Actualizada el
10/11/2007.
|
Más... |
|
Opciones para la página |
 |
|
 |
Tamaño de letra |
|
|
|
|
|
|
| Acerca de
esta página |
Elaborada por
médicos con revisión posterior por colegas.
La información contenida en este folleto está basada en las Guías Clínicas de Fisterra y otras
fuentes fiables.
Conflicto de intereses: Ninguno
declarado.
|
|
Metodología de elaboración |
 |
|
|
|
Información para pacientes sobre la
Artroscopia |
|
|
|
¿Qué es la artroscopia? |
|
La artroscopia es un procedimiento médico
que utiliza un sistema óptico para poder ver en el interior de
las articulaciones.
El artroscopio consiste en un tubo con
una cámara, conectado a un vídeo que permite ir viendo el
interior de la articulación.
El artroscopio contiene en su interior
canalizaciones que permiten: |
-
inyectar líquido y hacer un lavado de la articulación,
-
insuflar aire o aspirar y tomar muestras de la superficie
articular,
-
introducir unas micropinzas para la realización de biopsias y
tomar muestras de tejido para su estudio anatomopatológico,
-
introducir microtijeras, pinzas…para realizar intervenciones
en los elementos de la articulación (meniscos, ligamentos,
superficie articular).
Como técnica quirúrgica permite resolver determinados
problemas articulares sin necesidad de abrir la articulación,
reduciendo los riesgos y permitiendo una recuperación mucho
más rápida del paciente. |
|
 |
|
¿Para qué se indica? |
|
La artroscopia está indicada como prueba
complementaria en el proceso diagnóstico de problemas
articulares: artritis, lesiones articulares por traumatismos o
accidentes, lesiones en ligamentos y tendones (especialmente
frecuentes en deportistas), derrames, cuadros dolorosos, etc.
Además, la realización de una artroscopia
permite realizar intervenciones quirúrgicas en el interior de
la articulación (en los ligamentos, extracción de fragmentos
de cartílago que estén sueltos y produzcan dolor), hacer
biopsia de los tejidos, realizar suturas, etc., evitando la
necesidad de ingreso hospitalario y reduciendo las
complicaciones.
En la rodilla, los problemas que con
mayor frecuencia son tratados mediante artroscopia son, las
lesiones de los meniscos, de los ligamentos cruzados, las
lesiones de los cartílagos articulares, rigidez, tendinitis
(inflamación de los tendones), fracturas, o bursitis
(inflamación de pequeñas bolsas de líquido sinovial que antúan
de cojinetes bajo los tendones de los músculos).
En el hombro, la artroscopia puede
utilizarse en casos de luxaciones recidivantes (que se
repiten), lesiones de la cápsula articular, síndrome
subacromial, sinovitis (inflación de la cápsula sinovial que
rodea a la articulación), rigidez o fracturas.
También se utiliza la artroscopia en
lesiones de codo (bursitis, fracturas, cuerpos libres
intraarticulares, etc.), de muñeca (fracturas, gangliones,
etc.)- , de cadera (bursitis, cuerpos libres intraarticulares,
sinovitis, etc.), y en el pie y el tobillo (rigidez,
sinovitis, fracturas, tendinitis, etc. |
|
|
|
¿Cómo se realiza? |
|
Para realizar esta técnica el artroscopista utiliza cámaras de
vídeo especialmente diseñadas y lentes de pequeño tamaño (de
1,9 mm a 4 mm), e instrumental de pequeño calibre que pueden
introducirse en las articulaciones sin dañarlas (pinzas,
tijeras, etc..). Para realizar esta técnica el artroscopista
utiliza cámaras de vídeo especialmente diseñadas y lentes de
pequeño tamaño (de 1,9 mm a 4 mm), e instrumental de pequeño
calibre que pueden introducirse en las articulaciones sin
dañarlas (pinzas, tijeras, etc..). Para la realización de
una artroscopia, el paciente debe de estar en ayunas desde la
noche anterior. En el caso de que esté tomando tratamiento,
debe de preguntar al médico si debe tomarlo o interrumpirlo
(en algunos casos debe de interrumpir el tratamiento con
anticoagulantes, con aspirina o con antiinflamatorios
esteroideos). Siempre se debe de informar al médico, sobre si
se padecen alergias o intolerancias a medicamentos.
Para la realización de la artroscopia el paciente está
sedado. En algunos casos puede ser necesaria la anestesia, en
dependencia del estado de salud del enfermo y el tipo de
intervención a realizar mediante artroscopia, si bien lo más
frecuente es que sólo requiera anestesia local.
El artroscopio se introduce a la articulación a través de
una pequeña incisión externa, tras aplicar anestesia local.
Lleva de 15 a 60 minutos de tiempo realizarla, dependiendo de
que durante su realización se lleven a cabo una toma de
muestras, una cauterización de alguna zona sangrante, una
extracción de alguna masa u objeto extraño, etc. |
|
|
|
¿Qué riesgos conlleva? |
|
Las complicaciones son raras, y de presentarse no suelen ser
importantes. Sin embargo, ningún procedimiento médico está
exento de complicaciones, por la idiosincrasia del –
paciente-s o por eventos no esperados. Algunas de estas
complicaciones son: |
- Hemorragia articular,
- Infección en la zona de la incisión o en la
articulación,
- Tromboflebitis en la extremidad intervenida
(especialmente en las artroscopias de rodilla);
- Formación de cicatrices no estéticas o dolorosas;
- Complicaciones secundarias a la anestesia general, si
ésta ha sido necesaria.
|
|
¿Qué cuidados o medidas deben de adoptarse antes y después
de su realización? |
|
Antes de la
realización de la artroscopia el paciente debe de estar en
ayunas desde la noche anterior, sin beber alcohol ni fumar.
La toma de
cualquier medicamento debe de ser consultada con el médico.
Tras la
realización, y después de unas horas de vigilancia, el
paciente generalmente puede desplazarse a su domicilio. Es muy
importante movilizar la extremidad intervenida lo más
precozmente posible para evitar la formación de
tromboflebitis.
Durante los
días siguientes a la realización de la artroscopia, puede
presentar molestias, dolor o ligero sangrado en las zonas de
las incisiones. En algunos casos puede ser necesario colocar
una férula o sistema de inmovilización. Es importante seguir
las indicaciones del médico que ha realizado la intervención
para facilitar la recuperación de la movilidad articular y
evitar las complicaciones.
Si se
presentan síntomas más importantes, como intenso dolor,
inflamación, derrame articular, fiebre, etc., se debe de
acudir al médico para identificar rápidamente una posible
complicación. |
|
|
| Para obtener más información: |
 |
En FisterraSalud:
|
 |
En otros sitios:
|
|
|
| |
Autores:
Equipo editorial de Fisterra
Médicos especialistas en
Medicina de Familia y en Medicina Preventiva y Salud Pública. |
|