Actualizada el
11/03/2009.
|
Más... |
|
Opciones para la página |
 |
|
 |
Tamaño de letra |
|
|
|
|
|
|
|
|
| Acerca de
esta página |
Elaborada por
médicos con revisión posterior por colegas.
La información contenida en este folleto está basada en las Guías Clínicas de Fisterra y otras
fuentes fiables.
Conflicto de intereses: Ninguno
declarado.
|
|
Metodología de elaboración |
 |
|
|
|
El pescado en la dieta: riesgos y
beneficios |
| |
|
Importancia del pescado en la dieta |
|
El pescado, los moluscos y crustáceos
son uno de los alimentos característicos de la dieta
tradicional mediterránea y atlántica, de gran importancia como
aporte de proteínas de gran calidad nutricional, vitaminas (en
especial de la vitamina D) y minerales. A ello suman el aporte
de ácidos grasos Omega-3, un tipo de grasa de demostrado
efecto protector frente a los riesgos cardiovasculares.
Una dieta sana es toda aquella dieta
equilibrada, que aporta la cantidad de calorías adecuadas al
consumo energético de la persona, según su edad, actividad
física y estado de salud, y basada en la variedad de los
alimentos. El pescado es uno de los componentes que debe de
estar presente en la misma, en forma de varias raciones a la
semana. |
|
 |
|
¿Cuáles son los beneficios de consumir pescado? |
- El pescado, en especial el pescado azul, como las
sardinas, la caballa, el salmón o el atún, son una fuente
muy importante de ácidos grasos omega-3. Los ácidos grasos
omega-3 ayudan a controlar la presión arterial, mejoran la
función cardiaca y reducen el impacto de otros factores de
riesgo cardiovascular.
- El consumo habitual de pescado se ha relacionado con un
menor riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares,
reduciendo el riesgo de infarto de corazón, de depresión y
de demencia senil.
- El consumo de pescado en mujeres durante el embarazo, o
en el periodo de lactancia y en los niños durante los
primeros años de desarrollo es una fuente importante de
ácidos grasos y yodo necesarios para el desarrollo del
sistema nervioso central.
- El pescado es un alimento de fácil digestión, y que
permite múltiples preparaciones de acuerdo a los gustos
personales, que aporta vitaminas tan importantes como la
vitamina A y D, y con un adecuado equilibrio de los
distintos nutrientes.
|
|
¿Qué riesgos deben de tenerse en cuenta antes de consumir
pescado? |
|
El pescado, los moluscos y crustáceos en el medio acuático en
el que se desarrollan pueden acumular elementos minerales o
contaminantes, de origen natural o artificial, así como
padecer parasitosis que pueden ser un riesgo para los
consumidores de los mismos: |
- Biotoxinas, acumuladas especialmente por los moluscos
bivalvos (mejillones, vieiras, almejas, navajas entre otros)
que se alimentan del placton marino donde están presentes
estas toxinas, el fitoplacton que da lugar a las llamadas
“mareas rojas”. Para evitar que lleguen al consumidor
moluscos con biotoxinas, en la Unión Europea, es obligatorio
que las zonas de producción de estos moluscos tengan
programas de vigilancia y control analítico.
La UNICA garantía es la compra de moluscos con etiqueta
identificativa de su origen y de la depuradora donde han
sido procesados. NUNCA deben de consumirse mejillones de
roca o moluscos extraídos para consumo particular, salvo que
se trate de zonas explícitamente autorizadas por los
servicios de control sanitario.
|
- Presencia de anisakis, parásito de pescados y crustáceos
de aguas marinas. Sólo suponen un potencial riesgo en caso
de consumir pescado parasitado crudo o casi crudo, y por
ello, el pescado o los crustáceos deben ser sometidos a
proceso de tratamiento por calor (cocción, fritura, asado,
etc.), o en caso de que vaya a ser consumido en preparación
en crudo (en vinagre, ahumado en frío, marinado, sushi,
etc.) congelarlo previamente durante por lo menos 24 horas y
a una temperatura inferior a -20 ºC.
|
- Presencia de metales pesados (mercurio, cadmio, plomo
entre otros). Proceden de los vertidos naturales o por
contaminación medioambiental e industrial a los mares a
través de la lluvia, rías, o vertidos directos. Se trata de
substancias que tienen regulados los niveles máximos
tolerables en capturas destinadas a consumo humano, y
sujetos por tanto a programas de control analítico por los
servicios sanitarios. En general, la cantidad de estos
metales pesados que se aportan en una dieta normal a través
de los pescados no suponen riesgo alguno para la salud y, en
cualquier caso, es mayor el beneficio que aportan los ácidos
grasos omega-3 presentes en las grasas del pesado.
|
- El exceso de ingesta de mercurio puede afectar al
desarrollo del sistema nervioso en los primeros años de
vida, y por ello se recomienda que en este periodo de edad,
se sustituyan en la dieta habitual el pescado de tiburón,
emperador o caballa (pescados de gran tamaño en los que
pueden alcanzarse mayores concentraciones de mercurio) por
otro tipo de pescado, INSISTIENDO en que es fundamental
mantener el pescado en la dieta infantil, dados los
beneficios que en el desarrollo cerebral tienen los ácidos
grasos omega-3.
|
- Las dioxinas y los llamados PCBs (policlorados bifenilos)
son contaminantes producidos por los procesos de combustión
y que pueden estar presentes en todos los alimentos, y por
tanto también en el pescado. Pueden tener un origen natural
o industrial, y han dado lugar a varias alertas alimentarias
en la última década por incorporación accidental o
fraudulenta en la cadena alimentaria.
La normativa europea tiene establecidos niveles máximos en
los alimentos, existiendo programas de control. Las
concentraciones presentes en los pescados son muy bajas y no
suponen un riesgo, salvo en situaciones de contaminación
accidental o industrial muy concretas en la que puede ser
necesario limitar la pesca o cultivo marino.
|
|
Conclusiones |
|
El pescado, en especial el pescado azul,
es una fuente muy importante de ácidos grasos omega-3, de
demostrados efectos beneficiosos en la salud cardiovascular y
en el desarrollo cerebral.
El pescado es uno de los alimentos que
deben estar presentes en una dieta equilibrada.
Los potenciales riesgos del consumo del
pesado, moluscos y crustáceos, se evitan garantizando la
adquisición en centros autorizados de productos correctamente
etiquetados, sometiéndolos a una correcta preparación, y
variando el tipo de pescado o molusco que se consume. |
|
|
| Para obtener más información: |
 |
En FisterraSalud:
|
 |
En otros sitios:
|
|
|
| |
Autores:
Equipo editorial de Fisterra.
Médicos especialistas en
Medicina de Familia y en Medicina Preventiva y Salud Pública. |
|