatrices, adherencias, derrames, infartos abdominales, etc.
Una de las indicaciones frecuentes es la sospecha de un
tumor o masa y para la toma de muestras de los tejidos
(biopsia). En ginecología puede ser de ayuda en el diagnóstico
de embarazo ectópico, endometriosis o problemas tumorales de
aparato genital.
Como técnica quirúrgica, mediante la utilización de la
laparoscopia son cada vez más frecuentes la realización de
intervenciones para la extirpación de vesícula, drenaje de
abscesos, de derrames o hemorragias entre otros problemas. |
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¿Cómo se realiza? |
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La realización de una laparoscopia no suele requerir una
preparación especial del paciente, salvo permanecer en ayunas
unas 8 horas antes de la intervención, así como evitar el
consumo de tabaco y alcohol. Se debe siempre informar al
equipo médico de la medicación que está tomando el paciente, y
consultar si debe de mantenerla y cuándo puede reanudar el
tratamiento. En general la laparoscopia puede realizarse con
anestesia local con relajación del paciente, o puede exigir
anestesia general si se trata de una intervención abdominal (colecistectomía
por laparoscopia, biopsia abdominal, drenaje de abscesos o
derrames…). En el caso de requerir anestesia general se
realiza previamente el estudio preoperatorio, con Rx de tórax,
análisis de sangre y electrocardiograma.
Una vez introducido el laparoscopio en el abdomen se
insufla una pequeña cantidad de aire, para distender el
abdomen y ver o poder trabajar con mayor libertad en la
cavidad abdominal, pudiendo moverse el laparoscopio en el
interior para visualizar los órganos abdominales. En el caso
de que se realice, mediante la laparoscopia, una intervención
puede ser necesario realizar otra u otras incisiones en la
pared abdominal para introducir por ellas los instrumentos
quirúrgicos.
Una vez finalizada la laparoscopia se suturan las
incisiones (heridas por donde se introduce el laparoscopio). |
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¿Qué riesgos conlleva? |
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La laparoscopia es una técnica muy segura, si bien, como toda
intervención médica tiene unos riesgos que deben conocerse.
Las complicaciones más frecuentes son la infección de la
herida quirúrgica (incisión por la que se ha introducido el
laparoscopio), o de la zona de sutura interna; la hemorragia o
una mala cicatrización de la herida. Otras complicaciones
muy poco frecuentes, pero que deben tenerse en cuenta en el
seguimiento posterior a la realización de la laparoscopia
abdominal, es la lesión desapercibida de alguno de los órganos
internos, con lesión de vejiga, uréteres, riñones, intestino o
hígado, que se manifiestan por hemorragia, alteraciones en el
funcionamiento intestinal o urinario, en cuyo caso puede
requerirse una segunda intervención.
Deben de tenerse presentes las complicaciones asociadas a
la anestesia general, cuando ésta es necesaria. Por ello es
importante el estudio preoperatorio y que se informe al
anestesista de cualquier antecedente de reacción alérgica o
problemas asociados a la anestesia, si se han sufrido
intervenciones quirúrgicas previas. |
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¿Qué recomendaciones se deben seguir tras una laparoscopia? |
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En general la laparoscopia sólo requiere unas horas de
vigilancia tras su realización ambulatoria. Debe de evitarse
la conducción en las horas posteriores, y se recomienda el
reposo, dieta ligera y evitar esfuerzos.
Tras la realización de la laparoscopia es frecuente el
dolor o molestias en la zona de la incisión.
En el caso de laparoscopia abdominal, son frecuentes las
molestias hasta la eliminación del gas insuflado, además de
dolor en la zona de la incisión. Se debe de vigilar la
aparición de dolor abdominal, hinchazón y endurecimiento del
abdomen, fiebre o síntomas intestinales o urinarios. |
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| Para obtener más información: |
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En FisterraSalud:
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En otros sitios:
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Autores:
Equipo editorial de Fisterra
Médicos especialistas en
Medicina de Familia y en Medicina Preventiva y Salud Pública. |
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