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Es muy importante saber que en las fases
iniciales la neuropatía diabética puede ser asintomática y
ser detectada sólo mediante pruebas médicas.
La neuropatía diabética se presenta con
dolor, entumecimiento, alteraciones en la sensibilidad de la
piel y dificultades en el movimiento de las extremidades
afectadas.
La forma más frecuente de presentación
es la afectación de los pies y/o de las manos, de forma
bilateral (en los dos pies o en las dos manos). Se produce
dolor, especialmente con el roce de la piel, disminución de
la sensibilidad, alteraciones o pérdida de la movilidad, con
atrofia de los músculos de la extremidad afectada. La
disminución de la sensibilidad, junto a las lesiones
vasculares que suelen acompañar a las lesiones nerviosas,
facilitan la formación de úlceras y dificultan la curación
de las heridas.
En otros pacientes se afectan los
nervios motores (los que inervan los músculos),
produciéndose parálisis o dificultades en el movimiento de
estos músculos. Así es frecuente la afectación ocular (oftalmoplejia
diabética), que se caracteriza por el dolor ocular, la caída
del párpado y pérdida de su movilidad, visión doble; o la
afectación de los nervios del brazo o de la pierna.
También se afectan los nervios de los
órganos internos, presentando una sintomatología más
anodina, que pasa desapercibida. Se producen alteraciones en
la motilidad intestinal con dificultades para tragar,
estreñimiento y/o digestiones lentas cuando se afecta el
tubo digestivo; si se afecta el aparato génito-urinario se
producen alteraciones en la micción y en la función eréctil
(impotencia), la afectación del aparato cardiovascular
provoca taquicardias o cuadros de hipotensión con mareos.
En los pacientes diabéticos mayores
terminan por afectarse los nervios motores raquídeos
generándose atrofia de la musculatura de las piernas. |